Dieciséis ONG’s israelíes financiadas por el “Fondo Nueva Israel” contribuyeron a la redacción del informe Goldstone

Como sabrán los lectores cotidianos de este blog, yo personalmente no suelo postear muy seguido en este sitio. Por lo que, cuando escribo un texto o comunico una noticia, es porque realmente lo considero importante, al menos en lo que se refiere a Israel o la región. Pues, si cabría calificar la importancia de este reciente hecho, sería el más importante desde mi humilde ingreso como editor al Rejunte.

En estos últimos días, comenzó a crecer un intenso debate dentro de la sociedad israelí a raíz de un magnífico descubrimiento elaborado por la organización estudiantil Im Tirzú acerca del rol de las autodenominadas “organizaciones de derechos humanos” en Israel. Resulta ser que los miembros de Im Tirzú publicaron un extenso y elaborado informe donde se desenmascara dos hechos insólitos: primero y principal de dónde proviene todo el financiamiento que permite existir a dichas organizaciones “humanitarias”; en segundo lugar el rol que las mismas juegan cuando hay informes internacionales contra Israel (en definitiva cuánto pasto le dan a los leones).

Al respecto del primer tema, cabe mencionar el descubrimiento de que dichas organizaciones, no solamente reciben fondos de gobiernos europeos y respaldo de agrupaciones antisemitas o pro-terroristas extranjeras, sino que su principal fuente de financiación proviene nada menos que de una fundación en Estados Unidos llamada Fondo Nueva Israel, cuyos donantes (principalmente judíos norteamericanos), creyendo honestamente que aportaban fondos para fortalecer la causa de Israel o ayudar a sectores sociales necesitados dentro del país (de la misma manera que sucede con respetadas organizaciones internacionales del estilo Keren Kayemet, Keren Hayesod, etc), en realidad sin saberlo estaban dando dinero a una fundación que lo desvía automáticamente a agrupaciones como Adalah, Romper el Silencio, B’Tselem, Asociación por los Derechos Civiles en Israel, HaMoked, Comité Público contra la Tortura, Yesh Din, Médicos por los Derechos Humanos, Acceso, Bimkom, Cuidadores de la Ley, Otra Voz o Majzom Watch… organizaciones que suelen denunciar a soldados israelíes y además fueron las mismas agrupaciones que aportaron al tristemente célebre “juez” Goldstone ¡¡¡ más del 90% !!! de las referencias con las que acusa a Israel en su informe. Todo esto financiado inconcientemente con dinero hebreo, cómo no.

Las conclusiones de la investigación fueron publicadas el día viernes 29/01 en el diario Maariv, que le dedicó tres páginas solamente a este episodio. Posteriormente la investigación también fue recogida en la Knesset por los principales diputados del Laborismo, Kadima y Likud, quienes pidieron tratar el asunto en forma urgente.

Ante esta ridícula situación, prácticamente todos los partidos políticos israelíes empezaron a debatir en el parlamento un proyecto de ley para regular y comunicar de manera transparente al público, de dónde provienen todas las donaciones y el financiamiento extranjero de organizaciones antisionistas locales como las anteriormente detalladas. En principio, con toda la inmoralidad y falta de ética que puede haber en el comportamiento de estas agrupaciones, se podría decir que, salvo alguna distorsión en la declaración de fondos provenientes del extranjero, no violaron explícitamente las leyes israelíes. No obstante ello, resulta que B’Tselem y compañía están encabronadísimos porque saben muy bien que a partir de ahora los donantes israelíes y judíos en todo el mundo dejarán de darle dinero a fundaciones fantasma que, por la vía del engaño y el secreto, son sus verdaderos proveedores y sostenedores económicos, gracias al cual pueden existir y atacar diariamente a Israel. Es decir, no tienen miedo de ir a la cárcel, sino de algo mucho peor: que se les vacíen sus arcas. En otras palabras, que se les acabe la fiesta y el dinero sucio. Pues, queridas putitas de Goldstone, sepan que esta estafa se acabó.

Todo esto gracias a la revelación de los muchachos de Im Tirzú. Ellos fueron los que investigaron seriamente y sacaron a la luz el secreto impune de los fondos ocultos de las organizaciones antiisraelíes. De todas maneras, esta revelación constituye tan solo un detonante de una discusión mucho mayor dentro de la sociedad israelí acerca del rol de las organizaciones locales que conspiran con los enemigos foráneos de Israel bajo el pretexto de poseer el monopolio de la falsa bandera de los “derechos humanos”, y en qué medida se les puede dejar actuar de esa manera, cuál es el límite, por supuesto sin comprometer el derecho a la libertad de expresión. Una discusión nacional que debería haberse dado mucho antes, solo que hasta ahora nadie había tenido la valentía de plantearlo. Con el descubrimiento de Im Tirzú, vuelve a cobrar fuerza la famosa frase “mas vale tarde que nunca”. Mis felicitaciones a ellos por su coraje y el éxito de su trabajo. Espero que el gobierno y la sociedad civil en Israel sigan investigando estos hechos hasta las últimas consecuencias.

Sin más explicación, aquí les dejo un artículo publicado en Maariv:

Fondos para usos ilícitos

Ben-Dror Yemini

Ma’ariv,

2.2.10

El Fondo Nueva Israel es parte de la campaña de engaño mundial. No se ocupa de los derechos humanos, sino de la negación del derecho de un pueblo a su libre determinación.

El Fondo Nueva Israel está enfadado. Cree que es correcto difundir falsos testimonios sobre el Estado de Israel. Por eso representa el soporte financiero de ciertas ONG’s israelíes post-sionistas de laultraizquierda israelí que constribuyeron con su aporte “intelectual” al infame informe Goldstone viciado de mentiras y calumnias respecto a Tzahal y el gobierno de Israel. Piensa que está bien participar en la campaña de demonización de los grupos cuyo objetivo es eliminar a Israel. Piensa que está bien cooperar con la Comisión Goldstone, a pesar de que fue establecida por la mayoría automática de los países que más violan y escupen sobre los derechos humanos en el mundo, pero controlan el “Consejo de Derechos Humanos de la ONU”. Piensa que está bien que Israel coopere con la Comisión, a pesar de que ningún país del mundo libre apoyó su establecimiento. Es ciertamente legítimo, en un país democrático, hacer todas estas cosas.

Pero hay otra cosa que también es legítima: Exponer la verdad acerca del Fondo y de los grupos que, falsamente, llevan la denominación “derechos humanos”. Si la mayoría de los grupos políticos que están apoyados por el Fondo, no reconocen el derecho del Estado de Israel a existir como estado judío y democrático – que no mencionen los derechos humanos. Que digan la verdad: Negación de los derechos sólo a los judíos. Los palestinos tienen derecho a un estado, un estado nacional, propio, al igual que los croatas, húngaros, checos, eslovacos y otros pueblos – pero no los judíos.

Por ejemplo, el Fondo Nueva Israel apoya a la asociación sin fines de lucro Zochrot, que, abiertamente, aspira a eliminar al Estado de Israel a través del establecimiento del “derecho de retorno” de los descendientes de los refugiados árabes de 1948. No es que haya un tal derecho y que no haya habido ni un precedente de un “retorno” en masa después de los intercambios de población posteriores a la guerra – pero esto no molesta al Fondo. Siempre se salta a la consigna de “derechos humanos”. Con eso ganan legitimidad.

Nada de esto quiere decir que Israel esté exento de críticas. Entre los cientos de reclamos, están aquellos que tienen mérito. Sin embargo, muchas personas sensatas aborrecen a los organismos de derechos humanos, no porque aborrezcan la defensa de los derechos humanos en cualquier lugar del mundo, sino todo lo contrario. Es porque mucha gente sensata está harta de que los derechos humanos se hayan convertido en un arma para las fuerzas oscuras que torturan inocentes, asesinan disidentes, cometen atentados terroristas, lapidan mujeres, ahorcan homosexuales, niegan la democracia, difunden el odio y la mentira, amén de mantener subyugada a sus propias poblaciones.

El Fondo Nueva Israel se ha transformado en otro organismo, uno entre muchos en el mundo, que son parte del engaño internacional. Hay un millón y un atentado contra la vida humana y los derechos humanos en el mundo. Israel, como un estado en medio de un conflicto, realiza menos ataques que cualquier otro. Esto ha sido verificado. Esto se basa en números. Pero es Israel la que absorbe la mayor parte de las críticas. Esto se llama demonización, deslegitimación y obsesión.

No hay ninguna defensa de los derechos humanos aquí, sino más bien una campaña orquestada al servicio de Irán y Hamas. Ésta no es la intención del Fondo, pero éste es el resultado. Las cosas deben ser llamadas por su nombre. La mayoría de los grupos apoyados por el Fondo se ocupan de la deslegitimación de Israel. Sin embargo, el Fondo hace girar sus ojos y se queja: ¿Qué hay de malo con los derechos humanos? No hay nada de malo. Sí hay algo malo con los que aspiran, claramente, a negarle a los judíos el ‘derecho a existir en el único lugar donde tienen la soberanía’ y, en lugar de ello, quieren convertir a Israel en un “estado de todos sus ciudadanos”, en el cual la mayoría sean los partidarios de Hamas. Sí hay algo malo con los que quieren perpetrar politicidio contra un sólo pueblo en el mundo. Sí hay algo malo con los que colaboran con los enemigos de la libertad y tratan de vender la mentira de que es una cuestión de “derechos humanos”.

¿Cómo es que tanta gente, principalmente judíos, apoyan al Fondo? ¿Cómo es que facilitan esta sistemática campaña que se hace pasar como humanitaria y es, en efecto, demoníaca? Ellos no son antisemitas. Son personas con buenas intenciones que fueron engañados por su ingenuidad. Su retórica tiene que ver con los derechos humanos y las minorías. Los judíos son sensibles a esto y eso es algo bueno. La mayoría, simplemente, no se dan cuenta. La mayoría, verdadera e inocentemente, quieren que Israel sea más ilustrado y más progresista, y más estricto respecto de la vida humana y de los derechos humanos. Pero  no saben que el dinero se destina a otros objetivos.

Incluso la profesora Naomi Chazan, que dirige el Fondo y forma parte del liderazgo del partido ultraizquierdista Meretz, no odia a Israel. Pero, ¿qué ha ocurrido con innumerables organismos que se ocupan de “hablar de los derechos”, qué les ha sucedido? En definitiva, sirven al programa de Irán y Hamas.

Los grupos de derechos humanos pueden restaurar la confianza en sí mismos. Deben, para ello, apoyar los derechos humanos, no a los grupos que se ocupan de negar el derecho de Israel a existir. Mientras tanto, estos grupos, incluyendo al Fondo Nueva Israel, son el enemigo principal, no sólo de Israel, sino también del mundo libre y de los derechos humanos.

Traducción para porisrael.org : José Blumenfeld

Reenvio de : www.porisrael.org

UPDATE:

Gracias a la investigación de Im Tirzú, el parlamento de Israel decidió formar una nueva comisión que investigue el traspaso de fondos de entidades extranjeras a ONG’s en Israel.

Extracto de un comunicado de prensa escrito por Ronen Shoval, Presidente y Fundador de Im Tirzú:
(traducción al español)

“Estoy seguro, no necesito decirles a ustedes, que esta semana recibimos buenas noticias.

Los perseguidores pasaron a estar en el lugar de perseguidos, ahora el difamador tiene que proporcionarnos explicaciones, y los israelíes comunes y simples han vuelto a ser los héroes. Quien tomó la noticia, quien lideró el cambio, fuimos nosotros.

Seguro se dieron cuenta que esta semana que pasó, todo el país escuchó nuestro mensaje.Reveló hace unos días el diario Jerusalem Post que organizaciones judías del exterior cancelaron la visita de Naomi Jazan, presidenta de Keren Hajadasha LeIsrael (Nuevo Fondo para Israel).

Miembros del parlamento se sumaron a nuestra campaña, el periodismo se unió a esta denuncia y el pueblo dio su aprobación. Esto lo vimos en la respuesta que generó cada uno de los artículos en los que salimos en la lucha contra una gran corporación, y como en las historias bíblicas, los pequeños y los justos triunfamos.

No me hago ilusiones, este es solo el comienzo, la campaña no se ha terminado todavía, pero ahora, por primera vez, después de mucho tiempo, tengo mucha más esperanza.Yo creo que finalmente tenemos la oportunidad de presentar batalla en este campo.

El camino para completar la segunda revolución sionista aún es largo, pero después de mucho tiempo, nosotros podemos mirar frente a nuestros ojos la amplitud del cambio que hicimos y la gran importancia de nuestra actividad.”

“Si lo queréis, no será una leyenda”

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Una respuesta

  1. Excelente artículo que recomendé en mi blog. Saludos.

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