A 60 años de la Resolución 181

The Palestine Post 30-11-1947

Hoy, a 60 años de la Resolución 181 de Naciones Unidas, los árabes podrían haber estado festejando el 60 aniversario de la independencia de otro estado árabe, sin embargo hoy solo podemos recordar el Plan de Partición que fuera rechazado por los árabes y aceptado por los judíos. En dicho plan el Estado Judío pasaría a ocupar apenas el 55% (del cual una gran parte era el desierto del Neguev) del total del territorio que había sido designado en 1922 para el Estado Judío luego de la entrega de alrededor de un 80% del Mandato de Palestina a la dinastía Hachemita.

El 29 de noviembre de 1947 las Naciones Unidas deciden particionar Palestina Occidental, como dije antes, un 45% para los árabes y el 55% con una gran cantidad territorio árido y desértico.

En AJN:

El Plan de Partición de Palestina proponía la terminación del Mandato Británico y la división de la Palestina occidental en dos estados soberanos, uno judío y otro árabe, quedando el área de Jerusalem y Belén bajo un régimen de jurisdicción internacional.
Los judíos aceptaron la resolución, aún con reparos, y el 14 de mayo de 1948 crearon el Estado de Israel en el territorio que les había sido asignado.
La parte árabe, en cambio, no sólo rechazó el plan que le permitía fundar su propio estado. Incluso, afirmó Manuel Tenenbaum, “inició una agresión destinada a ahogar a Israel en su cuna, con la amenaza proferida por el secretario general de la Liga Árabe de realizar una matanza como no se había visto desde la época de los mongoles”.
Gran Bretaña, por su parte, se negó a aplicar el Plan de Partición argumentado que éste no era aceptado por las dos partes implicadas y rechazó compartir la administración de Palestina con las Naciones Unidas durante el período de transición sugerido por el mismo plan.
Los británicos abandonaron Palestina el 15 de mayo de 1948, un día después de que Ben Gurión leyera la Declaración de la Independencia en el museo de Tel Aviv, que se adelantó un día a la expiración del Mandato Británico, a fin de que no coincidiera con el shabat.

Dry Bones recuerda una caricatura que publicó en 1975 para el 28 aniversario:

– Hoy es el aniversario del plan de partición de la ONU. Es gracioso como termino funcionando el plan al final, nosotros poseemos Israel, y ellos poseen la ONU.

A pesar de que al dia siguiente de esta resolución, Egipto, Siria, Líbano, Yemen, Saudi Arabia, Iraq, Transjordania, El Ejercito de la Guerra Santa y el Ejercito de Liberación árabe lanzara una guerra para “echar a los judíos al mar” se convirtió el 29 de noviembre, según la ONU, como el Dia Internacional de solidaridad con el Pueblo Palestino. Otra paradoja de la ONU fue hace 2 años en otra conmemoración de este dia internacional, donde fueron tan solidarios, que borraron a Israel del mapa. (MAS FOTOS)

En Infolive.tv se pueden ver imagenes muy interesantes de esa época.

Como bien dijo Abba Eban: “Los árabes nunca pierden la oportunidad de perder la oportunidad”, hoy recordamos el rechazo a la Resolución 181, pero esta no fue la primera, ni la ùltima.

Para finalizar un artíuclo de Pedro Lew publicado en un diario argentino el 19 de diciembre de 1947 respecto de este tema:

Los pueblos del mundo han reconocido al viejo y antiguo pueblo de Israel, sus derechos históricos y jurídicos sobre parte del patrimonio de sus antepasados. Se cumple así el anhelo de 60 generaciones. Cerca de 2.000 años han pasado desde que el pueblo judío fue expulsado de su tierra natal. 1812 años han transcurrido desde el último grito de rebelión, lanzado por Bar-Kojba, contra la tiranía de Roma.

La pequeña Judea se lanzó, con fervor patriótico y afán de libertad, contra las huestes romanas. El Imperio más grande de antaño, tuvo que luchar fieramente para quebrar el espíritu de emancipación y de los hombres libres que abarcaba desde los montes del Hermón hasta el desierto del Sinaí, desde el Mar Mediterráneo hasta el Mar Muerto. Dura era la lucha, sangrientas las batallas; un pueblo pequeño quiso romper las cadenas de esclavitud, pero esta lucha era la última; quemados sus pueblos, muertos sus guerreros, arrasados sus templos, llevados al cautiverio sus mejores hijos e hijas, vendidos en los mercados de esclavos.

Lloraba el chacal en las desiertas praderas, el buitre ha hecho su nido en los jardines, el lagarto y la víbora se acomodaron en las ruinas, y el beduino del desierto ha hecho suya las casas y palacios destruidos.

Israel había caído, Judea quedó destrozada, el gran Templo en ruinas: “Jehová” se ocultaba llorando y Raquel se levantó de su tumba de Beit-Lejem, alzó sus manos de madre al cielo y preguntó: “Por qué! ¿Por qué esta mala suerte contra mis hijos valerosos?” y se oyó una voz que contestó: “Llegará el día, cuando los pueblos del mundo harán retornar a tus hijos a Eretz Israel: a la patria de Israel”.

Y este día ha llegado; ha llegado por fin el día de “Tjiat-Ametim”, ha llegado el día de la legendaria resurrección de los muertos.

1812 años el pueblo judío vagaba por el mundo, le era negado el derecho de ser hombres, el derecho de vivir fue encerrado en “Guettos”, fue tratado como paria, era el hazmerreír de los poderosos, era la presa de los turbios, fue expulsado de los países, masacrados en masa, toda la maldad y tiranía del mundo la sentía en su propia carne; era el barómetro de la política de cada potentado o gobierno. Pero esta nación nunca jamás ha olvidado a su tierra natal; generación a generación mantenía latente la esperanza y el anhelo de retornar al antiguo patrimonio, a la ciudad que el Rey David había construido.

Y tampoco perdieron la esperanza de que no siempre reinara la noche oscura sobre la tierra, que no sea eterna su vida de parias y extraños en el mundo, que recuperarán su dignidad y orgullo, que llegará la aurora para el mundo y para ellos. Toda esa esperanza invencible les ha mantenido unidos y fuertes para soportar las tempestades de tan largo destierro.

Israel se prepara para ocupar su puesto como nación libre e independiente dentro del concierto de los pueblos libres y democráticos del mundo.

En la cuna de la civilización del mundo, en la cuna del monoteísmo, en la patria de las tres religiones, se alzará la flamante bandera blanca y azul, con la estrella de David en el centro, para anunciar al mundo íntegro que el pueblo de la Biblia, que el pueblo de los diez mandamientos, que el pueblo del espíritu moral y del libro, ha resucitado; ha llegado el día del Mesías prometido.

Y se cumple la profecía de aquél profeta formidable, de aquél visionario revolucionario, del gran Ezequiel quien dice en el capítulo 37: “He visto huesos humanos, resecados sin carne y sin sangre, llenando el valle; y una voz me manda: Háblales, dales esperanza. Y con palabras humanas les infundí confianza y anhelos y, Oh milagro, se mueve el valle, se juntan los huesos, se cubren los músculos, se llenan sus esqueletos con carne y sus venas con sangre; y una masa formidable se levanta llena de espíritu”. Esta profecía de aquél profeta está cumpliéndose en nuestros días: de la ceniza de Maidanek, de los campos de concentración de Buchenwald, Osmienchim, y millares de otros campamentos, los esqueletos humanos, sobrevivientes de la masacre hitleriana (donde fueron asesinados 6 millones de seres judíos) se levantan con un nuevo vigor y empuje, para ayudar a reconstruir la tierra prometida.

El deber aquí, el deber de los judíos en los países de la diáspora es convertirse en la retaguardia de las avanzadas hebreas en Palestina, para fortalecer sus brazos y sus espíritus, en la magna obra que se avecina, ofrecerles la ayuda material y moral, para que no se queden solos en la gran reconstrucción de un pueblo que ha resucitado.

No es obra de un partido solo, es deber y obra de todos los judíos sin distinción de colores o partidos, todos son judíos y como tales tendrán que contestar, como un solo hombre, al llamado de los hermanos en esta hora histórica y trascendental de su pueblo. Benditos sean aquellos que sabrán ponerse a la altura de los acontecimientos, benditos aquellos que pondrán el interés y bienestar colectivo por encima de las mezquinas vanidades personales y benditos sean los dirigentes judíos que sabrán interpretar el mandamiento de la hora, de fortalecer el espíritu de unidad judía, mancomunados para un solo fin: la reconstrucción de Eretz Israel para el pueblo de Israel.

7 comentarios

  1. 60 años de la Resolución 181 (partición del Mandato Británico creando un estado judío y uno árabe)

    Hoy -a 60 años de la Resolución 181 de UN- los árabes podrían haber estado festejando el 60 aniversario de la independencia de otro estado árabe, sin embargo hoy solo podemos recordar el Plan de Partición que fuera rechazado por los árabes y ace…

  2. muy lindo lo q escribe Pedro Lew…

    Klovs, vos también le estás dando poca bola a Annapolis. Notaste q NADIE parece darle mucha importancia???

    tengo algunas ideas de por qué…

  3. Es simple, el único resultado de Annapolis cual fue? Una declaración conjunta de Abbas y Olmert reafirmando lo que venían haciendo desde hace un par de meses, negociar.
    Una cumbre diplomática entre israelíes y palestinos sin un compromiso serio y real palestino no es creíble, ya paso con la Hoja de Ruta, ya había pasado con Oslo.

  4. Mucha gracias, me parece una muy buena información.

  5. Es verdad lo q decís Klovs, pero si queremos mirar el 10% del vaso lleno: hubo representantes de países árabes (ejemplo: arabia saudita) q antes JAMAS hubiesen ido a una conferencia donde estaba el Gran Satán (o sea, algún lider israelí).

    No quiere decir q ahora el rey saudita tiene un poster de Hertzl en la pieza… simplemente q el medio a un Irán nuclear hace que viejos enemigos estén un poco más cerca!

  6. Sí, pero los representantes de Arabia Saudita dijeron que no le van a dar la mano a ningún israelí. Esa es la famosa “tolerancia” y “búsqueda de paz” árabe.

  7. en que medio acaso no salio sobre la cumbre? en los diarios mas difundidos hablaron desde hace 1 semana sobre el evento, incluso en CNN hablan desde el lunes sobre el mismo, aunque ninguno le da mucha importancia ya que desde hace varios dias que se habla que no va a tener mayor trascendencia sobre el conflicto palestino-israeli, sino a nivel de buscar por parte de los paises arabes simpatia con EEUU ante la inminente guerra contra iran. por eso no hay mayores noticias sobre annapolis, todos los analistas saben bien que no va a ayudar en nada a resolver algun conflicto, solo es una excusa.

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