El proceso de desaparición del Líbano

La semana pasada otro diputado libanes fue asesinado, seguramente por miembros de Hezbollah que responden al eje Siria-Irán o directamente por agentes iranies.  George Chaya, analista político internacional de origen libanés y especialista en contraterrorismo y conflictos religiosos, ofrece un análisis del contexto en el que se lleva a cabo este asesinato:

Ayer fue asesinado en Beirut el Dr. Antoine Ghanem, diputado, hombre de bien y mártir que entrego su vida por la soberanía, la libertad y la democracia libanesa. El Dr. Ghanem cayó a manos de los asesinos en la misma zona donde nació y vivió por 64 años de vida. Como siempre, la muerte se hizo presente una vez mas en zona cristiana, esta vez en el residencial Horch Tabet, barrio de Sin el Fil, muy cerca de la casa del ex presidente libanés Amin Gemayel como para que no queden dudas del mensaje mafioso. De este modo los criminales continúan ejecutando su frió y calculado “Libanicidio”.

Terrorismo y desestabilización política

Este nuevo asesinato se ha dado en el marco de la campaña lanzada por el eje sirio-iraní con la clara finalidad de:

a) Reducir la mayoría legalmente electa en el parlamento.

b) Bloquear de ese modo la elección del nuevo presidente a través de la mayoría democrática.

c) Colocar en el cargo presidencial un hombre favorable al régimen de damasco y ocupar nuevamente el Líbano.

El crimen del Diputado Antoine Ghanem configura una nueva acción terrorista y un acto de guerra similar los asesinatos de otros líderes libaneses de la Revolución de los Cedros y el Parlamento legalmente electo como lo fueron antes los del Ex Primer Ministro Rafik Hariri, los diputados Gubran Tueni y Walid Eido y el Ministro de la Industria Pierre Gemayel.

Ésta masacre sobre la democracia Líbanesa, viene sucediéndose desde los últimos 2 años ante la mirada miope de la comunidad internacional y debe ser resuelta con firmeza y determinación de una vez y para siempre, ya no alcanza con los consabidos y repetidos comunicados de repudio del Sr. Ban Ki Moon. El mundo libre, bien intencionado y democrático sabe claramente de la responsabilidad del eje sirio-iraní en este “Libanicidio” actual. Los regimenes de Damasco/Teherán y sus aliados en Líbano incluyendo al Hezbollah de Nasrallah, el Frente Patriótico de Michel Aoun, el Movimiento Amal de Nabih Berri y las células jihadistas menores, son directamente responsables de este crimen y del terror actual.

El papel de la comunidad internacional

Si las Naciones Unidas no desean ser cómplices de los próximos homicidios -que se sucederán sin lugar a dudas-, ellas deben apoyar sinceramente la democracia libanesa e inmediatamente debe ser promulgada una Resolución que incluya el Capitulo VII de la carta del Consejo de Seguridad para colocar bajo el paraguas de esa norma legal la próxima elección presidencial libanesa. En los últimos 8 meses todas las regiones y zonas del Líbano han sido infiltradas por grupos y redes terroristas a través de la frontera libanesa-siria y se debe evitar a través de la ley internacional que estas células terroristas y criminales continúen asesinando la democracia libanesa.

La Comunidad Internacional junto a Naciones Unidas tiene la ineludible obligación de intervenir de manera directa para asegurar un marco legal sustentable y proteger el proceso democrático del Líbano como así también la vida de sus ciudadanos y funcionarios legalmente electos de próximas acciones terroristas planificadas en Damasco y Teherán y ejecutadas por sus mafias dentro del país.

El contingente FINUL estacionado en Líbano debe proteger también las fronteras libanesas para evitar el diario contrabando de armas y explosivos a favor de los grupos jihadistas. Las tropas de ONU deben salvaguardar la vida de los legisladores y de los ciudadanos libaneses, es muy claro que el gobierno libanés no puede ni podrá hacer esto por si solo.

Si estas medidas no son tomadas, si la intervención de la ONU no se lleva a cabo de manera directa, no cesara la masacre sirio-iraní y por consiguiente, no habrá solución para acabar con el “Libanicidio” en marcha.

(Vía PorIsrael)

Una respuesta

  1. Lo más triste es que a nadie le importa el Líbano. Solo veremos marchas “en favor del Líbano” cuando Israel sea el involucrado, pero nunca veremos un mínimo de preocupación cuando los crímenes contra el país de los cedros son cometidos por Siria, Hezbolá o demás terroristas islámicos.

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