Al Pan, Pan y al Terrorismo, Islamismo

Dejo este articulo completo porque no tiene desperdicio. Es excelente:

Terrorismo – y el candor en la descripción de la ideología islamista detrás suyo
Por Charles Krauthammer (The Washington Post – 2/7/10) en Guysen International News
Miércoles 7 julio 2010 – 21:49
El tirador de Fort Hood, el bombardero del día de Navidad, el atacante de Times Square. El 13 de mayo, el siguiente intercambio tuvo lugar en una audiencia del Comité Judicial de la Cámara: El representante Lamar Smith (Republicano-Texas.): ¿Cree usted que estas personas pudieron haber sido incitadas a tomar las acciones que han hecho por el islam radical? El Procurador General Eric Holder: Hay una variedad de razones por las que creo que la gente ha tomado estas acciones. . . Smith: De acuerdo, pero el islamismo radical podría haber sido una de las razones? Holder: Hay una variedad de razones por qué la gente… Smith: Pero, ¿era el Islam radical una de ellas? Holder: Hay una variedad de razones por qué la gente hace estas cosas. Algunas de ellas son potencialmente de base religiosa. Potencialmente, usted verá. Esto continuó hasta que el interrogador cedió exasperado.

Una cuestión similar se planteó la semana pasada en el Tribunal del Distrito cuando Faisal Shahzad, el atacante de Times Square, se declaró culpable. Explicación de Shahzad: “Uno tiene que entender de dónde vengo… Yo me considero un Mujahid, un soldado musulmán”.

Bueno, eso es clarificador. Como era la tarjeta de negocios auto-impresa del mayor Nidal Malik Hasan, el tirador de Fort Hood, que se identificó como SdA: Soldado de Alá.

La evasión de lo obvio por parte de Holder continúa la absurda y vergonzosa negativa de la Administración Obama de reconocer quien por ahí afuera está tratando de matar a estadounidenses y por qué. De hecho, se ha prohibido del vocabulario oficial las palabras yihadista, islamista y terrorismo islámico.

En su lugar, el documento “Estrategia de Seguridad Nacional” del presidente Obama insiste en llamar al enemigo – ¿de qué otra forma se define a aquellos que buscan tu destrucción? – “Una red flexible de extremistas violentos”. Pero esto es absolutamente irrazonable. Esto no es un grupo de terapia sobre manejo de la ira que ha encloquecido. Se trata de personas que profesan una ideología poderosa enraizada en una interpretación radical del Islam, en cuyo nombre propagandizan, hacen proselitismo, aterrorizan y matan.

¿Por qué es importante esto? Debido a que la primera regla de la guerra es conocer al enemigo. Si no, entras en un callejón intelectual sin salida e ignoras las causas reales que te podrían ayudar a prevenir las recurrencias.

La revisión del Pentágono del tiroteo de Fort Hood recorre 86 páginas sin una sola mención al islamismo de Hasan. Contiene tales tonterías políticamente correctas como ” el fundamentalismo religioso en sí solo no es un factor de riesgo.”

Por supuesto que sí lo es. De hecho, el fundamentalismo islámico no es sólo un factor de riesgo. Es el factor de riesgo, el denominador común que une todos los grandes ataques terroristas de este siglo – desde 9/11 a Mumbai, desde Fort Hood a Times Square, de Londres a Madrid a Bali. Los atacantes variaron en cuanto a nacionalidad, educación, edad, clase social, lengua materna y raza. Lo único que les unía era la visión yihadista en cuyo nombre actuaban.

Negar esta verdad innegable conduce a nuevos absurdos. Recuerde la ola de especulaciones sobre el supuesto trastorno secundario de estrés post-traumático atribuido a Hasan: ¿que estaba tan profundamente afectado por las historias desgarradoras de sus pacientes traumatizados por la guerra que se radicalizó? Por el contrario. No estaba conmovido por su sufrimiento, sino por el sufrimiento que ellos (y el resto de los militares de EE.UU.) habían infligido a otros musulmanes, en cuyo nombre abatió a 12 soldados estadounidenses mientras gritaba “Allahu Akbar”.

Con Shahzad, encontramos la equivalente ridícula – y exculpatoria – especulación de que tal vez fue empujado al borde por la ejecución hipotecaria de su casa. Santo cielo. Por supuesto que su casa fue embargada; tanto como la tuya si voluntariamente dejaras tu trabajo y cesaras los pagos en cuotas de la casa para ir a Pakistán a entrenamiento yihadista. Como Charles Lane del Washington Post señaló, el embargo fue el resultado del radicalismo Shahzad, no la causa.

Hay una última razón por la que la cobardía de la Administración sobre la identificación de aquellos que tratan de matarnos no puede permitirse que pase. Es desmoralizante. Trivializa la guerra entre la barbarie yihadista y la decencia occidental, y disminuye la memoria de aquellos (incluso miles de musulmanes valientes -iraquíes, paquistaníes, afganos y occidentales-) que han muerto luchando contra ella.

Churchill famosamente movilizó el idioma Inglés y lo envió a la batalla. Pero su grandeza no radicó en la mera elocuencia. Era su llamamiento a la base moral de un pueblo digno a levantarse contra una ideología cuya naturaleza Churchill nunca dudó en definir y describir; y en pronunciar (“Nahhhhzzzzi”) con un acento que goteaba odio y desprecio.

Nadie está pidiendo a Obama o a Holder que igualen la retórica de Churchill –tan sólo el candor de Shahzad.

Traducido y nuestro agradecimiento a Julián Schvindlerman

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