El mundo al revés

general_assembly

Últimamente estoy escuchando acerca de los esfuerzos de ciertos países para llevar el infame informe Goldstone al Consejo de Seguridad, precisamente en momentos en que Hamás contrabandeó misiles capaces de llegar a Tel Aviv e Irán envía toneladas de armas por mar al Hezbollah. Dado que diversos sitios de Hasbará y noticias se han ocupado de desenmascarar esta farsa de Goldstone, hoy no escribiré acerca del informe, sino precisamente de aquellos países tan obsesionados con su publicidad.

Por un lado, en momentos en que la Autoridad Palestina, con motivo de las próximas elecciones palestinas, intenta ganar popularidad haciéndose el duro y demorando el tiempo imponiendo condiciones sin precedentes para retomar el proceso de paz (como el tema de la congelación total de los asentamientos), y el propio Hosni Mubak les dice que se dejen de pavadas (reconociendo los dichos de Clinton de que las exigencias palestinas son una excusa), aparece nuevamente la tan sabida y demostrada hipocresía de esta dirigencia. Claro que a Mahmud Abbas el informe le viene como anillo al dedo, ya que le pega con un palo a Israel y su rival Hamás. ¿Qué mejor que eso? Lo que me extraña es la hipocresía enorme que siempre caracterizó a la AP que decía una cosa y hacía otra… a partir de ahora, si en cada oportunidad que pueden tratan de atacar a Israel en los foros internacionales, que no esperen UNA sola concesión más de ese país y listo. Vamos a ver cuánto dura si es consecuente con lo que dice, vamos a ver cuánto dura sin las concesiones de Israel y Estados Unidos. Pero vamos che… ¿eligen la reconciliación con Israel o la enemistad permanente con él? no me extrañaría que, a juzgar por el doble juego que la dirigencia palestina ha tenido históricamente (ni lo uno ni lo otro!), elijan ambas cosas a la vez. El que decidirá si 16 años de esta actitud ambivalente ha sido suficiente engaño, en definitiva será el gobierno israelí.

Por otra parte, tenemos a los países árabes que, no lejos de la actitud ambivalente de los palestinos, optan por hablar de paz con Israel (primero imponiendo exigencias y condiciones, claro!) y al mismo tiempo continuar con su actitud de beligerancia diplomática que ha durado nada menos que seis décadas. Muchas personas han planetado como crítica seria a la ONU (otra más!) la injusticia de que haya potencias con poder de veto en ese organismo (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña), pero también es una injusticia tan grave o mayor que esa, el hecho de que haya una mayoría automática de países violadores de los derechos humanos (en su mayoría árabe-islámicos, aunque también algunos regímenes dictatoriales de los No-Alineados) que pueda votar lo que se les de la gana (como dice la frase: “tienen una mayoría automática tal que les permite emitir una resolución que diga que la Tierra es plana”). Es decir, vamos che!!!! estamos hablando de dictaduras que juzgan y están en una posición de iguales con democracias… ¿No es algo ridículo? Por ejemplo, esto se pude encontrar en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que aprobó casi por unanimidad el informe Goldstone y está conformada (atentos!) por los principales países violadores de los derechos humanos (como Libia, Arabia Saudí, Bangladesh, Cuba, etc). Entre los países que votan para meter a otras naciones en el grupo de violadores de los derechos humanos estaba Arabi Saudí, país donde se acaba de condenar a una periodista a recibir 60 latigazos porque un invitado a su programa aireó su vida sexual. Oiga ¿y quién condena a Arabia Saudí? ¿El mismo tribunal en el que es juez? Es cierto, hay una gran hipocresia en este asunto. Sobre todo la de aquellos que en nombre de la libertad ajena se han organizado un negocio en las Naciones Unidas de aquí te espero y miran para otro lado cuando “los suyos” apalean periodistas, cuelgan homosexuales o apedrean a las mujeres. Es una hipocresia que países como Arabi Saudí puedan tratar de igual a igual en foros internacionales a naciones donde se respetan las libertades. Y ese es solo uno de los muchos ejemplos de politización que hay en las Naciones Unidas. En vez de convertirse en un organismo internacional para supervisar el cumplimiento de la legislación internacional y la defensa del desprotegido, se ha convertido en una plataforma política donde a nadie le importa los DDHH. Por eso creo que las potencias con su veto hacen una especie de “contrapeso” a una injusticia que ya es de por sí injustificable (“la tiranía de las mayorías” o en este caso “los tiranos que son mayoría”). Obviamente una injusticia no sirve como pretexto para cometer otra, pero si vamos a hablar de deficiencias relevantes en el seno de la ONU, no podemos ser parciales y debemos explicar todo el panorama. De manera que, en caso de que se llegue a aprobar en la Asamblea General la infamia Goldstone (algo que dudo mucho), no me parecería en absoluto negativo que Estados Unidos emitiera su veto (como ya lo han advertido varios miembros del Consejo en caso de que llegara a aprobarse). Después de todo, una “justicia” a medias es peor que una injusticia completa.

UPDATE: La Asamblea General aprobó por mayoría que el informe Goldstone sea enviado al Consejo de Seguridad. Esta fue una de las pocas veces en donde casi ningún país occidental respaldó una resolución antiisraelí (todos los países europeos se abstuvieron en conjunto). No obstante, como dije anteriormente, los países árabes/no-alineados tienen una mayoría automática que les permite hacer lo que quieran. Los países con derecho a veto en el Consejo ya advirtieron que esto no llegará demasiado lejos.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: