La ultima designacion de Obama: Chas Freeman

Cuando quise tratar el tema de la designación de Chas Freeman en el blog ya estaba casi concluido, el designado para encabezar el Consejo Nacional de Inteligencia por Barack Obama, retiró su candidatura luego de que sus posiciones polémicas sobre el 9-11, Israel, Saudi Arabia y China fueran cuestionadas tanto por algunos senadores  Democrátas y otros Republicanos.

Charles W. Freeman Jr., fue embajador de Estados Unidos en Saudi Arabia entre 1989 y 1992, luego ocupó posiciones menores en distintas oficinas gubernamentales y participó en diversos think tanks. En 1997 se convirtió en el presidente del Middle East Policy Council, en el que uno de sus mas importantes donantes es la familia real saudí, y en 2006 este think tank cuya misión es: ” que un amplio rango de los intereses americanos y sus posturas sean consideradas por los encargados de formular políticas” fue el primero en publicar el paper de los Prof. Walt y Mearshimer sobre “El lobby israelí y la política exterior americana”, su tesís es que las decisiones en política exterior en Estados Unidos estan fuertemente influenciadas por el lobby israelí y muchas veces han sido contrarias a los intereses de USA”.

Las posiciones de Freeman, como dije antes, han sido muy polémicas. Ha defendido en reiteradas oportunidades el regímen de los Saud, además de justificar la represión china en el Tibet y reprimir protestas democráticas en la Plaza Tiananmen (Freeman fue director de la empresa estatal china China National Offshore Oil Corporation) , ha cuestionado la posición de Estados Unidos en ver como enemigos a Hamas y Hezbolla, y  la explicación sobre los atentados del 2001 contra el World Trade Center y el Pentagono los ha expicado de la siguiente manera: “los que no mostró el 9-11 es que si bombardeamos gente, ellos nos contra-atacaran”.

Martin Kramer ha demostrado como esta postura claramente crítica de la política exterior americana, y una manera de simplificar la explicación de lo succedido no ha sido la misma antes y después de septiembre de 2001. En 1998 Freeman afirmaba:

Para el Sr. bin Laden el principal punto, en el ejercicio de esta campaña de violencia contra los Estados Unidos, no tiene nada que ver con Israel. Tiene que ver con la presencia militar americana en Arabia Saudita, en relación con la cuestión de Irán y el Iraq. Sin duda, la cuestión de las relaciones con Israel se suma al calor emocional de su oposición, y suma a su demanda en la región. Pero este no es su punto principal.
Luego del 9-11, cuando el terrorismo comenzó a ser parte de la vida diaria de todos los americanos, la posición de Freeman cambió radicalmente y de “no tener nada que ver”, ahora tiene “mucho que ver”  y “el dilema entre Israel y Palestina” pasa a ser “el corazón del veneno”:
El corazón del veneno es el dilema entre Israel y Palestina. Cuando yo estaba en Arabia Saudita, amigos saudies  me dijo que Arabia Saudita amigos en la televisión saudita había tres terroristas que salió y habló. Básicamente la historia que se dijo que habían sido reclutados para luchar para los palestinos contra los israelíes, pero que una vez en el campo de entrenamiento, sus formadores gradualmente cambiaron su enfoque de los israelíes a la monarquía en Arabia Saudita y los Estados Unidos. Por lo tanto, el reclutamiento de terroristas tiene mucho que ver con el ánimo que se deriva de que la continuación y agravamiento de la situación.
Todos estos asuntos terminaron en el pedido de Freeman que no se lo considere para el puesto que iba a ser designado.
El retiro de Freeman sin duda ha sido fruto de las presiones ejercidas desde diferentes posiciones, incluidos aquellos americanos que defienden a Israe, pero atribuirle a exclusivamente  a este grupo la presión en contra de Freemnan es insultante.  Bueno, esto es lo que ha sugerido Chas Freeman en una declaración por escrito luego de la polémica alrededor de su designación:
Los libelos sobre mí y los rastros que han dejado en los correos electronicos muestran de forma concluyente que existe un poderoso grupo de presión determinado para evitar que cualquier opinión distinta a la suya sea expresada, y menos aún si nos referimos a la manera en que Estados Unidos comprende las tendencias y acontecimientos en el Oriente Medio. La táctica del Lobby tocan las profundidades del deshonor y la indecencia e incluyen la tergiversacion, la distorsión deliberada de la comunicación, el invento de falsedades, y un absoluto desprecio por la verdad. El objetivo de este lobby es el control del proceso político mediante el ejercicio de un veto sobre el nombramiento de personas que se disputa la sabiduría de sus opiniones, el de sustitución de la corrección política para el análisis, y la exclusión de cualquiera y todas las opciones para la decisión de los estadounidenses y nuestro gobierno que favorezcan a otros mas que a ellos.
El Washington Post responde con más fundamentos aún a los dichos de Freeman, en una de sus editoriales (h/t Carl):
Pero vamos a considerar la acusación mas amplia del embajador:  Describe  “la incapacidad del público para discutir, o la del gobierno para considerar cualquier opción para las políticas de los EE.UU. en el Oriente Medio eb oposición de la facción gobernante en la política israelí.” Esas son seguramente noticias para la “facción gobernante” en Israel, que tan solo en los últimos años ha visto al gobierno de Estados Unidos promover una elección palestina a la que se oponía; negarle armamento que podrían haber utilizado para un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán, y adoptar un política de las negociaciones directas con un régimen que niega el Holocausto y que promete borrar a Israel del mapa. Dos gobiernos israelíes se han visto forzados en sus cargos desde principios de los 90s después de un abierto enfrentamiento con Washington en asuntos como la construcción de asentamientos en los territorios ocupados.
Lo qué hay de sorprendente sobre las acusaciones por el Sr. Freeman y afines a las teorías conspirativas es su flagrante desprecio por tales hechos. Sr. Freeman de manera oscura sostiene que “no está permitido para cualquier persona en los Estados Unidos” para describir la influencia nefasta de Israel. Pero varios de sus aliados se han hecho famosos (y avanzado en su carrera) haciendo dichas acusaciones – y, sin duda, el propio Sr. Freeman ahora inspirará la admiración de muchos. Sus diatribas chfiladas como siempre han tenido una audiencia ansiosa aquí y en todo el mundo. La verdadera pregunta es por qué una administración que dice que pretende despolitizar EE.UU. estimaciones de inteligencia han elegido ese hombre para supervisarlas.
Lo mas importante como afirma la última oración de este extracto es saber porque Obama aprobó la nominación de Freeman para ocupar ese cargo, habiendo personas mucho mas capacitadas (y con un pensamiento similar) y sin conexiones tan polémicas con países como China o Saudi Arabia.
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