Esvástica lechera

Hace ya unos dias surgió una polémica debido a la aparición de una cruz esvastica en una publicidad de la empresa lactea SanCor:

La publicidad en cuestión, con la esvastica ampliada

La publicidad en cuestión, con la esvastica ampliada

El problema planteado por la DAIA fue el siguiente:

La publicidad en cuestión lleva el nombre de Vacaciones con Cora, y propone una serie de juegos de ingenio para los más chicos. Éstos fueron encontrados en varias sucursales de supermercados Toledo de Mar del Plata, donde se reparten gratuitamente con la aprobación de la cadena y de la empresa láctea SanCor, informó la Agencia Judía de Noticias.

En el interior de los folletos se puede ver a uno de los personajes sentado junto a una biblioteca que cuenta con un libro con la cruz esvástica en su lomo.

Ángel Schindel, vicepresidente primero de la DAIA, opinó que “la publicidad es poco feliz” y anunció que se comunicarán con las autoridades de la compañía láctea para que modifiquen inmediatamente la imagen. Por otra parte, se lamentó de que en la Argentina no esté penado el uso de la simbología nazi.

¿ Me siento dolido, acongojado, sorprendido, ultrajado, apenado, ofuscado, ofendido, violado por la aparición de simbología nazi en una publicidad de SanCor? No.

La cruz esvástica aparece en el lomo de un libro, que trata seguramente acerca del regimen nazi en Alemania, o algo relacionado con este, y no me parece algo “poco feliz”  mas bien se trata de una vaca interesada en un libro sobre el tema.

Creo que hay temas mucho mas importantes en la actualidad como para que la DAIA actúe con tanta vehemencia ante la aparición de un esvástica en un libro en una publicidad, por ejemplo el seguimiento de la causa contra los grupos que atacaron las oficinas de Eduardo Elsztain, la relación de D’elía con el gobierno o de los elementos extremistas de la comunidad islámica en Argentina que reivindican el terrorismo islámico (obviamente no reivindican el atentado a la AMIA porque ese fue un auto-atentado judío)

En fin, hacer tal escándalo por este tema me parece malgastar las energías.

Para terminar les dejo la propaganda nazi subliminal en el Chavo del 8:

2 comentarios

  1. Si la DAIA actuara siempre y en todo momento contra el antisemitismo como corresponde, en ese caso me parecería perfectamente adecuado este comunicado, ya que combate en todos lados contra este flagelo. Pero cuando hay cosas mucho más importantes, como las que Ariel Dumas señala, me parece irrelevante e incluso contraproducente hacer un escándalo porque en una propaganda aparece en miniatura un libro con una esvástica en su lomo (aunque algunos rumores dicen que el libro en cuestión es el “Mein Kumpf”, no un libro de historia, pero son solo rumores).

    De todas maneras, me parece que los que hicieron la publicidad de Sancor son muy estúpidos o filmaron la esvástica a propósito. En el caso segundo, no hay mucho que agregar (se ahorcan ellos solitos porque nadie les compra); pero en el primer caso, que es lo más probable (que ni se hayan dado cuenta y filmaron en una biblioteca sin ver lo que sus libros contenían), me parece absolutamente estúpido que no se hayan fijado lo que estaban filmando.

    En el caso del Chavo del Ocho, la esvástica sería la de la cultura india (de izquierda a derecha), porque está al revés de cómo la copiaron los nazis. Aunque teniendo en cuenta la enormidad de gente ignorante que hay, no me sorprendería que todavía haya imbéciles en México que no sepan dibujar una esvástica como su supuesta ideología nazi la representa.

  2. Tampoco creo que sea demasiado esfuerzo para DAIA hacer la queja formal a la empresa, y no creo que SanCor presente ninguna objeción a la queja. Seguramente algún ejecutivo de marketing de la empresa está tirandole la oreja al creativo de la publicidad. Ninguna empresa quiere quedar mal con nadie, ni hacer publicidad ofensiva. Ni contra los judíos, ni contra los negros, ni contra nadie.

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