Obama y Bibi

Excelente articulo que muestra a las claras la diferencia entre Obama y Netanyahu, la defensa de occidente sin culpa.

 

Dos Discursos, Dos Almas

Rinde tu mente, y el resto seguirá

Por Robert Tracinski

La última semana de septiembre de 2009 ha sido reveladora. El discurso del Presidente Obama a las Naciones Unidas – y todo su contexto – nos ha revelado mucho acerca de los puntos de vista y las prioridades de nuestro comandante en jefe.

En particular, el contraste entre su discurso y el del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, nos mostró una profunda diferencia, no sólo en la visión de cada uno de ellos sobre las Naciones Unidas, sino en sus almas.

El mensaje central del discurso del Presidente de Obama fue intentar conseguir que la ONU aceptara a los Estados Unidos, pidiendo disculpas por cada una de las quejas que la ONU tiene contra ese país. Observando que “asumí el cargo de presidente en un momento en el que muchos en el mundo estaban viendo a América con escepticismo y desconfianza”, respondió que, “para aquellos que cuestionan el carácter y la causa de mi nación, les pido que miren las acciones concretas que hemos tomado en sólo nueve meses”.

Aquí está su lista:

  • En mi primer día como presidente, prohibí – sin excepciones y sin equívocos – el uso de la tortura por parte de los Estados Unidos de América. Pedí que la prisión de la Bahía de Guantánamo fuese cerrada ….
  • En Iraq, estamos poniendo fin a una guerra de forma responsable. Hemos sacado las brigadas de combate americanas de las ciudades iraquíes, y hemos fijado el plazo del próximo agosto para sacar el resto de nuestras brigadas de combate de territorio iraquí ….
  • He esbozado un amplio programa para conseguir el objetivo de un mundo sin armas nucleares …. Y esta semana, mi Secretario de Estado será el primer representante americano de alto nivel en la Conferencia Anual de Miembros de la Prohibición Completa de Pruebas Nucleares.
  • Cuando asumí el cargo, nombré a un Enviado Especial para la paz en Oriente Medio ….
  • Para hacer frente al cambio climático, hemos … pasado de ser un espectador a ser un líder en las negociaciones internacionales sobre el clima.
  • Para superar una crisis económica …. Hemos movilizado recursos que ayudaron a evitar que la crisis se propagase más aún a los países en desarrollo. Y nos unimos con otros para lanzar una iniciativa de seguridad global de alimentos por 20 mil millones de dólares, que le ayudará a quienes más lo necesitan ….
  • También hemos vuelto a las Naciones Unidas. Hemos pagado nuestras facturas. Nos hemos unido al Consejo de Derechos Humanos …. Y traemos nuestras prioridades aquí, a esta institución – por ejemplo, a través de la reunión del Consejo de Seguridad que yo presidiré mañana, sobre la no proliferación nuclear y el desarme.

La Bahía de Guantánamo, la guerra en Irak, el tratado de prohibición de pruebas nucleares, el “proceso de paz” de Oriente Medio, calentamiento global, ayuda exterior, cuotas sin pagar en las Naciones Unidas – esta es una larga lista de quejas que tiene la izquierda internacional contra la independencia y la autoafirmación americanas.

Los más reveladores, sin embargo, son los dos últimos puntos de la lista de Obama. ¿Por qué necesitamos unirnos de nuevo al Consejo de Derechos Humanos? Durante años, la ONU ha insistido en poner su Consejo de Derechos Humanos bajo el control de los violadores de derechos humanos – de regímenes criminales como Siria y Libia. Nos retiramos en protesta de este “club de tiranos”, donde a estados con un único partido político se les dio el poder de ser los jueces de la libertad política. Ahora, Obama ha vuelto a las andadas.

Aún más significativo es la última línea de la lista de disculpas de Obama: su promesa de que vamos a “traer nuestras prioridades aquí, a esta institución.” ¿Qué significa eso? Significa que cada vez que los intereses de EE.UU. estén en riesgo, vamos a ir a través de las Naciones Unidas en primer lugar. Esto hace que la ONU se convierta en el guardián de la política exterior de EE.UU.

¿Ha habido alguna vez un presidente americano que estuviera tan dedicado a disminuir el poder de su nación en el mundo? Quiero decir, sin contar a Jimmy Carter.

Ahora avancemos al discurso de Netanyahu como ejemplo de una visión del mundo diametralmente opuesta. La mayoría de los informes sobre su discurso [texto en castellano] se centraron en la condena que hizo Netanyahu de las naciones que permanecieron sentadas durante el discurso anterior del dictador iraní Mahmoud Ahmadinejad negando la existencia del Holocausto nazi. Pero he aquí el argumento central de Netanyahu:

  • La mayor amenaza que enfrenta el mundo hoy es el casamiento entre el fanatismo religioso y las armas de destrucción masiva, y el desafío más urgente que enfrenta este órgano es prevenir que los tiranos de Teherán adquieran armas nucleares.
  • ¿Son capaces los estados miembros de las Naciones Unidas de encarar ese desafío? …
  • El pueblo de Irán está valerosamente enfrentando este régimen. Personas de buena voluntad en todo el mundo están con ellos, al igual que los miles de personas que han estado protestando fuera de esta sala. ¿Estará también a su lado las Naciones Unidas?
  • El jurado aún está deliberando sobre las Naciones Unidas, y los signos recientes no son nada alentadores.
  • En vez de condenar a los terroristas y a sus patrocinadores iraníes, algunos presentes aquí han condenado a las víctimas. Eso es exactamente lo que hizo un informe reciente de la ONU en Gaza, falsamente equiparando a los terroristas con aquellos que fueron atacados.
  • Durante ocho largos años, Hamas, desde Gaza, ha disparado miles de misiles, morteros y cohetes contra ciudades israelíes cercanas. Año tras año, mientras estos misiles eran lanzados deliberadamente contra nuestros civiles, ni una sola resolución de la ONU fue aprobada condenando esos criminales ataques.
  • No oímos nada – absolutamente nada – del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, una institución con el nombre equivocado, si alguna vez hubo alguna.
  • En 2005, con la esperanza de promover la paz, Israel se retiró unilateralmente de cada centímetro de Gaza. Desmanteló 21 asentamientos y sacó del lugar a más de 8.000 israelíes. No conseguimos la paz. Al contrario, conseguimos una base de terror apoyada por Irán a cincuenta millas de Tel Aviv. La vida en los pueblos y ciudades israelíes cerca de Gaza se convirtió en una pesadilla.
  • Como resultado, los ataques con cohetes de Hamas no sólo continuaron, sino que se multiplicaron por diez. Una vez más, la ONU mantuvo silencio.

Es al contrastar con Netanyahu cuando la inversión mortal en la visión del mundo de Obama se vuelve clara. Desde el punto de vista de Netanyahu, gente buena viene a la ONU y exige que ésta mantenga sus propias normas morales independientes. Proponiendo desafíos morales y esperando que la ONU esté a la altura, ellas la juzgan por su respuesta. (Y el juicio es necesariamente duro.) Sin embargo, Obama invierte ese enfoque. Desde su perspectiva, es la ONU quien está juzgando a los Estados Unidos, y éstos tienen que arrastrarse delante de las Naciones Unidas suplicando la aprobación del mundo.

La cuestión aquí es mucho más profunda que los puntos de vista de los dos líderes sobre la ONU. La diferencia es algo que está en sus almas. Ayn Rand describió el tema de su novela El Manantial como “individualismo contra colectivismo, no en política, sino en el alma del hombre”. La historia contrastaba a su héroe Howard Roark, el innovador que mantiene sus propias normas independientes, contra el “todo-vale” Peter Keating, cuyo objetivo es adaptarse a las normas establecidas por otros.

Pues acabamos de descubrir hasta qué punto nuestro presidente es un Peter Keating, un hombre con  colectivismo en su alma. Si los matones en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU no aprueban nuestra conducta, la reacción inmediata de un hombre independiente es: al diablo con ellos. La reacción instintiva de Obama es que tenemos que hacer algo para apaciguar a los matones.

Esto explica por qué el objetivo diplomático inmediato del discurso de Obama es muy probable que fracase. Obama espera demostrar que apaciguando y aplacando a las Naciones Unidas puede conseguir que ellos retribuyan imponiendo nuevas “duras” sanciones económicas contra Irán. Las sanciones no son realmente tan duras, pero eso no es lo que importa. Al comunicar su deseo de ser aceptado por la ONU, y su actitud de poner a las Naciones Unidas primero y a los intereses de Estados Unidos después, Obama reduce enormemente las probabilidades de que la ONU haga alguna cosa para proteger nuestros intereses.

En un momento surrealista, tuvimos que oír esa noticia por boca de los franceses. Haciendo sus propias observaciones durante una conferencia de las Naciones Unidas sobre la proliferación nuclear, el presidente francés Nicolas Sarkozy ofreció una respuesta mordaz a la llamada de Obama para una nueva ronda de maniobras diplomáticas contra Irán:

  • La gente de todo el mundo está escuchando lo que estamos diciendo, nuestras promesas, nuestros compromisos y nuestros discursos, pero vivimos en un mundo real, no en un mundo virtual.
  • Nosotros decimos: las reducciones deben ser hechas. Y el presidente Obama incluso ha dicho, “Sueño con un mundo sin [armas nucleares]”. Sin embargo, ante nuestros propios ojos, dos países están haciendo exactamente lo contrario. Desde 2005, Irán ha violado cinco resoluciones del Consejo de Seguridad. Desde 2005, Secretario General, la comunidad internacional ha instado a Irán a entablar diálogo. Una oferta de diálogo se hizo en 2005, una oferta de diálogo se hizo en 2006, una oferta de diálogo se hizo en 2007, una oferta de diálogo se hizo en 2008, y otra se hizo en 2009. Presidente Obama, yo apoyo la mano extendida de los americanos. Pero, ¿qué ha ganado la comunidad internacional con estas ofertas de diálogo? Nada. Más uranio enriquecido, más centrifugadoras, y además de eso, una declaración de los líderes iraníes proponiendo borrar del mapa a un estado miembro de las Naciones Unidas.
  • ¿Qué estamos haciendo? ¿Qué conclusiones estamos sacando? Llega un momento en que los hechos son obstinados y decisiones deben ser tomadas.

Esa frase de los hechos ser obstinados tiene un poco más de sentido si conoces el contexto: Sarkozy quería usar su discurso para revelar el descubrimiento por parte de las agencias de inteligencia occidentales, de otra instalación de enriquecimiento de uranio oculta en Irán. Pero la administración de Obama le forzó a abandonar esa noticia para no echar a perder la ilusión de cortesía internacional en la ONU.

¿Y cómo respondió Irán a todo esto? Realizando una prueba de lanzamiento de misiles, en muestra deliberada de provocación.

Como dice el viejo refrán, libera tu mente y el resto seguirá. Lo contrario también es cierto, como Obama está demostrando: entrégate al colectivismo en alma – y la entrega en el “mundo real” le seguirá.

 

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2 comentarios

  1. Es la diferencia entre un abogado charlatan (Obama) y un verdadero estadista (Bibi).
    El primero es tan ególatra e ingenuo que cree que con sus palabritas dulces y palmaditas conciliatorias puede seducir a los ayatollahs y así desistirlos de tener bombas atómicas.
    El segundo es tan sensato y realista que sabe que, diga lo que diga, no puede revertir los impulsos destructivos de fánaticos ultra-religiosos que quieren sumergir al mundo entero bajo los mismos cánones salvajes que gobiernan la vida de sus pueblos.
    Cada uno, en su fuero íntimo, sabrá que clase de líder prefiere.
    Israel eligió al segundo, y lo sigue eligiendo día tras día.

  2. Excelente artículo y muy acertado. No obstante, un poco desactualizado. Esperemos que, a estas alturas, Obama se haya dado cuenta de su error (no importa que se niegue a reconocerlo, importa que cambie de mentalidad). Al parecer Bush no estaba equivocado y hay enemigos que no quieren negociar. Prueba de este cambio en la actitud de la actual administración de la Casa Blanca es su negativa a aceptar incondionalmente las demandas palestinas, el endurecimiento de las sanciones, un cambio en el texto discursivo del presidente norteamericano y muchas otras movidas secretas.

    En cuanto a Bibi, su percepción no cambió nunca. Porque siempre tuvo razón. Él sabe que no puede equivocarse ni hacerse ilusiones al respecto, porque de eso depende la supervivencia de su propio pueblo. Es el Churchill de nuestros tiempos y, por el bien del mundo libre en su totalidad, esperemos que Obama sea un nuevo Roosevelt.

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