66 años después

Hoy, 66 años y tres días después de que los soldados rusos rescataran a los sobrevivientes de Auschwitz, la historia nos sigue golpeando la puerta. Ese maestro inmortal está afuera esperando, impaciente por compartir su sabiduría y cruel sinceridad. Pero en la casa llamada occidente muy pocos son los que lo escuchan, porque cuando no hay alguna fiesta “antisionista” (léase judeofóbica), el canto meloso de los políticamente correctos suena a todo volumen.    

      ¿Y qué es lo que la historia tiene para decirnos?  ¿Qué podemos aprender del siglo pasado, tan enfermo como aleccionador? ¿Qué nos muestra la guerra de Hitler?  

      Entre otras cosas, que el pacifismo es una corta y hermosa pasarela hacia la guerra; llena de ilusiones, esperanzas y buenas intenciones que, como dice la frase, terminan pavimentando el infierno. Esas sonrisas diplomáticas de la Inglaterra de Chamberlain… no hacían más que reír al führer y a su séquito. Esa parálisis francesa cuando las tropas del tirano invadieron la región del Ruhr… no hizo más que fortalecer su imagen frente a una población Alemana embriagada de nacionalismo y judeofobia. Esa indiferencia Europea – y Americana – ante el desarrollo militar alemán, alimentada por la maldita creencia de que otra guerra mundial no era posible, fue el empujón que necesitó Hitler para materializar sus impulsos necrofílicos.

     No hay guerra comparable con la Segunda Guerra Mundial, ni genocidio parecido al Holocausto. Con sólo recordar que un millón y medio de niños fueron asesinados por ser judíos, alcanza para dimensionar la locura de los  nazis. Ahora bien, si nos limitamos a verlos como extraterrestres que descendieron a este planeta para realizar una masacre única e irrepetible, entonces no aprendimos nada de nada.

     Su mismo afán demoledor y su misma aspiración totalitaria pueden registrarse hoy, 66 años y tres días después, en el movimiento político que quiere sumergir al mundo entero bajo la versión más sanguinaria del Islam, el Islamismo. Salvando el hecho de que los nazis estuvieron bastante cerca de lograr sus objetivos mientras que los islamistas tienen un largo – aunque cada vez más corto – camino por recorrer, las diferencias entre ambos se desgranan bajo la superficie.

     Para nombrar algunas, los nazis atacaban con rifles automáticos y misiles anti-tanques, mientras que los islamistas utilizan terroristas despojados de cualquier rastro de humanidad; los primeros racionalizaban sus impulsos destructivos con “argumentos” raciales, mientras que los segundos se justifican con “argumentos” religiosos; los primeros tenían como profeta a Hitler, mientras que los segundos revivieron al profeta Mahoma; y la prioridad de los primeros era eliminar a todos los judíos de la tierra, mientras que los segundos quieren empezar por borrar a Israel del mapa.

     Hoy, 66 años y tres días después de que los soldados rusos rescataran a los sobrevivientes de Auschwitz, la realidad nos impone un nuevo desafío: el fundamentalismo islámico, con sede central en la República Islámica de Irán y filiales distribuidas por todo el globo, quiere que el mundo entero vuelva al siglo VII y se arrodille frente al dios que promete el paraíso para los que se cargan de explosivos y se explotan cerca de muchos “infieles”.

     Occidente tiene que decidir como encararlo. Tiene que decidir si desea abrirle la puerta a la historia o seguir escuchando a los que dicen “está todo bien”; si desea emprender el camino difícil, ¡enfrentar al islamismo ahora! ,  o caminar por la hermosa pasarela del pacifismo mientras deja que Irán siga financiando grupos terroristas, absorbiendo países como El Líbano y desarrollando bombas atómicas. En otras palabras, el mundo occidental tiene que decidir si desea derrotar al fundamentalismo islámico o volver a la década del 30 y convertirse – con su ingenuidad, indiferencia y buenas intenciones – en victimario de su propio futuro.

Carta abierta a un judeófobo español

Carta abierta a Javier Bardem

Dori Lustron

Acerca del Centro Médico Cedars-Sinai

Cedars-Sinaí es conocido por ofrecer la más alta calidad de la atención del paciente que la medicina moderna tiene para ofrecer. Nuestra dedicación a la excelencia, la compasión y la innovación tiene sus raíces en la tradición judía y su devoción por el arte y la ciencia de la curación,

http://www.cedars-sinai.edu/About-Us/

Bardem: ¡Tanto que nos detesta y detesta al Estado de Israel!….Los propietarios del Centro Medico Cedars Sinai de Hollywwod en el cual su mujer y su hijo están tan bien atendidos no solo son judíos sino también son sionistas

Ironías de la vida ¿No?

¡Usted, que nos ataca tanto! Fíjese como eligió el mejor Centro Medico. ¿Por qué? Porque los profesionales judíos se destacan en el mundo. ¿Se da cuenta cómo no hay que escupir al cielo? Mire a su alrededor y vea todo lo que Israel le ha brindado y usted ignora. Israel recibe por las patentes y la producción de bienes que usted consume las regalías correspondientes. El control remoto del televisor, su lap top, su celular, sus chips de su computadora…¡Tantas cosas! Incluso muchos de los medicamentos simples que usted toma son producidos en Israel. El mayor laboratorio de genéricos del mundo, TEVA, es israeli ¡Seguramente ignora cuantos medicamentos habrá tomado de TEVA!

Me pregunto por que no vinieron a Gaza a atenderse. ¿Porque la “malvada” Israel los tiene bloqueados?. ¿Hubieran venido si no estuvieran bloqueados? ¡Claro que no! Le aclaro, Bardem, en Gaza viven muy bien pero usted esta tan ciego que no lo ve. Viven a costa de Israel, de nuestra agua, de nuestra electricidad y de toda la ayuda humanitaria que les brindamos. Todo el equipamiento que se recambia, casi nuevo, cada dos años en nuestros Hospitales Modelo son derivados a Gaza. A  nuestros hospitales tienen acceso todos: judíos, musulmanes, cristianos, tailandeses, sudaneses, etíopes, hindúes,  e incluso los palestinos que vienen de Gaza porque Hamas los abandona a su suerte.  No quieren gente enferma. Les molesta.¿Sabe por qué distingo entre  palestinos y árabes? Porque sus hermanos árabes los desprecian y nosotros los ayudamos. Como ayudamos a los sudaneses que llegan moribundos a la frontera con Egipto y  los rescatamos mientras ellos les tiran a matar por la espalda.

¿Sabe usted? Ellos no quieren la paz ¡Se les terminaría la gallina de los huevos de oro!. Si Al Jazeera no hubiera descubierto las negociaciones con Abu Mazen, Gaza hubiera quedado afuera  y eso nunca lo permitirían. Perderían el gran negocio de los terroristas. Porque no son milicianos, Bardem. Son TERRORISTAS. Y usted que esta totalmente DESCALIFICADO para opinar, en vez de ayudar a la paz, defiende el terrorismo por su odio visceral a los judíos. Son  judíos los que atendieron a su mujer para traer a su hijo al mundo. Y son judíos, los productores de Hollywood que le dan trabajo a UD. Y son judíos los que salvan a millones de personas con sus investigaciones científicas y sus avances tecnológicos que provienen de Israel. Pero, UD pensara…….¡Estos judíos de m…! ¿Quienes se creen que son?

Somos un pueblo milenario que ha resistido a la Historia. SU ESPAÑA mandó a la hoguera a cientos de miles de judíos y forzó a la conversión al resto.  España tiene una deuda de sangre con nosotros. Fue, junto con la Solución final de Hitler, la muerte más perversa y sistemática que asoló a la Humanidad.  Fuimos un pueblo manso y  hoy, no nos perdonan que nos defendamos. Un solo día que no nos defendamos y nos destruyen. ¡ YA NO MAS!!!!. ¡ESO SE ACABO!. Cuando nos negaron armas las fabricamos. Cuando nos negaron barcos los construimos Tenemos barcos invisibles. Cuando no nos dieron radares, los armamos acá. Cuando nos negaron aviones, los desarrollamos con la mejor industria aero-espacial. Tenemos los mejores satélites ultra livianos. ¡Sabemos hasta en que momento Ahmadinejad  va al baño!. Todo esto por los satélites. Es el desarrollo del ingenio, Bardem. Todo  aquello que nos fue negado lo desarrollamos y aun mejor.. Y somos tan buena gente que preferimos destruir una fábrica de muerte, como Natanz, mandando un virus sofisticado con EL PROPOSITO DE IMPEDIR UNA GUERRA NUCLEAR para que no muera  mas gente.

Quizás… usted tiene sangre sefardí. Quizás…por eso se odia a si mismo. Es lo que se llama el “auto-odio” judío. Quizás… muchas cosas que usted ignora puede haber en su genealogía..

Y fíjese…eligió a judíos y sionistas para que su hijo viniera al mundo

¿Por qué? Nosotros sabemos porque. Somos buenos en lo que emprendemos. Siempre lo fuimos y de ahí su bronca y su envidia hacia el pueblo de  Israel.

Cuando se lucha por algo hay que tener coherencia y  ser consecuente con las ideas. ¡Pobre ejemplo de vida para su hijo!

¡Dios bendiga a su pequeño hijo y se apiade de usted!

Desde Israel

Dori Lustron

Nunca rendirse. “Nunca, nunca, nunca, nunca
-en nada, grande o pequeño, importante o insignificante”.
W. Churchill

Humor de la tv israelí

Traducido por Sheila Brezinski, la ex-Coordinadora General y actual Representante General de la Fundación Hadar

realidad VS discurso programado del osito progre

Para nuestro amigos españoles

La Verdad los Muestra COMO SON

Desde este blog dijimos varias veces que las principales ONG’s israelies en apariencia a favor de los DDHH de los palestinos no eran tales, sino mas bien anti-israelies financiados con dinero europeo y arabe. Precisamente los petrodolares que financian a estas organizaciones, dijimos, determinan su verdadera agenda. Efectivamente ahora se comprueba definitivamente que esto es cierto.

Elreloj nos dice: “... La semana pasada la Knesset israelí votó a favor una moción de ley impulsada por Israel Beiteinu por la cual se exige investigar los medios de financiación de las organizaciones de izquierda israelíes y otras por sus actividades pro palestinas. El periódico Yediot Ajaronot publicó un informe de la organización “Im Tirtzú” en el cual muestra que varias organizaciones no gubernamentales que cuentan con financiación árabe, financian a organizaciones de izquierda que actúan en Israel con una agenda clara a favor de los palestinos...”  Personalmente lei parte del informe de Im Tirzu (que me paso uno de sus miembros) y no puedo menos que pararme y aplaudir. La claridad y la objetividad del informe y la investigacion demuestran acabadamente que los muchachos pro-palestinos en realidad no son otra cosa que anti-israelies. Continua: “…Las organizaciones cuentan con un presupuesto millonario que es otorgado entre otros de parte de países de la Unión Europea como Suecia, Suiza, Holanda y Dinamarca y por otro lado de países árabes como Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes, Algeria, Qatar y también varias entidades financieras árabes. El informe dice que entre el 2006 y el 2008 las organizaciones de izquierda en Israel recibieron 2.6 millones de dólares para sus actividades. Varias organizaciones de izquierda israelíes recibieron entre el 2008 y 2009 unos 2.4 millones de dólares. Entre las organizaciones que estarían en la lista de los que financian los árabes está Betselem, Yesh Din y Majson Watch.”  (los links los agregue yo y son de NGO Monitor)

Efectivamente muchachos, YESH DIN (en hebreo significa hay juicio) y el fallo no es favorable para estos judios a-judaicos disfrazados de buenos tipos. Kol Hakavod la Knesset ve le Im Tirzu! Igualmente no creo que los miembros de la izquierda autista dejen de citar a estas organizaciones tan progresistas y objetivas. Despues de todo, ¿que importancia tiene que reciban dinero de Arabia Saudita si su objetivo es promover la paz y los derechos humanos? ¿O acaso Iran no puede estar en la Comision de DDHH de la ONU y a la vez colgar homosexuales?

En otras cuestiones, les comento que aqui pueden escuchar el prologo del libro “Grandes Pensadores Judios en la Civilizacion Occidental” de Gustavo Perednik, y pueden descargar el libro entero directo desde aqui.

El medio oriente en el 2011

A continuación un artículo de Julián Schvindlerman, seguido de un comentario personal. 

MEDIO ORIENTE 2011 – 05/01/2011

El año entrante encontrará a un Oriente Medio convulsionado, rasgo distintivo de una región que ha aprendido a vivir en la inestabilidad permanente.

Los atentados suicidas en Irak, Afganistán y Pakistán difícilmente desaparecerán. Al-Qaeda ha ganado una fuerte presencia en Yemen, y es un acertijo si el gobierno local permitirá a los Estados Unidos continuar su campaña militar encubierta tras el exposé de Wiki-Leaks. Las dudas acerca del estado de salud del líder supremo iraní y del presidente egipcio, así como la vejez del monarca saudita, abren interrogantes de continuidad y sucesorios no menores. Las revelaciones de memorandos clasificados de la diplomacia estadounidense en torno a las aprehensiones no publicitadas de gobernantes árabes moderados respecto del programa nuclear de Teherán ya han comenzado a motivar acercamientos hacia aquél país, con Jordania siendo el mejor exponente de ello. ¿Avanzará aún más Irán hacia la bomba nuclear? ¿Actuará Israel para impedirlo? El año 2010 pasó sin sobresaltos mayores en esta área. No queda claro todavía si el 2011 será una extensión de lo ya acontecido o testigo de rupturas.

La probabilidad de una paz integral palestino-israelí permanece remota, y el sendero unilateral emprendido por el liderazgo palestino en pos de la obtención de reconocimiento diplomático global a su estado, por el momento inexistente, será seguramente ahondado el año entrante, en parte estimulado por los avales tempranos concedidos ya -desde la órbita latinoamericana- por Brasil, la Argentina, Bolivia y Ecuador. El movimiento fundamentalista Hamas se ve beneficiado por débiles sanciones internacionales, en tanto que El Líbano corre riesgo de quedar sumido en el caos político ante las revelaciones inminentes del tribunal de las Naciones Unidas que ha investigado el asesinato del ex-premier Rafiq Hariri. La reorientación de Turquía hacia el Oriente ha sido uno de los desarrollos geopolíticos más trascendentes de los últimos tiempos y su acercamiento a Teherán luce especialmente inquietante. Hoy reina la cooperación, en detrimento de Occidente, pero una futura competencia por la supremacía regional entre turcos y persas no puede ser descartada. La mayor o menor tensión en ese vínculo repercutirá en toda la zona y más allá de ella.

El reciente asesinato político del gobernador de Punjab, Salman Taseer, puede presagiar un año difícil para el inestable Pakistán. Su asesinato, enmarcado en la oposición del político paquistaní a la condena a muerte de una agricultora cristiana bajo cargos de blasfemar contra Mahoma, ilustra también la penosa situación de las comunidades cristianas en la región. Ellas fueron violentamente atacadas en Irak y en Egipto durante la última Navidad, y han sufrido hostigamiento a lo largo del año ido en Nigeria, Somalía, Gaza, Argelia y Mauritania entre otros lugares. En ciertos países, como en Arabia Saudita e Irán, los católicos no pueden practicar públicamente su religión. Sudán -donde los cristianos del sur han sido masacrados por años en manos de salvajes aliados al gobierno norteño- enfrenta una inminente secesión cuyo desenlace es, al momento, incierto.

La cultura política de los árabes sigue siendo decepcionante y no augura sorpresas positivas para el año entrante; al menos al evaluarla según un dato pintoresco revelador. Los lectores de la CNN en árabe votaron al premier turco Recep Tayyip Erdogan “Hombre del Año” por el 2010, secundado por el presidente Sirio Bashar Assad. Ambos descollan como dos de los políticos musulmanes más prominentes en respaldar públicamente al líder extremista número uno de la región, Mahmoud Ahmadinjead de Irán. La CNN en árabe, asentada en Dubai, afirmó que los resultados de la encuesta reflejan el “ánimo general de la calle árabe”.

El estado judío finalizó el 2010 con una noticia espectacular: el más grande descubrimiento de gas en aguas profundas en la última década a nivel mundial. De confirmarse las previsiones, Israel podría convertirse en un exportador neto de energía para el 2016, aunque sin abandonar su necesidad de importar petróleo. La planta se halla dentro de las doscientas millas náuticas establecidas como “zona económica exclusiva” israelí por la Convención de las Naciones Unidas sobre la Ley del Mar, pero Hizbullah -siempre atento a inventar disputas con los judíos- ha reclamado soberanía libanesa sobre el lugar. El potencial de conflicto es real.

Como cada 1 de enero, el Medio Oriente -y con él, el resto del globo- espera expectante su destino para el año que se inicia.

Comentario personal:

Si la diplomacia global no reconoce al inexistente Estado palestino, es muy probable que enfrentemos una tercera intifada. Es decir, bloqueada la vía diplomática y ante la imposibilidad de emprender una guerra militar seria, La Autoridad Palestina del debilitado Mahmoud Abbas apelará – si quiere sobrevivir políticamente – al único frente de combate donde, todavía, cuenta con la victoria asegurada: la guerra mediática.

“La intención es que miles de palestinos se manifiesten a diario al lado de los asentamientos. Rodearemos los asentamientos con una cadena humana y pediremos el final de la ocupación”, decía un dirigente palestino a fines del 2009. La verdadera intención es, bien lo sabemos, utilizar medios “pacíficos” – como transformar a chicos de 10 años en escudos humanos – para deslegitimar a la democracia hebrea, esta vez bajo el slogan de los “asentamientos”.   

 La izquierda lunática junto con las organizaciones pro “derechos humanos” – especialmente aquellas que operan dentro de Israel pero son financiadas por gobiernos o entidades extranjeras (ver) – van a sumarse gustosamente a este grito de guerra; y las cámaras de la CNN y de la BBC van a estar disponibles para filmar todo el show, siempre con la lente maniqueista que ve todo lo malo en el Estado judío y todo lo bueno en su enemigo de turno.

¿Qué debemos hacer los amigos de Israel frente a esta situación?

Atacar primero, con nuestra arma más poderosa: la información real. Tenemos que mostrar una y otra vez las imágenes de los chicos palestinos convertidos en hombres-bomba, sus manuales escolares que hablan de los judíos como “monos y cerdos” y sus programas televisivos que vomitan judeofobia; tenemos que resaltar una y otra vez que Israel está dispuesta a negociar, a diferencia de la Autoridad Palestina (que acaba de liberar a 5 terroristas palestinos del Hamas acusados de asesinar a 4 civiles israelíes); y tenemos que decir esto hasta cansarnos: Israel fue, es y será el Estado nacional del pueblo judío, y tiene derecho a existir como tal.     

Para terminar, quería recomendar esta sensacional entrevista a Abu Toameh, un periodista Israelí, árabe y musulmán que con su singular claridad y valentía dice todo lo que los medios occidentales de comunicación nunca dirían. Entre otras palabras, resaltan éstas: “No soy pro israelí, no soy pro palestino y no soy pro estadounidense. Pero como periodista, estoy a favor de los hechos y a favor de la verdad”. Si hubiera más periodistas como él… Israel ganaría la guerra mediática o, mejor aún, ¡los palestinos nunca se animarían a combatirla!

Obama y Bibi

Excelente articulo que muestra a las claras la diferencia entre Obama y Netanyahu, la defensa de occidente sin culpa.

 

Dos Discursos, Dos Almas

Rinde tu mente, y el resto seguirá

Por Robert Tracinski

La última semana de septiembre de 2009 ha sido reveladora. El discurso del Presidente Obama a las Naciones Unidas – y todo su contexto – nos ha revelado mucho acerca de los puntos de vista y las prioridades de nuestro comandante en jefe.

En particular, el contraste entre su discurso y el del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, nos mostró una profunda diferencia, no sólo en la visión de cada uno de ellos sobre las Naciones Unidas, sino en sus almas.

El mensaje central del discurso del Presidente de Obama fue intentar conseguir que la ONU aceptara a los Estados Unidos, pidiendo disculpas por cada una de las quejas que la ONU tiene contra ese país. Observando que “asumí el cargo de presidente en un momento en el que muchos en el mundo estaban viendo a América con escepticismo y desconfianza”, respondió que, “para aquellos que cuestionan el carácter y la causa de mi nación, les pido que miren las acciones concretas que hemos tomado en sólo nueve meses”.

Aquí está su lista:

  • En mi primer día como presidente, prohibí – sin excepciones y sin equívocos – el uso de la tortura por parte de los Estados Unidos de América. Pedí que la prisión de la Bahía de Guantánamo fuese cerrada ….
  • En Iraq, estamos poniendo fin a una guerra de forma responsable. Hemos sacado las brigadas de combate americanas de las ciudades iraquíes, y hemos fijado el plazo del próximo agosto para sacar el resto de nuestras brigadas de combate de territorio iraquí ….
  • He esbozado un amplio programa para conseguir el objetivo de un mundo sin armas nucleares …. Y esta semana, mi Secretario de Estado será el primer representante americano de alto nivel en la Conferencia Anual de Miembros de la Prohibición Completa de Pruebas Nucleares.
  • Cuando asumí el cargo, nombré a un Enviado Especial para la paz en Oriente Medio ….
  • Para hacer frente al cambio climático, hemos … pasado de ser un espectador a ser un líder en las negociaciones internacionales sobre el clima.
  • Para superar una crisis económica …. Hemos movilizado recursos que ayudaron a evitar que la crisis se propagase más aún a los países en desarrollo. Y nos unimos con otros para lanzar una iniciativa de seguridad global de alimentos por 20 mil millones de dólares, que le ayudará a quienes más lo necesitan ….
  • También hemos vuelto a las Naciones Unidas. Hemos pagado nuestras facturas. Nos hemos unido al Consejo de Derechos Humanos …. Y traemos nuestras prioridades aquí, a esta institución – por ejemplo, a través de la reunión del Consejo de Seguridad que yo presidiré mañana, sobre la no proliferación nuclear y el desarme.

La Bahía de Guantánamo, la guerra en Irak, el tratado de prohibición de pruebas nucleares, el “proceso de paz” de Oriente Medio, calentamiento global, ayuda exterior, cuotas sin pagar en las Naciones Unidas – esta es una larga lista de quejas que tiene la izquierda internacional contra la independencia y la autoafirmación americanas.

Los más reveladores, sin embargo, son los dos últimos puntos de la lista de Obama. ¿Por qué necesitamos unirnos de nuevo al Consejo de Derechos Humanos? Durante años, la ONU ha insistido en poner su Consejo de Derechos Humanos bajo el control de los violadores de derechos humanos – de regímenes criminales como Siria y Libia. Nos retiramos en protesta de este “club de tiranos”, donde a estados con un único partido político se les dio el poder de ser los jueces de la libertad política. Ahora, Obama ha vuelto a las andadas.

Aún más significativo es la última línea de la lista de disculpas de Obama: su promesa de que vamos a “traer nuestras prioridades aquí, a esta institución.” ¿Qué significa eso? Significa que cada vez que los intereses de EE.UU. estén en riesgo, vamos a ir a través de las Naciones Unidas en primer lugar. Esto hace que la ONU se convierta en el guardián de la política exterior de EE.UU.

¿Ha habido alguna vez un presidente americano que estuviera tan dedicado a disminuir el poder de su nación en el mundo? Quiero decir, sin contar a Jimmy Carter.

Ahora avancemos al discurso de Netanyahu como ejemplo de una visión del mundo diametralmente opuesta. La mayoría de los informes sobre su discurso [texto en castellano] se centraron en la condena que hizo Netanyahu de las naciones que permanecieron sentadas durante el discurso anterior del dictador iraní Mahmoud Ahmadinejad negando la existencia del Holocausto nazi. Pero he aquí el argumento central de Netanyahu:

  • La mayor amenaza que enfrenta el mundo hoy es el casamiento entre el fanatismo religioso y las armas de destrucción masiva, y el desafío más urgente que enfrenta este órgano es prevenir que los tiranos de Teherán adquieran armas nucleares.
  • ¿Son capaces los estados miembros de las Naciones Unidas de encarar ese desafío? …
  • El pueblo de Irán está valerosamente enfrentando este régimen. Personas de buena voluntad en todo el mundo están con ellos, al igual que los miles de personas que han estado protestando fuera de esta sala. ¿Estará también a su lado las Naciones Unidas?
  • El jurado aún está deliberando sobre las Naciones Unidas, y los signos recientes no son nada alentadores.
  • En vez de condenar a los terroristas y a sus patrocinadores iraníes, algunos presentes aquí han condenado a las víctimas. Eso es exactamente lo que hizo un informe reciente de la ONU en Gaza, falsamente equiparando a los terroristas con aquellos que fueron atacados.
  • Durante ocho largos años, Hamas, desde Gaza, ha disparado miles de misiles, morteros y cohetes contra ciudades israelíes cercanas. Año tras año, mientras estos misiles eran lanzados deliberadamente contra nuestros civiles, ni una sola resolución de la ONU fue aprobada condenando esos criminales ataques.
  • No oímos nada – absolutamente nada – del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, una institución con el nombre equivocado, si alguna vez hubo alguna.
  • En 2005, con la esperanza de promover la paz, Israel se retiró unilateralmente de cada centímetro de Gaza. Desmanteló 21 asentamientos y sacó del lugar a más de 8.000 israelíes. No conseguimos la paz. Al contrario, conseguimos una base de terror apoyada por Irán a cincuenta millas de Tel Aviv. La vida en los pueblos y ciudades israelíes cerca de Gaza se convirtió en una pesadilla.
  • Como resultado, los ataques con cohetes de Hamas no sólo continuaron, sino que se multiplicaron por diez. Una vez más, la ONU mantuvo silencio.

Es al contrastar con Netanyahu cuando la inversión mortal en la visión del mundo de Obama se vuelve clara. Desde el punto de vista de Netanyahu, gente buena viene a la ONU y exige que ésta mantenga sus propias normas morales independientes. Proponiendo desafíos morales y esperando que la ONU esté a la altura, ellas la juzgan por su respuesta. (Y el juicio es necesariamente duro.) Sin embargo, Obama invierte ese enfoque. Desde su perspectiva, es la ONU quien está juzgando a los Estados Unidos, y éstos tienen que arrastrarse delante de las Naciones Unidas suplicando la aprobación del mundo.

La cuestión aquí es mucho más profunda que los puntos de vista de los dos líderes sobre la ONU. La diferencia es algo que está en sus almas. Ayn Rand describió el tema de su novela El Manantial como “individualismo contra colectivismo, no en política, sino en el alma del hombre”. La historia contrastaba a su héroe Howard Roark, el innovador que mantiene sus propias normas independientes, contra el “todo-vale” Peter Keating, cuyo objetivo es adaptarse a las normas establecidas por otros.

Pues acabamos de descubrir hasta qué punto nuestro presidente es un Peter Keating, un hombre con  colectivismo en su alma. Si los matones en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU no aprueban nuestra conducta, la reacción inmediata de un hombre independiente es: al diablo con ellos. La reacción instintiva de Obama es que tenemos que hacer algo para apaciguar a los matones.

Esto explica por qué el objetivo diplomático inmediato del discurso de Obama es muy probable que fracase. Obama espera demostrar que apaciguando y aplacando a las Naciones Unidas puede conseguir que ellos retribuyan imponiendo nuevas “duras” sanciones económicas contra Irán. Las sanciones no son realmente tan duras, pero eso no es lo que importa. Al comunicar su deseo de ser aceptado por la ONU, y su actitud de poner a las Naciones Unidas primero y a los intereses de Estados Unidos después, Obama reduce enormemente las probabilidades de que la ONU haga alguna cosa para proteger nuestros intereses.

En un momento surrealista, tuvimos que oír esa noticia por boca de los franceses. Haciendo sus propias observaciones durante una conferencia de las Naciones Unidas sobre la proliferación nuclear, el presidente francés Nicolas Sarkozy ofreció una respuesta mordaz a la llamada de Obama para una nueva ronda de maniobras diplomáticas contra Irán:

  • La gente de todo el mundo está escuchando lo que estamos diciendo, nuestras promesas, nuestros compromisos y nuestros discursos, pero vivimos en un mundo real, no en un mundo virtual.
  • Nosotros decimos: las reducciones deben ser hechas. Y el presidente Obama incluso ha dicho, “Sueño con un mundo sin [armas nucleares]”. Sin embargo, ante nuestros propios ojos, dos países están haciendo exactamente lo contrario. Desde 2005, Irán ha violado cinco resoluciones del Consejo de Seguridad. Desde 2005, Secretario General, la comunidad internacional ha instado a Irán a entablar diálogo. Una oferta de diálogo se hizo en 2005, una oferta de diálogo se hizo en 2006, una oferta de diálogo se hizo en 2007, una oferta de diálogo se hizo en 2008, y otra se hizo en 2009. Presidente Obama, yo apoyo la mano extendida de los americanos. Pero, ¿qué ha ganado la comunidad internacional con estas ofertas de diálogo? Nada. Más uranio enriquecido, más centrifugadoras, y además de eso, una declaración de los líderes iraníes proponiendo borrar del mapa a un estado miembro de las Naciones Unidas.
  • ¿Qué estamos haciendo? ¿Qué conclusiones estamos sacando? Llega un momento en que los hechos son obstinados y decisiones deben ser tomadas.

Esa frase de los hechos ser obstinados tiene un poco más de sentido si conoces el contexto: Sarkozy quería usar su discurso para revelar el descubrimiento por parte de las agencias de inteligencia occidentales, de otra instalación de enriquecimiento de uranio oculta en Irán. Pero la administración de Obama le forzó a abandonar esa noticia para no echar a perder la ilusión de cortesía internacional en la ONU.

¿Y cómo respondió Irán a todo esto? Realizando una prueba de lanzamiento de misiles, en muestra deliberada de provocación.

Como dice el viejo refrán, libera tu mente y el resto seguirá. Lo contrario también es cierto, como Obama está demostrando: entrégate al colectivismo en alma – y la entrega en el “mundo real” le seguirá.

 

Video sobre el conflicto en medio oriente

 A menudo se escucha que es dificil entender el conflicto en medio oriente. En él se entremezclan factores políticos, históricos y hasta teológicos que son continuamente distorsionados por los “extremos de ambas partes” en pos de su propio beneficio, explican los “moderados” cuando se refieren al tema.

Todo esto suena muy lindo, pero es completamente falso. “El conflcito en medio oriente” o ” El conflicto árabe-israelí” o, como correspondería llamarlo, “La guerra contra Israel” es un problema díficil de resolver, no de entender. De hecho, Dennis Prager logra explicarlo en 5 minutos.

Una de mitología

INVENCIÓN DEL PUEBLO PALESTINO

Por MARCOS AGUINIS


Hace unos años, el primer embajador “palestino” ante Argentina, -elevado a esa dignidad por el gobierno de Menem, puesto que no representaba a un Estado soberano- dijo que Jerusalén fue fundada por los palestinos quinientos años antes de que naciera el patriarca Abraham. Si uno confía en la narración bíblica, que es el único texto que se refiere a esa remota personalidad, entonces existía una localidad llamada Salem, perteneciente a los nabateos, cuyo jefe se llamaba Melquisedec. Abraham y Melquisedec, según esa narración, intercambiaron gestos de recíproco respeto. Aún no se llamaba ese lugar Jerusalén ni asomaba la menor referencia a los palestinos. Salem no volvió a ser mencionada hasta los días de David quien, un milenio antes de la era cristiana la conquistó, rebautizó Jerusalén y convirtió en capital de su reino. A partir de entonces adquirió una relevancia que no pudo ser destruida por ningún invasor de la Tierra. Según diversos testimonios arqueológicos, el enclave era muy antiguo, en efecto, y había pertenecido a diferentes y olvidadas comunidades antes de David. Pero ninguna de ellas se llamó palestina. El embajador mintió olímpicamente.

Si acudimos a la etimología de la palabra, “Palestina” deriva de “Philistea”. Fue el territorio costero conquistado por invasores provenientes de Creta. La Biblia narra los enfrentamientos que mantuvieron con los hebreos durante varios siglos, dando lugar a narraciones de profundo impacto como el romance de Sansón y Dalila, los combates del rey Saúl y la desigual pelea entre David y el gigante Goliat. Los filisteos, sin embargo, nunca pudieron llegar a la profundidad del territorio que controlaban los hebreos y es lógico suponer que terminaron asimilándose a estos, porque nadie jamás volvió a mencionarlos. Las palabras “Philistea” y “filisteo” quedaban muertas, junto a los nombres de otros pueblos que habitaron el Sinaí, Tierra Santa y sus alrededores.

No existe ninguna mención al “pueblo palestino” en toda la Antigüedad. Ninguna. Sólo cabría homologarlo con los filisteos llegados desde Creta -como dijimos- y que desaparecieron por completo. En contraste, resulta muy fuerte y reiterativa en esa época la expresión “pueblo de Israel”.

Recién luego de la segunda gran rebelión judía contra el imperio romano resucitan los filisteos (sólo como palabra, no como pueblo). Adriano, iracundo por una lucha que no parecía tener fin, decidió borrar los lazos judíos con ese agitado territorio. A Jerusalén le cambio su nombre por el de “Aelia Capitolina” y a todo el país ordenó quitarle la conocida denominación de “Judea”. Con el pícaro propósito de convertirlo en un espacio ajeno a los judíos, escogió el nombre de quienes mil años antes habían sido sus enemigos: los filisteos. “Judea” se convirtió en “Philistina”. Es paradójico que siempre quedaron viviendo allí judíos, pese a las matanzas, expulsiones y conversión de muchos en esclavos. No existía un solo filisteo (palestino).

La decisión calenturienta y arbitraria de Adriano tuvo poca suerte durante centurias, porque los judíos siguieron llamando Eretz Israel (Tierra de Israel) a ese país y los cristianos la bautizaron “Tierra Santa”.

La invasión árabe en el siglo VII se realizó en medio de la sistemática islamización que se hacía del legado hebreo. Esa tendencia comenzó con el profeta Mahoma, quien dictó el Corán, libro en el que no sólo se reproducen nombres y episodios bíblicos, sino que se transfieren asuntos importantes, como el sacrificio de Isaac a Ismael. No pretendo caer en un debate teológico, sino señalar que Tierra Santa fue importante para la emergente religión porque allí sucedieron hechos que refiere el Corán, pero protagonizados por el pueblo de Israel. En ningún versículo asoma palestino alguno, ni por casualidad.

Durante las Cruzadas murieron muchos judíos y musulmanes a manos de los invasores. Tampoco en ese tiempo los musulmanes fueron identificados como palestinos. Esa denominación hubiera parecido absurda.

Más adelante el Imperio Otomano redujo el país a “Vilayato de Jerusalén”, porción de una extensa provincia llamada Siria. Recién a fines del siglo XIX volvió a renacer la palabra Palestina, con el objeto de diferenciar su espacio del resto de Siria. Es interesante consignar que tuvo más éxito entre los judíos que entre los árabes y musulmanes en general. ¡Cuando a principios del siglo XX surgió el nacionalismo árabe, manifestó su enojo y ¡acusó al sionismo de haber inventado Palestina! No había “pueblo palestino”, sino un territorio que se empezaba a llamar Palestina, y donde todos sus habitantes cristianos, judíos, musulmanes, drusos, eran identificados como palestinos. Los judíos se reconocían a sí mismos como “judíos palestinos”. Hasta el diario sionista Jerusalem Post se llamaba entonces Palestine Post.

El mapa demográfico había empezado a modificarse a partir del siglo XIX. Según referencias de viajeros célebres, -entre los cuales podemos mencionar a Mark Twain- el país estaba casi totalmente desierto y abandonado. Se podía viajar días enteros sin ver un alma. Había pequeñas comunidades judías arraigadas en Jerusalén, Iafo, Hebrón, Tiberias y Safed, que convivían con una escasa población árabe (jamás llamada pueblo palestino, es necesario insistir). Antes del primer Congreso Sionista (1897) ya se fundaron granjas y empezó la sistemática inmigración judía. La actual geografía que comprende a Israel, Jordania y los llamados Territorios Palestinos, se identificaba en todo el mundo como Palestina, en especial gracias a la energía del movimiento nacional judío, que creció de forma exponencial durante el imperio otomano. Antes de la Primera Guerra Mundial inventó los kibutzim, construyó carreteras, fundó grandes ciudades (Tel Aviv en 1909), forestó colinas desiertas, habilitó granjas, levantó escuelas, amplió Jerusalén fuera de las murallas y hasta organizó una fuerza de autodefensa. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, la comunidad judía prestó un heroico apoyo a las fuerzas aliadas. Antes de terminar la conflagración, en reconocimiento a su desempeño, fue lanzada la Declaración Balfour que reconocía el derecho a levantar en Palestina un Hogar Nacional para el pueblo judío.

Llegada la paz, las potencias victoriosas se distribuyeron con mentalidad colonial toda la región. De ese modo Palestina e Irak quedaron bajo hegemonía inglesa, mientras Siria y el Líbano (segregada de Siria) pasaron al dominio francés.

Inglaterra, para agradecer el apoyo de la dinastía hashemita, designó a Feisal rey de Irak y amputó dos tercios de Palestina para crear el reino hashemita de Transjordania con Abdullah en su trono. Gran Bretaña tenía un proyecto que no coincidía con la Declaración Balfour y, a poco andar, empezó a obstruir el crecimiento del Hogar Nacional Judío. Pero en ningún momento se hablaba de otro “pueblo palestino” que la totalidad de sus habitantes, en especial los judíos, empeñados en conseguir la independencia. Los árabes no manifestaron la misma ambición y ciertos grupos reaccionarios, dirigidos por el filo-nazi Mufti de Jerusalén, escogieron como objetivo de su lucha exterminar a los judíos que traían el progreso y la obscena secularización.

El resto de la historia es muy cercana. La ONU decidió la Partición de Palestina en dos Estados, uno Árabe y otro Judío. El Judío voceó su independencia apenas Gran Bretaña arrió el pabellón. Los árabes, en cambio, no proclamaron ningún Estado, sino que se lanzaron a una guerra de intenciones genocidas: “arrojar todos los judíos al mar”. Cerradas las hostilidades, tampoco proclamaron un Estado árabe en las tierras que retuvieron. En 1949 Transjordania cambió su nombre por el de Jordania para consolidar la apropiación de un espacio que jamás le había pertenecido. Durante casi dos décadas no hubo ningún intento de erigir un Estado árabe en los territorios bajo el poder de Egipto y Jordania. Recién poco antes de la Guerra de los Seis Días, el presidente Nasser fundó la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) con el propósito de destruir a Israel y, recién sobre sus ruinas, erigir un Estado árabe, quizás sin la Cisjordania entonces en poder del reino hashemita (¡vaya paradoja, porque ahora Cisjordania es el núcleo de la Autoridad Palestina!).

Las palabras “Palestina” y “palestinos” fueron perdiendo su sentido original. Se ha impuesto uno nuevo, producto de una invención que adquirió rápida potencia y se fue revistiendo de mitología, como atribuirle una existencia anterior al patriarca Abraham. Ahora se habla del “pueblo palestino” con una identidad excluyente y que es, además, el pueblo aborigen de ese país (con absoluto desprecio de la historia): ya no son los judíos, sino sólo los árabes de Tierra Santa o la histórica Eretz Israel quienes lo integran. Se lo reconoce como un pueblo sacrificado que merece desarrollar su compleja identidad, por supuesto, pero con una identidad sujeta a complejos avatares. Por un lado muchos de sus miembros viven en el exterior, muchos son mantenidos como rehenes en campos de refugiados (¡los más crónicos del mundo!), muchos son buenos ciudadanos del Estado de Israel y muchísimos son la mayoría absoluta de toda Jordania. Intuyo que una gruesa porción anhela paz y progreso, pero esa porción racional es saboteada por fanáticos que sólo apuestan a la violencia y no aceptan convivir con Israel. Mientras ese sabotaje continúe firme, y se atribuyan las dificultades sólo a la “maldad de Israel”, el futuro del muy joven pueblo palestino, -duele manifestarlo- continuará neblinoso.



FUENTE:
CJL-AGUINIS-INVENCIÓN PALESTINOS-28/12/10

Sale Dagán, entra Pardo

A pesar del período de relativa decadencia que caracterizó al Mossad en los ’90, desde el 2002 la organización recuperó rápida y contundentemente su antigua gloria, en medio de la Segunda Intifada, el desprestigio de la inteligencia occidental, la guerra contra el terror y la creciente amenaza del exterior.

El creador del “milagro” tiene nombre y apellido: Meir Dagán, su director, un soldado anónimo. Nieto de sobrevivientes del Holocausto, juró utilizar todos los medios a su alcance para proteger a Israel de todos sus enemigos, especialmente del peligro proveniente del programa nuclear iraní (al que prometió destruirlo o al menos postergarlo por un tiempo), negándose a buscar fama y gloria en el camino, optando por mantener un perfil bajo lejos de la prensa local e internacional.

A pesar de que el público puede llegar a conocer los éxitos del Mossad varias décadas después de que se lleven a cabo, no hay duda que estos últimos ocho años han sido uno de los mejores tiempos que disfrutó la organización y, en consecuencia, la seguridad estratégica de Israel.

Producto de algunos errores en 2010 y el propio desgaste del tiempo, Dagán se vio obligado a retirarse, luego de haber prestado servicio por más tiempo de lo usual. Su legado será difícil de reemplazar, pero muy necesario en estos tiempos turbulentos que se avecinan. Confío en que el liderazgo político de Israel tomó la decisión correcta al nombrar a Tamir Pardo, un enigma hasta ahora, como su nuevo director.

De lo que no tengo dudas, es que el nuevo jefe tendrá que seguir los pasos del viejo para avanzar. Sin nada más que agregar, muchas gracias al señor Dagán por un trabajo bien hecho. Vehatzlajá al nuevo!

He aquí un breve artículo en inglés sobre los últimos éxitos del instituto presidido por Dagán.

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