El abuso al derecho internacional (VI)

Análisis realizado por NGO-Monitor, de las acusaciones por parte de diversas ONGs de violación del derecho internacional por parte de Israel en la operación Plomo Fundido.

Original: The NGO Front in the Gaza War: Exploitation of International Law

Entregas anteriores:

Afirmación: Israel esta realizando un “castigo colectivo”

Análisis: La restricción al flujo de mercancías en un ambiente de guerra no constituye “castigo colectivo” en virtud del derecho internacional y este cargo no sólo es jurídicamente falso, sino que también lo es en los hechos. “El castigo colectivo” se refiere a la imposición de sanciones penales y no se refiere al acto jurídico de retorsión (por ejemplo, sanciones, bloqueos). De hecho, de conformidad con el artículo 23 [1] de la Convención de Ginebra (que establece normas para el suministro limitado de la ayuda humanitaria), Israel no tiene ninguna obligación de proporcionar cualquier tipo de bienes, incluso un mínimo de suministros humanitarios, si se determina que tales bienes serán  desviados o proveerá ayuda a Hamas en su esfuerzo de guerra. Como muchos han informado de fuentes creíbles, Hamás ha desviado los suministros procedentes de la población civil de Gaza. Aunque Israel no está bajo ninguna obligación legal y, a pesar de la desviación, así como los ataques contra los cruces de fronteras israelíes, incluyendo el del 9 de abril en el ataque de depósito de combustible Nahal Oz y el 22 de mayo camión bomba en el cruce de Erez, Israel sigue proveyendo de  miles de toneladas de suministros humanitarios a Gaza. Esto está por encima y más allá de cualquier obligación en virtud del derecho internacional, y la reclamación de “castigo colectivo” es totalmente injustificada.

Anexo

Art. 23 de la Cuarta Convención de Ginebra:

Artículo 23 – Envíos de medicamentos, víveres y ropa

Cada una de las Altas Partes Contratantes autorizará el libre paso de todo envío de medicamentos y de material sanitario, así como de objetos necesarios para el culto, destinados únicamente a la población civil de otra Parte Contratante, aunque sea enemiga. Permitirá, asimismo, el libre paso de todo envío de víveres indispensables, de ropa y de tónicos reservados para los niños de menos de quince años y para las mujeres encintas o parturientas.

La obligación de una Parte Contratante de autorizar el libre paso de los envíos indicados en el párrafo anterior está subordinada a la condición de que esa Parte tenga la garantía de que no hay razón seria alguna para temer que:

a) los envíos puedan ser desviados de su destino, o

b) que el control pueda resultar ineficaz, o

c) que el enemigo pueda obtener de ellos una ventaja manifiesta para sus acciones bélicas o para su economía, sustituyendo con dichos envíos artículos que, de otro modo, habría tenido que suministrar o producir, o liberando material, productos o servicios que, de otro modo, habría tenido que asignar a la producción de tales artículos.

La Potencia que autorice el paso de los envíos mencionados en el párrafo primero del presente artículo puede poner como condición para su autorización que la distribución a los destinatarios se haga localmente bajo el control de las Potencias protectoras.

Tales envíos deberán ser expedidos lo más rápidamente posible, y el Estado que autorice su libre paso tendrá derecho a determinar las condiciones técnicas del mismo.

2 comentarios

  1. […] Sobre el “castigo colectivo” […]

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