El mito del derecho al retorno – Eyal Benvenisti

Desde un punto de vista estrictamente ligado al derecho internacional Eyal Benvenisti, en Haaretz, escribe sobre El Mito del Derecho al Retorno:

However, the truth is that in Resolution 194 there is no recognition of the refugees’ right of return. Indeed, since the 1990s the Palestinians have been claiming that the resolution recognizes the right to return but their claim is baseless. On the contrary, the resolution denies the refugee’s right to return to his home.

Moreover, the resolution set as a goal for the UN the solution of the problem of the refugees by means of resettling them in Arab countries. The formulation that was passed was amenable to convenient interpretation from Israel’s perspective, because it left in its hands the judgment as to whether, when and how many refugees it would accept into its territory.

The struggle for the formulation of 194 was complex and strenuous. The opening position was bad from Israel’s view, because the draft of the resolution suggested by Count Folke Bernadotte recognized the right of the refugees (only the Arab refugees) to return to their homes as soon as possible.

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3 comentarios

  1. Están llevando a cabo el plan del maldito de Arafat. El hablaba de un peldaño a peldaño, un paso a la vez pero con firmeza.

    Primero se quedaron con Gaza. Lo que sigue es Judea y Samaria y el Este de Jerusalem, y Olmert está negociando la entrega de los Altos del Golan.

    Y junto a eso la famosa “Ley del Retorno” pero no a los territorios que conformarían el flamante “Estado Palestino” sino a Israel. Millones de árabes de “dudosa procedencia” (Arafat no era “palestino” sino Egipcio y se hacía pasar como “refugiado”), ingresando al Estado de Israel.

    Antes que te des cuenta, en el democrático Israel van a ser mayoría (siendo que se reproducen como conejos) y se van a quedar con el país. Y como su norma es el “judenrein” (en Gaza no pueden vivir judíos, en Judea y Samaria quieren expulsar a los judíos que allí viven desde tiempos inmemoriales), se van a quedar con el Estado de Israel en su totalidad, y la solución de “dos estados” va a ser la solución de otro estado musulmán más “en vez” de Israel.

    Y no lo disimulan. Sus escudos e insignias tienen un estado árabe en todo el territorio de Israel, y los más sinceros como el simio gay iraní habla de hacer desaparecer a Israel del mapa. Ese lo dice en todos los idiomas, el resto sonríen en inglés y hablan de exterminar a los judíos en sus discursos en árabe.

  2. Esta nota me pareció muy interesante y la publicó David Mandel en su blog “Enfoque” esta semana. Es posible que tenga razón, lo cierto es que ahora después de 30 años es fácil opinar sobre los errores cometidos, lástima que David no aconsejó a Menajem Begin en su momento para que no se equivocara.

    El error de Menajem Begin

    Menajem Begin, después de Ben Gurión, es considerado uno de los mejores Primer Ministros que ha tenido Israel. Su mayor logro fue firmar un tratado de paz con Egipto en 1979, basado en las negociaciones secretas entre él y Anwar Sadat, en Camp David, en el mes de setiembre de 1978. La paz entre Egipto e Israel, aunque no hay gran amor entre ambos países, (especialmente del lado de Egipto) ya dura hasta hoy treinta años.

    Begin, graduado en leyes en la Universidad de Varsovia, revisó el acuerdo párrafo por párrafo, frase por frase, pero, a pesar de su brillante mente analítica, cometió un grave error en las negociaciones. Aceptó que Israel continuaría asumiendo la responsabilidad por la franja de Gaza, que había estado bajo el control de Egipto entre 1948 y 1967.

    Sadat no escatimó esfuerzos, incluyendo una exitosa apelación a la Corte Internacional de la Haya, para recuperar el minúsculo terreno de Taba, en la frontera con Israel, donde se encontraba el Hotel Sonesta, pero rechazó enérgicamente reasumir la responsabilidad por la franja de Gaza y el millón de árabes que vivían allí (hoy son millón y medio).

    Si Egipto hubiese recibido en 1979 el control de Gaza, la situación hoy sería completamente distinta:

    **Hamás probablemente no existiría.

    **No caerían cohetes palestinos en las ciudades fronterizas de Israel.

    **Los medios de comunicación, las Naciones Unidas, y la opinión popular, no harían responsable a Israel de suministrar agua, teléfono, combustibles, electricidad, alimentos y medicamentos a Gaza.

    **Israel probablemente habría llegado a un acuerdo con Jordania sobre la Ribera Occidental, y Jordania nuevamente habría anexado la mayor parte de esa región, o formado una confederación.

    **Arafat nunca habría recibido el control de Gaza y de la Ribera Occidental.

    **Nadie propondría un estado palestino

    **Más de mil israelíes asesinados por los bombas suicidas estarían aún con vida.

    **Los antisionistas no tendrían motivos para demonizar y condenar a Israel, (aunque la realidad es que no necesitan motivos).

    Begin murió en 1992, un año antes de que uno de sus sucesores cometiese otro error garrafal al firmar los funestos acuerdos de Oslo, lo cual nunca habría ocurrido si Begin hubiese sido mejor negociador que Sadat.

  3. Tienes el premio YAIR 2008 que ha sido otorgado a todos aquellos sitios de la red que han apoyado al Estado de Israel.
    Abrazos

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