Se viene la plaga

Hasta hoy el diario argentino La Nacion era el mas respetable, solo hasta hoy:

El acuerdo suscripto por ambos diarios incluye los contenidos de la revista dominical de El País , en la que se destacan las plumas de Javier Cercas, Javier Marías, Maruja Torres y Almudena Grandes, entre otros. Notas sobre cultura, salud, deportes, ciencia y tecnología, así como políticas e internacionales tendrán un espacio en las páginas de LA NACION, para sumar calidad y contenido al periodismo que la sociedad exige en la actualidad.

El odio de Maruja Torres, entre otros, sera ahora transatlantico.

16 comentarios

  1. Pfff, las glorias nacionales de España.

    La tal Almudena Grandes no se le queda muy lejos a Maruja Torres…

  2. Muy sencillo: boycott a La Naciòn.
    No comprarlo. Ni siquiera leerlo (A fe que no perderàn nada los posibles lectores)
    Usted se sonreirà. Y pensarà: “Cuantos ejemplares menos pueden ser?”
    Màs,mucho màs de lo que se cree.
    Con 200.000 diarios menos, Saguier y Escribano se rascaràn la cabeza… Y que se queden con las lumbreras periodìsticas gallegas.

  3. ancient observateur…. no será mucho?
    a mi tampoco me gustaría que las boludeces que dice maruja torres sen reproducidas por La Nación, pero bueno… tampoco es para tanto.
    Además los boicots no funcionan, y hay otras formas mas efectivas de lidiar con estos problemas, como por ejemplo, hablar con la redacción del diario y comunicarle la preocupación, dado el historial antisemita de Maruja Torres.

  4. Quièn dijo que un buen boycott no funciona?
    Depende de cada judìo conciente.
    En cuanto a hablar con la redacciòn del diario: Eres un ingenuo de aquellos !!
    (La Naciòn BUSCA la polèmica para vender algo màs. Y,como de costumbre , los judiachos con el campo propicio)

  5. Maruja Torres:
    Que tipo de odios desarrolla, es una escritora que no conosco, sime pueden explicar. Es antisemita?
    Saludos

  6. los boycotts contra medios de comunicación NO funcionan… ya lo hemos probado… los judíos somos una minoría pequeña en este país, mejor es si nos concentramos en hasbará positiva….

  7. Roy, tu pregunta es muy acertada, y la respuesta es muy larga. Los tipos de odio que desarrolla Maruja Torres son simples, como los razonamientos que efectúa: Israel es el malo, los Palestinos son los buenos, no importa lo que hagan los unos y los otros. Esa es la ecuación. Pase lo que pase en Medio Oriente, ya sea una bomba en Irak o la situación de los kurdos en la frontera Turquía-Irak, la culpa de algún extraño modo llega a ser de Israel.

    Si es o no es antisemitismo lo de Maruja Torres, implica definir que es el antisemitismo. Lo de Maruja es antisemitismo sutil y escondido, aunque no es ni tan sutil ni está tan escondido.

    Te dejo parte este artículo de Perednik que trata el tema de Maruja Torres y el antisemitismo. Si quieres puedes buscar el artículo de Maruja Torres, titulado “Sugerencia”:

    Como método para encubrir su propio odio, muchos perpetúan un par de errores habituales acerca de la judeofobia. El primero es que la única posible es la que aspira a matar a todos y cada uno de los hebreos. Para ello se aferran a la mentira de que el único modo de la animadversión antijudía es el nazismo, cuando en rigor éste fue excepcional y no la norma. A lo largo de la historia la judeofobia dispensó al israelita algunas vías para evadirse de su aniquilación. Cuatro de ellas fueron el sometimiento a la religión dominante, la apostasía, la asimilación cultural al medio, y la emigración.

    Con el nazismo el odio se deslizó a su extremo más patológico: todo bebé judío era un enemigo mortal, aún el nacido en Alaska y sin considerar su grado de judeidad. Pero este criterio absoluto fue históricamente excepcional.

    Por lo tanto, ni la ultraizquierda ni los otros criptodrinos dejan de ser judeofóbicos por el hecho de aceptar al tipo especial de judío que responda a sus exigencias (usualmente una categoría muy minoritaria entre ellos) ni siquiera en el caso en que hipotéticamente estuvieran dispuestos a aceptar a los judíos como grupo en la medida en que se desvincularan de lo más preciado para ellos.

    Así, no deja de ser judeófobo Hugo Chávez meramente por admirar a Noam Chomsky, ya que al mismo tiempo demoniza al país judío y actúa para su destrucción, y además combina los dos peores mitos judeofóbicos al aseverar (y jamás desdecirse) que los descendientes de los que crucificaron a Cristo se han apoderado de las riquezas del mundo (24-12-05).

    Tampoco deja de serlo Maruja Torres aun cuando no desee matar a todos los judíos. Los dislates que escribe en El País pueden ser engendrados sólo por la irracionalidad más extrema. En su última diatriba (16-11-06) sentencia la Torres:

    1. Que la nación israelí (de seis millones de habitantes), gobierna a la primera potencia mundial (de unos trescientos millones). Se confirman así los Protocolos de los Sabios de Sión.

    2. Que “ser nazi hoy consiste en ser racista con los árabes”, una definición tan arbitraria y racista que linda en lo cómico. Aunque sería rechazada por cualquier diccionario, la neonazi Torres se ingenia para aplicarla sólo a una persona: un ministro israelí. Por supuesto que no requiere justificar su abuso del maldito término, porque nos hemos habituado a que sádicamente se reserve el epíteto “nazi” a la mayor víctima del nazismo. Sepa el lector que el ministro en cuestión propone la creación de un Estado árabe-palestino y el respeto a los árabes israelíes que se identifiquen con él. Uno podrá coincidir o disentir, pero se requiere siniestra sagacidad para equiparar esa propuesta al nazismo de Maruja Torres.

    3. Que de los 192 países del mundo “hay que detener a Israel y decir la verdad acerca de sus matanzas, su codicia y su racismo absoluto”. En este veredicto se le ha filtrado a la autora una palabrita que delata su enfermiza judeofobia: “absoluta”.

    A diferencia de los demás países del mundo, el defecto del judío es “absoluto”. No importa qué haga Israel o deje de hacer, no importa que se retire, desmantele, ayude, prometa, se incline o renuncie a territorios. No importa que los palestinos israelíes gocen del mejor nivel de vida y libertades y derechos humanos que los de los árabes de cualquiera de sus veinte dictaduras. No importa que colaboremos en salud y agricultura con decenas de países, no importa nada porque la Torres y su caterva siempre, siempre, siempre, nos odiarán. Absolutamente. Se permiten ser relativos sólo con los jeques árabes y su petróleo, la opresión de la mujer, las decapitaciones públicas y las otras perlas del islamo-fascismo.

  8. Mirénlo de otra manera. El acuerdo posibilita que los lectores españoles podamos disfrutar de los artículos de Marcos Aguinis. Quizás, después de todo, no resulte tan negativo.

  9. Aquí tienen otro peor de Maruja Torres. Que reproduje en mi blog. Entiendan que es un caso perdido, Muchos de los nacionales la tienen ya calada y saben del pie que cojea.

    ——-
    Malditos palestinos

    MARUJA TORRES

    EL PAÍS – Última – 01-05-2008
    Cada día recibimos señales de que Jehová protege al Estado de Israel, que, en su feliz 60 cumpleaños, puede organizar todos los juegos pirotécnicos que le salgan de los tirabuzones. Teníamos ya bastantes indicios acerca de las bendiciones que dicha nación atrae. Y no aludo sólo a la sopa boba que les cae de Estados Unidos en forma de donaciones y ayuda militar y seguimiento ciego; ni a los intentos de borrar de Google la catástrofe palestina -Nakhba-, de la que también en estos días se conmemora el 60 aniversario, puesto que sobre ella se edificó el Estado de Israel. Tampoco hablo del Comité para la Precisión de la Información sobre Oriente Próximo en América (CAMERA, en sus siglas en inglés), cuyas listas de vigilancia de medios de comunicación y periodistas*, colgadas en su página de Internet, erizan los vellos (tienen hasta a Oprah y a Marie Claire en su elenco negro) e intoxican que da gloria.
    Me refiero a cómo Israel ha sobrevivido, incólume, a la última canallada palestina. Hace dos días escasos, unos jodidos niños, junto con su madre, concibieron la perfidia de desayunar en su refugio del norte de Gaza, precisamente cuando unos proyectiles del Estado judío pasaban por allí, fumigando terroristas. Cuatro de los pequeños y la mamá volaron al paraíso un poco antes de lo previsto: no hay mal que por bien no venga. Ojitos por ojo, podríamos decir. Boquitas a media dentición por diente.
    Sabemos cuál es el juego de los medios. Parecía que la prensa iba a volver a cebarse en Israel y en su sobredimensionado cerco a Gaza. Pero un suceso de mayor trascendencia borró a la familia palestina de la actualidad, es decir, de la memoria: el tema del padre (nuestro: occidental) que violó y secuestró a su hija durante más de dos décadas. Eso da mucho más de sí, informativamente hablando.

    Jehová, qué grande eres.

  10. La verdad encuentro que sería bueno dejar algunas de las opiniones vertidas por los lectores en la página de “lectores” del diario la nación.

  11. Hola, amigos, pienso que su blog está genial y, además, este post sobre todo, me hizo pensar en este otro post de aquí.
    Nada, está gracioso, espero les guste y divierta.
    Saludos!
    Shalom!

  12. A Maruja Torres le debo yo también un post en mi blog.
    No sé cómo una amiga de los terroristas tiene cabida en periódicos como plumilla habitual.
    Ya se le podría explotar un cinturón bomba en las bragas!!!
    No sigo que se me agria el día.

  13. Si aparece un solo articulo de la enferma, maldita, asquerosa (por dentro y fuera) y odiosa Maruja Torres (su nombre sea borrado) en el diario La Nacion, juro que dejo de comprar ese periodico. Aunque teniendo en cuenta las otras opciones (Clarin y Pagina 12) parece que me voy a tener que conformar con el Internet. Lo siento, pero el sadomasoquizmo no va conmigo, no pienso leer ni una sola palabra del odio que vomite esa estupida bruja de Maruja (me salio con rima y todo).

  14. Uhy, qué hubieran dicho si La Nación les publicaba esto.

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