El abuso al Derecho Internacional: Introducción

Es moneda corriente para los habituales critcos de Israel ya sean ONGs, o los opinologos en la prensa escrita, apelar a la “violación de la legalidad internacional” por parte de Israel para describir sus acciones. Sin embargo, muchos de los que hablan y apelan a la legalidad internacional lo hacen sin fundamento alguno, y esto queda demostrado en un documento publicado por NGO-Monitor donde analiza, basandose en las fuentes del derecho internacional, cada uno de los argumentos que solemos leer en contra de Israel.

Durante los próximos dias iré publicando cada uno de estos argumentos y su respectiva respuesta. Se vienen una serie de posts muy interesantes

The NGO Front in the Gaza War: Exploitation of International Law

Introducción y Resumen

La explotación de la retórica jurídica internacional es un arma importante en la guerra política para deslegitimar las operaciones anti-terroristas israelíes. En virtud de esta estrategia, cristalizada en el Foro de ONGs de la Conferencia de la ONU de Durban en 2001, la terminología del derecho internacional humanitario (DIH) y la legislación sobre derechos humanos  es selectivamente aplicada para acusar a Israel de  “violaciónes a la ley”, “crímenes contra la humanidad”, “crímenes de guerra “,” fuerza desproporcionada” y “ataques indiscriminados “. En cambio, la violación de los derechos humanos en el caso del soldado secuestrado, Gilad Shalit,  y las violaciones de Hamas en el uso de escudos humanos son ignorados. Las ONGs utilizan el lenguaje jurídico para aumentar la credibilidad y seriedad de los cargos, y en el conflicto de Gaza, muchos ya están solicitando realizar  “investigaciones internacionales” y “lawfare” (es decir, la presentación de demandas contra funcionarios israelíes en los distintos países) sobre la base de estas acusaciones. Hamas, Hezbolá, y la OLP han cosechado importantes beneficios políticos de esta estrategia en su conflicto con Israel. Este informe de NGO Monitor analiza los reclamos legales de las organizaciones no gubernamentales:
  • El silencio de las ONGs los derechos de Gilad Shalit en virtud del derecho internacional es una falta moral por estos auto-proclamados defensores de los derechos humanos y del derecho internacional. Rehén de Hamas desde junio de 2006, Shalit califica para acceder a los derechos y protecciones de los prisioneros de guerra garantizada en la Tercera Convención de Ginebra, incluido el derecho al libre acceso a la Cruz Roja. Hamas viola el derecho internacional y muy pocas organizaciones no gubernamentales hace notar o exige el cumplimiento de los derechos de la Shalit.
  • Hamas explota las escuelas, mezquitas, hospitales y centros culturales para llevar a cabo sus ataques en flagrante violación del artículo 51 de la Cuarta Convención de Ginebra. Este factor es minimizado o ignorado por numerosas organizaciones no gubernamentales, y el hincapié se hace sobre Israel para evitar víctimas civiles. Pero el derecho internacional es claro: en los casos de escudos humanos, las muertes de civiles que sean la consecuencias por la utilización de dicha estrategia es claramente la responsabilidad de Hamás y no a Israel.
  • En virtud del derecho internacional, la prueba para determinar la proporcionalidad es comprobar si el daño civil es “claramente excesivo en relación a la ventaja militar anticipada concreta y directa”. Los coeficientes sobre las bajas no son relevantes, y esta norma tampoco exige que la equivalencia en armas.
  • Las ONGs que afirman que Israel bombardeó deliberadamente objetivos civiles o no trata de distinguir entre objetivos civiles y militares, carecen de todo fundamento. Las organizaciones no gubernamentales planteando estas acusaciones no poseen los conocimientos militares, ni la información detallada sobre la dispersión de armas por parte de Hamas, y no están al tanto de las decisiones israelíes sobre los objetivos.  Esta información es esencial para hacer una evaluación creíble de las respuestas militares israelíes a los miles de ataques con cohetes de Hamas.
  • Las acusaciones de organizaciones no gubernamentales de “castigo colectivo” son falsas tanto jurídica como fácticamente. “El castigo colectivo” se refiere a la imposición de sanciones penales, no a las sanciones económicas. Israel cumple con el artículo 23 del Cuarto Convenio de Ginebra y permite el acceso de los suministros humanitarios, en exceso de sus obligaciones legales mientras esta bajo ataque.
  • Los pedidos de investigaciones y demandas de “crímenes de guerra”  son parte de la estrategia utilizada por las ONGs anti-israelíes de “lawfare” (guerra legal), con el fin de hostigar a los funcionarios israelíes con demandas civiles e investigaciones penales y promover una imagen negativa en los medios de comunicación de Israel. En lugar de obtener “justicia” para las víctimas, estos casos están destinados a castigar a Israel por sus métodos de lucha contra el terrorismo, para prevenir futuras operaciones, para interferir en las relaciones diplomáticas de Israel, y para promover boicots y otros aspectos de la estrategia que comenzó en Durban.

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