Mas repercusiones de la conferencia de D’elía.

Antes públicamos las repercusiones que se hicieron en el momento, estas son de las ediciones impresas de los diarios y de otros medios. Seguramente haya otro post con las repercusiones en los medios comunitarios como Nueva Sión o Radio Jai

El diario Clarín considero que los primeros agravios vinieron del auditorio:

El primer agravio vino desde el auditorio, cuando hablaba Cafiero. Alguien soltó: “Dejá de tomar alcohol.” “¿Por qué no dicen si existió o no el Holocausto?”, gritó después otro hombre. “Que el Mosad se retire y los argentinos se queden”, fue la réplica.

Sergio Widder, del Centro Simon Wiesenthal, pudo tomar el micrófono. Primero trató de nazi al que sugirió “que los argentinos se queden, como si nosotros no lo fuéramos”. Después dijo que D”Elía repetía la teoría “del nazi argentino, Norberto Ceresole”, al imputar a la “derecha israelí” el atentado a la AMIA. Un hombre grandote le impidió continuar. “No me agredió, pero fue desagradable”, admitió Widder.

“Fue un boicot organizado por sionistas argentinos”, denunció Móshen Ali. “El rabino Daniel Goldman no estuvo en las provocaciones. Seguro que estaba en desacuerdo y se fue.” Fabio Kornblau, secretario de la juventud de AMIA, dijo a Clarín: “Propuse venir porque era una buena oportunidad para escuchar otras versiones. Pero ellos esperaban que alguien saltase para suspender el debate y hacerse las víctimas.”

Coincidó con Fabio Kornbalu, ellos siempre hablaron de debatir y nunca nos dejaron. Hablaron de debatir y no había ningún representante que tenga otra posición. Hablaron de debatir y cuando quiso debatir, Sergio Widder sufrió agresiones de los piquenazis. Ya le mandé un mail al Rab. Daniel Goldman sobre sus motivos de su retirada temprana.

MinutoUno.com fue lapidario:

Simpatizantes del piquetero Luis D’Elía agredieron al público que presenciaba su discurso en la Feria del Libro en la que el ex funcionario del gobierno nacional defendió a Irán en contra de las acusaciones por los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel.

Posteriormente se refirió a la causa AMIA al aludir que no había pistas firmes para involucrar a Irán, cuyo presidente –el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad– niega el Holocausto- y abogó por la destrucción del estado de Israel.

Posteriormente una de las personas que se encontraba presente en el lugar lo acusó a Cafiero de haber negado el exterminio de millones de judíos antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

En ese momentos se escucharon muchos gritos y aparecieron en la sala robustos seguidores del piquetero con actitudes patoteriles y de barrabravas que subieron arriba del escenario para custodiar a D’Elía.

Una vez finalizada la exposición, estaba previsto un debate con el público presente. En el momento en que Sergio Widder, titular del Centro Simon Wiesenthal, tomó la palabra para cuestionar la teoría del piquetero, un grupo de personas que acompañaba a D’Elía comenzó a agredir a los presentes.

Como consecuencia de ello, hubo empujones, forcejeos y los oradores debieron abandonar el salón de una forma escandalosa.

Rescato el comentario que hace un lector en el sitio web sobre esta noticia cuestionando la conferencia en la Feria del Libro:

Señores, por qué no les dan a Videla y secuaces la oportunidad de exponer sus razones para las torturas y robos de bebés, por qué no organizan mesas redondas de neonazis , de esclavistas, de historiadores que defiendan la matanza de cristianos durante el Imperio Romano, el holocausto armenio, etc?

Pero también hablo D’elía en ese medio:

“Habíamos terminado la disertación, y nos encontrábamos en el periodo de preguntas, cuando se acercó un señor del Centro ‘Simon Wiesenthal’ (Sergio Widder) y rompió la exposición de Mario Cafiero en la cara, por lo que se generó un momento de tensión”, expresó D’Elía.

Además, señaló que “este grupo de la juventud sionista, como se presentó, impidió que concluyera el acto, nos insultaron, nos agredieron, y nosotros no contestamos la agresión y nos fuimos inmediatamente”.

D’elía ya es un tipo muy experimentado a la mentira, y acá no dejo el vicio.

En la edición impresa de La Nación agregan de su cobertura de ayer:

Contó, maravillado, que en Irán “un iraní” necesita 300.000 votos para ser diputado, pero “un judío” sólo 20.000 (también dijo que en ese país viven 500.000 judíos, cuando todos los censos hablan de menos de 40.000). Y defendió la obligatoriedad del uso del chador para las mujeres.

Dijo que las autoridades iraníes le dieron “abundante” documentación sobre el caso AMIA, pero minutos después pareció contradecirse: “No quiero que servicios de inteligencia extranjeros nos digan quiénes son los culpables”. Se refería, claro, a la CIA y el Mossad.

“Lo mío es una opera… eh, una opinión. Es mi parecer”, se justificó.


D’Elía, asustado por cómo podía terminar la escena, le pidió a uno de ellos: “¡Jorge, sacá a los compañeros!”.

El panel fue concluido abruptamente mientras los asistentes discutían acaloradamente. “Vivan los montoneros. Tenemos 30.000 compañeros desaparecidos”, gritó un hombre con una kefiya en el cuello. “Dos mil de ellos eran judíos”, le respondieron del otro lado

A mi parecer La Nación, una vez mas tiene la mejor cobertura. Hace un tiempo le otorgamos un premio.

Por otra parte la Organización Islámica Argentina divulgó un comunicado:

La Organización Islámica Argentina repudia el accionar de una treintena de Jóvenes Sionistas entre ellos Sergio Widder del Centro Simon Wiesenthal y el Rabino Daniel Goldman (que se retiró antes de que comenzaran las provocaciones ???) mas la participación de miembros de la colectividad judía en nuestro país acudieron a la conferencia “Amia un paso a la verdad” organizada por la Organización Islámica Argentina en la 33º Feria Internacional del Libro sala “José Hernández”, con el propósito de provocar y romper la conferencia aludida, durante la disertación del Sr. Luis D’elia se escucharon en la sala voces que interrumpían permanentemente la exposición del dirigente social, y durante la del Sr. Mario Cafiero ocurrió lo mismo, las autoridades de la Feria del Libro instaron a los provocadores a deponer su actitud a lo que hicieron caso omiso lanzándoles improperios incluso al presidente de la Fundación Horacio García, terminadas las exposiciones se generó un griterío y manifestaciones gestuales por parte de estos jóvenes sionistas en clara actitud provocadora, no obstante eso se le otorgó la palabra para que preguntase al Sr. Sergio Widder en un claro gesto de voluntad participativa por parte de los organizadores del acto para generar un sano debate, el cual fue mal utilizado al constituir el Sr. Widder con el micrófono en su poder su propia tribuna política, distanciándose de la intención de debatir para adentrarse en la polémica.

El acto terminó con la retirada del público presente sin que se hayan registrado incidentes de agresión ni nada por el estilo, solo queda remarcar la poca o nula democrática actitud de los jóvenes sionistas al negarse a un debate serio que pueda contribuir al real esclarecimiento del caso Amia, y la peligrosidad de importar un conflicto que ocurre a 10.000 Km de distancia a nuestro país que tiene una extensa tradición de pacífica convivencia, fuera de toda injerencia foránea que pueda perjudicar a nuestro país en el concierto internacional y quedar rehén de los intereses políticos de otras potencias que no nos incumben.

Y para finalizar Clarín en otra noticia citan a un comunicado de D’elía que dice:

“Hoy, la juventud sionista -que era absolutamente minoritaria en el salón de Palermo (de la Feria del Libro)- nos agredió y nos insultó, después de que habíamos terminado nuestra exposición y con el sostenido aplauso del 80 por ciento de la sala”, indicó el dirigente piquetero0.

Es verdad, los mayoritarios eran los piquenazis que había traído D’elía.

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4 comentarios

  1. Hoy parece que ser de izquierda es defender las posiciones de los Nazis, que curioso.

  2. completisimo el sitio, felicito a los qeu lo actualizan sean quienes sean, necesitamos sitios web asi, mas cuando surgen estos neonazis y diarios como clarin que siempre relativizan lo que pasa.

  3. La crónica del diario La Nación es absolutamente parcial en favor de quienes fueron a romper el acto de DElía. Es natural que así sea: La Nación es el vocero de la derecha proimperialista, y el imperialismo, es obvio decirlo, apoya a Israel (lo quiere como policía de Medio Oriente) y tiene la mira puesta en Irán para invadirlo y destruirlo, tal como intentó hacer con Irak.
    Una reflexión sobre la palabras del representante del Centro Wiesenthal. El dijo que afirmar “que se queden los argentinos y se vayan los del Mossad” expresa la actitud nazi de creer que los judíos argentinos no son argentinos.
    ¡Es verdad! Los nazis consideran al judaísmo una nacionalidad, una identidad que se transmite por herencia. Esta es una posición RACISTA. A los nazis (entre los que no están Delía ni Cafiero ni Farinello, obviamente) hay que decirles que el judaismo es una IDENTIDAD RELIGIOSA, y que es judío aquel que profesa las creencias de la fe judía.Por tanto,una persona de nacionalidad argentina puede ser judía, musulmana, cristiana, etc Y en todos los casos será argentina, no norteamericana, polaca o… israelí.
    El problema que el representante del Centro Wiesenthal no parece advertir (mejor dicho, finge no advertir) es que la definición RACISTA de judío de los nazis es muy pero muy parecida a la… ¡suya propia!

  4. ¿D’Elía comentando en tu blog?

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