La musicalización de la política

Empece a escribir estas palabras antes de que se iniciara este proceso de paz al que, al igual que zionist1948, no le veo futuro alguno. Lo único que voy a decir al respecto es que es otro hecho más que le da sentido al título de este texto, es más música para nuestros oídos….

Durante la segunda mitad del siglo XX, el mundo estuvo política, ideológica y geográficamente partido a la mitad. El mapa moral era un tablero de ajedrez, y la política la partida que se jugaba sobre él; una batalla entre dos países (EEUU y la URSS), dos sistemas (capitalismo y comunismo), dos cosmovisiones diametralmente opuestas. Cuando cae el muro de Berlín y más de 30 países dicen al unísono “basta de comunismo”, dos hechos trascendentales se van a empezar a gestar en las sociedades occidentales. En primer lugar, la intelectualidad de la izquierda derrotada, desorientada y resentida va a pintar el tablero de gris. Si hasta hace unos años no había dudas de que el comunismo era la única senda posible a la salvación de la humanidad, ahora que no es más una alternativa política seria todo es una duda. En otras palabras, los tripulantes del barco rojo semi-hundido van a izar la bandera de la indiferencia moral y van a renovar sus simplismos, dando a luz a lo que hoy conocemos como el relativismo moral o el relativismo postmodernista. Para poner un ejemplo y por hoy dejar de lado este tema, el lema clásico del judeofobo/negacionista que camufla su odio con esta corriente de pensamiento es: “todo es un holocausto”. (De más está aclarar que cuando todo es un holocausto, el verdadero holocausto queda escondido entre medio del todo y, consecuentemente, el objetivo del judeofobo se cumple)

El otro hecho que se empieza a originar o que por lo menos se acentúa tras la caída del muro de Berlín es lo que podría denominarse la musicalización de la política. Junto con el baño de gris, el nuevo ánimo de occidente, la necesidad de dejar bien atrás un siglo catastrófico y la globalización van a transformar el discurso político en un canto. Un canto a la paz, un canto a la libertad, un canto a la igualdad, al multiculturalismo, al multipluralismo, al multilateralismo, etc. Si estas palabras servían para maquillar los discursos, ahora constituyen su eje central. Vibra el coro de los estudiantes universitarios que cantan al ritmo del “todos somos amigos”; brillan los carteles que llaman a la construcción de puentes en lugar de ese muro asesino (tan letal que, al lado suyo, los terroristas que pasaban caminando por la frontera y se explotaban en micros escolares resultan insignificantes); cada vez son más los intelectuales que juegan a ser las naciones unidas; “como ciudadano, y como presidente, creo que los musulmanes tienen el mismo derecho de practicar su religión como cualquiera en este país”, nos dice Obama en un noble, aunque banal intento por justificar la construcción de una mezquita a pocas cuadras del lugar donde, hace tan solo 9 años, 2700 personas fueron asesinadas en nombre del Islam. El único problemita es que mientras esta orquesta impregna de paz y amor la atmósfera occidental, el régimen de los ayatolas sigue enriqueciendo uranio, amenazando a Israel con borrarla del mapa, absorbiendo países enteros como Siria y el Líbano, boicoteando cualquier intento de democracia en Irak y fortaleciendo sus dos brazos armados: el Hamas y Hezbollah. Mientras el discurso político occidental suena al ritmo del pacifismo, estos dos grupos terroristas junto con muchos otros siguen reclutando adeptos, perfeccionando sus métodos y esparciendo la muerte por donde pueden; a la par que el islamismo – la ideología que los legitima y sustenta – se expande como un cáncer que no se detiene con la música, por más bella que suene.

Entre los cantantes que intentan desmentir o atenuar esta realidad, hay dos clases que resaltan: los hipócritas y los ingenuos. Los hipócritas son los que se visten de cantantes para que sus prejuicios no queden al desnudo. Son los voceros de la paz que le reclaman a una y solo a una de las partes, la democracia hebrea; no a los que bregaron y bregan por borrarla del mapa. Son los guardianes del multiculturalismo que califican a Pilar Rahola de “islamofóbica” por oponerse a que en algunos países del medio oriente las niñas sean adoctrinadas, a que a las chicas adolescentes se les practique la mutilación genital y a que las mujeres vivan como esclavas. Los hipócritas son los que luchan por la libertad del pueblo palestino, pero no se molestan si los palestinos tienen coartadas todas sus libertades (libertad de que no te utilicen como un escudo humano, por ejemplo).  Son los que le hacen un culto a los derechos humanos cuando Israel está en el banquillo de los acusados, pero ni la Siria misógina, ni el Afganistán pedofílico (no apto para cardíacos), ni el Irán que decapita a sus homosexuales, ni los grupos terroristas que brotan de sus entrañas, ni la violación de los derechos humanos por parte de alguno de los otros 191 países que hay en el planeta les mueve un solo pelo. A decir verdad, los hipócritas no son nada nuevo. Siempre existieron y existirán. Simplemente adaptan sus discursos a la moda política de la época. Si hoy la moda pasa por cantar, ellos cantan, y todo sigue igual… (Los dejamos por hoy)

Los ingenuos tampoco son nada nuevo, pero son los verdaderos pioneros en el arte de transformar el discurso político en música. Por empezar, le dan vida propia a la palabra “paz”. No ven la de hora de que “llegue la paz”, de que “la paz triunfe”, de que la paz esto, de que la paz lo otro. Otras veces, cuando su ingenuidad se mezcla con un paternalismo soberbio, van más lejos y salen a decir que “habría que encerrar en un cuarto a palestinos e israelíes y no dejarlos salir hasta que encuentren una solución pacífica al conflicto”, por ejemplo. Y mientras le rezan a la paz de cualquier forma posible, ignoran los hechos concretos que reavivan la guerra, ponen al agresor y al agredido en la misma bolsa, delegan el derecho a la autodefensa israelí en un segundo plano, se pegan una etiqueta que dice “yo tengo la mente abierta” y le dan la espalda a la historia repitiendo los mismos – más que errores – horrores que sus precursores cometieron en el pasado. Dicen tener la mente abierta, pero viven en un sueño que los mantiene amurallados de la realidad.  

Señores ingenuos, si despertaran podrían ver que se llega a la paz cuando dos bandos que están enfrentados deciden, conjuntamente, dejar de estarlo. Para que este acuerdo sea fructífero y no un mero paréntesis entre dos guerras, ambas partes tienen que estar dispuestas a escucharse, a poner razones sobre la mesa, a negociar y, como en cualquier negociación, a ceder. Cuando en el caso que nos convoca, una de las partes se encuentra a merced de un grupo terrorista (léase Hamás) apadrinado por un régimen troglodita que permanentemente incita al odio, a la conquista y a la violencia (léase Irán); es imposible que la paz sea algo real. Si realmente quieren que haya paz, deberían decir que el régimen de los ayatolás tiene que ser derrotado, que el pueblo palestino tiene que dejar de destruir lo ajeno y empezar a construir lo propio, que las flotillas “humanitarias” equipadas con palos y garrotes no son precisamente humanitarias y –last but not least- que si Israel negocia con alguien que no la reconoce como un Estado judío, esa paz ficticia va a tener una única consecuencia: más y más guerra. Si realmente tienen la mente abierta como a menudo dicen, deberían escuchar las lecciones sobre el pacifismo que la historia, el maestro más sabio de todos, tiene para ofrecerles. Si realmente están preocupados por la miseria ajena y por la falta de derechos humanos, pueden hacer hincapié en que más allá de todas las diferencias culturales habidas y por haber, ninguna pareja debería ser apedreada por cometer adulterio, ningún homosexual debería ser decapitado, a ningún ladrón se le debería cortar una mano y ninguna mujer debería vivir encerrada en una jaula donde las rejas constituyen las bases doctrinarias del islam.

Señores ingenuos, es hora de que venzan su cobardía e incluyan en sus discursos que el antisionismo es una forma de la judeofobia, ¡y que los judíos tienen derecho a vivir en su tierra ancestral! Por una vez aunque sea, dejen de cantar y digan algo parecido a esto: “no podemos seguir permitiendo que un joven de 18 años sea convertido en una máquina de matar dispuesta a cargarse de explosivos, ubicarse entre la mayor cantidad de gente posible y volarse en mil pedazos”. 

Esas máquinas de matar se robaron 15981 vidas desde que se produjo el atentado a las torres gemelas (hasta el día de hoy). Aún así, el poder de la ingenuidad emerge en forma de canto; y mientras la ola de sangre no se detiene, la música occidental, lejos de detenerse, se escucha cada vez más fuerte hasta que el ruido de las bombas suicidadas se pierde en las lejanas tierras del medio oriente. Después de todo, la musicalización de la política es para occidente lo que para un náufrago es una foto mostrando un plato de comida deliciosa. Al principio goza con verla. Lo ilusiona, lo renueva, le permite soñar y escaparse momentaneamente de su realidad. Pero el náufrago tiene que tener presente una sola cosa: si se queda contemplando la foto y no se pone a buscar comida real, el hambre lo va invadiendo de a poco hasta que, tarde o temprano, lo mata.

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21 comentarios

  1. Menos mal que te tenemos como editor… ¿cómo pudimos haber sobrevivido tanto tiempo sin ti? jejeje!

    • Jaja, no seas exagerado jabotito…igual, gracias!
      Con respecto a lo de Irán, estoy de acuerdo en que las sanciones están trabando un poco el proyecto. Igual no me parece que eso sea ponerse los pantalones. Ponerse los pantalones sería que Obama le de el visto bueno a Bibi para que ataque las instalaciones nucleares iraníes. Pero el muy buen hombre prefiere ver a un Irán nuclear que ver un ataque israelí, con la típica excusa pacifista de que la segunda opción podría generar un caos en la región (es decir, perjudicar los intereses de USA en la región). Claro que la posibilidad de que, una vez obtenida la bomba atómica, Irán borre del mapa a Israel no entra en sus cálculos como político que quiere quedar bien con todo el mundo y, espero equivocarme, tampoco parecería ser su prioridad como hombre (está muy ocupado dando discursos por El cairo, pasiando con los jeques de Arabia Saudita y defendiendo a sus musulmanes de todos los “islamofóbicos” que no los dejan construir la mezquita).
      Abajo te dejo un artículo de DEBKA que habla sobre la estrategia de USA para con irán.
      Saludos!!
      http://www.debka.com/article/8990/

      • Me parece lógico y entendible que te desagrade Obama. Pero creeme que, cuando se trata de Israel, tanto los republicanos como los demócratas hablan con una sola voz (con muy pocas excepciones). Si bien es cierto que la amistad norteamericana-israelí se relaciona con una cuestión cultural, de valores compartidos, un sentimiento favorablemente pro-israelí entre el pueblo y el congreso norteamericano, una comunidad judía americana firmemente patriota que ha contribuido al progreso de su país y la visión de tener a lo largo de la historia de ambos pueblos un enemigo común (nazis, comunistas e islamistas), lo cierto es que EE UU no le regala nada a nadie, A NADIE. Me explico: la única explicación para la existencia de una alianza de EE UU con otro país es que dicha alianza simplemente favorece los interesese estadounidenses. En política exterior no existen los amigos. De lo contrario, no se explicaría la solidez de una alianza tan “antinatura” e ideológicamente contradictoria como la que tiene, por ejemplo, la Casa Blanca con los wahabistas del reino saudí (o, en “el otro bando”, la de los zurdos ateos con los fundamentalistas islámicos). Es cierto que Israel debe valorar su alianza con Washington, pero tengamos presente que los yanquis no le regalan nada a nadie. Por el contrario, Israel siempre peleó con sus propios soldados, a diferencia de muchísimos otros países aliados, pues los israelíes nunca le pidieron a las madres americanas que mandaran a sus hijos a defenderlos. Y es que, más allá del mito judeófobo del “poder del lobby hebreo oculto”, lo cierto es que, para la Casa Blanca, Israel sale barato.

        Una vez aclarado ese punto, entendamos por qué Obama nunca sacrificaría a Israel de la forma en que lo expresaste. Por el simple hecho de que es su aliado más confiable en Oriente Próximo, siempre lo fue y siempre lo será. Y visceversa. Más bien yo veo lo contrario, que Obama está firmemente dispuesto a proteger esa alianza. Apenas se atisbó la mínima discordia con la visita de Joe Biden a Israel y el anuncio de las construcciones en Jerusalem, enseguida Hillary Clinton y todo el entorno del presidente salieron a emitir declaraciones del tipo “la alianza de EE UU con Israel es sólida como una roca” y “nunca se romperá” (cita literal), “estamos juntos frente a Irán” o la advertencia a Irán, durante el tratado ruso-norteamericano de reducción de armas nucleares, de que los Estados Unidos se reservan el derecho de utilizar su potencial nuclear ante una amenaza no convencional contra sus aliados.

        No, Sebinisra, no creo en lo más mínimo que EE UU esté dispuesto a sacrificar a Israel para caerle un poquito mejor a los musulmanes (en realidad ese ni siquiera es el problema principal de los fanáticos musulmanes; retórica al margen).

        Tampoco subestimo las sanciones económicas. Creo que si se hubieran aplicado mucho antes y COMO CORRESPONDE, la economía iraní estaría en ruinas y los ayatolás hubieran abandonado su proyecto nuclear. Recordemos que Irán es muy sensible en cuanto al refinamiento del petróleo, la economía iraní en general es muy inestable. Eso también habría que recordárselo a muchos otros países, incluyendo a la señora Angela Merkel quien, mientras declara en el congreso que un ataque contra Israel será considerado como un ataque a Alemania, ignora que muchas de las compañías alemanas siguen haciendo negocios multimillonarios con Irán. Creo que si el mundo libre “se pone las pilas”, puede hacer de las sanciones un elemento posible para evitar la instancia de la intervención militar. Las sanciones son un paso importante e incluso se las podrían considerar como el primer paso antes de una acción militar.

        En cuanto a qué pasaría si como último recurso se lleva a cabo el ataque contra Irán, las hipótesis son muchas. Si bien la operación militar en sí misma no sería un gran problema (el éxito operacional estaría de nuestro lado sin duda alguna), no creo que los iraníes se queden de brazos cruzados a la hora de pensar en las represalias (con ataques a las comunidades judías de la diáspora incluidos). Israel creo que se puede defender solo (tiene un muy buen sistema antimisiles para los proyectiles de largo alcance), lo que más temen los norteamericanos es que ataquen sus propias bases e intereses en el Golfo (incluyendo un posible bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, donde pasa un importante porcentaje del petróleo crudo mundial), que por cierto no están debidamente resguardados (y ya no hay tiempo para cambiar esto). En cuanto a lo que debe hacer Bibi, yo insisto que el paso previo al ataque contra Irán, tiene que ser inevitablemente la Tercera Guerra del Líbano y una pulverización/destrucción/aniquilamiento total del Hezbollah por parte de Israel (aquí no hay segundas oportunidades), a diferencia de Plomo Fundido que se enfocó unicamente en eliminar la infraestructura y capacidad paramilitar del Hamás, en vez de acabar con toda la organización por completo (como quería Galant en un principio).

        Se trata de un tablero de ajedrez muy complejo donde Israel no puede actuar solo, ni siquiera con el beneplácito de EE UU. Aquí tiene que actuar todo el mundo libre de manera perfectamente coordinada, incluyendo muchos países dentro y fuera de Europa. Y no hay margen para el error. A Obama le dejaron dos guerras, una crisis económica mundial y un quilombo bárbaro en casa. Lleva menos de dos años en el poder y ya le estamos pidiendo que derroque la revolución islámica… las cosas son más difíciles de lo que parecen. Mi mayor preocupación no es la capacidad, la voluntad ni el plan de Obama para resolver la cuestión iraní, sino precisamente la FALTA DE TIEMPO. Sencillamente no hay tiempo y todo se tiene que hacer a las apuradas. Otra vez ignoramos a Churchill. Se trata de un dilema, donde nadie habla de un final feliz, sino de qué final “menos infeliz” se puede llevar a cabo para el mundo. Si de algo estoy 100% seguro, es que la existencia de un Irán nuclear NO ES UNA OPCIÓN VÁLIDA, ni siquiera una opción para imaginar, sería sencillamente el fin de la civilización, es tan ridículo como imaginarse qué pasaría si Hitler hubiera triunfado (sencillamente demente, especialmente para los judíos)… pero bueno, con mis comentarios tipo “catedral” a veces me voy al carajo. Quería dejar medianamente plasmado como veo yo el tema a grandes rasgos, con mis limitados conocimientos y subjetivos análisis. Saludos y nuevamente gracias por tu aporte imprescindible a este humilde sitio. Saludos.

        • Jabotito, lo de limitados conocimientos lo podes dejar de lado (si vos tenés limitados conocimientos, ¿qué quedará para el resto?).
          Tal vez a veces me exprese como si todo fuera sencillo y fácil, pero estoy lejos de creer que las cosas se den así.
          Sé que Obama heredó dos conflictos armados sin resolver, una de las peores crisis económicas de los últimos tiempos y que recién tuvo dos años de mandato. Obama encarnó la imagen del superhéroe capaz de hacer bien todo lo que Bush venía haciendo mal, de desarmar nuclearmente al mundo y de combatir el cambio climático, todo al vez. Demasiadas fichas puestas en un solo hombre, sumadas a que, a mi juicio, está más pendiente de cómo va a pasar a la historia que de gobernar (es raro que un tipo de cuarenta y pico de años haya escrito dos memorias sobre su vida), lo están llevando a tomar decisiones políticamente improductivas e ideológicamente contradictorias. Por ejemplo, a mi me cuesta aceptar la idea de que Obama tenga en su mente una alianza inquebrantable con Israel cuando al mismo tiempo visita la universidad de El Cairo – de donde habrá salido más de un amigo de Saddam – y dice que los palestinos “soportan las humillaciones diarias, grandes y pequeñas, que conlleva la ocupación”, por ejemplo. Y es más contradictorio aún, porque en el mismo discurso habla de que que los palestinos tienen que dejar la violencia, del derecho que Israel tiene de existir, del holocausto y, como es habitual en él, tira flores para todos lados. Tampoco me cierra del todo que el único discurso político realmente comprometido que dijo hasta ahora (no lo dudes), haya sido para defender la construcción de la mezquita en “ground zero”, donde no se hizo mucho problema por enfrentar la opinión del 80 % de su población y tocar de una forma bastante superficial uno de los temas más sensibles en la historia americana. Si sus motivaciones fueron políticas, dudo que tenga asesores tan malos. Si sus motivaciones fueron ideológicas, habrá que indagar qué bandera lo motivó a levantar la espada de esa forma. No me parece oportuno empezar a hacer conjeturas, pero si, como mínimo, aceptar que no está del todo claro por donde pasan sus convicciones ideológicas ni que estrategia política tiene en la cabeza (si es que tiene alguna). Como fuera, estoy completamente de acuerdo cuando decís que EEUU no está dispuesto a sacrificar a Israel para caerle bien a los musulmanes (nunca dije lo contrario), y en ese sentido agrego que la alianza Israel – Usa excede los gobiernos de turno de cualquiera de los dos países, incluyendo el del propio Obama.
          También sé que un ataque militar a las instalaciones nucleares iraníes puede generar represalias. Pero si hablamos de represalias, un ataque formal a Hezbollah también puede generar represalias, la destrucción completa del Hamas también puede generar represalias (ya perdimos esa oportunidad; ahora están dispersos en células que actúan de forma independiente, conformadas por terroristas importados de Siria y El Líbano) y, dejando de lado los escenarios de guerra, el actual acercamiento con la Autoridad Palestina también genera represalias por parte del régimen de los ayatolas: están presionando a Hezbollah para que ataque a Israel en el año nuevo judío, pagándole a los talibanes 1000 dólares por cada soldado yanqui que matan y no paran de firmar acuerdos con Siria (hasta lo que leí de DEBKA). Conclusión, está más que claro que la destrucción de las instalaciones nucleares iraníes no va a liquidar a los ayatolás ni, muchos menos, dejarlos de brazos cruzados. La cuestión es si nosotros estamos dispuestos a quedarnos de brazos cruzados hasta que los señores obtengan la bomba atómica. En este sentido, estoy de acuerdo con vos en que el mundo ya dio un paso importante con las sanciones económicas. Pero las sanciones económicas no dejan de ser un primer paso. Una vez que el régimen dejó bien en claro que su intención es continuar con el enriquecimiento de uranio, ni las presiones diplomáticas, ni la volatilidad de la economía iraní, ni la efectividad de las propias sanciones pueden minar el hecho de que mientras el petróleo siga siendo la principal fuente de energía en todo el mundo e Irán siga siendo uno de sus máximos productores, la guita va a aparecer; y con voluntad y plata (en ese orden), solo es cuestión de tiempo para que veamos a un Irán nuclear.
          Jabotito, lo único 100 % seguro en política es que nada es seguro. Salvando todas las diferencias, los judíos que se quedaron en la Alemania nazi también estaban muy seguros de que Hitler era un loquito pasajero, los franceses y los ingleses estaban muy seguros de que con Austria y Checoslovaquia el tercer Reich llegaba a sus límites y todo el mundo – a excepción de Winston Churchill – estaba seguro de que la posibilidad de ver una segunda guerra mundial era completamente inexistente. La política es una partida de ajedrez cuando el contrincante respeta las reglas del juego. Pero cuando el rival es un fanático que no tiene nada que perder, nuestra tendencia natural al optimismo nos juega en contra y si no queremos repetir los mismos errores que nos dejaron con finales más infelices de todos los finales infelices que hayamos podido imaginar, necesitamos contrarrestarla escuchando a los Churchills que hubo a lo largo de la historia. Traducción: contraatacar cuando el reloj todavía corre de nuestro lado.
          Ah, me olvida… Ahmadinejad no sabe jugar al ajedrez.

  2. Hablando de musicalización -y ahora que las negociaciones diplomáticas son un tema de actualidad respecto a Medio Oriente, leí este post porque el título me hizo creer que habría alguna referencia a la exitosa actuación en Buenos Aires de Daniel Barenboim y la Orquesta East-West Divan. No, de música y de ese eminente Israelí-Argentino -el maestro Barenboim-, nada. Una lástima.

    • Eddie, el mismo Barenboim lo acaba de decir hace unos días: lo suyo es arte, no tiene nada que ver con política y no le interesa ni remotamente mezclar ambos temas ni utilizar su orquesta para fines propagandísticos. Podes no estar de acuerdo o incluso argumentar que él mismo se está contradiciendo con sus declaraciones en el pasado, pero eso fue lo que dijo textualmente en Buenos Aires, te guste o no.

      De cualquier forma creo que hay cientos de proyectos culturales en Israel en cuanto a la convivencia árabe-judía, en mi opinión bastante más efectivos que una orquesta donde mezclan a un violinista judío con un egipcio tocando el tambor. Esto lo digo por experiencia propia, porque en Israel estuve en muchos lugares y rápidamente me di cuenta que la mejor prueba de que el pueblo quiere la paz, es que fácilmente logran prosperar ese tipo de proyectos interculturales, donde lo que reina NO es el típico autoodio judío exotista culpatorio que se junta como siervo con algunos sectores de la intransigencia árabe que toleran ese tipo de “judío” (eso es “paz” para los europeos, por poner un ejemplo); sino muy por el contrario allí hay escuelas, organizaciones y agrupaciones artísticas donde reina el mutuo respeto entre ambas comunidades, algo digno de admirar.

      Saludos

  3. Sebinisra, solo una aclaración: Obama no afirmó directamente estar a favor de la construcción de la mezquita en Ground Zero ni se manifestó sobre la prudencia de construir justo allí el centro religioso islámico. Aunque sí defendió la existencia de lo que él entiende es la libertad religiosa en EE UU.

    • Las palabras textuales del Presidente fueron:
      “Permítanme ser claro: como ciudadano y como Presidente creo que los musulmanes tienen el mismo derecho a practicar su religión como cualquier otra persona en este país. Y eso incluye el derecho a construir un lugar de oración y un centro comunitario en terrenos privados del Bajo Manhattan, de acuerdo a las leyes y ordenanzas locales. Esto es América. Y nuestro compromiso con la libertad de religión debe ser inconmovible. El principio de que las personas de todas las religiones son bienvenidas en este país y de que no serán tratadas diferente por su Gobierno es esencial a nuestra identidad”.
      Estoy totalmente de acuerdo con el Presidente y me alegra mucho que haya dicho lo que dijo.
      Eddie

      • Yo también. Pero creo que el presidente debería haber agregado que a él le gustaría ver alguna construcción de una iglesia o sinagoga en la Meca. Algo de reciprocidad no vendría nada mal. Después de todo, la libertad de culto debería ser un principio universal.

        De todas maneras, no creo que por evitar la construcción del centro religioso islámico en Ground Zero se violen los principios de libertad y derechos civiles en EE UU. Recomiendo escuchar a Pat Condell.

        • El Presidente está defendiendo un principio. Los principios se tienen porque uno está convencido que es la cosa decente y ética que hay que hacer. No admiten excepciones. Violar un principio “sólo por esta vez” es no tenerlo. Porque no es algo que conviene hacer sino que uno está convencido que se debe hacer. Si otros siguen el ejemplo es bueno pero si no lo siguen uno continúa sosteniendo el principio por simple auto-respeto. Si el Presidente hubiera aludido a la falta de libertad religiosa en Arabia Saudita (lo cual no venía tampoco muy al caso pues no son los sauditas los que quieren construir el centro comunitario) se hubiera perdido la esencia del mensaje. Además, no podemos compararnos con ellos; somos mejores. Tenemos principios. Y tampoco hacemos lo de la famosa frase de Marx (Groucho).
          Tan mejores somos que, en defensa de la libertad de expresión, ninguna autoridad ha frenado a ese pastor psicótico de Florida que quiere quemar ejemplares del Korán (y a mi me hubiera parecido mal que lo hicieran).
          Escuché a ese comediante (?), Pat Condell. No dice nada diferente a lo que todos los fascistas de este país (de David Horowitz y Sara Palin para abajo) han venido repitiendo hasta el hartazgo sobre el tema. Tiene mala fe desde el comienzo: habla de la “mezquita en Ground Zero”. No es una mezquita sino un centro comunitario y no está en Ground Zero sino a dos cuadras de allí.
          Eddie

  4. Eddie, me parece que llamar “fascista” a Pat Condell lo único que hace es faltarle el respeto a la lógica y la más mínima honestidad humana (nada más alejado de la realidad). Creo que la intolerancia no solo pasa con la religión, sino también pasa por los insultos ad hominem contra alguien que opina diferente (una característica fundamental de cualquier ideología totalitaria). Y si hubieras investigado un poco más del tema, te darías cuenta que quienes están detrás de la financiación de dicho centro religioso en Ground Zero son precisamente elementos sauditas, mafiosos norteamericanos y clérigos que en reiteradas oportunidades han culpado a EE UU por el 9/11 (personajes a los que llamar “fascistas” les queda corto). En definitiva, gente que no tiene la más mínima autoridad moral para hablar de tolerancia religiosa.

    Sobre el imbécil pastor racista (Terry Jones), me pareció muy acertado el siguiente análisis y este otro. No me queda nada más por agregar al respecto.

  5. Mirá, Jobotito, te agarrás de detalles accesorios para eludir la cuestión fundamental (además, si lees con cuidado no llamé fascista al tipo ese sino a gente como Horowitz y Sara Palin y dije que él dice lo mismo que ellos).
    Aquí la cuestión fundamental es la defensa de la libertad religiosa como parte de la libertad de expresión y, como dije, es un principio que hay que defender aunque resulte incómodo (y es precisamente si resulta incómodo cuando se sabe si uno es honesto o no en su defensa; si no fuera así cualquier canalla sería “principista”). Y eso es lo que hizo nuestro Presidente.
    En cuanto a quien va a financiar la construcción del centro comunitario, eso es también accesorio; no puede ser pretexto para prohibir su construcción. Eso y otras barbaridades que se dicen por acá -“ellos (los musulmanes) quieren construirlo como símbolo de su victoria sobre nosotros”- intentan desviar la atención sobre la cuestión principal. Estos son los Estados Unidos de América y aquí se respetan los derechos civiles. Y como nosotros, los judíos, hemos luchado por ese respeto y hemos también sido sus beneficiarios a lo largo de la Historia, nuestra memoria, nuestra decencia y nuestra gratitud nos obligan a defender los derechos de cualquier minoría atacada. Que el Señor -si es que anda por aquí- no nos permita olvidarlo.
    Eddie

    • Eddie,
      Te cuento que además de varios palos de la prensa y de la casa blanca, el pastor Terry Jones también recibió en su casa de Florida a dos agentes del FBI. Con lo cual, al menos que creas que los tipos estaban pasiando por Florida y buscaban consejos eclesíasticos, podés dejar de afirmar que “ninguna autorida ha frenado a ese pastor psicótico de Florida….”
      Eddie, lamento informarte que el presidente no optó por el principio – en este caso, la libertad de expresión – sino por la excepción. Si el principio hubiera prevalecido (afortunadamente no lo hizo), nada le hubiera impedido al pastor incediar los 200 ejemplares del Corán, como nada le impidió a los miembros del Ku Klux Klan quemar cruces ni a fanáticos anti-americanos quemar banderas de Estados Unidos dentro de su territorio.
      En segundo lugar, nadie está cuestionando el derecho que tienen los musulmanes de practicar su religión (a pesar de que en Arabia Saudita, por ejemplo, una persona puede ser flagelada por portar una biblia). El tema es si corresponde que un centro islámico sea construido a dos cuadras de Ground Zero (¿Así está mejor?). Desde mi punto de vista, aunque más no sea por respeto a los familiares de las casi 3000 personas que fueron asesinados en nombre del Islam, el principio de la libertad religiosa no basta para justificar la continuidad de este proyecto.
      Nuestros principios constitucionales son lo que nos diferencian de aquellos países donde reina la barbarie, la violencia y el terror. Pero si nos mantemos atados ciegamente a nuestros prinicipios constitucionales, somos una presa mucho más fácil para aquellos que quieren destruirlos.

      En primer lugar, decís que “no es una mezquita sino un centro comunitario y no está en Ground Zero sino a dos cuadras de alli” ¿Quien se está

      • Jabotito, vos decís:
        el pastor Terry Jones también recibió en su casa de Florida a dos agentes del FBI. podés dejar de afirmar que “ninguna autoridad ha frenado a ese pastor psicótico de Florida….”
        Yo digo: no lo sabía cuando lo escribí. Pero también escribí:
        a mi me hubiera parecido mal que lo hicieran
        Y ahora que parece ser que sí sucedió me sigue pareciendo mal si es que lo amenazaron para que cambiara de idea. Y si el Presidente lo ordenó, lamento que lo haya hecho.
        También decís, Jabotito:
        en Arabia Saudita, por ejemplo, una persona puede ser flagelada por portar una biblia
        Y yo digo: me importa un comino; si un día yo adapto mis principios para que se parezcan a los de ese reino barbárico estancado en el medioevo, es porque me he convertido en un canalla -o porque me agarró el Alzheimer.
        El problema con vos, jabotito, es que crees que tenés que abrazar todo lo que huela a anti-árabe, anti-islámico y condenar toda opinión, toda política y todo planteo que no coincida con la forma de pensar y de gobernar de la extrema derecha israelí. Y vos creés que así sos un buen judío y un buen sionista. Como decís vos “te cuento algo”: aquí en los Estados Unidos de América somos cada vez más los judíos que creemos que la gente con quien vos te juntás no son ni buenos judíos ni buenos sionistas sino fanáticos cuya visión del mundo se parece cada vez más a la de los enemigos históricos del Estado de Israel y del Pueblo Judío. Ellos dicen que los judíos son el enemigo (los judíos quieren dominar el mundo) y ustedes dicen que son los musulmanes (quieren imponer la Sharia y el Califato Universal) pero, lamentablemente, esa se está casi convirtiendo en la única diferencia, cada cual proclamando su propia mentira y desnudando su intolerancia.
        Eddie

        • Eddie, no se lo que te hace pensar que soy un fánatico, un intolerante de extrema derecha y dudo que conozcas a la gente con la que me junto. Pero responder y refutar todas tus acusaciones infundadas es ponerse una vez más en el banquillo de los acusados que los progres ciegos y alunados suelen reservar para aquellos que tratan de despertarlos.
          Asi que lo único que voy a decirte, y con esto también me retiro del debate, es que los judíos no se explotan en una pizzería o en un micro escolar, los cristianos no secuestran un avión y lo estrellan contra un edificio, los budistas no flagelan a los que beben alcohol, ni lapidan a los homosexuales, ni se reunen alrededor de una mujer y le tiran piedras hasta matarla por haber renunciado a ser la esclava de su marido designado. Aunque a tu corazon multicultural le duela escuchar esto, todas estas bestialidades se cometen en nombre de una solo religión: El islam.
          Y mientras los voceros del islam ponen al desnudo la cara más violenta de su religión… ¿donde está el Islam moderado? ¿Lo ves marchando por alguno lado? ¿Los ves denunciando los crímenes que en nombre del Islam se están cometiendo? ¿Los ves preocupados porque la sangre derramada de miles de vidas manche su libro “sagrado”?
          No, los señores están muy ocupados construyendo mezquitas y seduciendo a los ingenuos.
          Ya está eddie, te dejo cantar tranquilo.

  6. Apenas después de postear mi último comentario advertí que no debía haberme dirigido a jabotito sino a sebinisra91. Solicito se me perdoné ese error. De todos modos, mi tesis sigue siendo la misma.

  7. JAJAJA! típicos mensajes de un judío liberal yanki… los detesto profundamente. Prefiero, respeto y quiero mucho más a los patriotas norteamericanos goym que a ese tipo de judíos. Ejemplo: Sarah Palin, una cristiana, es muchísimo más pro-israelí que Dustin Hoffman, un artista judío (es un decir). Afortunadamente la mayoría de la judería estadounidense no piensa así (si bien domésticamente son más cercanos a los demócratas y liberales, en política exterior no tienen nada que ver con los Eddie). Y ahora seguro me acusará de violar la libertad de expresión por decir esto… aclaro que NO, Eddie, no tengo nada contra tu persona (ni te conozco), respeto tu opinión y no quiero legislar nada que limite tu derecho a emitirla, pero quiero que sepas que detesto profundamente ese pensamiento progre, ingenuo e incluso imbécil de muchos judíos y no judíos. Pero bue… ya me harté de hablar de esa mezquita del Ground Zero, creo que cada quien expresó su opinión: para Eddie no es más que parte del legítimo derecho a la libertad de culto y nada más, mientras que para mí y muchos otros (incluidos los familiares del 11 de septiembre) es una provocación deliberada, cínica y cuyos promotores no tienen un curriculum demasiado digno como para hablar de tolerancia religiosa. Claro que en toda la prensa latinoamericana (a diestra y siniestra), esta última posición ni siquiera se toma en cuenta. En este modesto, limitado y humilde blog, afortunadamente sí.

    Como reflexión final, antes de retirarme del debate, quisiera agregar que no justifico los sentimientos anti-islámicos y mucho menos anti-árabes de ninguna manera en ninguna cirunstancia en ningún lugar, al igual que nunca podría tolerar un odio u hostilidad hacia un colectivo social particular basado en prejuicios étnicos, raciales, religiosos o nacionales. Aclarado este punto, también creo perfectamente lógico y comprensible la mala reputación que el Islam se ganó en Occidente. Después de tantas masacres, vejaciones, horrores, terror, torturas, humillaciones, persecución y barbaridades que se perpetraron en SU nombre alrededor del mundo contra “infieles” y musulmanes por igual (ante el silencio de los supuestos moderados islámicos y occidentales), me parece comprensible esa hostilidad. En lo personal, si yo supiera que los árabes estarían planeando poner una mezquita a una cuadra de donde se perpetró el atentado suicida contra la discoteca Dolphinarium en Tel Aviv en 2001 (21 muertos), lo primer que haría sería quemarla (porque se metieron con nuestros muertos). Lo mismo que si los neonazis quisieran hacer una muestra “revisionista” al lado del museo del Holocausto en Washington, los turcos en un museo destinado al genocidio armenio, los rusos en un monumento ucraniano en recuerdo del holodomor o los iraníes en la AMIA. De manera que, aunque mi pensamiento estrictamente racional indica algo diferente (aparentemente), no puedo exigirle a los habitantes de Nueva York que respeten la construcción de un megacentro religioso islámico a dos cuadras de donde se perpetró la más brutal masacre terrorista masiva de la historia humana (TRES MIL muertos), bajo una supuesta libertad religiosa. Si yo fuera un ciudadano norteamericano, ni me quiero imaginar lo que haría, pero estoy seguro que la corrección política y el cuidado por no herir sensibilidades religiosas sería lo último que tomaría en cuenta (creo que es más importante tomar en cuenta la sensibilidad moral y psicológica de los familiares de los muertos y toda la nación que sufrió la agresión islamista hace nueve años). Ni me quiero imaginar si fuera el familiar de algún muerto del 11 de septiembre… ni me quiero imaginar (me da miedo pensar las cosas terribles que haría, pero seguro las haría).

    Ah propósito… ¿para cuándo una iglesia protestante angloamericana en Bagdad a cien metros de lo que era el cuartel general de Saddam Hussein previo a la invasión de Irak? ¿cuántos minutos creen que esta hipotética construcción permanecería en pie (si es que alguna vez llegara a colocarse el primer ladrillo)? es sencillamente demente, tanto como poner una mezquita en el Ground Zero. Si quieren mezquitas para rezar, los musulmanes norteamericanos (que no son tantos numéricamente en comparación con otras minorías religiosas y étnicas) tienen todo el resto de Manhattan y todo el resto de EE UU para hacerlo. Pero justo allí… como dijo Pat Condell, es, como mínimo, un acto de “bad faith” (o en palabras mías: provocación inhumana y cruel).

    PD: Lo de “derecha sionista” te lo podes guardar donde te quepe. Muchos judíos en este sitio vienen del sionismo socialista (o centrista), que obviamente no es lo mismo que los zurdos del PO en Argentina cuya cosmovisión no debe ser muy diferente a la tuya. Y tampoco tiene nada de malo el sionismo “de derecha” que, aparentemente, es el tipo de gobierno que prefiere gran parte de la sociedad israelí. Saludos.

  8. Bueno, bueno, fuego cruzado. Veamos.
    jabotito dice: típicos mensajes de un judío liberal yanki… los detesto profundamente
    Yo digo: te envidio. Yo a los judíos de extrema derecha como ustedes no puedo darme el lujo de despreciarlos. Yo les tengo miedo, mucho miedo. Ustedes son criminales o ideólogos de criminales. Son peligrosos y nadie puede sentirse seguro cerca. Ustedes quieren una buena guerra. Fue aquí, en este blog, donde leí eso que “nada reemplaza a la victoria”. Aunque no se me hizo inmediatamente claro sobre quien quieren sentirse victoriosos su rechazo tan unánime a las conversaciones de paz y a prolongar la no construcción en los territorios ocupados aclara bastante quien será derrotado: la esperanza de alcanzar la paz algún día.
    Y así como ustedes no quieren contestar mis argumentos porque “es ponerse una vez más en el banquillo de los acusados que los progres ciegos y alunados suelen reservar para aquellos que tratan de despertarlos” (sebinisra91 dixit) creo que tampoco tiene sentido contestar a las pobres racionalizaciones que ustedes usan creyendo que así ocultan su odio racial y religioso y que sus afirmaciones son racionales sin sombra de prejuicio -ahora resulta que los cristianos son buenísima gente (no secuestran un avión y lo estrellan contra un edificio) como si mis abuelos hubieran llegado a la Argentina huyendo de los pogroms que en la Europa Oriental organizaban los musulmanes…-
    A los judíos decentes, liberales o conservadores, nos costaba trabajo -una cuestión de pudor y vergüenza ajena- reconocer y tener que admitir que hay judíos que reniegan de nuestra esencia y nuestra historia y enarbolan -como un mérito- el prejuicio, la ignorancia y la mentira. Pero que los hay, los hay. Y como dije antes: les tengo mucho miedo, son criminales y su fanatismo puede llevarnos a otro Holocausto (nuclear esta vez).
    Ya casi les tengo tanto miedo a “nuestros” fanáticos como a los que cometen los espantosos crímenes (como el 9/11) que -según sus mentes extraviadas y perversas- son para mayor gloria del Islam.
    Eddie

    • Eddie,
      Habría respondido tus argumentos si hubieras escrito alguno, pero preferiste escupir acusaciones de cajón.
      De lo que verdaderamente tenés miedo es de que alguien te mueva de donde estás parado.
      Y si realmente nos tenés tanto miedo como a los que cometieron el atentado terrorista más grande de la historia.
      Si realmente creés que nuestro “fanatismo” puede llevarnos a un holocausto nuclear (Ahmadinejad debe ser un pichi al lado nuestro)
      Si realmente creés que “ocultamos un odio racial” por pensar que Israel no va a alcanzar un acuerdo de paz perdurable con una autoridad que se niega a reconocerla como Estado judío…
      Si realmente creés que somos “ideólogos de criminales” y que queremos una “buena guerra”…
      Entonces me reprocho a mi mismo por haber perdido tanto tiempo contigo.

    • “ahora resulta que los cristianos son buenísima gente” (Eddie dixit)

      Hay cristianos mala gente y cristianos buena gente, lo mismo pasa con los judíos, los musulmanes y los tailandeses bailarines (como en todo). Ahora bien, sin querer retomar el desagradable tema del pastor Terry Jones, quiero mencionar algo que sucedió solamente en el día de ayer (aunque los medios no se hicieron demasiado eco de ello):

      A pesar de que la iniciativa de una minoría de imbéciles de quemar el Corán en EE UU YA FUE SUSPENDIDA hace rato, en Kabul miles de musulmanes protagonizaron disturbios violentos al coro de “mueran los cristianos” (repito: LOS cristianos, no ESE cristiano). Mientras que en Cachemira, una horda de musulmanes, en protesta por el mismo motivo, quemaron una iglesia entera, linchando hasta la muerte en el camino a un policía y trece civiles indios. Pero bue… supongo que eso “forma parte de una cultura cuyas costumbres deben ser respetadas”, según los estándares multiculturales progres relativistas. A pesar de este terrible suceso (y todos los del pasado), no escuché a un solo cristiano expresar públicamente que quiere o intentará llevar a cabo una Cruzada en represalia por los incidentes. Esto demuestra que, pese a que hay mala y buena gente en todas las religiones y en todas las naciones, evidentemente no todos siguen viviendo en el medioevo (ni en la época de los pogroms, afortunadamente).

      “A los judíos decentes, liberales o conservadores, nos costaba trabajo -una cuestión de pudor y vergüenza ajena- reconocer y tener que admitir que hay judíos que reniegan de nuestra esencia y nuestra historia y enarbolan -como un mérito- el prejuicio, la ignorancia y la mentira.” (Eddie dixit)

      ¿Sabes qué? tenes razón. Yo soy el primero en setirme orgulloso por lo que aportaron las grandes figuras judías de la ciencia, la política, las artes y la historia a sus respectivas sociedades en particular y a la humanidad en general. Pero no puedo dejar de sentirme avergonzado por otras figuras que salieron del seno de la judería norteamericana (y no solo de allí). Me molesta terriblemente saber que personajes como Abbie Hoffman, Jerry Rubin y Allen Ginsberg eran y/o tenían origen judío (me molesta especialmente porque pienso que esa imagen de “judío” le queda al goy americano que nunca conoció otro judío en su vida, y no lo digo tanto por el tema Vietnam, sino porque esos anarquistas renegaban de su identidad judía y americana)… pero después me tranquilizo al saber que, por cada “Brieguer” perteneciente a esa clase de “judío” diaspórico, hay veinte judíos más que son exactamente lo opuesto en el plano ideológico y sirven con honor a su país (sea en Israel o en cualquier nación de la diáspora). Pero bue… como dije, garcas y mala gente hay en todos lados, de manera que no podemos pedir que eso no suceda con nuestro propio pueblo, por más que nos moleste.

      “Yo a los judíos de extrema derecha como ustedes no puedo darme el lujo de despreciarlos.” (Eddie dixit)

      En caso de que no te hayas dado cuenta, te repito que nunca me dejé intimidar por el calificativo “derechista” (aunque rechazo tajantemente la así llamada “extrema derecha” neofascista, que honestamente no es tan diferente a la ultraizquierda y de hecho también se identifica como antisionista). Si ser derechista significa tener como modelo a Churchill y como enemigo a Chávez o Hitler, entonces soy derechista a mucha honra. ¿Algún problema con eso, señor tolerancia?

      Por último, eso de que nosotros somos iguales a los que perpetraron el 9/11 me genera más risa que bronca. Y aunque ofende, no te da más razón. Pero, sobre todo, expone nuevamente la tremenda pelotudez mental y moral que tienen en la cabeza los progres políticamente correctos.

      Saludos

  9. Jabotito y Sebinisra91 todo cuanto puedo decir es esto: Los judios de extrema izquierda como el Sr Eddie se dan el gusto de “hacerse los buenitos” con nuestros enemigos y lavarse las manos JUSTA Y PRECISAMENTE porque hay judios de “derecha” como nosotros que decimos lo que hay que decir. Mientras existan judios como nosotros habra siempre algun Eddie que hable en contra de “los extremistas de ambos lados” y exigira “el fin de las hostilidades con paz, amor y un tel con galletitas para todos”. Cuando los judios de izquierda tuvieron que pelear lo hicieron, y muy bien (vean a la ZOB en el Getto de Varsovia), pero mientras los judios de “derecha” cumplan bien ese rol ellos estaran donde mas les gusta estar: negando la realidad y criticando. Pero no te preocupes Eddie, en Israel no es la extrema izquierda de tus amores la que gobierna, y tampoco son los muchachos de Shalom Ajshav a los que la gente quiere. Pero claro, estan todos equivocadisimos. Despues de todo, el islamismo y sus millones de seguidores son EXACTAMENTE iguales que los 45 gatos locos que tiene el Kaj.
    Saludos

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