La farsa de las negociaciones – Klovs

Esta es la versión final, corregida por Dori Lustron (Gracias!!), y difundida a través del mailing de Por Israel de mi artículo La Farsa de las Negociaciones:

https://elrejunteil.wordpress.com

Varias veces sostuve que la palabra negociación no existe en el diccionario árabe o tiene una definición diferente a la del español, el inglés, francés, portugués o alemán entre otros.

Israel ha intentado llegar a un acuerdo de paz con diferentes “representantes” de los árabes palestinos y árabes en varias oportunidades, salvo los acuerdos de Israel con Egipto y con Jordania, esas negociaciones han resultado infructuosas.

En lo que hace a la esfera palestina-israelí del conflicto existe un eje común a todas las negociaciones, ya sea con Arafat, Abbas o la Liga Árabe. La voluntad de negociar de los tres es nula, esta política esta explicitada desde el año 1967 en la Cumbre de Jartum de la Liga Árabe donde se determinaron los tres ejes en los que se basarían las relaciones con Israel hasta el día de hoy:

  • No paz
  • No reconocimiento
  • No negociaciones

Sin dudas la manera en la que se manifestaron estos lineamientos ideológicos por parte de los árabes respecto al conflicto palestino-israelí se fue modificando según la época y según el país.

Israel tiene firmados tratados de paz con Egipto y Jordania, el primero firmado en el año 1979 entre el Primer Ministro israelí, Menahem Begin y el Presidente egipcio Anwar el-Sadat, este tratado se respeta hasta el día de hoy. Sin embargo no ha cesado la difusión de la judeofobia y el anti-israelismo desde los medios oficiales. Este caso, del tratado de paz entre egipcios e israelíes, fue posible gracias a que el Estado Judío accedió a retornar al statu quo ante bellum luego de una victoria militar inobjetable, es decir, Egipto no perdió nada (salvo las perdidas militares durante la guerra). En ese acuerdo, Israel salió beneficiado al firmar la paz con Egipto luego que éste último se diera cuenta que era imposible una victoria militar ante su vecino. Israel consiguió la anhelada paz con Egipto y un estado enemigo menos. El caso del acuerdo con Jordania es similar a pesar de no existir el intercambio territorial en este tratado, al igual que el de Israel con Egipto, resultó un acuerdo ganar-ganar, donde ambos jugadores obtuvieron algo, Israel la paz con Jordania, y los jordanos se beneficiaron gracias al acuerdo firmado por el Rey Hussein e Itzhak Rabin en 1994, desentendiéndose del problema palestino y obteniendo la posibilidad de emprender relaciones comerciales con Israel.

Más allá de los dos casos mencionados anteriormente, las diferentes negociaciones con Arafat, Abbas, y la Iniciativa Saudí de 2002 se basaron y se basan pura y exclusivamente en los lineamientos dictaminados en Jartum en 1967.

El caso de Arafat es sin dudas el más claro de todos, ya que la voluntad de paz de Arafat nunca fue verídica y su discurso no se moderó ni se transformó durante todo el “proceso de paz” anterior y posterior al Acuerdo de Oslo.


Cuando Arafat en la Asamblea de Naciones Unidas planteó que llevaba en una mano una rama de olivo y en la otra un arma y suplicó, frente a los representantes de todos los países del mundo, que no dejaran que cayera la rama de olivo de su mano fue una excelente actuación. Arafat nunca tuvo una verdadera voluntad de paz, mientras mostraba la rama de olivo ocultaba por detrás un arsenal de armamento y la incitación al odio, ambos dirigidos contra Israel. Arafat fue un líder terrorista muy carismático, mientras le hacía creer al mundo que estaba dispuesto a firmar la paz, al dirigirse al mundo árabe continuaba con su discurso judeofóbico y su promesa de la destrucción del Estado de Israel. Esta estrategia quedó expuesta en su máxima expresión luego de las conversaciones de Camp David II, donde el entonces Primer Ministro israelí, Ehud Barak, le ofreció a Arafat casi íntegramente lo que éste exigía excepto un 3% de tierra en Judea y Samaria que sería compensado por otro trozo de tierra. La negativa de Arafat confirmó la falsedad de sus supuestas intenciones de alcanzar la paz con Israel y desencadenó la segunda intifada que comenzó en septiembre de 2000 (aunque fue planificada con bastante anterioridad), una excelente excusa para abandonar cualquier tipo de diálogo. Durante los 7 años posteriores a la Declaración de Principios de Oslo (1993), los grupos terroristas palestinos fueron fortalecidos mientras Israel les otorgaba más autonomía y el mundo institucionalizaba al terrorismo con la Autoridad Nacional Palestina.

Es verdad que Arafat violó la política de “no negociar” resuelta en Jartum, pero tras las negociaciones se escondía como objetivo último la destrucción del Estado de Israel.

Luego de la muerte de Arafat, Mahmoud Abbas emergió como una nueva esperanza para alcanzar la paz entre israelíes y palestinos. Abbas, uno de los responsables de la planificación de la Masacre de Munich 1972, es un hombre que corrió con una ventaja que su predecesor no tenía: su historial como terrorista no es tan conocido, a pesar de pertenecer a las huestes de Yasser Arafat, algo que habla por si solo y confirma el mismo trasfondo terrorista que tenía Arafat.

Desde el relanzamiento de las conversaciones de paz en la Conferencia de Annapolis, en Estados Unidos, Abbas se ha dedicado a seguir los pasos de su máximo referente. Mientras el gobierno israelí “negocia” con Abbas, las acciones del grupo que lidera el Presidente de la ANP no parecen ir en el mismo sentido. Sumado a esto las famosas negociaciones no son realmente negociaciones, sino que son exigencias. Al parecer entre los palestinos la palabra “ceder” no entra en la definición de “negociación.” Las exigencias de Abbas son las mismas que tenía Arafat y que tiene la Iniciativa Saudí:

  • Retiro israelí hasta los límites establecidos en el Armisticio de 1949 (conocidas como fronteras de 1967)
  • “Retorno” de los “refugiados” palestinos a Israel.
  • Expulsión de los judíos que residen en Judea y Samaria.
  • Jerusalem “Oriental” como capital del estado palestino.

Nada nuevo bajo el sol.
Estas condiciones no contemplan ningún tipo de flexibilidad, es todo o nada. Al no cumplirse la condición más importante en una negociación, que ambos participantes estén dispuestos a ceder en su posición, no estamos hablando de negociación, sino que es una “extorsión” que sostiene que: “A menos que Israel cumpla las exigencias presentadas el terrorismo continuará.” Y para confirmar esto mientras prosiguen estas pseudo-negociaciones, Abbas siente
nostalgia por su época como terrorista activo, un ejemplo de caradurismo.

La estrategia de Abbas es muy similar a la de Arafat, exigencias incumplibles para Israel, mientras le solicita gestos de paz, al mismo tiempo, su agrupacion Al Fatah sigue involucrada en actividades terroristas.

La Iniciativa Saudí de 2002, apoyada por la Liga Árabe en su totalidad, representa el paradigma de todo lo expuesto anteriormente, las exigencias, imposibles de cumplir, son idénticas a las presentadas aquí, pero en esta propuesta ni siquiera existe la posibilidad de entablar negociaciones respecto a cada uno de los puntos. Esto hace que se convierta en un plan de extorsión, donde Israel para poder alcanzar la paz con el mundo árabe en su totalidad, debe aceptar, obligatoriamente, los términos impuestos por éstos o atenerse a las consecuencias.

En conclusión, los acuerdos alcanzados con Egipto y Jordania demuestran la voluntad del Estado de Israel de acordar la paz (o un estado de no-guerra), nadie en su sano juicio puede afirmar que un país de 22.072 km2 y de 7 millones de habitantes quiera permanecer en un estado de beligerancia constante con un numero de países que suman los 19.953.041 km2 y casi 340 millones de habitantes. Israel busca la paz. Sin embargo, el costo para conseguirla es muy alto y se pagaría con la eliminación del Estado de Israel que, por suerte, no está dispuesto a pagarlo. La pelota esta del lado árabe, y cuando estos estén dispuestos a entablar verdaderas negociaciones basadas en principios realizables, podremos empezar a hablar sobre “como se está cimentando el camino hacia la paz”.

2 comentarios

  1. Ya veo por que este articulo fue difundido por Dori Lustron. Sin duda, parece el articulo de un profesional.

  2. Buen artículo Klovs. Excelente nivel.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: