El problema de (algunos) medios en Argentina

Dos medios, la misma noticia:

Clarín:

Escalada de violencia con las milicias armadas de Gaza

12/11/12

Más de 100 misiles de diverso tipo habían sido disparados hasta anoche desde la Franja de Gaza contra territorio israelí en una sola jornada, asolando a las poblaciones del sur israelí aledañas al territorio palestino. La fuerza aérea israelí respondió el fuego contra las fuentes de los lanzamientos. Fuentes palestinas informaron de seis víctimas fatales como resultado de los ataques.

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, advirtió anoche que el movimiento Hamas, en el poder en Gaza, pagará “un precio alto, doloroso” por la nueva explosión de violencia en la frontera.

Esta escalada, la tercera en menos de un mes, comenzó con el lanzamiento por parte de Hamas de un misil antitanques que penetró en un jeep sin explotar, pero hirió de gravedad a cuatro soldados de infantería, del lado israelí de la línea fronteriza. Se trata de un salto cualitativo en las acciones de Hamas, que hasta ahora las justificaba en la actividad militar israelí del lado palestino.

Los responsables de las decenas de misiles, uno de los cuales impactó en una vivienda en Sderot y otro en un automóvil, hiriendo a un civil israelí, no es sin embargo Hamas, sino la Jihad Islámica, organización opositora, segunda en poder de fuego luego de Hamas, y que tiene el padrinazgo iraní.

Hamas ha logrado últimamente acordar con las restantes organizaciones opositoras coordinar el fuego contra Israel, así como las treguas coordinadas por Egipto.

La Jihad Islámica no es parte del acuerdo. Según versiones publicadas en algunos medios, los Hermanos Musulmanes, en el gobierno en El Cairo, habrían logrado anoche mediar un nuevo cese del fuego entre Israel y Gaza.

Tel Aviv. Especial

Hasta el momento, nada raro que reprochar, aunque no tenga nada de Hasbará ni sea como el Jerusalem Post. Prácticamente es una mera descripción objetiva de hechos concretos y empíricos.

Ahora vean el problema de parcialidad, sesgo y falta de profesionalismo que tienen algunos medios a la hora de publicar una noticia informativa:

Página/12:

Netanyahu listo para una escalada

“Israel está preparado para intensificar su respuesta ante un nuevo estallido de la violencia”, dijo Netanyahu.

Mientras Obama advertía a la dirigencia palestina que no presente su reclamo de Estado no miembro de la ONU, el líder israelí dijo estar preparado para intensificar su respuesta contra la facción palestina Hamas.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó ayer que se encuentra “listo para la escalada” tras una nueva ola de violencia a lo largo de la frontera con Gaza, que hace temer una confrontación mayor entre Israel y los grupos armados palestinos. “Israel está preparado para intensificar su respuesta ante un nuevo estallido de la violencia en su frontera con la Franja de Gaza”, advirtió Netanyahu. Su aliado, el presidente norteamericano Barack Obama, se comunicó con el dirigente palestino Mahmud Abbas para expresarle su oposición a la petición de elevar a Palestina al estatus de Estado no miembro en las Naciones Unidas, anunció el portavoz palestino, Nabil Abu Rudeina.

“Hubo una larga charla telefónica entre Abbas y Obama”, confirmó Abu Rudeina. “El presidente Abbas explicó en esta conversación las razones y los motivos de la decisión palestina de ir a la ONU para obtener el estatuto de Estado no miembro, como son la continuación de la colonización y las agresiones israelíes contra los ciudadanos y sus bienes”, agregó el vocero. “El presidente Obama, por su parte, expresó la oposición de Estados Unidos a la decisión de ir a la Asamblea General de las Naciones Unidas”, precisó el portavoz.

Abbas confirmó ayer que la petición para elevar el estatuto de Palestina al rango de Estado no miembro de la ONU será presentada más adelante este mes. En un discurso en Ramala, pronunciado con motivo del octavo aniversario de la muerte de Yasser Arafat, Abbas se mostró favorable a una exhumación del cuerpo del histórico dirigente palestino para establecer las causas de su muerte.

Sobre el conflicto de palestinos e israelíes, el ministro de Infraestructura israelí, Uzi Landau, dijo que la situación en Gaza es insoportable. “Imagino que Israel tendrá que prepararse para una operación, independientemente de que haya elecciones o no”, dijo. El ministro de Defensa Civil y Retaguardia, Avi Dichter, declaró a la radio pública: “Israel no puede vivir con la existencia entre su territorio y (el de) Egipto de una entidad terrorista donde las armas se acumulan”. Y manifestó que tarde o temprano, teniendo en cuenta la repetición de los ciclos de violencia, “debemos lanzar una operación estratégica para restablecer nuestra fuerza de disuasión frente a los grupos armados en la franja de Gaza”, advirtió.

Las hostilidades comenzaron el sábado tras un disparo de misiles antitanque contra un jeep del ejército israelí en la frontera con la Franja, provocando la respuesta con disparos de artillería contra el territorio palestino, seguidos de salvas de cohetes contra el sur de Israel. Seis palestinos, cuatro civiles y dos combatientes murieron y 35 resultaron heridos, según fuentes médicas en Gaza. Cuatro soldados israelíes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, precisó el ejército israelí. En respuesta, Israel mató con tiros de artillería a cuatro personas e hirió a 32, según Ashraf al Qudra, portavoz del Ministerio de Sanidad. Según fuentes médicas, por la escalada bélica diez heridos se encontraban en estado muy grave. Qudra precisó que algunos de los heridos sufrieron amputaciones.

La violencia llevó a las autoridades de ambos lados de la frontera a decretar el cierre de algunos colegios. Esta escaramuza ha sido una de las más importantes desde la devastadora operación israelí en Gaza, entre fines de 2008 y principios de 2009, que duró 22 días.

Aclaro que ninguno de los dos diarios anteriores son santos de mi devoción. Pero está perfectamente claro quién menciona los 100 misiles que cayeron sobre las comunidades del sur de Israel en menos de 48 horas (al día de ayer superaron los 150) y quién no. Quién presenta el ataque palestino inicial como la agresión que desencadenó el enfrentamiento y quién culpabiliza al país que se defiende. Quién relata aunque sea en una sola oración el sufrimiento de civiles inocentes y quién victimiza a los terroristas. Quién menciona los continuos ataques palestinos que desatan breves enfrentamientos cada vez con mayor frecuencia y quién hace silencio sobre eso. Quién titula la noticia por el hecho relevante – el enfrentamiento entre Israel y las milicias palestinas, provocadas por el ataque contra soldados del lado israelí de la frontera y la lluvia de misiles sobre civiles israelíes, lanzados por los terroristas palestinos, que no “militantes” estilo Franja Morada o La Cámpora cuyas únicas armas son pancartas o cacerolas – y quién toma una frase descontextualizada de un dirigente israelí producto de una escalada terrorista para acusarlo a él precisamente de querer “intensificar una escalada en Gaza”. Quién es el medio que publica mayormente artículos de opinión referidos al país de donde proviene (lógico, no?) y quién publica constantemente textos boludos de Juan Gelman (el defensor de la “democracia” china) con puras mentiras, acusaciones desmentidas e incorrecciones varias para ensañarse con un país más chiquito que Tucumán o Tierra del Fuego a 12.000 kilómetros de distancia, cuando bien podría escribir alguna vez sobre la verdadera crisis humanitaria y carnicería diaria que lleva a cabo el amigo de Chávez en Siria (artículo que nunca escribió ni piensa escribir). Quién respeta los fallos de la justicia argentina sobre el caso AMIA y quién es el medio cómplice que vilipendia o ningunea al fiscal Nismann por tener el atrevimiento de desenmascarar la basura asesina que son los ayatolás (y esto viene muchos antes de las conversaciones de la cancillería argentina con Irán), afirmando que en realidad no hay pruebas en ese dictamen impecable de 800 páginas aprobado por Interpol y la justicia argentina, que es cuestión “opinable” donde entran las múltiples conjeturas infundadas y teorías conspirativas de cualquier índole sin ningún fundamento o prueba como cree D’Elía.

Es tal como Julián había adelantado. Los misiles palestinos no existen hasta que Israel responde. Es que no se necesita ser un profeta para entender la lógica perversa de los detractores de Israel, que se autodenominan “críticos” aún cuando no hay nada que criticar, o mejor dicho, cuando solamente se puede criticar a los enemigos de Israel por sus ataques y provocaciones.

Yo les pregunto a ustedes, queridos lectores, viendo estas dos noticias. ¿Quién es el medio de comunicación que miente, manipula, descontextualiza, cambia el orden cronológico de los hechos y omite descaradamente información relevante (como la insólita cifra de 100 misiles en dos días) en aras de perseguir una agenda política contra Israel?

Conozco la mentira y la manipulación de los medios porque en mi casa se escucha Radio Nacional y Victor Hugo Morales, se lee Página/12 y se mira 6, 7, 8… todos los benditos días de la semana. Y francamente los tengo inflados de tanto relato trucho. No pienso convertirme en un lector de Clarín, pero tengo muy claro quién es mi enemigo y quién no. Con Clarín se puede dialogar para pedirle una cobertura más precisa y justa con Israel; con Página/12 eso es imposible porque uno de sus principales objetivos es difamar a ese país a toda costa.

Menos mal que todo cambiará el 7D. Cuando Página/12 deje de mentir y Argentina se transforme en Disneylandia.

Pero no nos equivoquemos. La cobertura deliberadamente antiisraelí de Página/12 no es responsabilidad del gobierno. Es culpa de la ideología histórica de ese diario que, como buen medio perroflauta políticamente correcto de izquierda, niega sistemáticamente el sufrimiento y derechos de los israelíes. No es cuestión de lo que los israelíes hagan o dejen de hacer, no es cuestión de lo que sean o el gobierno de turno que exista – sea Likud, Kadima o Avodá – sino de que sean. Ser o no ser, esa es la cuestión. De que existan libres orgullosos en una patria propia. De que respiren. Las fronteras de 1967 son una excusa y no son la raíz del problema, porque aunque los israelíes se retiraran completamente de esa zona, cuando respondieran a la lluvia de misiles que caigan desde las colinas de Judea y Samaria sobre la Universidad Hebrea o el Aeropuerto Ben Gurión, serán acusados de lo mismo, no se tendrá en cuenta la agresión original. ¿Se acuerdan cuando algunos pacifistas ilusos creían que si nos retirábamos de Gaza los palestinos no nos iban a atacar y que si lo hacíamos “íbamos a tener legitimidad para destruirlos”? Recuerdo tener esa misma discusión en 2005 con un amigo del Hashomer. ¿Lo siguen pensando? Como dicen los comunistas: cuando la ideología no se adapta a la realidad, pues hay que adaptar la realidad a la ideología. Cuando se acabe el conflicto con Hamás, se llamará a la destrucción de Israel por matar vacas para hacer bifes. Algo habrá que encontrar.

Tampoco estoy diciendo esto para victimizar a nadie ni sentir autocompasión. Que yo no haya caído en los hornos crematorios es una simple cuestión de tiempo y lugar. Cuestión de azar. No pretendo representar a ninguna víctima. Pero no voy a dejar de remarcar que, cuando acababa de finalizar la Segunda Guerra Mundial, el mundo celebrara… menos los judíos. Como cuenta Eli Wiesel, muchos estaban velando en silencio a sus muertos. Los sobrevivientes de la peor matanza de la historia caminaban en medio de las muchedumbres delirantes, encorvados como mendigos, arrastrando a sus fantasmas. En cierto sentido, aquellos pobres seres eran más poderosos que cualquier víctima, representaban una fuerza sin paralelo, la fuerza de sus muertos, su desesperación. No le debían nada a nadie. Podían haber hecho cualquier cosa, cometer cualquier cosa con impunidad. Condenar cualquier cosa. Destruir todo. Emergían de la más oscura depresión de la historia, de los pantanos más escondidos de la imaginación del Creador y del hombre. Nadie podía dictarles qué hacer o no hacer. Eran gente aparte, excusada, podían actuar en consecuencia. Escupir sobre aquellos que los habían entregado a los asesinos. Despreciar a los espectadores “neutrales” que los habían olvidado. Ridiculizar a cualquiera que no haya compartido sus obsesiones o demandas. Y nadie se hubiera atrevido a impedírselos.

Pero decidieron que ese era un camino demasiado fácil, ya que les venía impuesto desde afuera. Por los hechos. Por el enemigo. En cambio decidieron optar a favor del hombre. Adolescentes que, de acuerdo a toda ley de probabilidad, hubieran debido, o al menos podido, optar por salir del marco de la ley hacia la violencia y el crimen. Y todos los hubieran comprendido, todos hubieran callado ante ese lógico comportamiento después de todo lo que vivieron. Ellos sintieron en cambio el deseo, la necesidad de ayudarse unos a otros. Jóvenes que hubieran podido incendiar ciudades, estaban reconstruyéndolas. Destinados a matar, a vengarse, aquellos sobrevivientes sorprendieron al mundo trascendiéndose a sí mismos, en una sociedad inhumana, permanecieron humanos, progresando. Esos sobrevivientes se pueden encontrar en cualquier sitio donde haya hombres y mujeres peleando por causas nobles y generosas. Algunos fueron a Tierra Santa, no a desplazar a nadie, sino a ver si juntos sería posible reavivar un sueño antiguo. Otros se abocaron a diversas causas: liberalismo, socialismo, ciencia, arte, función pública… En vez de construir murallas a su alrededor, salieron a abolir fronteras; en vez de revolcarse en sus experiencias, las trascendieron y las compartieron con otros. Habiendo franqueado el límite extremo del sufrimiento, pudieron haberse vuelto insensibles al sufrimiento de otros con toda razón. Sin embargo ocurrió exactamente lo contrario. Este párrafo va dedicado a los que esgrimen la ridícula acusación de que Israel actúa en venganza por los muertos de la Shoá. Suponiendo que eso fuera cierto, no existe en este mundo una matanza, victoria militar o siquiera genocidio tan grande que un país pudiera concretar para vengar el cruel asesinato de un millón y medio de niños por el solo hecho de ser judíos, tampoco dos mil años de exilio y persecuciones; opresión y éxodo en Egipto; destrucción del Primer Templo; exilio babilónico; destrucción del Segundo Templo; persecución romana; cruzadas; leyes opresivas; calumnias, libelos y expulsiones en Europa; sufrimiento, torturas y tormentos varios; limpieza étnica y expulsión en España; inquisición; las matanzas de Khmelnytsky y sus hordas de cosacos; pogromos – especialmente las carnicerías en Rusia y Europa Oriental – culminando en el Holocausto; represión en la URSS; antisemitismo de variados tintes en América y Europa; expulsión de las comunidades judías antiguas del mundo árabe; antisionismo, neonazismo y terrorismo islámico, entre otros. Simplemente no existe. Nuestra venganza, la venganza de Israel, es vivir bien. La diferencia entre nosotros y nuestros enemigos frente al sufrimiento es abismal. Para ellos, parece justificarlo todo, por eso aplican sus estándares erróneamente al pueblo de Israel cada vez que nos defendemos de los que pretenden borrarnos del mapa: “Ustedes se creen con derecho a matar porque fueron matados”. Para nosotros no funciona así. Por el contrario, tenemos la obligación de matar al que amenaza con matarnos, no por venganza ni odio, sino por amor a nuestros hijos. El sufrimiento no confiere privilegios ni derechos, todo depende de cómo sean usados. Si se usa para acrecentar el padecimiento de otros, se está degradando, e incluso traicionando ese sufrimiento. Los judíos nunca han usado su sufrimiento en contra de otros. En los años inmediatamente posteriores a la guerra en Europa – en Alemania, Hungría, Polonia y otros sitios – había innumerables colaboradores que tenían todas las razones para estar con miedo. Pero no se les hizo daño. Y esos vecinos que estuvieron presentes durante su agonía y saquearon las casas de las víctimas, continuaron viviendo y bebiendo y durmiendo como si nada hubiera sucedido. Los sobrevivientes podrían haberlos atacado, pero no lo hicieron. Consistentemente evocaban su padecimiento solamente para recordar a los hombres la necesidad de ser humanos, no para recordarles su derecho al castigo. En nombre de los muertos, buscaron consuelo, no una retribución… ¿Entienden negadores/banalizadores del Holocausto? Pero esta no es la primera vez que el enemigo nos acusa de sus crímenes. Cuando se nos quitaban nuestros bienes, éramos llamados miserables; cuando nuestros hijos eran masacrados, éramos acusados de crímenes rituales; los dictadores y tiranos que tratan como escoria a su propia gente hablan de libertad para otros pueblos. Para condicionarnos tratan de tergiversar nuestra propia imagen. Proyección preventiva algunos lo llaman.

No voy a intentar medir la desgracia con otros pueblos, ni tampoco aclararé que la nuestra es mucho más grande. Que el sufrimiento judío es el más antiguo del mundo. Esa tarea resulta odiosa y demasiado obvia por los hechos históricos. Pero diré que, si bien algunos israelíes podrían asumir cierta responsabilidad por lo que le sucedió a los palestinos (a pesar de que la enorme culpa es del mundo árabe y su guerra para exterminar a Israel), ninguno de los nuestros debería hacerse responsable por lo que ellos optaron por hacer como consecuencia de lo que les sucedió. Se puede sentir cierta responsabilidad por su desgracia, pero no por la manera en que la usan, porque en su nombre han perpetrado cobardes ataques terroristas y masacrado a gente inocente, asesinado a niños. De Hadassah a Gush Etzión, de Safed a Hebrón, de Munich a Maalot, de Lod a Entebbe, de Ramallah a Sbarro, de Netanya a Jerusalem, de Eilat a Itamar, de secuestro en secuestro, de emboscada en emboscada, de atentado en atentado, de misil en misil, han sembrado el terror entre civiles sin armas, incluyendo bebés, han impuesto el luto a familias enteras que demasiado a menudo habían sido visitadas por la muerte. ¿Cuántos restaurantes, ciudades y autobuses alemanes volaron en mil pedazos después de la Shoá? Algunas dirán que todos esos actos salvajes fueron obra de los extremistas de Hamás o Fatah, no de la gente común. Pero actuaban en nombre de toda una sociedad, contando con su enorme aprobación (miren las encuestas, no estoy inventado nada), ya que ninguno de ellos levantó la voz para entrar en razón con sus hermanos. Algunos dirán que es su tragedia la que los incitó al asesinato contra gente indefensa. Pero al asesinar degradaron esa tragedia, la traicionaron. El sufrimiento es a menudo injusto pero nunca justifica el asesinato de inocentes. Los sobrevivientes del peor genocidio de la historia humana son fieros testigos de ello.

El odio no está causado por el exterior. Las penurias de los palestinos (cuya causa son sus líderes) no justifican sus barbaridades. Piensen en las millones de personas que alguna vez sufrieron en carne propia la miseria, la opresión, la humillación. Armenios, biafreños, negros, gitanos, judíos, mapuches, haitianos, bolivianos… tantos pueblos oprimidos. Como si todos los que viven con privaciones se dejasen llevar por el odio, para degollar bebés o poner bombas en autobuses. ¡Qué insulto a los desgraciados! ¡Cuánta criminalización de la miseria! ¡Qué desprecio hacia los pobres! No, no hay ninguna mecánica inexorable, ningún lazo de causa y efecto entre un desastre económico o social y el terrorismo. El terrorista no es un muñeco manipulado por decisiones materiales o ideológicas, una mera “víctima” determinista de las circunstancias. Su decisión le pertenece y debe ser juzgado, no “comprendido”. Eso también es parte de la libertad, del individuo, del ser humano.

Además, justificar el terrorismo contra civiles inocentes por el sufrimiento ajeno, no solo es un planteo criminal e inmoral, sino hipócrita. La izquierda siempre negó o minimizó descaradamente el eterno sufrimiento pasado y presente del pueblo judío, nunca permitió que otros avalaran supuestas acciones “criminales” de Israel por el sufrimiento del pueblo judío. ¿Dónde estaban ellos cuando los judíos eran perseguidos, asesinados, marginados y humillados en Polonia, Ucrania, Rusia, Hungría, etc? Hablo mucho antes del Holocausto, cuando los judíos recibían en Europa un trato peor que los negros en Estados Unidos en la década de 1960. ¿Y dónde están ahora cuando niños pequeños de escuela primaria son asesinados en Francia por ser judíos? Quien es insensible al sufrimiento judío, no tiene derecho a hablar del sufrimiento de otros pueblos. Y no hablo solamente de cuando la Unión Soviética se negó a nombrar una sola vez la palabra “judíos” en sus filmaciones de los campos de la muerte nazis. Una anécdota interesante es la que cuenta Ilán Hartuv, uno de los rehenes israelíes durante la Operación Entebbe en julio de 1976 y sobreviviente de Auschwitz, cuya madre fue asesinada por los sicarios del dictador Idi Amin (quien mató 300.000 ugandeses, diez veces más que las feroces dictaduras de Videla y Pinochet juntas). Hartuv le mostró al secuestrador alemán Wilfried Böse su brazo tatuado en aquel infame campo de exterminio mientras le decía: “Siento un profundo dolor por haberme equivocado al enseñarle a mis hijos que el pueblo alemán cambió desde entonces. Alemania sigue siendo la misma Alemania”. A lo que respondió el criminal marxista: “Te equivocas. Llevé a cabo acciones terroristas en Alemania Occidental precisamente porque el establishment dirigente contrató a nazis y reaccionarios para su servicio. También estoy al tanto de que en septiembre de 1970 los jordanos mataron más palestinos que los israelíes en todas las guerras anteriores, como hicieron los sirios en Tel al-Zaatar [una batalla que tuvo lugar en 1976, durante la Guerra Civil Libanesa, en la que cristianos y sirios masacraron palestinos]. Mis amigos y yo estamos aquí para ayudar a los palestinos, porque ellos son los desvalidos. Ellos son los que están sufriendo”. Entonces Isaac David (otro de los rehenes) contestó: “Perfecto, entonces cuando los palestinos cumplan su promesa de arrojarnos al mar, acudiremos a ti para que nos ayudes a secuestrar aviones árabes”.

En esto no incluyo a TODA la izquierda en el mundo. Afortunadamente en Europa cada vez más líderes de izquierda como François Hollande entienden perfectamente que la minimización del fenómeno del fundamentalismo y el terrorismo islámico por parte de los sectores más progresistas con una fácil acusación de “racismo” o “xenofobia” tiene un doble peligro: por un lado se trata de un peligro real, que ya ha comenzado a cobrar muchas vidas inocentes. Por otro, deja la lucha contra el extremismo islámico en manos de las corrientes más acendradas de la ultraderecha europea, que ven en esta penetración una excelente oportunidad de levantar cabeza, y si nadie más se encarga del problema, contarán con el apoyo popular de las naciones occidentales. Cada vez más líderes valientes del progresismo entienden que el peligro para la paz mundial no es Israel, sino sus eternos enemigos. Israel es parte primordial de la solución, no del problema.

Pero le advierto a esa otra izquierda canalla, lunática y nazibolchevique, especialmente al embajador plenipotenciario del enano iraní en Latinoamérica (el payaso bolivariano), a toda esa lacra izquierdista caradura, resentida, facinerosa e hipócrita que se atreve a hablar de “justicia” y “derechos humanos” (de la gente que les conviene) mientras defiende dictaduras, se junta con lo más retrógrado sobre la faz de la tierra, apoya a Gaddafi (le preocupan los bombardeos de la OTAN contra bases militares pero calla criminalmente ante los bombardeos deliberados contra civiles en Homs y Alepo), llora la muerte de Bin Laden, le importa un rábano los campos de concentración comunistas en Corea del Norte, se junta públicamente con Ahmadinejad y justifica a Stalin, Kim Jong-Il, Mao Zedong, Arafat, Pol Pot, Castro y Assad, el cruel terror contra gente indefensa, el asesinato de bebés y el asesinato literalmente de millones (bajo los pretextos más patéticos e infantiles… como dice Martín Fierro: si la vergüenza se pierde, nunca se vuelve a encontrar), que sus amigos – los tiranos más loquitos y enfermitos, lo peor del planeta, los terroristas, misóginos, inmorales, fanáticos, islamofascistas, crueles, dictadores, déspotas y totalitarios – tendrán una muerte violenta y el mismo final trágico para su régimen como la Unión Soviética y la Alemania Nazi. No será (solamente) porque Chavez es mufa ni porque un bloqueo norteamericano sea yeta, sino porque ustedes van a contramano de la historia. Ustedes atrasan. A la larga, el Bien triunfa. Además, si luego de perder la Guerra Fría la izmierda nunca más defendió a Rusia, después de que caigan los ayatolás tampoco defenderán a Irán. Cuando esto termine, se olvidarán que alguna vez existió.

A propósito, durante un año y medio esperé en vano alguna declaración de repudio, manifestación o siquiera comentario de la CTA, el PC, el PO, PI, Convergencia Marxista, MST, el verborrágico “humanista” Luis D’Elía, Madres de Plaza de Mayo, organizaciones de izquierda u organismos de derechos humanos en Argentina sobre la carnicería que Assad (el amigo humanitario de Chavez… ¿o ese era Gadaffi?), con ayuda de Hezbollah e Irán, estaba perpetrando contra sus propios civiles (no Jews, no News??). No han dicho una sola palabra ni movido una sola columna partidaria frente a la embajada siria en nuestro país. Cuando Israel defiende a sus ciudadanos del terrorismo promovido por asesinos como Assad, es cuestión de horas para que ellos salgan a putear. El estruendoso silencio sobre Siria y la hipocresía desplegada solo me demuestra que a ellos les importan un rábano los árabes, palestinos o los “pueblos oprimidos del Tercer Mundo”. Ellos odian a los judíos y punto. Los viejos antisemitas al menos lo admitían. Los supuestos argumentos, reales o inventados, son simplemente una excusa. Nada más que un pretexto. Un disfraz, una máscara para perseguir otros objetivos mucho más siniestros y perversos que, si los dijeran en público, recibirían un repudio generalizado hasta de sus mismos partidarios.

Pero esos caraduras que mienten en Página/12 tienen menos autoridad moral o legal para criticar a Israel que el Reino de EnenKio. Y cuanto más se enojan esos fracasados con el Estado hebreo, yo más gozo. Verlos con la yugular hinchada de bronca cuando empiece el ataque a Irán, será un placer hedonista para mí. Es lindo ver tanto garca caliente con la impotencia propia de la izquierda.

Tarde o temprano, la izquierda – por supuesto me refiero a la que está huérfana de ideas propias y solo sabe repetir el discurso de barricada – entenderá que haberse sumado a la causa antiisraelí fue el peor error que cometieron desde su derrota en la Guerra Fría. Difícilmente exista un pueblo con tanta justicia, argumentos y fortaleza moral para existir y defenderse como el israelí. Comprenderán que les hubiera convenido quedarse solamente con el eslogan facilista y bobo antiyanki en vez de meterse con semejante pueblo que tiene la razón y la historia de su lado. Y los judíos israelíes que estarán dispuestos a derrotar al enemigo, olvidar sus diferencias internas, tirar para el mismo lado y luchar bajo una sola bandera cuando el Primer Ministro imparta la orden definitiva, no son el 54%. Son el 98%. Ya lo verán.

A pesar de todo, Am Israel Jai ve Kaiam

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3 comentarios

  1. Por si fuera poco, parece que Bibi no quiere ninguna escalada. Cuando se trata de responder al terrorismo de Hamás, Bibi resulta ser un blando según los líderes de Kadima.

    • Si lo dice Kadima entonces es al revés. Y por cierto, esta vez Hamas va a tenerla dificil. Se les termino el tiempo de jugar con Israel.

  2. Si no me equivoco, hace 15 minutos (creo que en Israel serían las 18.30) han sonado las sirenas por aviso de misiles (o cohetes) en Tel Aviv. Primera vez que suena desde 1991 (en Tel Aviv, pues en el sur cerca de Gaza suena cada día…).

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