El nuevo gobierno israeli y el proceso de paz

Avigdor Lieberman, flamante Minsitro de Asuntos Exteriores y lider del partido Israel Nuestra Casa. Probablemente se la figura mas polémica de la política israelí desde Binyamin Meir Kahane.

Lieberman ha sido clasificado un partidario de la “ultraderecha, xenofobo, ultranacionalista, racista” y demás etiquetas mal vistas por la sociedad. Incluyo yo tengo y tenía varios prejuicios sobre Lieberman, inmigrante de la ex-Unión Soveitica creo que probablemente la acumulación de poder y el autoritarismo sean de su agrado, mas considerando que quiere reforzar la figura del Primer Ministro en detrimento del gran poder que tiene hoy la Knesset, el parlamento israelí.

Lieberman, en su discurso inaugural en la Knesset, vertió algunos conceptos interesantes que clarifican un poco el panorama y el futuro de Israel con este ministro que ocupa uno de los ministerios mas importantes junto al de Defensa.

En el siguiente artículo Daniel Pipes desmenuza los lineamientos generales que guiaran la gestión de Lieberman en el Ministerio de Relaciones Exteriores:

Sobre repetir la palabra “paz. Lieberman criticó duramente a los gobiernos anteriores.  “El hecho de repetir la palabra ‘paz’ veinte veces al día no traerá la paz más cerca.”

La carga de la paz. “He visto todas las propuestas formuladas tan generosamente por Ehud Olmert, pero no he visto ningún resultado.” Ahora, las cosas han cambiado: “el otro lado también es responsable” por la paz y debe actuar en ese sentido.

La Hoja de Ruta. La novedad mas sorprendente del discuros  se centran en el respaldo de Lieberman de la Hoja de Ruta, una iniciativa diplomática de 2003 en la que él votó en contra en el momento pero que, como él dice, “el único documento aprobado por el gabinete y el Consejo de Seguridad.” Él lo llama “una resolución vinculante ” que el nuevo gobierno debe poner en práctica. En contraste, señala específicamente que el gobierno no está vinculado por el acuerdo de Annapolis de 2007 ( “Ni el gabinete ni la Knesset lo han ratificado”).
El error de hacer concesiones. Lieberman nota  las “medidas dramáticas y propuestaslargo alcance” de los gobiernos de Sharon y Olmert, y, a continuación, concluye: “Pero no veo que [ellos] trajeran la paz. Por el contrario. … Es, precisamente, cuando hemos hecho todas las concesiones “que Israel se aisló mas, como en la Conferencia de Durban en 2001. Luego sigue su otro argumento central:

“También estamos perdiendo terreno cada día en la opinión pública. ¿Alguien cree que las concesiones, y diciendo constantemente “Estoy dispuesto a conceder”, y el uso de la palabra “paz” dará lugar a algo? No, sólo invitará a la presión, y más y más guerras. “Si vis pacem, para bellum” – si quieres paz, prepárate para la guerra, se fuerte.

Fuerza israelí. Lieberman concluye con un conmovedor llamado a la fortaleza: “Cuando estabaIsrael más fuerte en términos de opinión pública de todo el mundo? Después de la victoria de la Guerra de los Seis DIas , no después de todas las concesiones en los Acuerdos de Oslo I, II, III y IV. “

Luego de estos extractos de Daniel Pipes del discurso de Lieberman, podemos llegar a algunas conclusiones.
  • Si bien Lieberman no es una “paloma” esta comprometido a respetar los acuerdos anteriores, especialmente la Hoja de Ruta el único compromiso vinculante que sigue con vida.
  • Lieberman nunca se opuso a la solución de dos estados. Además de reafirmarlo en este discurso siempre estuvo a favor de una solución de dos estados intercambiando territorios donde hoy viven árabes-israelíes por territorios donde hoy existen asentamientos israelíes. Una solución de dos estados alternativa a la solución mainstream de volver a 1967
Respecto del “juramento de lealtad” obligatorio que imagina Lieberman discrepo, pues la única lealtad a la que están obligados los ciudadanos de un país es a respetar la ley, y no a ser patriotas, nacionalistas, militaristas o pacifistas.
Creo que este gobierno tiene una visión mas realista de las cosas, y no idealiza a los lideres palestinos como personas ansiosas de la paz, para llegar a un acuerdo final hay que crear las condiciones necesarias. Probablemente este gobierno tenga mas posibilidades de cimentar la paz siguiendo el legado de Menahem Begin, que hacer concensiones irrisorias siguiendo el legado de Rabin.

5 comentarios

  1. Digo yo… técnicamente, le guste a quien le guste, Lieberman tiene toda la razón. Israel no firmó ningún contrato o compromiso legal en Anápolis que lo obligue a hacer algo (que es una especie de nuevo Oslo destinado a fracasar como siempre). El único compromiso realmente firmado es la Hoja de Ruta, aunque Lieberman en ese momento se opuso. Lo que dice en resumidas palabras la Hoja de Ruta es que “primero los palestinos renuncian al terror y luego los israelíes dejan de construir asentamientos”, para seguir así concesión de un lado, concesión del otro, hasta llegar a la paz definitiva y el fin del conflicto. Algo parecido a la filosofía de Netanyahu de “si dan, recibirán; si no dan, no recibirán” o “si quieren un Estado, antes deben combatir el terror”, y también la ideología general del sionismo revisionista que plantea en relación al conflicto con los árabes la simple premisa de “no mostrar todas las cartas sobre la mesa” y hacer concesiones recién luego de que ellos hayan dejado de intentar destruirnos y hayan demostrado una verdadera disposición para combatir el terror que emana entre sus filas (sin por supuesto decir antes de que ellos hayan hecho lo que les corresponde, cuál es el premio que les espera, que es básicamente lo que hicieron todos los gobiernos israelíes erróneamente desde 1993 en adelante). Todos saben que si los árabes renuncian por completo al terror y todas sus organizaciones criminales reconocen el derecho de Israel a existir como Estado hebreo soberano en su tierra, el gobierno de Netanyahu estará dispuesto a hacer concesiones y llegar a la solución de dos Estados… pero, a diferencia de los gobiernos anteriores, éste no está dispuesto a mostrarle a los palestinos apenas asume el poder, el premio que les espera al final del camino, más aún si todavía no se comportaron como deben ni hicieron esfuerzos suficientes para terminar con la hostilidad injustificada hacia el Estado de Israel. Me parece perfecto los dichos de Lieberman y todo lo que ello implica, aunque no es muy diplomático de su parte la MANERA de decirlo (porque los euroidiotas y demás ignorantes, a diferencia de los analistas norteamericanos como Pippes, no pueden interpretar los conceptos que se ubican detrás de las palabras cada vez que habla un árabe o un israelí). Poco importaría lo que pensara el mundo acerca de los dichos de un ministro israelí, si no fuera porque es nada más y nada menos que el Ministro de Relaciones Exteriores (que no puede estar tan desprestigiado como Lieberman), algo que me parece que no le conviene a Israel en lo más mínimo. Lieberman como canciller del país es un error táctico tan absurdo que solo puede ser justificado bajo el interés partidista personal de Bibi. La persona que represente a Israel en el extranjero, no debe ser un personaje odiado, sino todo lo contrario. Alguien en ese cargo debería ser un individuo que sepa expresar las ideas rescatables de Lieberman, con un tono diplomático de manera tal que pueda ser comprendido por la parte importante de la comunidad internacional (EE UU y la UE principalmente). Aunque, dadas como están las cosas, a lo mejor lo que Lieberman le quiere demostrar a la comunidad internacional es que las cosas cambiaron y a partir de ahora no se harán más concesiones inútiles ni se prometerán nuevas retiradas si no se tiene la absoluta garantía de que no se repita la historia del pasado que indica que, desde cada territorio del que Israel se retira, comienzan las hostilidades nuevamente.

  2. Muerto Saddam, el nuevo monstruo creado por el imperio, con el ferviente apoyo de Israel, es Ahmedinejad, dirigente que ciertamente nada hace por su propio pueblo ni por mejorar la imagen de los musulmanes.
    Será por eso que inquieta tanto la irrupción de Avigdor Lieberman a los primeros planos de la política israelí. Lieberman tiene todos los atributos que permiten presentar a Ahmedinejad como la encarnación del mal.
    Ambos son xenófobos y racistas; ambos están locos; ambos son de exrema derecha; Ahmedinejad niega el holocausto mientras Lieberman niega la nakba y el genocidio palestino; Ahmedinejad propone hacer desaparecer a Israel y Lieberman propone tirar bombas atómicas sobre Gaza y arrojar al mar a los prosioneros árabes, además de oponerse a la creación de un estado palestino; ambos juegan con una retórica violenta y peligrosa.
    Este sería un buen tema para el blog: ¿en qué se diferencias Ahmedinejad y Lieberman? La primera que se me ocurre es que Lieberman tiene a su disposición un arsenal atómico y el poder para usarlo.

  3. […] vale que se apuren Publicado el Martes, 7 Abril 2009 por Ariel Aquellos que ven en Avigodor Lieberman, Ministro de Relaciones Exteriores,  el blanco perfecto para criticar a Israel mas vale que se […]

  4. “Ahmedinejad niega el holocausto mientras Lieberman niega la nakba y el genocidio palestino”

    JAJAJAJAJAJAJAAA! “genocidio palestino”?? ¿qué es eso? parece que la población palestina es la primera en la historia de la humanidad que sufre un “genocidio” donde su población aumenta exponencialmente a medida que pasa el tiempo. De cualquier forma, esto nos lleva a pensar que los israelíes son los más idiotas del mundo… teniendo el ejército más poderoso del Medio Oriente y un arsenal atómico a su disposición, son tan idiotas que en su intento de “genocidio” de una población de cinco millones de personas, solo pudieron matar a unos pocos miles… en 20 años!!!!
    En fin, dejando de lado la parte humorística del comentario de Romeo, aquí nos ponemos un poco serios, porque lo que hace en definitiva ese comentarista, al banalizar el término genocidio comparándolo con el conflicto palestino-israelí, lo que hace en definitiva es negar el Holocausto… porque si eso es lo que están sufriendo los palestinos, Auschwitz es un invento, la Solución Final es una mentira, las cámaras de gas son una patraña, no existió plan deliberado de exterminio y en resumen la Shoá nunca existió. Y ese tipo de negacionismo del Holocausto es mucho peor que el practicado por los nazis y los brutos como Williamson porque, después de todo, es un tipo de negacionismo/banalización/minimización más sutil que no puede ser tan fácilmente identificado por el comun de la gente.

  5. En ningún momento negué el holocausto judío, basta leer mis comentarios. Existió el holocausto judío y existe hoy el genocidio palestino, que VOS lo negás. Dos tragedias que averguenzan a la humanidad.
    Me alegro que reconozcas que Israel dispone de un arsenal atómico. No habría que hacer tanto espamento entonces porque Irán quiera desarrollar su primera bomba. Me acuerdo que apoyabas la invasión a Irak sólo por la sospecha (equivocada por cierto) de que pudiera haber armanento de destrucción masiva.
    Basta leer tu comentario para ver lo patético de tu razonamiento: “¿genocidio palestino? ¿qué es eso? Sólo pudieron matar a unos pocos miles …”.
    Sos un espejo de Williamson.

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