Sobre las elecciones en Israel

Antes que nada escuchen a Donald Trump, él nunca se equivoca y modula muy bien al hablar:

-

He aquí la razón principal por la que también es importante que Naftali Bennett, líder del partido nacionalista La Casa Judía, forme parte de la próxima coalición de gobierno, liderada por Bibi. En una entrevista dijo lo siguiente:

El conflicto con los palestinos no tiene solución y a la mayoría de los israelíes no le podría importar menos.

-
No pienso perder los próximos cuatro años balbuceando sobre Israel y los palestinos. Defiendo mi plan para anexar gran parte de Judea y Samaria a pesar de la oposición internacional, que es resultado de la ignorancia.

-
No habrá un Estado palestino en la pequeña tierra de Israel. Simplemente no sucederá. Un Estado palestino sería un desastre por los próximos 200 años.

-
Reconozco que Netanyahu casi con certeza seguirá siendo el Primer Ministro luego de la elección, pero la gran pregunta, el quid de la cuestión, es el poder. Si tenemos suficientes escaños en el próximo parlamento, seremos el socio más grande e influyente del gobierno.

-
Si hay una cosa que quisiera lograr en los cuatro años siguientes, es romper los monopolios aquí y romper el dominio que los grandes sindicatos tienen sobre la economía israelí. Creo que es un pecado que la mayoría de los israelíes apenas pueden permitirse soportar para vivir.

-
Mis prioridades son restaurar los valores en la política israelí, disminuir el costo de vida y abogar por un acercamiento más realista al conflicto con los palestinos. Si entregamos Judea y Samaria a los árabes, la vida aquí será miserable y en constante conflicto por los próximos 200 años. Quiero que el mundo entienda que un Estado palestino significa ningún Estado israelí. Esa es la ecuación.

-
En vez de una solución de dos Estados, propongo una anexión unilateral del área C, el 60% de Judea y Samaria, que contiene todos los asentamientos y se encuentra actualmente bajo control civil y militar israelí. Los palestinos que vivan en el área C [comparativamente son pocos] podrán optar por adquirir la ciudadanía israelí o bien relocalizarse dentro del 40% de la Ribera Occidental que está gobernada por los palestinos.

-
No acepto que sea ilegal bajo la ley internacional, pero entiendo que el mundo no reconocería la anexión. El mundo no ha reconocido a nuestra capital Jerusalem, o el Muro Occidental [Muro de los Lamentos en vocablo gentil] como parte de Israel, de manera que esta sería otra área que el mundo no reconoce.

-
Las críticas europeas a la expansión de asentamientos son una preocupación genuina, pero engañada. Es el resultado de la ignorancia y la falta de conocimiento de nuestros amigos europeos. Es también el resultado de una política confusa de nuestro propio gobierno, que envía señales confusas. Uno puede estar de acuerdo o no con mi visión, pero yo soy muy claro: un Estado palestino sería un desastre por los próximos 200 años y asegurará una lucha continua. Lo que estamos enfrentando es una decidida entidad islámica que quiere destruir a Israel.

-
Orit [Orit Struck, uno de los primeros individuos en la lista de su partido] vive lado a lado con los árabes en Hebrón. Cada partido tiene un espectro de candidatos y yo defiendo totalmente mi lista.

-
Mi propósito en la coalición de Netanyahu será impedir que vire a la izquierda.

-
El tema palestino-israelí es algo por lo que podemos hablar eternamente, pero no va a ningún lado. No puedo perder los próximos cuatro años balbuceando sobre Israel y los palestinos. La alternativa es decir que es un tema insoluble, así que desarrollemos un modus vivendi con nuestros vecinos de la mejor manera que podamos. Por demasiados años, Israel ha sido tomado como rehén en este conflicto.

-

Naftali Bennett tiene 40 años, vive en Ra’anana, una afluente ciudad al norte de Tel Aviv, con su esposa secular, un antiguo jefe de cocina y cuatro hijos menores de 7 años. Luego de servir en la unidad comando de élite Sayeret Matkal del ejército, desarrolló un software anti-fraude para compañías, que fue vendido hace siete años por 145 millones de dólares.

Cuando le preguntaron en qué gasta su dinero, dijo: “Comprando libros – son grandes gastos, mayormente biografías.” Sirvió como jefe de personal de Netanyahu entre 2006 y 2008, cuando Bibi estaba en la oposición.

-

Mi opinión:

Entiendo que muchos cuadros del Likud están molestos porque el carismático Bennett les quitó muchos votos, pero una coalición donde participe La Casa Judía (inevitable si Bibi quiere formar un gobierno que no esté subordinado a la izquierda, además esta última ya rechazó formar gobierno con él) obligará al futuro gobierno a no desviarse del camino correcto ni ceder a las presiones extranjeras en lo tocante a los asentamientos. Y créanme una cosa, cuando estuve en Israel me percaté de que la gente está podrida del legado nefasto de los Acuerdos de Oslo y vivir escuchando a líderes árabes que amenazan a su país y su misma existencia (cuando los árabes poseen vastos territorios miles de veces más grande), que dicen una y otra vez que “los sionistas” son un cáncer maligno destinado a desaparecer de la faz de la tierra. Lo cierto es que a la sociedad israelí ya no le interesa una paz ideal con el enemigo que los quiere destruir, simplemente quiere que no mueran los suyos. Es decir, no supuestas negociaciones de paz al precio de la sangre israelí, sino paz fáctica y real, es decir, seguridad, pocos o ningún muerto israelí (exactamente lo que viene pasando consistentemente en estos últimos siete años). La paz se hace con el enemigo cuando el mismo renuncia a seguir siendo tu enemigo. Y no se preocupen que no estallará una nueva Intifada, porque a diferencia de la Segunda, esta vez no tomarán a Israel por sopresa, porque está un paso adelante de sus enemigos, abortando conspiraciones y arrestando terroristas antes de hacer estallar la situación. No podrán golpear los centros poblados de Israel y por supuesto no podrán recurrir a los atentados suicidas. Lo dice el propio coronel encargado de esa zona central.

-
No me malinterpreten, yo estoy a favor de la solución de dos Estados para dos pueblos si eso pone fin al conflicto y los reclamos. Pero mientras Abbas imponga precondiciones para sentarse a negociar, se abrace con los asesinos del Hamás, no condene los ataques con misiles desde Gaza contra civiles israelíes, siga ocultando sus verdaderas intenciones (como el “derecho al retorno” de los árabes que huyeron en 1948 al no poder arrojarnos al mar, junto con sus descendientes, que destruiría demográficamente al Estado hebreo), siga negándose a aceptar que los grandes bloques como Ma’ale Adumim permanecerán bajo soberanía israelí en cualquier acuerdo de paz, prefiera las medidas unilaterales sin sentido en foros internacionales en vez de las conversaciones directas con Israel, y se niegue a hablar de un Estado nacional judío que necesita garantías de seguridad para convivir con un futuro Estado palestino, entonces me inclino por la idea de Bennett. Un intento de manejar el conflicto, en vez de solucionarlo. Prefiero la actual situación, con ningún o casi ningún muerto israelí por año, en vez de arriesgarse a una retirada de la Ribera Occidental que ocasione una lluvia de misiles palestinos desde las colinas de Judea y Samaria contra la Universidad Hebrea, el Aeropuerto Ben Gurión y el centro más poblado de Israel en la llanura costera. Además los servicios de inteligencia y seguridad israelíes ya alertaron que, en caso de una retirada de Cisjordania, Hamás tomará el poder a la fuerza como hizo en Gaza. Y sin presencia militar y de inteligencia israelí en el terreno, será muchísimo más difícil abortar los ataques palestinos. Abbas es demasiado viejo e inútil para impedir que Hamás tome el poder. Tampoco podemos saber hasta qué punto representa los deseos palestinos ya que no hay elecciones de ningún tipo desde hace ocho años. Los israelíes no pueden arriesgarse a tener otra base iraní a un kilómetro de su corazón más poblado. Para que haya una paz ideal entre israelíes y palestinos, se necesita primero una educación para la paz en las escuelas de la Autoridad Palestina, algo que sin duda no existe actualmente. Y en caso de que tal cosa existiera, tardaría muchos años para que surjan efectos. Pero hasta la fecha el deseo palestino es degollar bebés judíos, no convivir con ellos (miren las encuestas, no estoy inventando nada). Tampoco parece ser el deseo palestino tener una economía autosuficiente que pueda hacer funcionar un Estado soberano e independiente sin tantas donaciones multimillonarias para seguir viviendo del cuento bajo el amparo de la cosmovisión racista occidental.

-

Por otra parte, Medio Oriente está demasiado convulsionado, islamizado e inestable como para tomar medidas arriesgadas. Si algo debería enseñarnos la Guerra de Oslo y la desastroza retirada de Gaza, es que el status quo es mejor a las concesiones suicidas.

-
Por si fuera poco, tenemos el problema de Irán y su programa nuclear asomando cabeza. Esa debería ser nuestra única preocupación por el momento.

About these ads

Una respuesta

  1. Yo seria uno de sus votantes. Me canse de dirigentes débiles y cobardes.

    Y no es que yo este de acuerdo con el concepto de Eretz Israel Hashlemah, pero Bennett me pareció bastante razonable. Especialmente su idea de anexar solamente el área C, al que le agregaría la idea de Lieberman de intercambiarlas por las ciudades árabes cercanas a la linea verde.

    Lo único, es que hay que saber cuando hacer algo así. Eso es algo que aprendí de Bibi y que es vital para cualquier estrategia.

    Por otro lado, si bien en la practica hay mas tranquilidad y menos muertos que en los 90′s, hoy en dia la situacion de seguridad esta mucho mas comprometida que entonces. De hecho estamos viviendo una de las situaciones mas graves desde Yom Kipur.

    Es un momento muy delicado y alguien con coraje y que no le tiemble el pulso debe hacerse cargo y tomar decisiones dificiles.

Los comentarios están cerrados.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 54 seguidores

%d personas les gusta esto: