Gustavo Cangiano: El profesor judeofobo, pro-terrorista, negacionista y nazi de la UBA

  Antes de comenzar a leer este post no hay que olvidarse que Cangiano  es un profesor en la UBA, la Universidad de Buenos Aires, que es pública.

El watchdog de los movimientos de izquierda  de El Rejunte.il (descubridor de la nota de Feinmann) leyó este mail que me llegó hace unos dias atras. Al leer el mail, quise ser medido, moderado, imparcial, y aunque yo considero que no existe la figura de “antisionista” (detrás de cada antisionista hay un antisemita) lo denominé asi, no existía ninguna prueba que demostrara que sea antisemita. Ahora no solo se lo puede considerar judeófobo, sino que es negacionista, pro-terrorista, y nazi.

Vamos a empezar por el final, porque es nazi. Porque es un movimiento NACIONAL SOCIALISTA, igual que Hitler. Pertenece a una agrupación política denominada Izquierda Nacional. Pero no solo la ideología es similar al partído que gobernó Alemania desde 1933 hasta 1945, veamos.

Pasando a la calificación de pro-terrorista, entiendo plenamente a aquellos que estan disconformes con la Guerra en Irak, con la Guerra en Afganistan o con la Guerra contra el Terrorismo en general. Pero aquellos que estan en contra de esto, también estan encontra del terrorismo islámico y nunca es justificable, por más que del otro lado pase una u otra cosa. Parece que para Gustavo Cangiano esta bien asesinar a 198 inocentes y herir a mas de 1000, eso es lo que expresa en Terrorismo, Lucha Armada y Democracia:

Si los imperialistas y sus tinterillos a sueldo no respetan la vida humana, menos cabe esperar que respeten la lógica más elemental. El argumento que esgrimen para condenar la resistencia antiimperialista de los pueblos que oprimen es el siguiente: “cuando Al Qaeda o quien sea pone una bomba en Madrid, mata a ciudadanos españoles que son inocentes, que no tienen la culpa de lo que hace Aznar”.
¿Es esto así? Simultáneamente, sostienen que los “terroristas” son enemigos de la “democracia”, que imperaría tanto en España como en EEUU. Pero ¿Qué es la democracia? Dejando a un lado las sutilezas teóricas, digamos que en la democracia es el pueblo el que se gobierna a sí mismo a través de sus representantes. En consecuencia, si el gobierno de Aznar es “democrático”, lo es porque representa la voluntad de los ciudadanos españoles. El español es el gobierno del pueblo español Y si esto es así, entonces… ¿cómo considerar “inocentes” a los representados por lo que hacen sus representantes?

Es decir: es precisamente el carácter “democrático” del régimen político español el que legitimaría la acción militar llevada a cabo por la resistencia patriótica de un pueblo oprimido por esa “democracia”.

Ya tenemos nazi  y pro-terrorista cubiertos, pasemos a otra de las características del Prof. Cangiano, que  sin ningún eufemismo la agrupación política que el lidera pública un artículo donde se  niega la Shoa:

El mito del holocausto: funcional a la creación de un enclave sionista-imperialista en Medio Oriente Con posterioridad a 1945 el sionismo -apoyado por el imperialismo angloyanqui- comenzó a construir un mito político según el cual el régimen nazi no habría sido otra cosa que un gigantesco progrom contra los judíos. Esa imagen reduccionista persiste hasta hoy y se compone de diferentes elementos:

1. El mito de la justicia de Nuremberg: Se ocultó que Nuremberg no fue un “tribunal internacional”, puesto que no estaba formado más que por los imperialismos triunfantes en la guerra y, por lo tanto, sólo tendría en cuenta los crímenes de los vencidos. Ni Churchill, ni Stalin, ni Truman se sentaron en el banquillo de los criminales de guerra, a pesar de que Truman fue el responsable del apocalipsis atómico en Japón que causó cientos de miles de víctimas, o que Stalin ordenó la matanza de miles de oficiales polacos (matanza atribuida a los nazis).

2. La teoría del genocidio y del Holocausto: A pesar de que no se ha encontrado orden escrita de Hitler ordenando el exterminio de los judíos (la “solución final” significaba para los jerarcas nazis la deportación de los judíos de Alemania y Europa hacia Madagascar o el este europeo); a pesar de las pericias técnicas que probaron la imposibilidad fáctica de las cámaras de gas; a pesar de que la cifra de 6 millones de judíos asesinados proclamada en Nuremberg, luego debió ser reducida por los propios acusadores por lo menos en dos tercios, el mito del Holocausto siguió difundiéndose.

“Holocausto” es una palabra de connotaciones bíblicas que sirve muy bien a los propósitos sionistas, aunque tergiversa el sentido histórico de la barbarie nazifascista. A pesar del carácter apócrifo de gran parte del Diario de Ana Frank, sigue presentándoselo como “documento histórico”. Presentar como “genocidio” a la represión nazi contra los judíos (”genocidio” significa el exterminio de un pueblo o una comunidad étnica, y la comunidad judía no fue exterminada sino que a partir de 1945 conoció un auge extraordinario), y hablar del “mayor genocidio de la historia”, sirve para borrar la atención de los grandes genocidios que ensucian la memoria de los vencedores de la guerra: la diezma de indios en América, la matanza de esclavos africanos, las represiones salvajes de Stalin… ¡60 millones de indígenas (sobre un total de 80 millones) fueron asesinados en Sudamérica desde la conquista! ¡Y la propia segunda guerra mundial causó 50 millones de muertos, 20 de los cuales eran soviéticos y casi 10 millones alemanes! ¿Quién se acuerda hoy de la matanza de Dresde del 13 de febrero de 1945, cuando las bombas de fósforo anglonorteamericanas se cobraron 200.000 víctimas civiles en pocas horas?

Asi que recuerde el Prof. Gustavo Cangiano, que es profesor adjunto en Ciencia Sociales, piensa de esta manera.

104 comentarios

  1. Una pregunta: ¿en qué cátedra da clases este neo-nazi?

  2. Me parece que estáis muy equivocados los judíos. Más que eso os habéis convertido en soporte del Estado Terrorista de Israel y eso no os lleva por buen camino. Desear exterminar a la gente para implantar vuestra religión no es digno de alabanzas. Este Señor que comentáis me parece que os está poniendo al descubierto, como así pensamos muchos millones de seres humanos, que no somos ni nazis, ni musulmanes. Por lo que sea estáis incapacitados para convivir en sociedad. Este problema deberíais reconocerlo antes de seguir aniquilando a vuestros vecinos.

  3. Jota Jótica del Sur es un paciente escapado de un neuropsiquiátrico parece que no se ha enterado que los islamistas radicales están involucrados en 20 conflictos en el mundo pues están en una Yihad para imponer su “pacifica mirada” del Islam al resto de los mortales (empezando por el propio mundo islámico donde cometen más atentados y matan más personas -incluyendo los asesinados por Hamas en su golpe contra Fatah-

  4. Estimados Buena Prensa, el-sheik, Aldo, etc.
    Soy argentino, cristiano, descendiente de españoles (los cuatro abuelos), blanco, de pelo negro, etc., etc. Eso es lo que soy. Hago esta presentación porque veo que en este foro se discute mucho respecto a etnia, religión, nación, ascendencias, descendencias y otras yerbas. Ahora paso a decir lo que no soy:
    No soy judío (obviamente), pero como soy cristiano y, como todos sabemos, Jesús nació en el seno de una familia judía, me puedo definir como judeo-cristiano, razón por la cual, no soy judeofobo. Tampoco soy antisemita, ya que no tengo nada contra los semitas judíos, descendientes de Abraham por la línea de Isaac, ni contra los semitas musulmanes, descendientes de Abraham por la línea de Ismael. Tampoco soy sionista: ¿Porqué voy a serlo?
    Sin embargo, lo que quiero que me ayuden a dilucidar, porque es para mi una duda existencial, es si soy antisionista, y además, si puedo serlo.
    Resulta que hace tiempo leí un librito muy interesante publicado por el Centro Editor de América Latina, titulado “El Sionismo, crítica y defensa, selección de textos”. Entre los autores se encontraban Zeeb Jabotinsky, Dov Ver Borojov, Max Nordau, Abraham León y Teodoro Herlz. De este último, que creo que es considerado el padre del sionismo, se encuentra incluido el documento titulado “El Estado Judío”.
    No voy a analizar aquí los párrafos racista y antisemita (de la línea de Isaac) de los que ese texto se encuentra plagado, sino sólo el siguiente:
    “Entonces, si los gobiernos (de Europa) se muestran dispuestos a conceder al pueblo judío la soberanía de algún “territorio neutral”, (las comillas son mías) la Society (of Jews) entablará discusión sobre el territorio que ha de ser tomado en posesión. Dos países tienen que ser tomados en cuenta, Palestina y la Argentina. En ambos países se han hecho tentativas de colonización, basado en el principio equivocado de la INFILTRACIÓN PAULATINA DE LOS JUDÍOS (las mayusculas son mías). La infiltración tiene que acabar siempre mal, pues llega inevitablemente el instante en que el gobierno, bajo la presión ejercida por la población QUE SE SIENTE AMENAZADA (las mayúsculas son mías), prohíbe la inmigración de judíos. Por consiguiente, la emigración sólo tiene sentido cuando su base es nuestra soberanía garantizada.
    La Society of Jews entablará negociaciones con las actuales autoridades supremas del país, y bajo el protectorado de las potencias europeas si a estas les parece plausible el asunto.”
    Ahora bien, siendo que, según supongo, los que están participando en este foro son argentinos (independientemente del país de origen de sus ancestros), y que conocen la geografía de Argentina, deseo aclarar que el territorio que pedía Teodoro Herlz era lo que actualmente forma parte de Misiones, Corrientes (y creo que partes de Entre Ríos y Santa Fe). Con sólo mirar un mapa, pone la piel de gallina: un estado tapón sostenido por los imperialismos de turno (y sirviéndoles de gendarme), en el nudo geopolítico de Sudamérica, controlando el Acuífero Guaraní y una de las cuencas hídricas más importantes del continente. Les pregunto, y les pido que me respondan las siguientes preguntas:
    • ¿Consideran, como nativos de Argentina, que hubiera sido legal la entrega, por parte de las Naciones Unidas (que obviamente no existían en 1897, época de la publicación de ese plan), o de cualquier otro poder que sí existiera, de una parte de nuestro territorio a una “Society”?
    • Si la pregunta anterior fue respondida afirmativamente, ¿Me criticarían si yo me declarara antisionista y los calificara a ustedes de “miserables traidores a la Patria”?
    • Si en tal caso me declarara antisionista, ¿Sería también, necesariamente, antisemita, judeofobo, etc.?
    • Si se hubiera establecido ese estado (el de Israel), en territorio argentino, y los antiguos habitantes desplazados lo atacaran desde las provincias limítrofes con todos los elementos y métodos de que dispusieran, ¿Serían terroristas o patriotas?
    • Si para “protegerse de los ataques de los grupos terroristas argentinos” que accionarían desde las provincias limítrofes, el “ejército regular” del creado “estado” atacara dichas provincias y, “por desgracia” mataran a numerosos civiles, en una proporción de tres por cada combatiente real, ¿Serían simples daños colaterales o genocidio?
    • Quienes criticaran ese accionar, desde cualquier país del mundo, ¿Serían de “extrema izquierda”, serían “judeofobos”, serían “antisemitas”, o simplemente serían JUSTOS?
    • Como argentinos judíos, ¿De que lado estarían peleando ustedes?
    Debo comentarles que hice estas preguntas anteriormente a otros sionistas, vía Internet, y hasta ahora no recibí respuesta. Espero me puedan sacar ustedes de esta duda existencial que me carcome.
    PD: El nivel del foro, salvo excepciones, me pareció muy bueno. No lo disminuyan calificándome ni insultándome.

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