Propaganda terrorista en el New York Times y Washington Post

Muchas veces  me he quejado de la cobertura que recibía el conflicto árabe-israelí en los medios masivos mas importantes de iberoamérica con una profunda tendencia anti-israelí, pero nunca se le dio directamente voz a los terroristas para que difundan su propaganda en un medio masivo (excepto cuando La Nación y Clarín publicaban editoriales del ex-Representante de la ANP en Argentina). Honest Reporting denuncia en este comunicado como  el NY Times y el Washington Post les da lugar a los terroristas en sus editoriales:

En noviembre del 2005, Ayman al-Zawahiri, portavoz del Al Qaida, dijo: “Estamos en plena batalla y mitad de la batalla tiene lugar en el campo de la prensa.” Al igual que Al-Qaida, Hamás está clasificada como organización terrorista
por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Incluso el presidente palestino Mahmoud Abbas describió (http://www.nysun.com/article/57010) a Hamás como “terroristas asesinos”.

Si los diarios norteamericanos no le darían espacio editorial a Osama bin Laden, ¿porqué han de darle ‘oxígeno publicitario’ a un terrorista de Hamás cuya organización es responsable de la muerte de ciudadanos norteamericanos
en Israel y cuyos estatutos (http://tinyurl.com/2d6777) llaman a la destrucción de Israel y están llenos de antisemitismo puro?
Esta es la pregunta que se esgrime luego de la aparición de los comentarios editoriales de Ahmed Yousef, asesor de Ismail Haniyeh, ex primer ministro de Hamás, en un mismo día en el NY Times (http://tinyurl.com/yq2dn9) y el Washington Post (http://tinyurl.com/2utjz8).

EL Centro Legal Israelí ‘Shurat HaDin’ (http://tinyurl.com/yocdwo) es un instituto judío de derechos legales integrado por algunos de los abogados líderes de Israel. El mismo provee representación legal para ayudar con la defensa de cientos de víctimas israelíes del terror palestino ante cortes israelíes, norteamericanas y europeas y contra grupos terroristas palestinos y sus financistas.

Nitsana Darshan-Leitner, director del Shurat HaDin, contestó así a una pregunta de HonestReporting: “Es descabellado y vergonzoso que esos diarios, otorgándole un foro público, den legitimidad a una organización terrorista
islámica como Hamás. La doctrina liberal de libertad de expresión no debe extenderse a organizaciones abiertamente dedicadas a llevar a cabo asesinatos contra civiles judíos mientras encuentran apoyo en un respeto
recientemente adquirido. Hablando legalmente, parece no haber mucha diferencia entre los regímenes fuera de la ley como los de Irán y Siria, que dan apoyo material y logístico a las organizaciones terroristas, y la prensa liberal que que provée millones de dólares en publicidad gratuita y acceso a grupos como Hamás cuando publican los preligrosos mensajes de sus líderes. Al facilitar la publicación de los mensajes de Hamás, el New York Times y el Washington Post apoyan a organizaciones terroristas tal como lo hacen Tehrán y Damasco.”

Mucha gente, alrededor del mundo, quedó anonadada (http://tinyurl.com/352htz) con que, luego de la brutal toma de Gaza, Hamás consiguiera otro triunfo con la propaganda facilitada por dos de los diarios más influyentes de Estados Unidos. Sin embargo, de acuerdo con la agencia Reuters (http://tinyurl.com/24bw9g), la única vergüenza manifestada por los susodichos diarios es el no haber sabido que ‘el otro’ iba a publicar el editorial, y que de haberlo sabido, no lo hubieran hecho.

Mientras Deborah Howell, ombudsman del Washington Post, no se ha manifestado aún respecto a este tema, Clark Hoyt (http://tinyurl.com/2yuoc5), editor público del NY Times, repondió así a sus enojados lectores: “El objetivo de
la página editorial es el de enunciar (una política)”. Mientras que Rosenthal, el editor de la página editorial, dijo: “No tenemos la obligación de dar el tipo de balance que se da en la cobertura de noticias porque se trata de una opinión. Las páginas editoriales deben destinarse especialmente a la controversia ya que esa es la manera en que las sociedades libres
deciden por sí mismas qué es correcto o no. Las buenas ideas prosperan en debates a la luz del dia y las malas se marchitan. Dejadas a la sombra, las malas ideas pueden crecer como hongos venenosos.”

Estamos de acuerdo que sin confrontarlas, las malas ideas crecerían cual cepas venenosas; pero nos preguntamos si el NY Times ha realmente contra-balanceado las imágenes negativas de Israel que aparecen con asiduidad en sus propias páginas y en la prensa en general.

¿Es que acaso, el NY Times y el Washington Post, podrían ser culpables de dar apoyo material a organizaciones terroristas? Después de todo, muchas organizaciones caritativas y grupos políticos pagarían miles de dólares por
un aviso prominente en esos diarios. En cambio, a Hamás le fué cedido el espacio sin cargo alguno. Ni mencionemos a los otros diarios, entre los que se incluyen el International Herald Tribune (http://tinyurl.com/28eukx), el Sacramento Bee (http://tinyurl.com/2b3f83) y el Salt Lake Tribune (http://tinyurl.com/yw5zc6), que re-imprimieron ese editorial en sus propias páginas.

Les urgimos que escriban al New York Times – public@nytimes.com – y al Washington Post – ombudsman@washpost.com – invitándolos a que se comuniquen con Shurat HaDin que ha estado al frente de la representación legal de las víctimas del terrorismo de Hamás. Y demándenle a esos diarios que den a las víctimas un espacio equivalente para que cuenten sus historias y presenten sus casos relacionados con el terrorismo de Hamás.

LA PRENSA MASIVA COMO ARMA TERRORISTA

El caso mencionado arriba, junto a la difusión de los mensajes de los secuestrados Alan Johnston y Gilad Shalit, son ejemplos de cómo los terroristas modernos adoptan a la prensa como arma predilecta. El Jerusalme
Post (http://tinyurl.com/25lrh2) lo explica así:
“Cuanto mejor es el ‘show’, mejor es el ‘rating’. Cuanto más alto el ‘rating’, mayor es el número de gente que recibe el mensaje de los terroristas.” Eso es lo que dijo Eviathar Ben-Zedeff del Instituto Internacional Contra el Terrorismo el lunes en Herzliya. Agregando: “El terror es un acto político de la guerra psicológica. El propósito de los
terroristas es influenciar a los televidentes y motivarlos a la acción política. Ello se consigue creando miedo entre los televidentes quienes, como resultado, se aprontan a presionar a sus políticos a cambiar de rumbo
y, por ejemplo, devolver los territorios ocupados o liberar prisioneros.”

De acuerdo con Ben-Zedeff, ello es parte del mecanismo de propaganda de las organizaciones terroristas.

Lea el artículo completo aquí – http://tinyurl.com/25lrh2 – y acuérdese de preguntarle al New York Times y al Washington Post ¿porqué se permitieron ser parte de esta manipulación?

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