Al Líbano se le dio vuelta la torta

En una Carta de Lectores al diario La Nación del embajador libanes en Argentina, Hicham Hamdan, cometa sobre los enfrentamientos que suceden en su país en el “campo de refugiados” de Nahr al-Bared es interesante la manera de relatar lo que sucede, viendo su actitud durante la Segunda Guerra del Líbano de Israel contra el grupo terrorista Hezbollah:

“Leí con mucha atención la nota «Violenta ofensiva en el Líbano». Al respecto, deseo hacer una aclaración sobre la mención de Nahr al-Bared como un «asentamiento» cuando, en realidad, es un campo de refugiados palestinos que esperan con impaciencia la paz en la región, para poner fin a su desplazamiento y poder regularizar su situación de manera justa, conforme a la resolución 194 de las Naciones Unidas.

“Mucho agradezco el interés de LA NACION en estos acontecimientos y deseo ratificar que lo que está sucediendo en Nahr al-Bared no es un enfrentamiento entre libaneses y refugiados palestinos, sino una lucha contra un grupo que se apropió del campo y realiza operaciones terroristas (matanzas, robos, extorsiones, etc.). Este grupo se atrincheró entre los civiles que viven en el campo y atacó al ejército libanés, cuyas filas ya cuentan con muchos mártires. Ofrecieron su vida para no exponer a los civiles, que eran utilizados como escudos humanos por este grupo terrorista.”

Dr. Hicham Hamdan
Embajador del Líbano
Av. del Libertador 2354, Capital

Primero que todo cabe resaltar que los “refugiados palestinos” esperan con impaciencia el fin de su desplazamiento y poder regularizar su situación, algo que el Líbano no fue capaz de lograr en 60 años, confinando a estos a guetos dentro de su país sin ningún beneficio de ciudadano y viviendo en condiciones precarias, cuando Hamdan se refiere a “regularizar su situación de una manera justa, conforme a la resolución 194 de las Naciones Unidas.” Es sin duda una clara demostración de como el único valor que tienen los “refugiados palestinos” para los árabes utilizarlos como herramienta política para rehusarse a firmar acuerdos con Israel y continuar con los planes de su eliminación.

Sigue Hamdan comentando que no es un enfrentamiento entre libaneses y refugiados palestinos, “sino una lucha contra un grupo que se apropió del campo y realiza operaciones terroristas” En primer lugar Hamdan esta equivocado, porque de hecho Fatah al-Islam es un grupo liderado por palestinos, pero compuesto también por sirios, jordanos y saudíes. Comparto plenamente el adjetivo calificativo de “terroristas” para este grupo, el mismo que no utiliza para denominar a Hezbollah un grupo terrorista.

A pesar de que según Hamdan, habla de soldados que exponen sus vidas para no exponer a los civiles (que ahora si admite que son utilizados como escudos humanos) la cifra (aún inexacta)  se aleja bastante de eso.

Mientras el año pasado este mismo señor se encargaba de defender las acciones de Hezbollah, hoy debe criticar a grupos similares, porque esta vez se volvieron contra su propia gente.

4 comentarios

  1. Está claro que no es lo mismo correr que huir. Ahora sí aparecen los rehenes civiles utilizados por pérfidos terroristas, este verano pasado los malos eran los israelíes y no había asesinos sino ellos. Pero todo llega a su sitio y ahora van apareciendo esos miserables canallas que se amparan en la población indefensa. Y los políticos que ahora sí que lo reconocen. Ya era hora.Los malos son otros.

  2. No juguemos con las palabras. El Líbano no existe. No por lo menos en el último siglo. En su lugar existió Siria a través de sus mandaderos. La Segunda guerra del Líbano en realidad fue contra Siria en El Líbano. Que los cobardes asesinos se escondan entre la población civil es un asunto muy viejo. Yo lo recuerdo ya desde la Segunda Guerra Mundial cuando los japoneses se escondían tras la población civil huyendo de Mc. Arthur. Este tema se repite y repetirá y hay que tomar alguna medida para que si está involucrada la población civil esta, advertida como lo está, se defienda aunque sea un poco y no que mueran nuestros soldados procurando no hacerles daño. A esta población civil yo no las llamo asesinos. Esto se asimilan mas a los cobardes porque saben a que juegan y no luchan tan siquiera un poquito por sus hijos y mujeres. Son palabras crueles. La realidad también.

  3. Enrique, amén

  4. En realidad, mas que nada son escudos humanos voluntarios (es decir, dejan de ser “pobres civiles indefensos que hay que proteger a costa de las vidas de soldados”).

    De todas maneras el tema y la simple conclusión del post es muy fácil de entender: el que defendía las tácticas cobardes de un grupo terrorista como Hezbolá, ahora resulta que se enfrenta y sufre en carne propia las mismas tácticas de un grupo terrorista de similares características (Fatah al-Islam) que utiliza exactamente las mismas estrategias y métodos criminales (escudos humanos) que Hezbolá.

    Resulta que los “valientes resistentes” pasan a ser “terroristas criminales” en base al enemigo contra el que luchan. Cuando luchan contra Israel son buenos, pero cuando luchan contra el Líbano son malos.

    PURA HIPOCRESÍA
    (ya estamos acostumbrados a eso)

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