Profecías de un dictador, doble rasero y más antisemitismo

Resulta que le otorgaron (¿o se “auto otorgó”?) una entrevista a Fidel Castro, en donde nuevamente el mandatario caribeño “profetizó” que Estados Unidos se está preparando para atacar a Irán (¡vaya profecía! menos mal que “el comandante” se enteró a tiempo). Claro que la entrevista, cómo no, era de un medio afín al régimen, por lo que todas las preguntas parecieron como si estuvieran dirigidas a un experto en política internacional, en vez de un viejo dictador resentido, de manera que no se habló de nada que tuviera relación con disidentes, presos políticos o prisioneros de conciencia que se pudren diariamente en las cárceles de la isla (ni siquiera del montón que recientemente liberaron y deportaron a España), sino que fue utilizado por Castro como otra plataforma para seguir advirtiendo de “la guerra que se aproxima con Irán” (claro que su preocupación pasa por el destino de sus amigos ayatolás, más que por las consecuencias trágicas y humanas de la misma). No es la primera vez que Castro habla del tema. Anteriormente ya había denunciado a EE UU e Israel por mandar barcos de guerra al Golfo y armarse para la tan ansiada contienda. Pero bueno… la cuestión es que, a raíz de una parte de la entrevista (si es que se la puede llamar así), donde el dictador decía que EE UU pretendía iniciar primero la guerra en Corea, pero después “entendió” que el objetivo principal era Irán, y también a raíz de la propaganda antisionista de izquierda que vi en un kiosco de revistas (justito al lado del Mein Kumpf) en un subte cuando me dirigía al laburo, me puse a analizar la siguiente reflexión acerca del doble rasero de la izquierda stalinista y autista que tanta fama ha adquirido en los últimos años:

Corea del Norte es uno de los países, contados con los dedos de la mano, que en pleno siglo XXI sostiene un sistema comunista en el más preciso, académico y exacto de los términos (a diferencia del régimen iraní que, pese a buscar aliados coyunturales en los Estados radicales bajo la órbita del chavismo, no tiene nada que se le parezca a un sistema socialista). Es una realidad evidente que el principal enemigo del régimen de Pyongyang es precisamente su vecino Corea del Sur. Pues resulta que Corea del Sur, no solamente es un enemigo acérrimo de uno de uno de los pocos países comunistas que quedan en el planeta, sino que es un aliado íntimo (especialmente en el aspecto militar) de los Estados Unidos. De hecho, pocas veces el gobierno surcoreano toma una medida en política exterior sin consultar a la Casa Blanca. Sin embargo, a pesar de este hecho evidente que afecta a la izquierda internacionalmente, nunca jamás escuché, leí o siquiera interpreté entre líneas que alguna agrupación izquierdista o gobierno pro-marxista (fuera de los norcoreanos) se haya referido a Corea del Sur o al menos el gobierno surcoreano en los términos que suele aplicar a Israel: “lacayo del imperio”, “Estado genocida”, “hijos de los yankis” y tantos otros términos coproláricos o sencillamente apocalípticos. De hecho, cuando incluso tienen que hablar del conflicto en la península coreana, a lo sumo suelen acusar a Estados Unidos de fomentar una contienda bélica entre las dos Coreas, pero nunca atacaron directamente al gobierno de Seúl ni le recriminaron ser un “títere” o “amigo” de los yankis.

Entonces, cuando me estaba preguntando el por qué de esta actitud permisiva hacia uno de los principales aliados de los norteamericanos (reconozco que no encontré una respuesta racional), me percaté de que tampoco suelen decir nada de Japón, Georgia, Canadá, Francia, Egipto, Jordania, Kuwait, Pakistán, Panamá, Emiratos Árabes Unidos o Arabia Saudí (de paso, vale aclarar que estos dos últimos países árabes son los primeros en exigirle a Obama que ataque a Irán cuanto antes), o tantos otros aliados incondicionales del “Imperio” que existen en distintas partes del mundo. Entonces me dije a mí mismo y llegué a la conclusión de que no se trata de otra contradicción ideológica de la izquierda a la hora de explicar, como pretexto barato, su odio contra el Estado judío en el hecho de que éste sea un aliado cercano de Washington en Medio Oriente; porque si en definitiva esa fuera una razón primaria en vez de una excusa secundaria, no se explica por qué dicen tan poco (por no decir nada) de tantos otros aliados incondicionales del “Imperio” en Medio Oriente, Europa, África, Asia o Centroamérica (que además son clave para los intereses norteamericanos), mientras que cuando se trata del “Estado sionista” suelen ponerlo a la par de su enemigo yanqui número 1 (desde que Bush ya no es presidente y tienen menos argumentos para su antinorteamericanismo, suelen hablar del demonio como “EE UU-Sionismo” juntos, igualando a la primer superpotencia mundial con un país más pequeño que la provincia de Tucumán). Pues resulta que después de un breve rato de meditación, llegué a la conclusión de que se trata, nuevamente, de un “doble rasero” o “lupa separada” (como diría Pilar Rahola) de la izquierda y del antisemitismo en general cuando se refieren a los judíos (por supuesto que no es exclusivo de la izquierda, en lo más mínimo, también se aplica a sus enemigos, porque cuando los fascistas de Tacuara quisieron matar a un zurdo, de todos los que había en la Argentina, no eligieron a un “Perez” ni a un “Giusepuchi”, sino a un “Alterman”).

Ahora bien, entonces queda por explicar el por qué de ese doble rasero que suena a hipocresía absoluta sin sentido… ahí fue cuando, finalmente, entendí dónde encajaba Gustavo Perednik para explicarnos, una vez más, la esencia de la judeofobia.

UPDATE:

En otro orden de cosas, ahora que se está discutiendo en Argentina la aprobación del matrimonio para individuos del mismo sexo, quiero aprovechar para mostrarles la sabia y coherente opinión de un compatriota gay que colabora conmigo en wikipedia y que, a diferencia de muchos dictadores heterosexuales, no es ningún tonto de culo.
Artículo sobre (falta de…) libertad y derechos humanos básicos en Cuba.
Fabián hace otro análisis interesante del “costo” (¿o deberíamos decir “inversión”?) que hace EE UU con Israel.
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Una respuesta

  1. Muy buen post. Me hizo recordar una entrevista del 98 a Chavez donde el dice que:
    “Cuba es una dictadura”
    “Yo no soy socialista, el mundo ya progreso demasiado para eso”
    Y si no me equivoco afirmó estar a favor de la periodicidad en las funciones. jaja
    La verdad un chistoso Huguito. A quien quiera que lo busque en YouTube, no tiene desperdicio.
    Saludos

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