Derechos Legales Olvidados – Dore Gold

Dore Gold, ex-Representante Permanente de Israel en las Naciones Unidas, plantea interesantes puntos en lo que respecta al conflicto árabe-israelí y la ley internacional en este artículo publicado en el New York Sun:

Esta semana, pero cuarenta años atrás, Israel ganaba la Guerra de los Seis Días y reunificaba la ciudad de Jerusalem. No sólo el mapa de Medio Oriente había cambiado, sino que también había emergido una nueva realidad legal internacional que fue, lamentablemente, largamente olvidada.

Luego de la mayoría de los conflictos armados, la comunidad internacional ha buscado restablecer el status quo de antes -la situación anterior- como parte de un acuerdo político. Sin embargo, muchos aspectos de la preguerra de 1967 eran insostenibles, por no decir ilegales. Jordania y Egipto ocupaban previamente Gaza, Judea y Samaria como consecuencia de la invasión de los estados árabes en 1948, lo que el Secretario-General de la ONU en ese entonces, Trygve Lie, denominó como un acto de “agresión.”

En la Guerra de los Seis Dias, casi 20 años después, Israel entró a esos territorios en lo que fue una simple guerra de autodefensa. Efectivamente, antes que las fuerzas israelies entraran a Jerusalem, la artillería jordana disparó cerca de seis mil municiones de artilleria en las partes israelies de la ciudad. Cuando muchas de las autoridades líderes en ley internacional examinaron los derechos de Israel en Jerusalem en relación a sus ocupantes anteriores, llegaron a la clara conclusión de apoyar los reclamos de Israel de la posguerra. Por ejemplo, Stephen Schwebel, que luego se convertiría en el presidente de la Corte Internacional de Justicia de La Haya , escribió en 1970: “Cuando el poseedor previo capturó el territorio de una manera ilegal, el estado que luego tome ese territorio en el legal ejercicio de la autodefensa tiene, contra el poseedor anterior, mejores títulos.”

Los derechos de Israel en 1967 fueron también reflejados medio año después en el lenguaje de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de la ONU que se convertiría en la piedra fundamental de cualquier acuerdo de paz árabe-israelí para las décadas siguientes. Como bien se sabe, la resolución, que fue escrita por las delegaciones americanas y británicas en la ONU, no solicita a Israel a retirarse de todos los territorios que capturó en la Guerra de los Seis Dias, sino que dice “de territorios”. El secretario de relaciones exteriores británico en 1967, George Brown, clarificó el significado de la frase que fue finalmente elegida “… Israel no se retirará de todos los territorios”.

De acuerdo a documentos desclasificados de USA, la presión para poner la palabra “todos” en la cláusula del retiro vino directamente desde el Kremlin. Para respaldar su demanda los sovieticos buscaron estigmatizar a Israel en el papel de agresor tanto en el Consejo de Seguridad como en la Asamblea General, pero fracasaron completamente. El Presidente Johnson se mantuvo firme contra todos estos esfuerzos de comprometer la seguridad de Israel reconociendo, como luego admitiría, que un regreso a la situación de pre-guerra era la receta para un próximo conflicto. Por esa razón, la Resolución 242 llamó al establecimiento de fronteras “seguras”, dando por entendido que las líneas de pre-guerra no eran ni seguras ni reconocidas.

La Resolución 242 no llama a la restauración del status quo anterior en Jerusalem, donde toda la población judía de la Ciudad Vieja había sido echada en 1948 y más de 50 sinagogas habían sido destruidas o profanadas. Volviendo atrás a la situación de pre-guerra, durante la cual los judíos tenían prohibido el acceso al Muro de los Lamentos para rezar, hubiese significado restablecer la falta de libertad religiosa en Jerusalem. El embajador de USA ante la ONU en 1967, Arthur Goldberg, reveló que la “Resolución 242 de ninguna manera se refiere a Jerusalem y que la omisión fue deliberada.” En 1988 el secretario de estado, George Shultz, declaró directamente que la política de la administración Reagan era que Israel “nunca negociase retornar” a las líneas de 1967. Y en abril de 2004, el Presidente Bush le escribió al Primer Ministro Sharon, con ese espíritu, que Israel tiene derechos a “fronteras defendibles” en vez de las viejas líneas de armisticio que los estados árabes habian violado.

Hoy , la Autoridad Palestina y Hamas han largamente reemplazado a los estados árabes como reclamantes de los territorios que Israel capturó y han estado en disputa desde 1967. Se esperaba que con estos cambios, los derechos de Israel fueran tratados más justamente. Después de todo, ¿quien sugeriría colocar los lugares sagrados de Jerusalem bajo el control de Hamas, cuyos primos ideólogicos estan atacando mezquitas e iglesias a través de todo Medio Oriente? Además, está bien claro que si hoy Israel se retirara de las posiciones de seguridad mantenidas desde hace mucho tiempo con la barrera en el Valle de Jordan, los afiliados a Al Qaeda que están hoy penetrando en el Líbano, la Franja de Gaza, y hasta en la Jordania hashemita, se aprovecharían de la oportunidad presentada y desatarían una nueva ola de voluntarios jihadistas, con nuevas armas, lo que seguramente produciría una escalada de los actuales ataques contra Israel.

Aun asi, quizá en su desesperación por conseguir algo que sea positivo en el Medio Oriente, los diplomáticos occidentales están ahora apoyando la “Iniciativa de paz saudí¨ que, si se implementara, le quitaría a Israel las fronteras defendibles y lo haría volver a las vulnerables líneas de 1967, como también dividiría nuevamente el corazón de Jerusalem. Washington también ha apoyado el plan saudí, pareciendo que se olvidó de las declaraciones de al menos media docena de secretarios de estado americanos.

Israel deberá siempre buscar la paz cuando sea posible, pero no tiene ninguna obligación legal o hístórica de ponerse en peligro adoptando el mapa que el plan sugiere. Alguna vez los hombres de estado entendieron que la única manera de crear una paz estable es hacerlo con una habilidad tal que pueda ser defendida. Fue la lección de aquellos que se sentaron en el Consejo de Seguridad de la ONU en 1967. Claramente necesita ser aprendida nuevamente.

3 comentarios

  1. Este artículo es impecable. Opino que debe ser puntal en la nueva campaña de ilustración mundial que estaría por comenzar. Es imperioso. No basta que los gobiernos sepan la verdad, sino también la gente común en todas partes. Incluidos los periodistas, por supuesto.

  2. Para todos aquellos con interés en este tema les recomiendo la obra “El Derecho Internacional y el conflicto Árabe-Israelí”, escrita por Don Andrés Boaz Muñoz Mosquera.
    Esta obra la pueden encontrar publicada en internet.

  3. […] la Resolución 242 del Consejo de Seguridad se puede leer acá. Por otra parte la agresión militar contra civiles que la potencia ocupante denominó Plomo […]

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