El mito del ”genocidio” palestino: uso político y banalización de la retórica – P. Brodksy

Patricio Brodsky y profundo análisis del que no tengo nada que decir, salvo cosas buenas:

La masacre actual excede todo lo conocido…
No son los datos con su abrumadora evidencia los que horripilan, sino la repetición en medio del silencio cómplice del mundo llamado civilizado.
Es preciso detenerla para que judío y masacrador no se vuelven sinónimos…
…la victoria militar sobre el pueblo palestino tiene un nombre inequívoco: genocidio, y que las masacres solo abren el curso de nuevas masacres.

Declaración de Intelectuales Argentinos
publicada durante la Guerra del Líbano de 2006

A pesar que el concepto de Genocidio tiene una definición jurídico-política muy clara y que refiere a la existencia de un plan sistemático de exterminio, en los últimos años, y en particular alrededor del conflicto árabe-israelí, fundamentalmente a partir de la propaganda política palestina y a la existencia de un ejército de neófitos (y aun de “especialistas” académicos) que se lanzan a realizar afirmaciones banales y análisis prejuiciosos, este concepto ha sido virtualmente desacreditado y ha perdido su relevancia política.

Este concepto es aplicado en forma prejuiciosa e irracional con el sólo propósito de desacreditar al estado de Israel, y es así cómo se ha naturalizado la infundamentada idea que éste estado es genocida y aplica políticas de limpieza étnica; nada más lejos de la verdad.

La propaganda anti-israelí tan afecta a abstraerse de los hechos históricos plantea hipócritamente que los israelíes son “Peor que los Nazis”[1], este planteo es hipócrita pues quienes acusan al estado judío de ser nazi realizan esta acusación sin ocultar su profundo odio contra todo lo judío (incluyendo al estado de Israel).

Para quien está medianamente informado y no lo impulsan los prejuicios, saben que esta acusación no sólo es un absurdo sino, adicionalmente, es prueba cabal del odio antijudío del que la enuncia.

No nos detendremos a explicar aquí la desigual responsabilidad de árabes e israelíes en el conflicto que lleva 60 años, sólo aclararemos que mientras Israel, ya desde su declaración de independencia, llama a la convivencia pacífica, los árabes, sistemáticamente, se han negado a aceptar al estado de Israel y han declarado una guerra a muerte que ya lleva seis décadas.

Si de algo sirven los estudios comparados es para dar cuenta de los diferentes hechos puestos en correlación. Cuando comparamos el “genocidio” árabe a manos de Israel con crímenes de masas reales nos hallamos con una catastrófica derrota de los argumentos acerca de un supuesto carácter genocida de Israel.

Existe, en algunos grupos, una evidente obsesión en demonizar a Israel, expresión de ello es sanción, en dos oportunidades, por parte de la ONU, de la condena del sionismo como una forma de racismo, en 1975 impulsada por la URSS y en 2000 impulsada por el bloque de países islámicos.

El conflicto árabe-israelí ocupa un lugar preponderante en la prensa occidental, tanto que pareciera ser la conflagración en la cual se han perdido más vidas desde la segunda guerra mundial. Pero cuando uno contrasta el espacio que ocupa en los medios con la importancia relativa (en lo que a muertos se refiere), uno se encuentra con una enorme desproporción, sobre todo en lo que se refiere a retratar a Israel como un monstruo sanguinario.

Esta obsesiva campaña de descrédito sólo se puede explicar desde una percepción alterada según la cual Israel ocupará, en la fantasía colectiva, un lugar mucho más preponderante que el que en realidad ocupa. Recordemos aquí que según una encuesta realizada en Europa en 2003, el 59% de los europeos consideran a Israel como la principal amenaza a la paz mundial.

Esta evidente obsesión con Israel tiene el mismo fundamento (y es heredera) de aquella tradición que ubica al judío en el lugar siniestro del conspirador global. Este es uno de los mitos fundantes del antisemitismo moderno, el cual arguye la existencia de una supuesta ‘conspiración judía’ para la dominación del mundo.

No existe evidencia alguna del supuesto plan de exterminio palestino por parte de Israel, ni siquiera se puede inferir esto de la relación entre víctimas árabes e israelíes del conflicto; sin embargo, merced a la propaganda antiisraelí, los medios de comunicación occidentales continúan titulando en este sentido, y siguen etiquetando a Israel como un sistemático “violador de derechos humanos”.

Para nosotros se trata de odio pues parecería ser que los acontecimientos empíricos no resultan suficiente evidencia para quebrar los prejuicios construidos por la propaganda judeofóbica, más aún, vemos, pasmados, como parte del progresismo y la izquierda han asumido como “políticamente correctos” algunos mitos provenientes de la derecha fascista como, por ejemplo, asumir como verdadera la existencia de una supuesta “conspiración judía global” (Protocolos de los Sabios de Sión) que hoy tiene una encarnadura izquierdista en el “Lobby Sionista” que controlaría la política exterior de los EE.UU., el “Lobby Judío” que controlaría la prensa, Hollywood, etc.; o la denuncia de un supuesto “uso político” del genocidio judío por parte de Israel y el establishment judío mientras guardan silencio sobre el evidente “uso político” de la Shoá por parte de los negacionistas, o peor aún, defienden el “derecho” de los negacionistas bajo la excusa de la libertad de opinión (Noam Chomsky).

Decíamos arriba que existen muchos indicadores de una enfermiza obsesión antiisraelí, la feroz ofensiva propagandística desplegada fundamentalmente durante la segunda Intifada ha llevado a que este pequeño país sea considerado por el 59% de los europeos como la “principal amenaza a la paz del mundo”[2]. Un artículo de Alejandro Baer[3] acerca de la imagen de Israel en España, indica que en una escala de 1 a 10, la imagen de aquel país, en promedio para el período 1991-2007, es de 3,75. En este mismo estudio, sólo el 9% afirma simpatizar con Israel en el conflicto, mientras que el 31% lo hace con los palestinos. Otro estudio indica que el 51% de los alemanes opina que Israel brinda a los palestinos un trato similar al que los nazis brindaron a los judíos durante la Shoá[4], mientras que el 68% de los alemanes piensa que Israel está llevando a cabo una guerra de exterminio contra los palestinos.[5] Por otro lado tenemos que el 30% de las condenas de la ONU por violaciones a los derechos humanos son dirigidas contra Israel. Esto se produce a pesar que durante el siglo XX han muerto más de 200.000.000 millones de personas en distintos conflictos y que las víctimas totales del conflicto árabe-israelí desde 1950, según Gunnar Heinsohn[6], Director del Instituto Raphael Lemkin para la Xenofobia y el Genocidio de la Universidad de Bremen, Alemania, suman alrededor de 51.000 personas. Según este autor, los muertos en cada bando fueron 35.000 árabes y 16.000 israelíes. Si a estos datos añadimos los muertos durante la Guerra de Independencia de Israel (5.000 árabes y 6.000 israelíes) tenemos que los muertos en los 60 años de existencia de Israel son 40.000 árabes y 22.000 israelíes.

Heinsohn analiza el período 1950-2007, según sus estimaciones en este lapso de tiempo han muerto cerca de 85.000.000 de personas, de ellas apenas 51.000 han muerto en el conflicto árabe-israelí (35.000 árabes y 16.000 judíos), ello sólo representa un 0,06% de los muertos en el período, sólo 1 de cada 1667 personas muertas en conflictos durante este período murió alrededor del conflicto árabe-israelí. Sin embargo es notable el lugar que ocupa el conflicto en los medios de difusión.

En este mismo período fueron asesinados cerca de 11.000.000 de musulmanes, entre ellos sólo 40.000 murieron en el conflicto contra Israel, sólo un 0,36% de los musulmanes asesinados en conflictos armados. Esto significa que sólo 1 de cada 275 musulmanes asesinados en el período murió durante el conflicto árabe-israelí

La frase “La masacre actual excede todo lo conocido” que encabeza nuestro epígrafe como veremos más abajo en estudios está muy lejos de acercarse siquiera a algo medianamente cierto, lo grave es que quienes suscriben esta declaración son pensadores, intelectuales, formadores de opinión, sin embargo no escapan a esta indudable sobrevaloración del conflicto y a la falaz criminalización de Israel.

Este sobredimensionamiento de la importancia del conflicto entre árabes e israelíes se corresponde con el lugar que ocupa, en el pensamiento de quienes enuncian estos discursos, la “cuestión judía”. No existe otra explicación más que la existencia de una obsesión, un imaginario invadido por un único “peligro”, una única “amenaza”, y ésta es, nuevamente como desde hace 2.000 años, la “amenaza judía”, pero esta vez materializada en el estado judío: Israel. Y decimos nuevamente porque en la antigüedad, el judío representaba la amenaza de la “irredención” de la humanidad por la negativa judía de aceptar el carácter divino de Jesús, en la modernidad ocupó el lugar de la “amenaza cosmopolita”, el alter, el extraño, contra el fervor nacionalista naciente; luego con la consolidación de las teorías nacional-raciales fue el “elemento impuro”, el “contaminante”, el “elemento extraño” al cuerpo nacional. Finalmente hoy, producto de esta historia de “naturalización” del lugar de la “culpa de los males”, hoy se ve al judío colectivo contemporáneo (el estado de Israel) como amenaza a la paz mundial. El miedo occidental a la “destrucción del mundo por medio de un holocausto nuclear” (fantasía surgida en plena guerra fría y la carrera armamentista en ella desatada), hoy es desplazada desde la desaparecida Unión Soviética hacia Israel, es un desplazamiento de la fobia anticomunista a la fobia antisemita (de paso este movimiento se ve facilitado en la propaganda nazi de la “conspiración judeo-bolchevique”), de allí que se pueda producir fácilmente este desplazamiento del sujeto del terror del comunista al judío.

Analizando las estadísticas sobre víctimas de conflictos desde 1950 a la fecha en forma comparada[7] descubrimos que, a lo largo de los 60 años del conflicto árabe-israelí, la relación existente entre muertos de ambos bandos es de, aproximadamente, 1,4 árabes por cada judío muerto. Esta proporción, evidentemente no es de un genocidio sino de una guerra.

En la tabla de abajo comparamos el supuesto genocidio palestino con otros genocidios conocidos, debemos realizar esta “contabilidad del horror” para mostrar lo absurdo de los reclamos contra Israel:

Tabla 1: Víctimas de Genocidios

Genocidio
Nº de Víctimas
Duración en Años
Víctimas/año
Víctimas/día
Víctimas/árabes

Shoá/Holocausto Judío
6.000.000
5 (1941-45)
1.200.000
3287,67
1796,54

Ucrania (Hambruna)
3.500.000
2 (1932-33)
1.750.000
4794,52
2619,96

Camboya (Khmer Rouge)
2.000.000
5 (1975-79)
400.000
1095,89
598,85

Armenio
1.500.000
8 (1915-23)
187.500
513,70
280,71

Ruanda
900.000
1 (1994)
900.000
2465,75
1347,40

Gitano/Porrajmos
800.000
5 (1941-45)
160.000
438,36
239,54

Timor Oriental (Indonesia)
600.000
22 (1976-98)
27273
74,72
40,83

Bangladesh/Bengalí
500.000
1 (1971)
500.000
1369,86
748,56

Darfur (Sudan)
400.000
5 (2003-07)
80.000
219,18
119,77

Burundi
300.000
1 (1972)
300.000
821,92
449,14

Bosnia
200.000
4 (1992-95)
50.000
136,99
74,86

Burundi
200.000
1 (1993)
200.000
547,95
299,43

Kurdos
182.000
1 (1988)
182.000
498,63
272,48

Guatemala
150.000
5 (1981-85)
30.000
82,19
44,91

Hereros
100.000
5 (1904-08)
20.000
54,80
29,95

Árabes (conflicto Árabe-Israelí)*
40.000
60 (1948-07)
667
1,83
————-

Israelíes
22.000
60 (1948-07)
367
1,01
0,55

Viendo estas evidencias concluimos que es una falacia acusar a Israel de genocida ya que ni en términos absolutos, ni en términos relativos es posible arriba a tal conclusión.

Los muertos árabes durante los 60 años de conflicto con Israel son cerca de 40.000 (muchos de ellos ni siquiera son responsabilidad de Israel ya que son bombarderos suicidas, soldados de ejércitos invasores, terroristas caídos en enfrentamientos, etc.); pero aun si responsabilizáramos a Israel por estas muertes, esto significaría una cantidad total de 667 muertos por año de conflicto, 1,83 muertos árabes por día, ¿cómo se puede llamar a eso “actos deliberados con la intención de destrucción total o parcial de un grupo humano”[8]?. Es de esta manera como nos damos cuenta de la influencia de la propaganda en la banalización de los conceptos y la virtualización de la historia.

La Shoá, el genocidio de judíos perpetrado por los nazis y sus colaboradores durante la Segunda Guerra Mundial, comenzó en 1941, pero si supusiéramos que comenzó con el ascenso de los nazis al poder en 1933, las estadísticas nos indicarían que los nazis asesinaron a 500.000 judíos al año, 1370 por día, esto indica una relación de 813 judíos asesinados por cada árabe muerto en su guerra contra Israel (a pesar que existen propagandistas que intentan establecer la idea que Israel es peor que la Alemania Nazi).

Si los israelíes mataran árabes (tal y como afirman estos propagandistas judeófobos) al mismo ritmo que los nazis asesinaron judíos entre 1941 y 1945, tendríamos que en estos 60 años de guerra deberían haber muerto nada menos que 72.000.000 de árabes, esto es el 32,73% de los 220.000.000 de árabes que existen hoy en día. Lejos de ello, los 40.000 árabes muertos sólo son apenas el 0,018 de esta cifra.

A pesar de este dato contundente, todavía existen quienes, como José Saramago se atreven a comparar Ramallah con Auschwitz. En esta frenética puja por criminalizar a Israel, lo que en realidad producen es la banalización de los genocidios reales (si todo es genocidio, entonces nada lo es, pues este concepto se “naturaliza” y pierde efectividad y especificidad). Nadie duda que cualquier muerte, cualquier sufrimiento humano es una tragedia en si misma, pero el concepto Genocidio refiere a una relación social específica y no puede ser aplicado discrecionalmente. La relación social genocida no se da en el caso de la guerra árabe israelí, por muchos motivos, en primer lugar no existe un plan sistemático destinado con la intención de “destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal”, en segundo lugar el 20% de la población israelí es de origen árabe no judío y sin embargo no se conocen matanzas de los integrantes de dicha minoría, en tercer lugar las poblaciones árabes de Cisjordania y de la Franja de Gaza reciben electricidad, agua, alimentos, etc., de Israel, en cuarto lugar la población árabe de los territorios ocupados por Israel en la Guerra de los Seis Días creció de 1.100.000 habitantes a 3.500.000, lo que de por sí ya descalifica la denuncia de la existencia de un plan sistemático de exterminio; finalmente el análisis de los datos aportados por Heinsohn y Pipes nos indica que en esta guerra, por cada israelí asesinado en este conflicto han muerto alrededor de dos árabes.

Existen otros datos elaborados por Piero Scaruffi[9], según este autor las cifras de muerto en ambos bandos varían en forma significativa, aunque no altera para nada el eje argumental de este enfoque. Según Scaruffi los muertos árabes fueron 59.000 y los israelíes 11.000, esto es una relación de 5,36 árabes por cada israelí muerto. Para sostener nuestra línea argumental, nuevamente recurriremos a la comparación: si trasladamos estas proporciones de muertos a la Shoá, para mantener esta misma relación “víctima-victimario” (suponiendo víctimas a los árabes y victimarios a los israelíes), hallamos que junto a los 6.000.000 de judíos muertos en la Shoá también debieron haber muerto 1.119.403 alemanes a manos de estos judíos, lo cual es un absurdo; de igual manera, trasladando esta razón al genocidio armenio junto al 1.500.000 de armenios asesinados, y a manos de los mismos, debieron haber muerto 279.851 turcos, lo que es otro absurdo. Estas proporciones no indicarían la existencia de genocidios sino de guerras entre fuerzas desiguales, que es exactamente lo que ocurre entre árabes e israelíes desde hace 60 años, y en especial hace 40 años (la Guerra de los Seis Días).

Prosiguiendo con nuestro análisis acerca de la inexistencia de un genocidio palestino, lamentablemente no contamos con más estadísticas que nos permitan hacer un estudio comparado, pero a partir del análisis de datos estadísticos acerca de los muertos durante la Segunda Intifada (sólo contamos con datos del período 27/9/2000 al 1/1/2005 pero son más que suficientes para ilustrar nuestro argumento). Lo que se aprecia a simple vista del análisis del cuadro de abajo indica claramente la inexistencia de lo que sostienen los esgrimidores de la hipótesis del genocidio palestino (la existencia de un plan sistemático de exterminio palestino por parte de los israelíes, un plan de limpieza étnica, etc.), más bien indican lo contrario, no es Israel quien ataca en forma deliberada civiles desarmados sino que por el contrario, son los terroristas palestinos quienes atacan en forma principal a civiles israelíes:

Tabla 2: Víctimas de la Intifada[10]

Palestinos
Israelíes

No Combatientes
1099 (34,57%)
764 (75,64%)

Combatientes
1542 (48,51%)
215 (21,29%)

Muertos Por El Propio Bando
406 (12,77%)
22 (2,18%)

Sin Datos
132 (4,15%)
9 (0,89%)

Totales
3179
1010

Existen otros datos de la organización israelí de derechos humanos B’Tselem cuyas cifras, a pesar de tener diferencias con los enunciados arriba no varían significativamente. Estos datos abarcan el período 28/9/2000 al 28/9/2006.

Tabla 3: Víctimas de la Intifada según B’Tselem[11]

Palestinos
Israelíes

No Combatientes
2038 (41,58%)
704 (68,55%)

Combatientes
2307 (47,07%)
323 (31,45%)

Muertos por el propio bando
556 (11,35%)
Sin Datos

Totales
4901
1027

De la observación de estos cuadros se desprende cómo lo que plantean retóricamente los detractores de Israel no resiste la contrastación con los hechos. Pero como la condena a Israel se ubica en el plano de lo simbólico (no importa lo real sino la representación mental), los hechos empíricos son obviados con el fin de sostener una estructura ideológica que se fundamenta en el prejuicio judeófobo.

Recalculando los cuadros de arriba en función de comparar los combatientes y no combatientes palestinos e israelíes muertos durante la Segunda Intifada tenemos que:

Tabla 3: Comparación de Estadísticas de Muertos Durante la Segunda Intifada

Palestinos
Israelíes

ICT
B’Tselem
ICT
B’Tselem

No Combatientes
1099 (41,61%)
2038 (46,90%)
764 (78,04%)
704 (68,55%)

Combatientes
1542 (58,39%)
2307 (53,10%)
215 (21,96%)
323 (31,45%)

Totales
2641
4345
979
1027

A pesar de las diferencias encontradas, estas no son estadísticamente significativas, y ambas muestran, en principio, que la relación de palestinos muertos por cada israelí se mantiene en los valores históricos mostrados más arriba; para el ICT es de 2,7 árabes por israelí, mientras que para B’Tselem es de 4,23 árabes por cada israelí, esta última proporción a pesar de duplicar a la primera, todavía se mantiene por debajo de la de Piero Scaruffi para los 60 años de conflicto.

Yendo ahora a la composición relativa de los muertos de cada bando vemos que en ambos casos, con diferencias no significativas, la tendencia es que Israel mate combatientes (en ambos casos más de la mitad), mientras que los palestinos asesinan civiles (en ambos casos más de dos tercios de los muertos israelíes son civiles).

El análisis de estos datos nos muestra como, en la mayoría de los “analistas”, “opinadores” y “formadores de opinión”, existe un desconocimiento absoluto de lo que ocurre en Medio Oriente; por otro lado también es un fuerte indicador del uso discrecional del concepto Genocidio con la evidente intención de criminalizar a Israel.

Apelando nuevamente a las estadísticas, tenemos que en los cuatro años transcurridos desde la invasión yanqui-anglo-española del 2003 a Irak han muerto 75.000 personas en una virtual guerra civil entre sunitas y chiitas, mientras que por otro lado en los 60 años del conflicto árabe-israelí distintos cálculos indican que han muerto entre 62.000 personas (Heinsohn) y 70.000 personas (Scaruffi). Los comentarios huelgan.

Desde la invasión del 2003 en Irak mueren 51,37 personas por día, muy lejos de los 1,83 árabes por día muertos contra Israel (basándonos en Heinsohn) ó los 2,69 (basándonos en Scaruffi). Podemos aún invocar otros datos “sensibles”, en septiembre de 1970 luego de un fallido intento de derrocamiento del Rey de Jordania por parte de la OLP, se desató en aquel país una matanza de refugiados palestinos (recordemos que el 60% de la población jordana también es de ese origen) cuyo balance fue de 25.000 palestinos asesinados, a razón de 833 por día (en sólo un mes fueron asesinados una cantidad equivalente al 62,50% de los 40.000 árabes muertos durante los 60 años de conflicto árabe-israelí según Heinsohn, o al 42,37% de los 59.000 según Scaruffi); o recordemos la matanza de Hama de febrero de 1982[12], en la cual el gobierno de Siria asesinó a 20.000 de sus ciudadanos, aquí tenemos un claro ejemplo del doble rasero que existe en relación a Israel, un artículo de Libertad Digital nos muestra que:

“mucha gente recuerda la matanza de 800 palestinos en 1982 en Sabra y Chatila, por la única razón de que se le pudo echar la culpa a los militares israelíes no por haberla llevado a cabo sino por no haberla impedido. En cambio, unos meses antes, el régimen baasista sirio asesinó a decenas de miles de personas en la ciudad de Hama. Nadie recuerda ya aquella matanza, porque no se podía relacionar a los judíos con ella”.[13]

Tampoco el pretendido genocidio palestino resiste la comparación con la matanza de opositores por parte de la dictadura militar argentina, 30.000 personas entre 1976 y 1983 (10,27 asesinatos por día). Pero sin embargo el mundo sigue condenando a Israel por el “genocidio” palestino.

Cuando contabilizamos las víctimas del terrorismo islamista en todo el mundo desde la demolición de las Torres Gemelas del World Trade Center hasta la actualidad, suman alrededor de 45.000 personas, esto es 6.428,57 por año, unos 17,61 muertos por día. Comparando en términos relativos estas víctimas con los árabes muertos en el conflicto contra Israel, tenemos que la relación es de 9,62 victimas de los islamistas por cada árabe muerto (cálculos de Heinsohn) o de 6,55 víctimas de los islamistas por cada árabe (según Scaruffi). Ni siquiera podemos hablar de Israel como un estado terrorista, asesino y fundamentalista, mucho menos como genocida.

Según Gadi Taub[14] la cantidad total de musulmanes asesinados (no aclara desde cuando) asciende a 10.000.000, Israel sólo es “responsable” de 60.000 de esas muertes, el 0,6%. Sin embargo, la propaganda acusa a Israel de ser “peor que los nazis”. Desagregando estas muertes hallamos que:

Cerca de 8.500.000 de musulmanes (un 85%) fueron asesinados por regímenes musulmanes, murieron en el marco de guerras civiles árabes o fueron víctimas de matanzas étnicas tribales árabes.
Más de 1.000.000 de musulmanes (el 10%) murieron asesinados por Rusia (y la URSS)
Alrededor de 500.000 musulmanes (el 5%) fueron asesinados por Francia
Aproximadamente 70.000 musulmanes (el 0,7%) murieron a manos de EE.UU.
Sólo 60.000 musulmanes (el 0,60%) murieron en el marcos de las guerras con Israel.

Estos últimos 60.000 árabes musulmanes que murieron en el marco de las guerras contra Israel durante los 60 años de conflicto, cayeron debido al hostigamiento permanente de su parte en contra del estado judío, pero, a pesar de ello, se ha construido un discurso falaz que responsabiliza exclusivamente a Israel por los muertos que genera este acoso.

Si bien es cierto que la estadística, los datos estadísticos, puede ser manipulada según nuestra conveniencia (y por ello se trabaja con datos relativos y no absolutos), no es menos cierto que la prescindencia absoluta de datos empíricos sirve a los fines de la teorización especulativa, y a reforzar conclusiones prejuiciosas.

La conclusión que podemos sacar de estas estadísticas comparadas es que, si bien el dolor y la pérdida por cada ser humano asesinado es inconmensurable, y su muerte constituye una tragedia y la destrucción de un mundo entero, Israel no puede ser acusado de estado asesino, y mucho menos de tener un plan sistemático de exterminio palestino (de hecho, aproximadamente el 20% de su propia población es de ese origen étnico y sin embargo, en los 60 años de Israel no se conocen datos de ninguna matanza de esa minoría, como sí ocurre en otros lugares del mundo) y por lo tanto tampoco se lo puede acusar, al menos con fundamento, de ser un estado genocida. Quienes utilizan estas acusaciones sólo buscan la descalificación moral de Israel, y sólo de ese estado, no se preocupan por las víctimas de los genocidios reales, no conocemos denuncias de ellos hacia los crímenes de Darfur, las matanzas de homosexuales en Irán, etc., que acompañen su infundamentada campaña de denuncias contra Israel.

Por último quisiera enunciar unas palabras sobre otra de las acusaciones infundadas que recae sobre Israel, la de ser una potencia expansionista, colonialista, particularmente teniendo en cuenta que en 1967, luego de la Guerra de los Seis Días, este estado ofreció la devolución de las conquistas territoriales producidas durante esa guerra, ofreció devolver la Península del Sinaí (incluyendo la Franja de Gaza) a Egipto, y Cisjordania al Reino de Jordania a cambio de tratados de paz, la respuesta de la Liga Árabe fue la declaración de la triple negativa de la Conferencia de Jartum de 1967: No a la Paz con Israel, No al Diálogo con Israel, No al Reconocimiento del estado de Israel. Otro ejemplo fáctico de su postura opuesta al expansionismo ha sido la firma de los acuerdos de paz con Egipto en 1979 a cambio de la devolución de la Península del Sinaí (a excepción de la Franja de Gaza que Egipto no quiso), de haberse retirado unilateralmente del sur de El Líbano en el 2000 y de la Franja de Gaza en el 2006. Si Israel fuese una potencia colonialista y expansionista, tal y como afirman sus detractores, ¿por qué habría de abandonar tierras conquistadas?, el ejemplo opuesto lo tenemos con los EE.UU. que amplió su territorio conquistando tierras mexicanas sin devolverlas nunca.

Cuando escuchamos los relatos de los ex-detenidos desaparecidos en Argentina durante la última dictadura militar (1976-1983), podemos ver que los torturadores interrogaban a los judíos acerca de los supuestos “planes del sionismo para conquistar la Patagonia”, el mito conspirativo denominado Plan Andinia (versión criolla de “Los Protocolos de los Sabios de Sión”). Es triste hallar que hoy, desde la izquierda a la cual pertenecían los torturados, se reproduce esta lógica conspirativa pero ahora aplicada al supuesto “expansionismo israelí”, ignorando por completo las sucesivas entregas de tierra a cambio de tratados de paz (un bien tangible –la tierra- por uno intangible –la palabra-), pactos realizados con Egipto, Jordania y con la Autoridad Nacional Palestina.

Nuevamente, de lo que hablamos es de prejuicios, y los prejuicios son refractarios a la evidencia.

© Patricio A. Brodsky

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[1] http://www.profesionalespcm.org/Palestina/PeorQueLosNazis.html

[2] http://www.kaosenlared.net/noticia_imprimir.php?id_noticia=26973

[3] Baer, Alejandro: Tanques Contra Piedras: La Imagen de Israel en España. Madrid: Real Instituto Elcano, ARI Nº 74/2007 – 6/7/2007. http://www.realinstitutoelcano.org/analisis/ARI2007/ARI74-2007_Imagen_Israel_España.pdf

[4] http://www.kaosenlared.net/noticia_imprimir.php?id_noticia=26973

[5] http://www.kaosenlared.net/noticia_imprimir.php?id_noticia=26973

[6] Datos elaborados por este autor reproducidos en el artículo Gunnar Heinsohn y Daniel Pipes: La Verdadera Dimensión de la Guerra Árabe-Israelí. Publicado el 23 de octubre de 2007 en http://www.gees.org/imprimir.php?id=4612

[7] Los datos estadísticos son una elaboración propia en base a los datos presentes en el artículo de Gunnar Heinsohn y Daniel Pipes: La Verdadera Dimensión de la Guerra Árabe-Israelí. Publicado el 23 de octubre de 2007 en http://www.gees.org/imprimir.php?id=4612

* Incluye Libaneses, Sirios, Jordanos, Egipcios, Iraquíes, Sudaneses y Palestinos.

[8] Convención para la prevención y la sanción del delito de genocidio

Artículo II: En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:

a) Matanza de miembros del grupo;

b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;

c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;

d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;

e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.

[9] Scaruffi, Piero: Wars And Genocides Of The 20th. Century. Publicado en http://www.scaruffi.com/politics/massacre.html, es menester aclarar que los datos que cita Scaruffi, coinciden con los que aparecen en el libro de Lorch, Netanel: Las Guerras de Israel. Árabes Contra Judíos Desde 1920. Barcelona: Plaza y Janés, 1979. Pág. 296.

[10] International Institute for Counter-Terrorism: Middleeastern Conflict Statistics Project:. Statistical Report Summary. An Engineered Tragedy: Statistical Analysis Of Fatalities. Breakdown Of Fatalities: 27 September 2000 Through 1 January 2005. en http://212.150.54.123/casualties_project/stats_page.cfm

[11] B’Tselem. The Israeli Information Center For Human Rights In The Occupied Territories: Statistics. Fatalities. En http://www.btselem.org/English/Statistics/Casualties.asp

[12] Hama es una ciudad siria donde se produjeron choques sangrientos entre los hermanos musulmanes, los nacionalistas árabes del baaz iraquí, la izquierda siria y el ejército sirio de Hafiz al-Asad en febrero de 1982. En 1980 un hermano musulmán intentó asesinar al presidente sirio Hafiz al-Asad. El clan alawí encarceló a varios imanes. El 2 de febrero de 1982 la ciudad de Hama se rebeló, con 150 oficiales suníes a la cabeza. Asad reaccionó violentamente. Dio orden de asediar la ciudad y bombardearla con artillería pesada. La tercera parte de la ciudad —incluidas varias joyas arquitectónicas— quedó destruida, y entre 15.000 y 20.000 personas murieron durante los 27 días que duró el asedio, sin que la comunidad internacional reaccionase (fuente: Wikipedia).

[13] http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desaopi&cpn=32520

[14] Taub, Gadi: Genocide Against Muslims. Publicado el 27/9/2006 en http://www.gaditaub.com/eblog/genocide-against-muslims/

Por el Lic. Patricio A. Brodsky.
http://brodsky.ya.st

16 comentarios

  1. Jaque Mate

  2. Datos empíricos VS opiniones subjetivas

    Me encanta este artículo. Lo voy a difundir.

  3. Si se critica a Clarín por el tipo de expresiones que usa para referirse a las muertes en Oriente Medio, no es bueno caer en el elogio del que usa la misma estrategia.
    “Cerca de 8.500.000 de musulmanes (un 85%) FUERON ASESINADOS por regímenes musulmanes…
    Más de 1.000.000 de musulmanes (el 10%) MUERIERON ASESINADOS por Rusia (y la URSS)
    Alrededor de 500.000 musulmanes (el 5%) FUERON ASESINADOS por Francia
    Aproximadamente 70.000 musulmanes (el 0,7%) MURIERON a manos de EE.UU.
    Sólo 60.000 musulmanes (el 0,60%) MURIERON en el marco de las guerras con Israel”.

    Los regímenes musulmanes asesinan, Rusia asesina, Francia asesina. Ahora suavizamos: con Estados Unidos murieron, eso sí, bajo sus manos.
    Y terminamos de suavizar: murieron en el marco de guerras con Israel. Y se dice: “sólo” 60.000.

    Las acusaciones antisemitas contra Israel, que son muchas aunque a veces traten de disfrazarlas, son excecrables. Pero no es bueno minimizar de esta manera la historia reciente. No me gustan los eufemismos, siempre es mejor llamar las cosas por su nombre. El hecho de que lo del Gobierno de Israel no sea un genocidio, no implica que lo vaya a defender.
    Los números son interesantes y ayudan a formar opinión, pero no son todo. ¿Qué pasaría si alguien minimizara el Holocausto porque los indios sufrieron un genocidio mayor? Si bien para algunos es poco creíble que hayan sido 80.000.000 a lo largo del tiempo, como indican algunos historiadores, el número de 6.000.000 es superado con creces en todas las estadísticas.
    Eso no quita ni un milímetro de importancia al genocidio nazi. Y ni siquiera hace menos grave el lanzamiento de un solo Qassam sobre la población civil.
    De la misma manera, desde mi punto de vista, no se puede tirar un misilazo para matar a un miliciano y que lo que esté alrededor se la aguante. Incluso, si los que están alrededor son utilizados por estos cobardes como escudos humanos. Es el mismo caso de las tomas de rehenes. Los rehenes en un asalto a un banco o en la toma de una embajada son, ni más ni menos que escudos humanos. ¿Se les tira un misilazo sin más? No creo que sea lo mejor.
    Insisto en que son siempre intereses económicos. La búsqueda del enemigo común para que la gente se olvide de su miseria, de un lado, y la inversión constante para realizar sus negocios, del otro.
    En la guerra de Irak, Estados Unidos lleva gastados 426.770 millones de dólares de manera directa y 840.000 millones de dólares de forma indirecta (Washington Post). Si sumamos Afganistán llegamos a 563.000 millones y 1,05 billones. Cualquier régimen de estos energúmenos se puede “comprar” con esta plata. La negociación con semejantes cantidades puedo asegurar que no es tan difícil. No estamos hablando de “ayudas humanitarias” por cuentagotas que nadie sabe muy bien cómo van llegando ni en manos de quién queda. Estamos hablando de cantidades exhorbitantes.

    Como siempre digo, entiendo la reacción ante el maniqueísmo de uno y de otro lado. Pero eso no quiere decir que esté de acuerdo.

  4. Petrus, coincido plenamente contigo.
    Igualmente entiendo que al decir “asesinados por musulmanes” se entiende que no fue en marco de guerra convencional sino por cuestiones cercanas al terrorismo de estado.
    Al decir “muerto en guerra con Israel” es una víctima de un conflicto armado convencional.
    Saludos

  5. Cdcd, sí claro, de todo tipo. Cercanas al terrorismo de estado, terrorismo de estado puro y duro o, directamente, terrorismo. Eso está claro.
    Un punto que planteo es no caer en lo mismo que se critica, porque pierde legitimidad esa crítica.
    Y el otro es que un número no puede justificar nada por sí solo, porque sino caemos en el “yo mato pero él mató más”, que no ayuda.

  6. Muy serio el artículo de Brodsky, es bueno tener números para aclarar un poco más los temas difíciles. Pero aquí se trata de determinar si Israel es un estado genocida como lo acusan muchos medios, esa pregunta tiene una sola respuesta: NO.

    Un solo ser humano que se mate ya es una tragedia, así que no es el número lo que hace la diferencia, pero sorprende que los medios demonicen a Israel cada vez que se defiende, eso es lo que no tiene ningún tipo de asidero. La tortura y muerte del joven francés en manos de esos bárbaros en la Francia civilizada, debería ser suficiente para demostrar que con él murió todo argumento que pueda favorecer a los enemigos de Israel. ¿Lo ven? Esos son los enemigos que obligan a Israel a defenderse como pueda, que se escudan detrás de chicos, que tiran misiles desde edificios y escuelas, sabiendo que eso impide que Israel tome una represalia inmediata. Que matan por placer, que secuestran y utilizan a un ser humano como mercancía. Y no tiene ninguna importancia si su víctima es francés o israelí, para ellos es la misma ¨cosa¨.

    Genocidio: ¨Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de etnia, de religión, de política o de nacionalidad.¨ ¿Cómo alguien puede decir seriamente que Israel es un estado genocida? Es deshonesto aplicar el término a un estado al que le disparan misiles diariamente y que no hace un escarmiento precisamente porque no es un estado genocida. Para entender a Israel no hay mejor argumento que señalar cómo son sus enemigos y qué le hacen, no hay razonamiento ni diálogo que sirva para pararlos, son bárbaros, y lo son también con su propia gente. Sin embargo, los medios no quieren verlo, prefiero no aventurar una mala palabra que define tal actitud y que ya tiene 2000 años de antigüedad… siento vergüenza ajena.

  7. Petrus:

    Es un gusto volver a verte por aquí. Paso a contestar tus cuestionamientos:

    “Los regímenes musulmanes asesinan, Rusia asesina, Francia asesina. Ahora suavizamos: con Estados Unidos murieron, eso sí, bajo sus manos.
    Y terminamos de suavizar: murieron en el marco de guerras con Israel. Y se dice: “sólo” 60.000.”

    Puede ser que en ese lenguaje haya un mensaje escondido, ya que EE UU asesina tanto como los regímenes musulmanes, Rusia, Francia o el país que sea. Sin embargo, es incorrecto decir que Israel “asesina” en una guerra (ningún país “asesina” en una guerra entre naciones), ya que en las guerras convencionales no se “asesina” a nadie, en todo caso se muere gente producto de los combates entre Estados en el período bélico (un soldado de un ejército convencional nunca puede ser un “asesino”, a menos que mate civiles deliberadamente). De manera que sería incorrecto decir “60.000 árabes fueron asesinados en las guerras contra Israel” al igual que sería incorrecto decir “12.000 israelíes fueron asesinados en las guerras con los árabes”, por eso se dice: tantas personas (combatientes en su mayoría) murieron en el marco de las guerras árabe-israelíes, porque en las guerras formales muere gente, pero no se “asesina”. Y se dice “solo” 60.000 porque es un número absolutamente pequeño comparado con otros conflictos (por ejemplo, la guerra irano-iraquí). Y más allá del reducido número de muertos, nunca se podría calificar una guerra formal o un conflicto armado como un “genocidio”, decir que la Guerra de los Seis Días (1967) o la batalla de Jenin (2002) fue un “genocidio” es tan absurdo como decir que los británicos cometieron un “genocidio” contra los argentinos durante la Guerra de Malvinas (1982). ¿Se entiende? es decir, lo que se critica es el mal uso de la palabra “genocidio” que muchos “intelectuales” anti-israelíes utilizan para referirse al conflicto árabe-israelí o el palestino-israelí.

    “¿Qué pasaría si alguien minimizara el Holocausto porque los indios sufrieron un genocidio mayor?”

    El Holocausto fue un genocidio que duró aproximadamente 5 años y en ese corto período se asesinaron 6 millones de personas. El genocidio de los pueblos indígenas de América duró 300 años (aunque en un principio los españoles no tenían un plan sistemático para la eliminación total de los aborígenes), de manera que es lógico que las víctimas de este último sean mucho mayores que las de un genocidio que duró media década. El promedio es mayor en el Holocausto (haz tu mismo la cuenta).
    DE TODAS MANERAS, AUNQUE TUVIERAS RAZÓN EN ESE PUNTO… el Holocausto fue un genocidio, al igual que las masacres contra los indígenas. Pero el conflicto palestino-israelí no es un genocidio, de manera que no puede ser comparado con lo que sufrieron los indígenas americanos o los judíos europeos a manos del Tercer Reich. Esa comparación es absurda, ridícula, patética y totalmente falsa (me extraña de vos Petrus).

    “Es el mismo caso de las tomas de rehenes. Los rehenes en un asalto a un banco o en la toma de una embajada son, ni más ni menos que escudos humanos. ¿Se les tira un misilazo sin más? No creo que sea lo mejor.”

    No, no es lo mismo, ya que una cosa es el robo a un banco y la posterior toma de rehenes, mientras que otra cosa muy distinta es lo que viene sufriendo Israel por los vecinos que tiene: una guerra asimétrica protagonizada por grupos terroristas que tiran MISILES contra la población civil israelí, se esconden en escuelas, hospitales y otros lugares públicos, utilizando descaradamente escudos humanos para “combatir” (léase ASESINAR) mediante estrategias criminales, inhumanas y cobardes. ¿Te parece que la toma de rehenes en un banco puede ser comparada con tirar misiles desde una escuela (cuando a esos terroristas no les importa ni siquiera su propia población civil o sus propias vidas)?
    Son cosas muy distintas. Una cosa es el terrorismo organizado con la utilización de escudos humanos incluido y otra cosa es el robo a un banco con la toma de rehenes. POR FAVOR! SON COSAS TOTALMENTE DISTINTAS! no se puede comparar una guerra con un robo espontáneo.

    Israel no es la policía de una ciudad y los terroristas no son ladrones que roban un banco. La situación es muuuuy distinta.

    Pero igual, te comento que Israel avisa con anticipación antes de atacar y en general hace todo lo que puede para evitar víctimas civiles (aunque a veces esas muertes trágicas suceden). Recuerdo que el año pasado Israel avisó que iba a bombardear la casa de un terrorista en Cisjordania (para que desalojaran a los civiles) y un grupo de civiles palestinos (hombres, mujeres, niños, ancianos, etc), aunque no inocentes (son cómplices), se subió a la terraza de la casa para “morir como mártires” en caso de que la Fuerza Aérea Israelí bombardeara el edificio. Lamentablemente el deseo de esos fanfarrones no se cumplió (Israel renunció a la operación). Como verás, a pesar de todas las dificultades que tiene Israel para enfrentar a un enemigo cobarde que utiliza el terrorismo más vil y canallesco, en general trata de evitar el daño a personas inocentes.

    “Insisto en que son siempre intereses económicos. La búsqueda del enemigo común para que la gente se olvide de su miseria, de un lado, y la inversión constante para realizar sus negocios, del otro.”

    Ese puede ser el caso de Estados Unidos. Pero el caso de Israel es muy distinto, porque como te dije en un post anterior, a la población y el gobierno israelí le conviene que haya paz desde el punto de vista económico (dejar de invertir tanto en defensa, además de atraer el turismo que genera fortunas), social (más seguridad y paz para la población) e internacional (mejora su imagen ante la opinión pública mundial). Pero aquellos que nunca quieren terminar el conflicto, son siempre los mismos, desde 1948 hasta el 2007. Son siempre los mismos…

  8. Andrés, estoy de acuerdo con muchas cosas de las que decís. Lo mío son matices.
    Un par de puntualizaciones:
    – Si bien la toma de rehenes tiene otras motivaciones y se hace de una forma distinta (también habría que distinguir entre una toma de rehenes y otra) el resultado es el mismo. Es decir, la presencia de escudos humanos. Con lo cual, la muerte (o asesinato) de civiles encuadrado en una guerra asimétrica no es justa.
    – Cuando comparás la duración del Holocausto con la del genocidio de los indios, caés de nuevo en la dictadura de los números. Si alguien usara como argumento los (aceptemos) 80.000.000 de muertes de indígenas como mayor al Holocausto, te podrá decir que en el 1500 o 1600 no había medios técnicos para hacerlo más rápido.

    Te repito que son matices. La posición y la opinión del blog y de la mayoría de los que comentan está clara. No creo que haga falta reforzarla desmenuzando minuciosamente el lado israelí y usando un trazo muy grueso para el resto y lo que vi en este post es eso.

  9. Petrus, tu dices que el trazo es fino para analizar lo que hace Israel, y grueso contra los otros, lo que me parece muy revelador. Precisamente, para hablar sobre lo malo que pueda hacer Israel tenés que ser muy sutil, con los otros no necesitás serlo porque está bien a la vista!!! ¿Quién puede defender a gente que le cedés territorio, le ofrecés la paz de todas las formas RACIONALES posibles, unilateralmente, y todo lo que recibís son misiles y demás tipos de agresiones?

    “Con lo cual, la muerte (o asesinato) de civiles encuadrado en una guerra asimétrica no es justa.”

    ¿La asimetría la ves como que Israel es más fuerte? ¿De qué le vale esa fuerza si no puede emplearla para combatir el permanente ataque de misiles sobre civiles israelíes, porque se cuida de no matar a inocentes civiles del otro lado? Entonces la asimetría está a favor de los otros lamentablemente!!!

    Siempre habrá quien se esmere para atacar a Israel en cualquier flanco débil que encuentre, pero ¿cómo podrían justificar las barbaridades de sus enemigos?

    Un saludo

  10. Andrés, lo de la guerra asimétrica no lo digo por la diferencia de poderío, sino por los distintos métodos que hacen que no se trate de una guerra “convencional”.

    Lamentablemente reaccionó tarde pero, al menos, por fin leo una propuesta de Blair que va en la dirección correcta. Ojalá nos hubiéramos ahorrado unas cuantas vidas.
    Quizás no se concrete pero el camino, según mi opinión, es ése. Y lo dejé planteado en el primer comentario que hice en este post. Creación de decenas de miles de puestos de trabajo para los palestinos: los pilares del proyecto son un parque industrial al sur de Hebrón financiado por Turquía; otro parque comercial en Jericó, para ofrecer salida, a través de Jordania, a los productos agrícolas palestinos; facilitar el turismo en Belén y construcción de un sistema de aguas residuales en el norte de Gaza.

    En ese primer comentario, reproduje los números del Washington Post de lo que se gastó en Irak y Afganistán. No me canso de repetir, es un problema económico de una y otra parte. Claro, quizás no le gusten estas soluciones a Haniya (que vive del caos) o a Bush (que también vive del caos), pero si le gusta a las víctimas de ese caos, en lugar de tirar cohetes, se ocuparían de vivir mejor. Y los tiracohetes no desaparecerán (no seamos ingenuos) pero se reducirá a un grupo de radicales.

  11. Petrus: Me parece que la propuesta de Blair de mejorar las condiciones de vida de los palestinos tiene buenas intenciones, pero es bastante ingenuo al creer que, porque los palestinos vivan bien (desde el punto de vista económico), van a apoyar menos al terrorismo. Justamente la mayor parte de los terroristas suicidas no eran pobres, sino todo lo contrario (gente con más recursos que sus semejantes). El problema, insisto, es la educación, la misma educación que adoctrina a los niños árabes desde pequeños a ser terroristas cuando crezcan y matar, matar y matar, independientemente de las condiciones de vida habituales. Cualquier Estado soberano actuaría mucho peor (sin cuidar los “daños colaterales”) si estuviera en la situación que enfrenta Israel todos los días… es decir, ¿imaginan al Hamás o al Fatah avisando a la población civil israelí de Sderot que desalojen la zona porque va a caer un misil Kassam? ¿imaginan a Bush advirtiendo a una ciudad afgana donde se esconde Bin Laden que va a caer una bomba? ¿imaginan a los rusos tirando panfletos en una ciudad de Chechenia para que los civiles se alejen de los terroristas que se esconden allí, de la misma manera que hizo Israel en la pasada guerra contra Hezbolá?
    Israel es el único Estado condenado por defenderse.

    Pero vuelvo a lo mismo: desde mi punto de vista el problema de las sociedades árabes (en general, no solo en los territorios palestinos) es la educación más que las condiciones socio-económicas. Por eso la propuesta de Blair me parece insuficiente, casi inútil para detener realmente el terrorismo.

  12. […] supuesta “limpieza etnica contra el pueblo palestino“, la ocupación israelí en Gaza (me gustaría saber que ocupación hay en Gaza). Los que […]

  13. Lo que ocurre en el informe es que las cifras están manipuladas. Cada vez que cae un cohete en Israel, el ejercito bombardea cualquier cosa que se parezca a un taller o una fabrica en Palestina, para decir que hicieron algo en respuesta y todo el que muere en esos ataques se considera combatiente o terrorista. En una ocasion mataron solamente a una mujer y sus 4 hijos en uno de esos supuestos talleres. Por eso es que todas la cuentas os salen mal, y luego os quitais la culpa leyendo lo que creeis que son estadisticas, cuando en realidad se trata de una propaganda barata.
    Es hora de que tomeis consciencia de que hay un mundo ahi afuera que piensa diferente a los radicales que opinais en este foro. Ese mundo os ha condenado! No se trata simplemente de lo que os diga yo.
    Aqui os envio parte de una de las tantas noticias con las verdaderas cifras:
    “En el 6º año de la Intifada, 504 palestinos, incluyendo a 398 civiles (79 %) han sido asesinados por las FIO. El número de víctimas civiles incluye a 93 niños (23 %) y 14 mujeres (3.5 %). Según la documentación del Centro Palestino de Derechos Humanos, PCHR, 138 Palestinos han sido ejecutados extrajudicialmente por parte de las FIO (34.5 % del número total de víctimas civiles). Este número incluye a 90 personas elegidas y 48 civiles que eran solamente espectadores, incluyendo a 23 niños.”

  14. […] que lloran para la camara,los que viven de la dadiva internacional!! lo publico de nuevo El mito del genocidio palestino: uso poltico y banalizacin de la retrica – P. Brodksy Publicado el Sbado, 17 Noviembre 2007 por Klovs Ads by Google Fotos y Videos Reljate y mira un […]

  15. eres un frivolo y un hipocrita atreviendote a hablar del “descredito del estado de Israel” y el “odio antijudio de los que lo enuncian” cuando muchos palestinos estan muriendo a la par que su entorno se ve reducido a la miseria mas absoluta.

    que diablos importa que lo llamen genocidio o lo que sea?

    como? como te atreves a reformular el conflicto en forma de un problema de terminologia linguistica?

    lo que importa es que el estado de Israel esta COMETIENDO UN GRAVISIMO ABUSO DE PODER y eso en cambio no parece molestarte demasiado.

  16. Coinciido con Miguel y Petrus: No importan ni los numeros ni la terminologia, lo que importa es que estan matan cientos de civiles palestinos (incluyendo niños menores de 10 años)
    Y a los de este blog y los sobones pro-sionistas solo les importa justificarse.
    Caraduras

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