Sobre el nuevo antisemitismo y el nuevo despertar del mundo árabe

Antes que nada, disculpen mis colegas y los analistas pesimistas, pero en esta ocasión debo discrepar con los escépticos (que lo son con justa razón, vale la pena aclarar). Ya que, en lo personal, considero que las actuales revueltas árabes que sorprendieron al mundo, pueden ser más beneficiosas para la democracia, la pacificación y la estabilidad de la región, amén de perjudiciales para el odio antiisraelí, de lo que muchos piensan. ¿Por qué? Por el simple hecho de que la guerra y el enemigo externo (“el judío” siempre culpable de todo) ya no constituye una excusa tan válida que puede utilizar el tirano de turno a la hora de distraer a su pueblo de los males internos, para seguir subyugándolo y empobreciéndolo. También están llegando a su fin los argumentos, clichés y el ethos mitológico del neoantisemitismo nazibolchevique, con sus judenrat colaboracionistas y aliados islamofascistas, que señalaban con el dedo acusador a Israel como el responsable principal de esa región tan volátil y violenta. Como dijeron en un post anterior: cambió el foco. Sí, cambio el foco y, gracias a estas revueltas, ya no es políticamente incorrecto llamar a los dictadores por su nombre. Ya no es políticamente incorrecto hablar de los verdaderos enemigos de las naciones árabes: la falta de paz, pan, trabajo y libertad. En definitiva, ya no es políticamente incorrecto decir la verdad.

 –

En un excelente artículo de Daniel Pipes acerca de los judíos antisionistas y detractores de Israel, se aclara de manera bastante obvia que, al igual que un judío no tiene mayor legitimidad que el resto de los mortales cuando defiende a Israel, tampoco debería tener mayor legitimidad quien lo ataca, puesto que los judíos no son mas que seguidores de una fe, no de un movimiento político. Yo quisiera agregar, con perdón al brillante Daniel, que esa definición se queda demasiado corta y conceptualmente es errónea. Puede que el Judaísmo sea una fe, cultura, sistema de valores, tradición o simplemente una religión. Pero los judíos (étnicamente hablando) son un pueblo… y en todos los pueblos hay garcas, autoodiadores y traidores. La supuesta identidad judía de un propagandista antiisraelí es irrelevante. Si un tipo dice mentiras o acusaciones discriminatorias, vamos a discutir lo que dice, no su color, cultura, nacionalidad, religión, origen, orientación sexual o identidad étnica. Eso no le debería otorgar o restar ningún tipo de legitimidad adicional.

 –

Hay que destacar que, para evitar caer en el simplismo metodológico, un antisemita no es únicamente aquel enfermo que desearía acribillar a cualquier hebreo saliendo de una sinagoga en Brooklyn. Por el contrario, para el antisemita (tal vez con la excepción del nazismo) siempre existió una clase de judío aceptable… el que se convertía, el que abandonaba su cultura, el que se iba, el que aceptaba ser marginado, el sumiso que no se defendía, el que renunciaba a su ciudadanía, etc. La única diferencia del reciente antisemitismo “antisionista” con otros tipos de antisemitismo del pasado (ya sea el religioso, helenista, racial, nacionalista o cualquier otro) es que el tipo de judío aceptable pasa por aquel que renuncia a sus derechos nacionales y su autodeterminación como pueblo (básicamente el que niega el derecho del Estado judío a existir). Y cuando hablo de la judeofobia de tipo antisionista, también incluyo al que, bajo la excusa de una supuesta “crítica honesta”, mira con lupa, exagerada y desproporcionadamente, los errores de Israel (reales o inventados), pero relativiza o ignora deliberadamente las barbaridades de sus enemigos u otros actores sin relación con el conflicto (es precisamente lo que solemos denominar DEMONIZACIÓN o doble vara). En otras palabras, de los 192 países del mundo, solamente el judío debe tener una supuesta pureza moral (léase “dejarse matar”), como si tuviera de vecino a Suiza o Dinamarca, para ser “aprobado” por esa intelectualidad “progresista” que considera que el principal problema de Oriente Próximo pasa por una democracia más pequeña que la provincia de Tucumán. Eso constituye las cuatro cosas juntas: discriminación, racismo (humanitario), autismo y antisemitismo.

 –

En algunos casos, los mitos antisemitas de antaño, que tenían como blanco al judío de los individuos, se trasladan directamente al judío de los países: “Israel es el culpable de todos los males del mundo árabe”, “Israel extrae órganos de los haitianos”, “Israel asesina niños palestinos”, “Israel es sanguinario”, “el sionismo es una ideología pérfida y malvada”, “los sionistas no aceptan a su Mesías, Rey de la Humanidad, Salvador e Hijo de Dios (Karl Marx, of course… su dogma siempre tuvo razón, no?), además de los “pequeños mitos” ridículos que perduran aún después de comprobarse su falsedad, llámese “al-Dura”, “masacre de Jenin”, “comercialización de órganos – versión sueca”, “Goldstone” o “los protocolos de los sabios de Sión”. En realidad no importa cuál sea la acusación de turno y qué tan verosímil resulta para la opinión pública, porque todo finalmente deriva en la conclusión criminal, aunque solapada, de que Israel es tan pero tan malo, que no tiene derecho a existir, mucho menos tiene derecho a defender a sus ciudadanos. Independientemente de que al judeófobo se le demuestre empíricamente que todas sus creencias contra Israel son un fraude, siempre encontrará un “pecado original” del judío de las naciones para negarle cualquier tipo de razón o causa justa, llámese “ocupación”, “nakba” o lo que sea. Recordemos que la judeofobia, en su ramificación “antisionista”, no es simplemente “un tipo más” de discriminación antisemita existente en la actualidad. Es EL PRINCIPAL tipo de discriminación antisemita practicada en el mundo contemporáneo, pues se trata de un discurso relativamente nuevo, aparentemente más “legitimado” y potable argumentalmente (promover el antisemitismo, bajo la acusación del deicidio o que los judíos envenenan los pozos, pasó de moda hace rato). No por casualidad ese mismo discurso es copiado incluso por sectores ideológicos dispares que, si bien no lo inventaron, se lo apropiaron de cabo a rabo (el caso de muchos militantes Tacuara-Montoneros o Biondini, por poner ejemplos de quienes afirman ser “solamente antisionistas”).

 –

Por otra parte, a pesar de que los judíos antisionistas son los menos, resulta que ser judío y tirar mierda contra Israel es una fuente segura de prestigio, fama, dinero fácil y salida laboral, especialmente en Europa y ciertos medios masivos de comunicación. Pero lo cierto es que son una minoría bastante reducida entre los judíos, tanto en Israel como en la diáspora. Que ciertos medios repitan permanentemente los apellidos “Brieguer”, “Verbitsky” o “Ilan Pappé”, no significa que ellos sean los únicos intelectuales judíos ni que representen, reciban la simpatía o aceptación de la inmensa mayoría de las comunidades judías.

– 

De hecho, cuantitativa y proporcionalmente, estimo que deben haber muchos más musulmanes que desearían poder expresar respeto u opiniones favorables hacia Israel que judíos antisionistas. Pero no pueden hacerlo porque eso significaría la marginación social en el mejor de los casos o una sentencia de muerte segura para ellos y sus familias en el peor. Afortunadamente cada vez hay más ciudadanos en esos países que piensan que la fuente de sus desgracias no recae en nadie mas que sus propios gobernantes vitalicios y, muy por el contrario a lo que creían o les decían desde pequeños, Israel no es el problema, sino parte de la solución y, en muchos aspectos, un digno ejemplo a imitar.

 –

Deseo que, producto de esta revueltas, no prospere un incremento del fundamentalismo islámico, que se alimenta sádica y cínicamente del atraso y la miseria para llevar más muerte y destrucción a todo el mundo, sino que de esas revueltas nazca una generación de líderes jóvenes, democráticos, astutos, con buenas intenciones, deseosos de traer libertad y prosperidad a sus pueblos, para que los árabes vuelvan a ser la gran nación ilustrada que nunca debió dejar de ser. Porque con esa generación podrá haber una paz segura, real y permanente, que trascienda al régimen de turno. Espero que esa nueva generación tome conciencia, no solamente de que son ellos mismos los responsables de construir su propio futuro, sino también de que pueden aprender del progreso que representa Israel, en vez de querer destruirlo. Después de todo, Israel es un modelo, un instrumento para ayudar a sacar al pueblo árabe de la edad oscura. La esperanza es lo último que se pierde.

 –

“En la Tierra de Israel, quien no cree en milagros, no es realista” (David Ben Gurión)

El foco cambio

Asi es, desde las “rebeliones” en los paises arabes el foco de atencion con respecto a Medio Oriente cambio de la habitual demonizacion de Israel a una progresiva deslegitimacion de las dictaduras arabes que oprimen a sus pueblos. Por primera vez en largo tiempo, no habia contradiccion en decir la verdad sobre esas tiranias y levantar el rating al mismo tiempo.

Ahora le toca a Siria. Recuerdo un documental que vi hace tiempo en TV sobre Bashar el Assad (obviamente pintado como un gran lider) donde su mujer decia: “Bashar hace todo por su pueblo…”. Si justamente. Hasta ahora se registran 200 muertos asesinados por su gente. Tambien se dedicaron a asesinar gente en el funeral de los mismos protestantes que habian matado dias antes. Y esto obviamente afecta al Libano, que probablemente se desestabilizara. La lista de hechos podria seguir pero seria innecesaria. ¿O acaso alguien puede seguir sosteniendo que estos regimenes no son dictaduras (a menos que seas otro tirano con miedo a que se le venga la noche)?

Y aqui vale la pena una aclaracion al respecto de otro tema. Mientras todo esto demuestra a las claras quien es el violador de DDHH en Medio Oriente y destruye el mito de que los arabes estan como estan por Israel (que tiene menos de 25 mil km2 de superficie entre 13 millones de km2 de los estados arabes), hay algunos que aun siguen buscandole la vuelta a la cuestion y recurren (porque ya no les queda otra) al hecho de que hay judios que estan en contra de Israel. Es su ultimo recurso. Si los arabes ya se levantan contra sus propios regimenes, occidente reconoce que estos son dictaduras, y el problema ni toca ni proviene de Israel entonces la unica que queda es que algun judio (al que de alguna forma logran conectar per se con Israel) les justifique el cuento de que Israel aun tiene protagonismo en los males de los arabes. Como el periodista de Haaretz Aluf Ben que afirmo algo asi como que “aunque cesen las construcciones en Ariel no sabemos si las manifestaciones en Marruecos (o Yemen, no recuerdo bien) terminarán”. ¿Que se fumo ese muchacho?. La respuesta logica al respecto de los judios anti-israelies  es: ¿y?.

Daniel Pipes lo dice mejor:

“Es una cuestión obvia, pero es necesario afirmar:

1. No todos los judíos son sionistas. Algunos creen en el socialismo universal, otros apoyan a los palestinos, otros sostienen que sólo Dios puede crear un Estado Judío, y otros se han decepcionado desde que, en 1977, la derecha asumió por primera vez al poder en Israel. Algunos odian abiertamente a Israel, otros fingen su existencia, y los más astutos se presentan como sionistas.

2. Muchos no judíos son sionistas. El sionismo cristiano empezó en el siglo XIX en Gran Bretaña, e incluyó a muchas de las principales personalidades de América, llegando a su máximo punto con Lord Balfour y Harry S. Truman, y hoy, como lo dije en 2003, “además de las Fuerzas de Defensa de Israel, los sionistas cristianos de América pueden ser el principal beneficio estratégico del Estado Judío”.

Por lo tanto, es inexacto suponer que los judíos apoyan a Israel. Suponerlo tendría también dos implicaciones lamentables: que los anti-sionistas judíos tendrían privilegios (“Soy judío, pero…”) aun cuando fueran marginalizados los sionistas no-judíos.

Los judíos son seguidores de una fe, no de un movimiento político. Cuando se refiere a política, se debe hablar de la “comunidad pro-Israel” o de “sionistas”, pero no de “judíos”.”

En defensa de la libertad

En los últimos días celebramos que fuimos liberados de Egipto; antes éramos esclavos y ahora somos libres. Sin embargo, hoy existe otro faraón: el fundamentalismo islámico. Este no se limita al pueblo hebreo, sino que pretende abarcar todo el mundo occidental. Quiere hacernos esclavos de su impulso destructivo, someternos a su ideología totalitaria e inundar nuestras tierras libres con nuestra sangre y la de sus hijos. En el texto que sigue a continuación, Pilar Rahola lo desnuda con preguntas incómodas, lo enfrenta con su singular valentía  y nos recuerda que nuestro mayor enemigo no es él,  sino el silencio de los que, por miedo o indiferencia, prefieren arrodillarse ante su presencia en lugar de levantarse y defender la libertad.      

 

Conferencia de agradecimiento por el premio Morris B. Abram Human Rights Award, que le fue concedido a Pilar Rahola el dia 5 de abril en Ginebra, por la organización UN Watch.

  

Estimados amigos, buenas noches.

“Zog Nit Keyn Mol!” “Nunca digas que esta senda es la final”… Así empieza el himno de los partisanos del gueto de Varsovia, cuya heroica lucha enaltece el alma humana. Al saber que tendría el honor de recibir el premio que lleva el nombre de Morris Berthold Abram, el gran luchador de los derechos humanos, recordé la belleza de este triste himno. ¿Qué debía pensar Morris Abram cuando formó parte del Tribunal de Nüremberg  y los tuvo allí, cerca, ese conjunto de seres humanos convertidos en una masa informe, criminal y malvada? Quizás pensó en el silencio de los buenos, no en vano las mayores crueldades del mundo no se han edificado sobre la maldad de los malos, sino sobre el pesado silencio de los buenos.

Sobre el silencio, sobre la indiferencia y sobre la traición. ¿Cuántas traiciones a los derechos humanos y cuánto silencio acumulan nuestras sociedades libres, nuestros intelectuales, nuestras organizaciones? Miren el magnífico ejemplo de Libia. ¿Nos preocupaban los derechos humanos cuando le dábamos la mano a Gadafi, lo invitábamos a las fiestas y le vendíamos nuestros juguetes bélicos? No. Gadafi solo nos ha preocupado cuando ha puesto en peligro nuestra estabilidad energética. Y es que un dictador en el poder es un amigo, pero un dictador derrotado, es un dictador. Traición y silencio. Miren el silencio y la traición a los derechos que proyectamos sobre las dictaduras del petro-Islam, con sus mujeres esclavas, sus leyes tiránicas, su odio a la libertad. Miren los miles de muertos por la tiranía sudanesa, ¿A quién importan? Miren la locura de Irán, avanzando en su carrera nuclear para poder asesinar masivamente ¿Donde están los ruidosos antiisraelíes que vociferan su solidaridad con las víctimas en las calles del mundo, ante estas atrocidades? ¿Por qué no se pasean con sus flotillas de la libertad por las costas iraníes, por las de Arabia Saudita, por las de Siria? Y la magnífica ONU. ¿Por qué mantiene a algunas de las dictaduras más feroces en sus Consejo de Derechos Humanos? Silencio y traición. Y así miles de víctimas lloran su tragedia al margen de los focos, de las pancartas, de las manifestaciones, de las resoluciones de Naciones Unidas.

Es por ello, estimados amigos de UNWatch, que agradezco enormemente el galardón que hoy me ofrecen. Porque lo interpreto como un premio contra el silencio, contra la indiferencia y contra la traición. Los premiados que me han precedido honran la memoria de Morris Abram con una categoría que no alcanzo y solo puedo sentirme orgullosa de pertenecer a la misma lista de personas como la iraní Nazanin Afshin-Jam, o la ruandesa Esther Mujawayo o la afgana Massouda Jalal, valientes mujeres de nuestro tiempo, auténticas Nelson Mandelas femeninas que han alzado su voz contra el miedo y contra la tiranía. Soy una humilde seguidora de su legado y de su compromiso, convencida de que las mujeres del siglo XXI seremos las grandes portadoras de la bandera de la libertad.

Permítanme que les explique por qué estoy aquí, en esta encrucijada de causas que me animan a alzar la voz. Primero, porque la única condición moral de un intelectual, es la del compromiso. Pero no el compromiso fácil con las pancartas y las consignas previsibles, sino con los valores que nos configuran como civilización. Un compromiso contra los tiranos. Pero también contra los amigos que prefieren mirar hacia otro lado y disparar a las dianas fáciles, porque el miedo o el prejuicio les impiden saber quiénes son los verdaderos enemigos. Es un compromiso con los valores que nacieron en el primer texto fundacional de nuestra historia moderna, las Tablas de la Ley, el inicio de la modernidad. Y siguiendo el hilo rojo de esas Tablas, continuaron con el Derecho Romano, charlaron con Spinoza, construyeron la Ilustración y aterrizaron en la Carta de Derechos Humanos. Ese es el compromiso moral de nuestros tiempos: la defensa de los valores de nuestra civilización. Es el compromiso de Irena Sendler, de Morris Abram, de Baruj Tenembaum, de Nazanin, Esther o Massouda, no importa la religión o la cultura, porque nos unen esos mismos valores… Y sin ese compromiso, nuestra sociedad no existiría. Aprovecho, pues, este extraordinario honor que me otorga UNWatch para denunciar a todos aquellos colegas del mundo de las ideas y del periodismo que callan ante la esclavitud de la mujer en el Islam, ante la persecución de los homosexuales, de los cristianos, de los librepensadores, ante las ideas totalitarias que pueblan el planeta. Y mientras callan contra las dictaduras y sus tiranos, chillan contra dos grandes democracias, quizás porque gritar, por ejemplo, contra Israel o contra Estados Unidos sale gratis. De hecho, contra Israel se vive mejor. Pero alzar la voz contra el Islam fundamentalista, eso sí que resulta un compromiso de riesgo.

También estoy aquí porque creo que los valores de la libertad están amenazados por una ideología totalitaria que nos ha declarado abiertamente la guerra. Y no hablo de una religión o de una cultura, sino de una ideología, la del islamismo fundamentalista. Si en el siglo XX la humanidad tuvo que enfrentarse al reto totalitario del estalinismo y del nazismo, el siglo XXI se enfrenta a una ideología de muerte que contamina a miles de cerebros y mata a miles de personas. Y no solo se trata de organizaciones terroristas escondidas en las montañas del mundo. También se trata de países felizmente sentados en la Asamblea General de la ONU, y cuya maldad legal esclaviza a sus ciudadanos, mientras financia por todo el mundo a imanes fanáticos. Es una ideología que utiliza y vampiriza la tecnología del siglo XXI pero que aspira a volver a la Edad Media, y que usa nuestra democracia para intentar destruirla. Soy una mujer libre de un país libre, pero a mi lado millones de mujeres no pueden amar a quien quieren, pueden ser mutiladas genitalmente, lapidadas, marcadas con ácido, abusadas, despreciadas, sometidas a la maldad feudal. Esa ideología que las odia, nos odia a todos, porque odia la libertad. Este premio lo dedico a ellas, a las mujeres encarceladas en los burkas de unas leyes malvadas. Los países que las esclavizan, se sientan tranquilamente en la ONU, nadie les monta manifestaciones en contra y hasta forman parte del Consejo de Derechos Humanos. Algún día tendremos que preguntarnos a dónde fue a parar el sueño de Eleanor Roosevelt de una Liga de Naciones que tenía que garantizar la libertad de los pueblos. Hoy la ONU es todo lo contrario, es el blanqueador de las oscuras entrañas de muchas dictaduras.

Estoy aquí porque no creo en el choque de civilizaciones, pero creo en el choque histórico entre civilización y barbarie, y creo también que estamos en un momento delicado y trascendente. Estoy aquí porque amo a los disidentes de la dictadura iraní, pero odio a los bárbaros que gobiernan Irán. Porque amo a los intelectuales, los estudiantes, los jóvenes egipcios, pero temo a los musulmanes fanáticos que quieren usar sus revueltas para instaurar leyes feudales. Estoy aquí porque amo a todas las religiones, pero lucho contra aquellos que usan a Dios para el odio, el fanatismo y la muerte. Y el riesgo de contaminar a miles de cerebros que habitan en Europa, o en América o en cualquiera del mundo, es más alto de lo que nos atrevemos a reconocer. Por eso estoy aquí, también, porque la ideología totalitaria que esclaviza seres humanos en las dictaduras teocráticas, también quiere esclavizar sus mentes en las democracias occidentales.

Y sí, estoy aquí porque creo que Israel es la avanzadilla de la lucha por esos valores de libertad. Y que la criminalización que sufre por parte de muchos intelectuales occidentales tiene que ver con una mirada tuerta que ve el mundo al revés y que, en su delirio, está traicionando los valores que dice defender. Estoy aquí porque creo en Albert Camus cuando le dijo a Jean-Paul Sartre que defender a Stalin no era defender la libertad. A los muchos aprendices de Sartre les digo, en homenaje a Camus, lo mismo: defender la libertad no es callar ante las maldades del islamismo fundamentalista, no es minimizar el terrorismo, no es llorar solo por unas víctimas y despreciar a otras, ni es criminalizar a una democracia que lucha por sobrevivir rodeada de dictaduras que quieren verla destruida. Eso no es luchar por la libertad. Eso es perpetuar la peor tradición de izquierdas, la que no lloró por las víctimas de Stalin, miró hacia otro lado con Pol Pot y aún perdona a Castro. Y ahora, del viejo poster del Che Guevara a la kefia palestina, la misma ceguera y la misma inversión de valores: no lloran por las víctimas del terrorismo islamista, miran hacia otro lado con las Sirias y los Irán y aún perdonan a los Hamás y Hezbollah.

Permitan que mencione a Neville Chamberlain y a Irena Sendler. Son los dos polos del comportamiento humano, ante el reto totalitario. Mientras Chamberlain se fue de paseo con Hitler, le dio la mano y decidió mirar hacia el lado oscuro de su conciencia, Irena Sendler dio la mano a las víctimas, se jugó la vida y salvó vidas. Hoy pasa exactamente lo mismo y mientras unos se esconden en sus miedos y creen que dando la mano a los dictadores teocráticos garantizan su vida opulenta, otros dan la mano a sus víctimas. La gran luchadora por las libertades, la siria Waffa Sultan, me dijo hace unos meses en Estados Unidos, “tenemos un proverbio árabe que dice: si me necesitas, te poseo”. ¿Es eso lo que nos ocurre? Que al necesitar su petróleo, poseen nuestro silencio?¿Es tan frágil nuestro sistema de libertades, que se sustenta en el miedo, el apaciguamiento y el silencio? Sin duda eso es hoy Naciones Unidas y eso es también una parte importante de nuestro mundo intelectual, periodístico y político: miedo, apaciguamiento y silencio.

Contra el miedo, premios como los de UNWatch, que dan honor a la lucha por las libertades. Contra el apaciguamiento, el compromiso de Nazanin Afshin-Jam, de Esther Mujawayo, de Massouda Jalal, de tantos y tantas. Y contra el silencio, la palabra libre.

Dijo Winston Churchill, “El coraje es la primera de las cualidades humanas, porque es la que te garantiza todas las demás”. ¡Coraje! Dedico este premio a ellos, a los hombres y mujeres de la historia que han tenido el coraje de luchar contra la barbarie, el dolor y el miedo para defender la libertad. Gracias.

Muchas gracias.

 

Difusion: www.porisrael.org

Jag Sameaj para todos

Desde el Rejunte les deseamos Jag Sameaj a todos, y que tengan un Seder especial donde festejemos una vez más nuestra libertad.

Acá les dejo un video muy gracioso:

y un artículo de Rajel Hendler que fue publicado en Aurora Digital, con un gran mensaje de libertad y sionismo:

“Esclavos fuimos del Faraón en Egipto y Dios nos sacó de allí

Autora: Rajel Hendler

“Esclavos fuimos del Faraón en Egipto y D-os nos sacó de allí con mano fuerte y brazo poderoso; y si D-os, bendito sea, no hubiera redimido a nuestros padres de Egipto, tanto nosotros como nuestros hijos, seríamos esclavos del Faraón en Egipto”¨¨.
Con estas palabras inicia el padre la respuesta de la Hagadá a las cuatro preguntas de sus hijos. Con estas palabras comienza la narración que revela el secreto de la fiesta de Pesaj.
Fuimos esclavos y hoy somos libres; es en esencia el significado de la celebración, que se puede resumir en esta expresión: pasamos de esclavos a hombres libres.
Debemos sentir plenamente el sentido de la palabra libertad, en su concepto profundo de dignidad humana, de auto emancipación y en el sentido amplio de pueblo y nación libre, independiente.
Después de más de medio siglo, podemos nosotros los judíos, al recitar la Hagadá, vivirla plenamente. Una vez más en nuestra milenaria historia se ha operado el milagro de la liberación.
Libre y soberano nuestro Estado de Israel. Porque sus hijos, benditos sean, con mano fuerte y brazo poderoso han luchado, liberado y reconquistado el suelo de Israel.
Y empleando las palabras de la Hagadá: “¨¨Y si estos hijos, benditos sean, no hubieran empuñado el brazo poderoso, nosotros, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, esclavos serían”.¨¨
Tal es el valor que hoy y siempre, debe tener la celebración de Pesaj para los judíos del mundo entero. Fundir el pasado con el presente; ambos son impresión sublime del imperecedero espíritu de nuestro pueblo, de nuestra nacionalidad.
Toda la historia hebrea, toda la vida judía y sus acontecimientos, son la síntesis, la resultante de ese espíritu, sediento siempre de libertad, luchando por la dignidad humana.
Entonces surgió Moisés, quién sembró en los esclavizados judíos de Egipto el germen de la liberación, quién los llamó a la rebelión y con mano fuerte los sacó de Egipto.
En nuestros tiempos nació un Herzl, quien llamó a las masas judías de Europa, quien fue el Moisés de esta época, “¨ya que el destino siempre halla un medio para atraer al hombre que necesita para un fin determinado”¨¨ como escribe Stefan Zweig.
También Herzl como Moisés encontraron al principio resistencia a su ansia de emancipación entre sus hermanos, que no lo sentían como su conductor.
Moisés sacó a sus hermanos de la esclavitud en Egipto; en el desierto se abocó a reeducarlos, a inculcarles el sentimiento de dignidad humana; y retó al pueblo que se arrodillaba ante el becerro de oro.
Retó Hertzl a los judíos de su época que se arrodillaban ante el becerro de la asimilación y se creían felices en la Europa de aquellos días, algunos abjurando de su judaísmo, queriendo confundirse con los demás pueblos, deslumbrados por el espejismo de la idea de igualdad.
Moisés llevó a su pueblo la palabra de Dios. Herzl llevó a su pueblo la palabra de Sión.
Murió Moisés sin poder entrar en la Tierra Prometida. “¨¨Y lloraron los hijos de Israel la muerte de Moisés en los campos de Mohab….”¨¨
Dejó de existir Herzl antes de haber realizado el sueño de la vieja-nueva patria.
Zweig, en su libro “El mundo de ayer”,¨¨ describe así el día de la muerte de Herzl: “¨¨Fue un día extraño, un día de julio inolvidable. Porque de pronto, comenzaron a afluir de todas las estaciones de la ciudad, en cada tren, de día y de noche, hombres judíos orientales y occidentales, turcos y rusos. Nunca se sintió más claramente que había sucumbido el dirigente de un gran movimiento, uno de esos forjadores de ideales que se levantan en un pueblo a enormes intervalos”.¨¨
Porque Herzl llevaba en su interior aquella llama inextinguible de libertad que encendió Moisés, cuando vio la zarza ardiente, que nunca se apagó.
En breve celebraremos el aniversario de la proclamación de la Independencia de Israel. Ya la historia está escribiendo la nueva Hagadá de la libertad reconquistada.
Quiera la Providencia que ya se haya cerrado el último capítulo de esclavitud para nuestra historia y la del mundo entero. Quiéranlo los hijos de Israel, las juventudes judías de todas las comunidades; que prosiga el renovado éxodo hacia la Tierra Prometida de todos los confines del mundo para que juntos consolidemos la libertad y soberanía nacional.
Tal es nuestro mensaje de Pesaj, brindando unidos por la paz y la confraternidad.
Jag Sameaj

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/MundoJudio/20761/

Chau Assad

Chau Assad. Ya está, se te acabó la joda.

¿A cuántas personas más vas a matar? ¿A cuántos activistas más vas a torturar?

Se dice que ya mataste a más de 200… ¿Para qué? ¿Para qué tu familia pueda gobernar por otra semana, por otro mes, por otro año como muchísimo?

¿No te das cuenta que el pueblo sirio no cree en tus “concesiones” ni en tu patética sonrisa de líder “benevolente”?

¿No te das cuenta que con cada bala que sale de tus armas salen 10 personas más a la calle?  

La facebook revolution golpea las puertas de tu castillo, rey; y va a sacarte a patadas antes de que te des cuenta. De hecho, muchos de tus altos oficiales ya evacuaron a sus familias: saben que tu pandilla de fieles y tus fuerzas de seguridad no pueden callar las voces de miles de personas reclamando “libertad”.

Y, a diferencia de mi reacción cautelosa frente a la revolución egipcia, cuando sigas el camino de Mubarak voy a festejar tranquilo. ¿Sabes por qué? Porque sea cual fuera el destino de Siria, su gente y el mundo van a estar mejor que con un promotor del terrorismo islámico, aliado estratégico e ideológico de Irán, intermediario de armas entre Rusia y El Hamas y aspirante a desarrollar armamento nuclear para utilizarlo contra la única democracia que lo rodea.

En la semana de Pesaj, te mandamos un gran saludo desde Elrejunte.il y te despedimos con un fuerte AM ISRAEL JAI   

PD: Esperamos que hayas podido disfrutar de los Altos del Golán cuando eras chico, porque nunca los vas a volver a pisar en tu vida.

El error de Europa

¡Qué error hemos cometido!

Por Sebastián Vivar Rodriguez, periodista español, Barcelona (España). Premio Internacional de Literatura.

Caminaba por la Rambla del Raval (Barcelona) y lo vi claro: Europa murió en Auschwitz. Nosotros asesinamos a seis millones de judíos, para acabar importando 20 millones de musulmanes por lo común integristas. ¿Qué no es posible generalizar?

Bien, en vista de cómo nos han ido las cosas yo creo que sí se puede generalizar. ¿Que si hay excepciones? De acuerdo… pero son excepciones.

Para el resto, es decir, en general debe decirse que en Auschwitz quemamos la cultura, la inteligencia y la capacidad de crear riqueza; quemamos al pueblo del mundo, el que se autoproclama el elegido de Dios. ¡Porque es el pueblo que ha proporcionado a la Humanidad las mayores mentes capaces de cambiar el rumbo de la historia (Cristo, Marx, Eintein, Freud), y grandes momentos de progreso y bienestar! Y es preciso decir también que el resultado de relajar fronteras y del relativismo cultural y de valores bajo el absurdo pretexto de la tolerancia han sido estos 20 millones de musulmanes, a menudo analfabetos y fanáticos que Europa ha dejado entrar y que en el mejor de los supuestos están, como decía, en esta Rambla del Raval, expresión máximo del tercer mundo y del gueto y que en el peor de los casos preparan atentados como el de Manhattan o el de Madrid, en los pisos de protección oficial que les proporcionamos día a día. Hemos cambiado a la cultura por el fanatismo, a la capacidad de crear riqueza por la voluntad de destruirla, a la inteligencia por la superstición.

Hemos cambiado el instinto de superación de los judíos, que ni en las peores condiciones imaginables se han cansado nunca de querer un mundo mejor en paz, por la pulsión suicida de Leganés. Los diamantes como riqueza portátil para la próxima vez que deban huir, por las piedras palestinas contra cualquier intento de paz.

Hemos cambiado el orgullo de sobrevivir, por la obsesión fanática por morir, y de paso matarnos a nosotros y a nuestros hijos.

La población islámica global es aproximadamente 1.200.000.000; eso es UN MIL MILLONES DOSCIENTOS MILLONES o 20% de la población del mundo. Han recibido los premios Nobel siguientes:

Literatura:
1988 – Najib Mahfooz

Paz:
1978 – Mohamed Anwar El-Sadat
1990 – Elias James Corey
1994 – Yaser Arafat:
1999 – Ahmed Zewai

Economía:
(cero)

Física:
(cero)

Medicina:
1960 – Peter Brian Medawar
1998 – Ferid Mourad

TOTAL: SIETE (7)

La población judía global es aproximadamente 14.000.000; éso es CATORCE MILLONES o cerca de 0.02% de la población del mundo. Han recibido los premios Nobel siguientes:

Literatura:
1910 – Paul Heyse
1927 – Henri Bergson
1958 – Boris Pasternak
1966 – Shmuel Yosef Agnon
1966 – Nelly Sachs
1976 – Saul Bellow
1978 – Isaac Bashevis Singer
1981 – Elias Canetti
1987 – Joseph Brodsky
1991 – Nadine Gordimer World

Paz:
1911 – Alfred Fried
1911 – Tobias Michael Carel Asser
1968 – Rene Cassin
1973 – Henry Kissinger
1978 – Menachem Begin
1986 – Elie Wiesel
1994 – Shimon Peres
1994 – Yitzhak Rabin

Física:
1905 – Adolph Von Baeyer
1906 – Henri Moissan
1907 – Albert Abraham Michelson
1908 – Gabriel Lippmann
1910 – Otto Wallach
1915 – Richard Willstaetter
1918 – Fritz Haber
1921 – Albert Einstein
1922 – Niels Bohr
1925 – James Franck
1925 – Gustav Hertz
1943 – Gustav Stern
1943 – George Charles de Hevesy
1944 – Isidor Issac Rabi
1952 – Felix Bloch
1954 – Max Born
1958 – Igor Tamm
1959 – Emilio Segre
1960 – Donald A. Glaser
1961 – Robert Hofstadter
1961 – Melvin Calvin
1962 – Lev Davidovich Landau
1962 – Max Ferdinand Perutz
1965 – Richard Phillips Feynman
1965 – Julian Schwinger
1969 – Murray Gell-Mann
1971 – Dennis Gabor
1972 – William Howard Stein
1973 – Brian David Josephson
1975 – Benjamin Mottleson
1976 – Burton Richter
1977 – Ilya Prigogine
1978 – Arno Allan Penzias
1978 – Peter L Kapitza
1979 – Stephen Weinberg
1979 – Sheldon Glashow
1979 – Herbert Charles Brown
1980 – Paul Berg
1980 – W Gilbert
1981 – Roald Hoffmann
1982 – Aaron Klug
1985 – Albert A. Hauptman
1985 – Jerome Karle
1986 – Dudley R. Herschbach
1988 – Robert Huber
1988 – Leon Lederman
1988 – Melvin Schwartz
1988 – Jack Steinberger
1989 – Sidney Altman
1990 – Jerome Friedman
1992 – Rudolph Marcus
1995 – Martin Perl
2000 – Alan J. Heeger

Economía:
1970 – Paul Anthony Samuelson
1971 – Simon Kuznets
1972 – Kenneth Joseph Arrow
1975 – Leonid Kantorovich
1976 – Milton Friedman
1978 – Herbert A. Simon
1980 – Lawrence Robert Klein
1985 – Franco Modigliani
1987 – Robert M. Solow
1990 – Harry Markowitz
1990 – Merton Miller
1992 – Gary Becker
1993 – Robert Fogel

Medicina:
1908 – Elie Metchnikoff
1908 – Paul Erlich
1914 – Robert Barany
1922 – Otto Meyerhof
1930 – Karl Landsteiner
1931 – Otto Warburg
1936 – Otto Loewi
1944 – Joseph Erlanger
1944 – Herbert Spencer Gasser
1945 – Ernst Boris Chain
1946 – Hermann Joseph Muller
1950 – Tadeus Reichstein
1952 – Selman Abraham Waksman
1953 – Hans Krebs
1953 – Fritz Albert Lipmann
1958 – Joshua Lederberg
1959 – Arthur Kornberg
1964 – Konrad Bloch
1965 – Francois Jacob
1965 – Andre Lwoff
1967 – George Wald
1968 – Marshall W. Nirenberg
1969 – Salvador Luria
1970 – Julius Axelrod
1970 – Sir Bernard Katz
1972 – Gerald Maurice Edelman
1975 – Howard Martin Temin
1976 – Baruch S. Blumberg
1977 – Roselyn Sussman Yalow
1978 – Daniel Nathans
1980 – Baruj Benacerraf
1984 – Cesar Milstein
1985 – Michael Stuart Brown
1985 – Joseph L. Goldstein
1986 – Stanley Cohen [& Rita Levi-Montalcini]
1988 – Gertrude Elion
1989 – Harold Varmus
1991 – Erwin Neher
1991 – Bert Sakmann
1993 – Richard J. Roberts
1993 – Phillip Sharp
1994 – Alfred Gilman
1995 – Edward B. Lewis
1996- Lu RoseIacovino
TOTAL: 129!

Los judíos no practican el lavado de cerebro de los niños en los campos de entrenamiento militar, enseñandoles a ser hombres-bomba explotándose, causando la muerte de judíos y de otros no-musulmanes. Los judíos no secuestran aviones, ni matan atletas en las Olimpiadas, o se explotan en restaurantes alemanes. No hay un solo judío que haya destruido una iglesia. No hay un solo judío que haya protestado matando gente. Los judíos no trafican esclavos, ni tienen líderes que llaman a la Jihad para dar muerte a todos los infieles. Quizás los musulmanes deberían considerar el invertir en educar a su gente y no en culpar a los judíos por todos sus problemas.

Los musulmanes deberían preguntarse qué podrían hacer por la Humanidad antes de exigir que la Humanidad los respete. Independientemente de lo que usted opine sobre la crisis entre Israel y sus vecinos palestinos y árabes, y aunque usted crea que Israel tiene más parte de culpabilidad, la siguiente frase realmente lo dicen todo: ‘Si los árabes depusieran sus armas hoy, no habría más violencia. Si los judíos depusieran sus armas hoy, no habría más Israel. “Benjamin Netanyahu.

Es récord histórico que el Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas, General Dwight Eisenhower, al entrar a los campos de concentracion nazis, y ver las víctimas de los campos de la muerte, pidió que se tomaran todas las fotografías posibles, y que se investigara, grabara y documentara toda informacion de los alemanes de las aldeas circundantes, a quienes se les pidió que dieran sepultura a los muertos, y revelaran toda evidencia o pista que guiara a más informacion sobre este Holocausto. Eisenhower dijo en sus propias palabras: “Consígan que todo este en expediente – consigan las películas – consigan a los testigos – porque en alguna parte del camino de la Historia algún bastardo se levantará y dirá que esto nunca sucedió”. Recientemente, el Parlamento del Reino Unido consideró quitar el Holocausto del plan de estudios de las escuelas porque “ofende” a población musulmana que reclama que el Holocausto nunca ocurrió. Ahora, a más de 60 años la segunda guerra mundial, este e-mail se está enviando como una cadena conmemorativa, en la memoria de seis millones de judíos, 20 millones de rusos, 10 millones de cristianos, y 1.900 sacerdotes católicos que “fueron asesinados, violados, quemados, muertos de hambre, batidos, exterminados y humillados”. Ahora, más que nunca, con Irán, entre otros, reclamando que el Holocausto es “un mito,” es imperativo cerciorarse de que el mundo nunca olvide. ¿Cuántos años pasarán antes de que alguien diga que el ataque contra el World Trade Center “NUNCA OCURRIÓ” porque ofende a los musulmanes?

¡Produce escalofríos imaginar un mundo dominado por fanáticos!

Israel ayuda a Japón

Hoy me llegó este mail:

LOS ISRAELIES LO HAN HECHO DE NUEVO!!! LA CLÍNICA DE LA FUERZA DE DEFENSA ISRAELÍ(FDI) COMENZÓ SU TRABAJO EN LA PREFECTURA MIYAGU, LA CUAL FUE GOLPEADA POR EL TSUNAMI

CNN: “Israel es el primero en instalar una unidad de cirugía en Japón”

● La clínica israelí incluye tratamiento ortopédico, unidad de cirugía, unidad de terapia intensiva, farmacia y habitaciones para pacientes.

● La delegación está formada por 50 doctores.

● Trajeron con ellos: 1. 32 toneladas de equipos, 2. 18 toneladas de ayuda humanitaria —10,000batas de doctores, 6.000 guantes and 150 baños portátiles.

● Con todas sus miles de millones de “petrodólares”, ¿dónde está la ayuda humanitaria de los países árabes?

Respuesta tentativa a la última pregunta:

Para poder brindar ayuda humanitaria, los regímenes árabes deberían aprender lo que significa la palabra “humanitaria”. Después de eso, la parte de “ayuda” viene sola.      

Anuncio rejuntero

Queremos informarles que abrimos una carpeta con los videos de Latma!

Latma es un grupo israelí que produce sátira política en hebreo y ocasionalmente en inglés, fundado por la brillante columnista Caroline Glick. Entre otras cosas, Latma se propone contrarrestar la hostilidad hacia Israel de la prensa israelí de izquierda, y lo está logrando con éxito.

Entre sus hitasos se destacan “la flotilla humanitaria”, “La bomba iraní” y “Los tres terrores”; todos vistos por millones de personas.

Los videos de Latma nos invitan a ver la realidad desde otra perspectiva, a desnudar a los enemigos de Israel y, sobre todo, a reirnos de su miseria.

Gracias a Sheila Brezinski, todos los videos están subtitulados al español!

Carta desesperada de un desesperado militante humanitario del Hamás‏

David Horovitz desde la mente de los palestinos !!!


Los diabólicos judíos y sus innovaciones para salvar vidas

Por David Horovitz

Jpost.com

10/04/2011


¿Cúpula de Hierro? No pensábamos que fuera a funcionar.

¿Puede sacar a nuestros cohetes del cielo? Imposible.

Pero, que el cielo nos ayude, lo hicieron. Esos judíos diabólicos. Nos están haciendo tan difícil matarlos.

Sacaron hasta los últimos padres, madres y niños, fuera de la Franja de Gaza, donde podíamos llegar a ellos fácilmente. También sacaron su ejército.

Hasta el último tanque, hasta el último soldado. Al único que tenemos aquí ahora es Gilad Shalit.

Algunos de ellos pensaron que ésto podría saciar nuestras ambiciones. Idiotas. Pensaron que la “comunidad internacional” nos haría ver el infierno, si continuábamos tratando de matarlos. Tontos. Por supuesto que no íbamos a detenernos, y por supuesto que nadie iba a detenernos. No pararemos hasta que los hayamos aterrorizado hasta que se vayan de Palestina. Y no es que estemos haciendo ningún secreto de eso; todo está ahí, en nuestra carta.

Sin embargo, el cielo nos ayude, no ceden fácilmente. Y realmente valoran la vida.

¡Incluso la de nuestro pueblo!.

Nos aseguramos que nuestros combatientes estén rodeados de mujeres y niños antes de abrir fuego. Nos aseguramos de que nuestros combatientes sean indistinguibles de la población civil, no llevamos uniformes. Y aún así los judíos insisten en contenerse en responder al fuego, hasta que puedan estar razonablemente seguros de que sólo van a matar a nuestros hombres. Increíble: Hacemos todo lo posible para que nuestra gente común muera, y ellos hacen todo lo posible para no matarlos. ¿Qué clase de mundo patas arriba es éste?

¿Cómo saben, siquiera, quiénes son nuestros combatientes? ¡Piensen en los recursos que están gastando para asegurarse de no matar a la gente equivocada! Gracias a Dios, el resto del mundo es demasiado bobo o demasiado estrecho de miras, para internalizar lo que está pasando; gracias, válgame Dios, todavía no se han dado cuenta de que estamos poniendo, deliberadamente, a nuestra gente en peligro y esos judíos están haciendo su mejor esfuerzo para no hacerles daño.

¿Y en lo que respecta a sus vidas? Como dije, cada vez es más difícil matarlos. Tienen sistemas de alerta temprana, alarmas, refugios antiaéreos, habitaciones seguras, cubos de protección de hormigón y fantásticos, heroicos servicios médicos. Imagínense, si adoptáramos este tipo de medidas, no tendríamos a nadie de nuestro pueblo muerto, y entonces ¿dónde estaríamos?

Ahora que lo pienso, si sólo dejáramos de  disparar contra ellos, no tendríamos necesidad de adoptar ninguna de estas medidas. No es como si ellos dispararan primero. Pero si dejáramos de disparar. ¿Cómo podríamos quejarnos ante el mundo acerca de esos despiadados enemigos sionistas? ¿Cómo podríamos mantener a la ONU y al resto de esos imbéciles de nuestro lado? ¿Cómo podríamos mantener al rojo vivo, en nuestro pueblo, el odio al judío? ¿Cómo podríamos servir a nuestra noble y sangrienta causa?

Pero, malditos sean, ellos y sus inteligentes innovaciones, no nos han detenido con las alarmas y los refugios. Ahora se inventaron este artilugio “Cúpula de Hierro”.

Pensábamos que ni en un millón de años iba a funcionar. ¿Van a lanzar cohetes contra nuestros cohetes y sacarlos fuera del cielo?

Sí, claro. Esto no es Xbox o PlayStation. La última vez que miré, había un cielo bastante amplio ahí.

Pero… ¡Bendita sea mi alma! ¡Lo han logrado!. Diez de nuestros cohetes explotaron en el aire, sólo en los últimos dos días. Repugnante. Estábamos seguros de que tendríamos alguna carne muerta por esas salvas.

Quiero decir, ni siquiera se supone que funciona correctamente aún; está todavía en la fase experimental, los medios de comunicación israelíes se reían de sus desarrolladores, estaban seguros de que sería inútil.

A veces, lo juro, empiezo a preguntarme si Dios está de su lado. Loco, ¿eh? No sé lo que está pasando dentro de mí. Pero miren la evidencia: Este fin de semana tuvimos un Grad que aterrizó cerca del edificio de la administración de un kibutz. Tuvimos uno al lado de una escuela en Ofakim. Ni una sola víctima mortal. Unos minutos antes, el jueves, podríamos haberle dado a un autobús lleno de escolares, cerca del Kibbutz Sa’ad. Pero no, se bajaron justo antes de que le diéramos a ese fácil blanco de color amarillo brillante, y todo lo que logramos fue un adolescente y el conductor.

¿Qué? ¿Qué es lo que dices? ¿Dejar las armas? ¿Internalizar la santidad de la vida humana?

Eso es charla ridícula. Seguidamente me dirás que hagamos las paces con ellos. Que reconozcamos que tienen derecho a vivir aquí. Que construyamos un estado al lado del suyo. Que le demos a nuestro pueblo un futuro mejor. Que dirijamos nuestra atención lejos de la guerra, de la violencia, de la muerte y del matar, hacia algo productivo.

Nunca, te lo digo. Nunca.

http://www.jpost.com/NationalNews/Article.aspx?id=215881
Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld
Difusión: www.porisrael.org

Latma (nueva traducción)

Un poco de historia y actualidad en contra de falacias antisionistas

Entre las acusaciones que buscan quitar legitimidad al Estado de Israel y borrar el vínculo histórico existente entre los judíos y su tierra, Eretz Israel, está la demonización de la empresa sionista, ver a los judíos sionistas como invasores, modernos y malignos colonizadores que llegaron a Palestina y expulsaron al pueblo palestino.
Tantas falacias contenidas en un solo argumento resultan desesperantes e irritantes, y es deber de quien se molesta en conocer la historia contrarrestar el peso de semejante ignorancia.
Al tiempo de comenzar el sionismo como movimiento de liberación nacional del pueblo judío, y llegado ya el año de creación del Estado de Israel en 1948, no existía un pueblo palestino. Palestina no estaba inmensamente habitada, y los que allí residían en desparramadas comunidades no tenían una unión como pueblo ni conciencia nacional. Eran árabes cuyo idioma y cultura no se diferenciaban del de los demás árabes de otros países. No constituían una unidad nacional con un elaborado sistema legal propio, ni desarrolladas instituciones que hicieran a una soberanía sobre el territorio. Nunca había existido un estado palestino, ni se pueden encontrar intenciones de establecerlo antes de que se levantara el Estado Judío.
Incluso el Plan de Partición de Palestina en la Resolución 181 de la ONU de 1947 recomienda dividir el territorio en un estado árabe y un estado judío. La resolución no menciona un estado palestino, puesto que no existía la noción de un pueblo palestino. Es más, la noción Palestina en los mapas del mundo y más específicamente de la región de Medio Oriente, fue introducida gracias a los judíos, que negociaban con los británicos en 1918 para que éstos establecieran una unidad territorial independiente, sobre la cual los sionistas levantarían el tan ansiado Hogar Nacional para el Pueblo Judío.
Ni los árabes de Palestina tenían conciencia de sí mismos como pueblo. Hasta eran considerados por los demás árabes y por muchos entre ellos mismos, como una provincia de Siria. Bien se expresa sobre el particular tema Julián Schvindlerman en su libro “Tierras por paz, tierras por guerra”: “Al contrario de los judíos, que establecieron reinados en el bíblico Eretz Israel, nunca en la historia de la humanidad hubo un estado palestino independiente gobernado por musulmanes en la región hoy comúnmente referida como Palestina… Nunca antes del advenimiento del sionismo hubo un interés árabe, ni siquiera moderado, por Palestina”.
La falta de una autodeterminación de los árabes que residían en Palestina, como salta a simple vista, es histórica y por falta de iniciativa propia o sometimiento de los demás países árabes luego, y no culpa del sionismo que llegó para establecer un Estado Judío en la parte del territorio que le correspondía pidiendo por la convivencia pacífica con los vecinos árabes.
Es recién en 1967, año de la desastrosa derrota de las naciones árabes en la Guerra de los Seis Días desatada contra Israel, que los palestinos comienzan a verse a sí mismos como palestinos, y a tener una noción propia como pueblo. Una prueba que afianza el recién allí creado autoreconocimiento como una entidad con identidad propia palestina, es que en 1964, y no antes, se crea la OLP, la Organización para la Liberación de Palestina. Y encima es nacida en Egipto como un instrumento títere para la consecución de los designios de Nasser, quien era el presidente en El Cairo por aquella época.

Luego de analizar el surgimiento del pueblo palestino en 1967, y no antes, destruimos parte de la argumentación antiisraelí acerca de la expulsión de un pueblo. Ahora es necesario hacer hincapié en el hecho de que el sionismo no es responsable de la expulsión de las comunidades árabes que residían en Palestina. El terrorismo árabe y las campañas bélicas contra objetivos judíos en Israel se hicieron una constante antes y a partir de la creación del Estado Judío. El no reconocimiento de las naciones árabes al derecho de autodeterminación del pueblo judío en un Estado propio, fue materializado en una guerra de exterminio contra Israel en la que participaron Egipto, Siria, Jordania, Líbano, Arabia Saudita e Irak, enviando también Yemen combatientes antiisraelíes. Los propios líderes árabes insistieron a los habitantes árabes de Palestina para que abandonaran sus hogares y no se interpusieran en lo que sería la inexorable marcha a una aplastante victoria que terminaría cumpliendo el objetivo final de “arrojar a todos los judíos al mar”. Son los líderes árabes los que generaron y perpetuaron el problema de los refugiados. Si bien es cierto que habitantes árabes fueron desplazados por fuerzas judías, esto debe entenderse que fue en el marco de una guerra no librada por los judíos, sino por los árabes, con intenciones genocidas, y los acontecimientos se dieron en el fragor de las batallas, decisiones durante combates, y no como política premeditada de los judíos antes de la guerra. Si los judíos no se defendían, no serían desplazados, sino más bien aniquilados en su totalidad.

Se podrá también escuchar por ahí que el sionismo es el quebrantador de la paz en Palestina mientras que el Islam que gobernaba Medio Oriente era muestra de tolerancia y respeto para las minorías existentes. Ni lo uno ni lo otro.
Schvindlerman cita al propio Karl Marx, que no era nada apegado al judaísmo a pesar de su ascendencia judía, quien describe la vida de los judíos bajo dominio de los árabes en Palestina como una vida de perros. El sionismo, por su parte, trajo el innegable progreso del trabajo y la tecnología, y en conjunto con la creación del Estado una sincera propuesta de convivencia pacífica con los vecinos árabes. Israel ofrecía igualdad de derechos para todos sus habitantes. El liderazgo árabe de la época, lo único que ofrecía a los judíos era muerte y destrucción. Basta solo recordar las acciones y discursos del Mufti de Jerusalén Husseini, quien prometía una guerra de exterminio, creyéndose responsable de terminar la tarea que Hitler había comenzado. No es necesario entrar aquí en el detalle de todas las guerras que Israel debió soportar desde su nacimiento; lo que sí no hay que cansarse de resaltar es que Israel es el agredido y no el agresor. Los judíos, claro está, no son los que impusieron los combates, sino la ciega ambición de aniquilación que dominaba la mentalidad árabe.
Un caso de especial injusticia es hacerlo a Israel responsable de la Guerra de los Seis Días, una de las barbaridades que me ha tocado escuchar en ese discurso antiisraelí como sea. Israel bombardeó los aviones de Egipto en su base, es verdad, pero tras rigurosos informes e inconfundibles señales que apuntaban a un ataque egipcio. Y mientras, Jordania y Siria atacaban desde otros frentes. Para comprender mejor el contexto del conflicto y la situación previa que coloreaba el inminente estallido del combate, cabe aquí citar las palabras de un amigo mío: “Y las tropas sobre el Sinaí de Egipto, la retórica asesina de Nasser, la expulsión de las tropas de la ONU, las bases sirias atacando en el Golán, etc. ¿Qué sería eso, gestos de paz?”

Y lo último que veremos aquí, es el tema “central”, para muchos, de los asentamientos israelíes en los territorios en disputa. Esto está tan mal enfocado, con un antijudaísmo galopante, que opiniones de las más desagradables y desacertadas se aprecian en círculos de los cuales uno podría esperar un razonamiento un poco más elaborado, mas que la judeofobia obstaculiza impidiendo pensamientos de mayor elaboración. Incluso muchos judíos e israelíes han caído bajo paradigmas engañosos de la opinión islámica y europea, y se muestran en contra de la construcción de asentamientos con justificativos que demuestran incomprensión del real alcance del asunto.
Con el freno a la construcción de asentamientos no se detendrá el terrorismo. Terrorismo había antes de que existiese un solo asentamiento, y continuara por más que se congelen. Ahora bien, ante ese sucio argumento de que “Israel sufre terrorismo porque construye asentamientos, invadiendo territorios, y si frenara y desmantelara los mismos se acabaría el conflicto” que ya ha sido descalificado fácilmente al demostrar que incluso antes de construcciones los árabes ya atacaban, cabe preguntarse: ¿Qué clase de moral retorcida puede equiparar asentamientos con terrorismo? ¿Qué especie de cinismo, con tintes altamente judeofóbicos, puede poner en la misma balanza el terrorismo palestino demoledor y destructor, con la construcción de asentamientos que se encuentran como mucho entre un 3% y 5% de territorios en disputa? Y hay judíos que han caído dentro de este razonamiento malvado y rechazan a los asentamientos por creerlos un justificativo del terrorismo palestino. Vemos hasta qué punto una moral altruista asume un durísimo sufrimiento, en detrimento de intereses propios o de su propio país, justificando accionares violentos e incongruentes de la parte de enfrente. Este síndrome es sufrido por parte de la izquierda israelí actual. De aquí que tiene que quedar bien en claro que Israel no tiene por qué soportar terrorismo, y debe ejercer su derecho a la autodefensa contra los enemigos que lo acechan. El mensaje es claro: no hay terrorismo para desmantelar asentamientos, hay terrorismo para hacer desaparecer al Estado Judío. No hay que minimizar las intenciones terroristas ni el alcance del problema.
El estado palestino se creará algún día, pero esto no quiere decir que los asentamientos israelíes deban desaparecer. Por el contrario, Israel debe pelear por mantener el control de los mismos y en un futuro acuerdo seguir con la soberanía sobre ellos. Desmantelar asentamientos a causa de un pedido palestino por medio del terror, es darles un premio a los enemigos de Israel, alentándolos a seguir con la violencia, porque se demuestra que por esos medios pueden conseguir sus objetivos. Israel no debe dar la imagen de la debilidad realizando concesiones cuando se lo agrede violentamente. La política de asentamientos no debe frenarse por chantajes terroristas. Esta postura es defendida por seguidores de Jabotinsky, el pensador sionista que mejor entendió el problema con los árabes antes de la creación del Estado de Israel. En La Muralla de Hierro, texto publicado en 1923, Jabotinsky escribió: “Mientras exista una mínima esperanza de que puedan expulsarnos, no negociarán esas esperanzas…”. Israel sabe que no debe darles a sus enemigos esperanzas de que puedan exterminarlo, por lo tanto no sería sensato ceder y traducir en concesiones por presiones terroristas dichos anhelos de limpieza étnica de los terroristas.
Los que piden el desmantelamiento de los asentamientos y el traslado de su gente, ¿sugieren que el estado palestino debería ser judenrein? ¿Qué opinarían al respecto si por el contrario, cuando el estado palestino fuese creado, las autoridades israelíes decidieran deportar a todos los árabes israelíes fuera de Israel? Seguramente con la velocidad de la luz se levantarían de sus sillas para gritar al unísono “¡racistas!”. Y además, de paso, lo llamarían racista a Lieberman cuando su plan de intercambio de territorios justamente propone que los asentamientos judíos en Judea y Samaria queden bajo soberanía israelí, y los pobladores de Wadi Ara bajo soberanía de la Autoridad Palestina. Si lo llaman racista, entonces que no sea por este plan.
Cuando estos fuertes críticos sean superados en el tema asentamientos con respecto al racismo, discutirán por la ilegalidad. “Los asentamientos son ilegales”, exclamarán con la furia de una tormenta. Vale preguntarles en este momento, bajo qué ley son ilegales. La IV Convención de Ginebra, que es el documento al que se alude, se refiere a territorios total o parcialmente ocupados de otro estado. En Palestina no había otro estado. Estuvo el Mandato Británico antes de 1948, y las ocupaciones ilegales de Jordania y Egipto previas a la Guerra de los Seis Días. Israel se apoderó de los territorios en una guerra de autodefensa; territorios que no pertenecían a otro estado. Así que la Convención es inaplicable en este tema. Y por si llegaran a recurrir a los Acuerdos de Oslo para intentar descalificar a los asentamientos, solo hay que contestar que los Acuerdos no contenían ninguna previsión sobre los asentamientos, y que éstos serían tratados en el Status Final, por lo que según la letra de los mismos no se consideraban ilegales y la soberanía israelí sobre los asentamientos se mantenía. De yapa se puede agregar que las negociaciones de paz se derrumbaron con la negativa de Arafat a la propuesta de Barak en Camp David en el año 2000 y el lanzamiento de la violenta Intifada palestina contra Israel. Los mismos palestinos no respetaron y quebraron Oslo.
A esta gente contraria a los asentamientos solo le faltaría plantear que Israel debe salir de Judea y Samaria así nomás y abandonar a sus ciudadanos asentadores para que los maten porque piensan distinto a ellos, dejarlos a merced del terrorismo, y más aún, premiar al terrorismo por su violencia para la consecución de objetivos políticos cediendo ante su presión y realizando concesiones. Desde la legalidad y la moralidad, la postura no puede sostenerse.

El antijudaísmo preponderante en las políticas e imperante en los discursos de los enemigos antiisraelíes o en los críticos injustificados, y que lamentablemente ha absorbido a algunos propios judíos, no debe distorsionar la imagen verdadera que tiene el Estado de Israel, que goza del status de un país legítimo, y sus posturas a la hora de defender su obrar político son las más acertadas, respecto de aquellas opiniones malintencionadas que solo buscan menoscabar sus auténticos derechos. Atención contra las falacias antisionistas que buscan dar vuelta la historia.
El sionismo no es responsable de las guerras ni promotor de un racismo invasor y despiadado; Israel no es el agresor en esta contienda. Sus enemigos sí lo son.

Ezequiel Eiben

ElRejunte.il en Facebook!!!

Entren a la pagina de Facebook del Blog!!!

A partir de ahora podremos continuar con las tareas de blog no solo desde wordpress, sino tambien desde Facebook! Esperamos su apoyo y sus comentarios!

Saludos!

Otras Perlitas de los “Rebeldes Democraticos”

Dos para pensar un rato:

-Gracias al Opinador Compulsivo, por hacerme saber de los Argentos Rebeldes. Interesante background el del muchacho mendocino, ¿habra ido a “Palestina” a ayudar en una ONG que promueve el entendimiento entre los pueblos para despues empuñar el AK 47 contra Gadafi? Que chiste raro.

Cito del articulo de Perfil :

“Maestro secundario y admirador del Che Guevara, José cruzó el Atlántico en febrero para sumarse a la resistencia insurgente contra el dictador.Su familia se enteró ayer, a través de este diario, que ahora está en la ciudad de Adjabiya, la zona más caliente de la guerra en Libia…”

“José apareció posando en una ruta libia junto a cuatro rebeldes que empuñaban rifles AK-47 y morteros de grueso calibre. Allí confesó que, aunque su rol en la batalla es el de un voluntario que brinda ayuda humanitaria, no le tembló el pulso para “tomar un fusil y disparar al enemigo cuando ha hecho falta”…”

““El siempre fue un chico que se sintió bien ayudando, desinteresado por lo económico –destacó Pablo desde su casa en Neuquén–. Es una persona especial, muy talentoso. Maneja cuatro idiomas, aprendió a hablar árabe por Internet en un par de meses.”…”

José ya había viajado a Palestina en 2010, donde estuvo ocho meses colaborando como voluntario de Cáritas. Luego regresó a la Argentina, juntó algo de dinero y se fue otra vez a Europa con su hermana. Ella volvió a San Rafael, la ciudad natal de los Piaggesi, y José se quedó allá con la idea de visitar amistades que había hecho en su viaje anterior. Pero la revolución árabe lo inspiró. El joven cambió de planes y se fue a Egipto, donde vivió la caída de Hosni Mubarak. Después se trasladó a Libia.

“José admira al Che –contó su papá–. Visitó el museo de Córdoba e incluso estaba desilusionado porque quería llevarse una camiseta de la Argentina con la cara de Guevara. Pero como la Selección quedó afuera del Mundial, dejaron de fabricarlas.”…”

-Una interesante bandera en una marcha a favor de la “democracia”.

Espero no ser un optimista idiota en creer que tal vez (apelando a la racionalidad de los seres humanos que no quieren vivir como esclavos) estas movidas no son lo que indican los puntos de arriba y si un paso hacia la libertad. Aunque Orwell ya nos advirtio en su “Rebelion en la Granja” que una cosa no implica la otra y esto solo sea un traslado de administracion, y no necesariamente para mejor.

Goldstone admite: “metí la pata”

A pesar de que el jurista sudafricano que lideró la publicación del infame informe Goldstone sobre la guerra en Gaza de 2008-09, reconoció públicamente que se equivocó y que las principales conclusiones del informe son erróneas, motivadas política y parcialmente por los enemigos de Israel, mientras que el Estado judío no tuvo en ningún momento la intención de atacar civiles (una verdad que muchos no-tan-ingenuos conocíamos desde el principio), yo no me compadezco por él, no me creo su discurso de “yo no sabía lo que pasaría” ante un panorama tan claro, no perdono sus disculpas porque el daño está hecho y es irremediable. No obstante, el reconocimiento de su error merece cierto respeto de nuestra parte. Ahora, lo que falta, es la anulación o al menos correción de dicho informe en el seno de las Naciones Unidas, amén de un cambio general en el sesgo antiisraelí del organismo.

Goldstone rectifica

por Eli Cohen

Aquí su artículo en el Washington Post, y a continuación pego su traducción al castellano. Aunque el daño esté hecho, más vale tarde que nunca.

Reconsiderando el Informe Goldstone sobre Israel y los crímenes de guerra

Por Richard Goldstone

Hoy sabemos mucho más sobre lo que pasó en la guerra de Gaza de 2008-09 de lo que sabíamos cuando presidí la misión de investigación designada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que produjo lo que ha llegado a ser conocido como el Informe Goldstone. Si hubiera sabido entonces lo que sé ahora, el Informe Goldstone habría sido un documento diferente.

El informe final del comité de expertos independientes de la ONU – presidido por la ex juez de Nueva York, Mary McGowan Davis -, que dio curso a las recomendaciones del Informe Goldstone, ha encontrado que “Israel ha dedicado importantes recursos para investigar más de 400 denuncias de mala conducta operacional en Gaza” mientras que “las autoridades de facto (es decir, Hamas) no han realizado ninguna investigación sobre el lanzamiento de ataques con cohetes y morteros contra Israel”.
Nuestro informe encontró evidencia de posibles crímenes de guerra y “posiblemente crímenes contra la humanidad” tanto por parte de Israel como por parte de Hamas. Ni que decir que los crímenes supuestamente cometidos por Hamas fueron intencionales – sus cohetes están, deliberada e indiscriminadamente, dirigidos contra objetivos civiles.

Los alegatos de intencionalidad por parte de Israel se basaron en las muertes y lesiones a civiles, en situaciones donde nuestra misión de investigación no tuvo pruebas sobre las que basar ninguna otra conclusión razonable. Mientras que las investigaciones publicadas por el ejército israelí, y reconocidas en el informe del comité de la ONU, han establecido la validez de algunos incidentes que investigamos, en los casos de soldados individuales, también indican que los civiles no fueron atacados, intencionalmente, como una cuestión política.

Por ejemplo, el ataque más grave en el que el Informe Goldstone se centró, fue la muerte de unos 29 miembros de la familia al-Simouni en su casa. El bombardeo de la casa, al parecer, fue la consecuencia de una interpretación errónea de un comandante israelí de una imagen de avión no tripulado, y un oficial israelí está siendo investigado por haber ordenado el ataque. Aunque la duración de esta investigación es frustrante, parece que está en marcha un proceso apropiado, y estoy seguro de que si se encuentra que el oficial ha sido negligente, Israel responderá en consecuencia. El propósito de estas investigaciones, como siempre he dicho, es garantizar la responsabilidad por acciones indebidas de los comandantes al tomar difíciles decisiones en el campo de batalla, no la de adivinar a posteriori, con el beneficio de la retrospección.

Aunque doy la bienvenida a las investigaciones de Israel sobre las denuncias, comparto las preocupaciones, reflejadas en el informe McGowan Davis, sobre que pocas de las investigaciones de Israel han concluido, y creo que los procedimientos deberían haberse celebrado en un foro público. Aunque la evidencia israelí, que ha surgido desde la publicación de nuestro informe, no niega la trágica pérdida de vidas civiles, lamento que nuestra misión de investigación no tuviera esas pruebas, que explicaran las circunstancias en las que dijimos que los civiles en Gaza fueron blanco porque, probablemente, habrían influido en nuestros resultados acerca de la intencionalidad y los crímenes de guerra.

La falta de cooperación de Israel con nuestra investigación significó que no pudimos corroborar cuántos de los habitantes muertos de Gaza eran civiles y cuántos eran combatientes. Las cantidades proporcionadas por el ejército israelí resultaron ser similares a las recientemente proporcionadas por Hamas (aunque Hamas podría tener razones para inflar el número de sus combatientes).

Como he indicado desde el mismo comienzo, habría acogido con satisfacción la cooperación de Israel. El propósito del Informe Goldstone nunca fue la de probar una conclusión en contra de Israel. Insistí en cambiar el mandato original aprobado por el Consejo de Derechos Humanos, que fue sesgado en contra de Israel. Siempre he tenido claro que Israel, como cualquier otra nación soberana, tiene el derecho y la obligación de defenderse y defender a sus ciudadanos contra ataques del exterior y del interior. Algo que no ha sido reconocido con la suficiente frecuencia, es el hecho que nuestro informe, por primera vez, señaló que los actos ilegales de terrorismo de Hamas estaban siendo investigados y condenados por las Naciones Unidas. Tenía la esperanza de que nuestra investigación sobre todos los aspectos del conflicto de Gaza, dieran comenzó a una nueva era de imparcialidad en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, cuya historia de parcialidad contra Israel no puede ponerse en duda.

Algunos han hecho la acusación que el proceso que seguimos no estuvo a la altura de las normas judiciales. Para ser claros: Nuestra misión, de ningún modo, era un procedimiento judicial, ni siquiera cuasi judicial. No investigamos la conducta criminal por parte de ninguna persona en Israel, Gaza o la Margen Occidental. Hicimos nuestras recomendaciones basados en los registros que tuvimos ante nosotros que, lamentablemente, no incluyeron ninguna prueba presentada por el gobierno israelí. En realidad, nuestra principal recomendación fue que cada parte investigara, de manera transparente y de buena fe, los incidentes mencionados en el informe. McGowan Davis ha encontrado que Israel lo ha hecho en importante medida, Hamas no ha hecho nada.

Algunos han sugerido que era absurdo esperar que Hamas, una organización que tiene una política para destruir al Estado de Israel, investigue lo que dijimos que eran graves crímenes de guerra. Era mi esperanza, aunque poco realista, que Hamas lo hiciera, especialmente si Israel llevaba a cabo sus propias investigaciones. Como mínimo esperaba que, frente a una clara conclusión de que sus miembros estaban cometiendo graves crímenes de guerra, Hamas reduciría sus ataques. Lamentablemente, ese no ha sido el caso. Cientos más de rondas de cohetes y proyectiles de mortero, han sido dirigidos contra objetivos civiles en el sur de Israel. El que relativamente pocos israelíes hayan sido muertos por los ilegales ataques de cohetes y de mortero desde Gaza, de ninguna manera minimiza la criminalidad. El Consejo de Derechos Humanos de la ONU debe condenar estos actos atroces en los términos más enérgicos.

En fin, el pedirle a Hamas que investigue, puede haber sido una empresa equivocada. Del mismo modo, el Consejo de Derechos Humanos debería condenar la inexcusable reciente masacre a sangre fría de una pareja de jóvenes israelíes y tres de sus pequeños hijos en sus camas.

Sigo creyendo en la causa de la creación y aplicación del derecho internacional en los conflictos prolongados y mortales. Nuestro informe ha dado lugar a numerosas “lecciones aprendidas” y a cambios de política, incluyendo la adopción de nuevos procedimientos de las Fuerzas de Defensa de Israel para proteger a los civiles en casos de guerra urbana y para limitar el uso de fósforo blanco en zonas civiles. La Autoridad Palestina puso en marcha una investigación independiente sobre nuestras denuncias de violaciones de derechos humanos – asesinatos, torturas y detenciones ilegales – perpetradas por Fatah en la Margen Occidental, especialmente contra miembros de Hamas. La mayoría de esas denuncias fueron confirmadas por esta investigación. Lamentablemente, no ha habido ningún esfuerzo por parte de Hamas en Gaza para investigar las denuncias de sus crímenes de guerra y posibles crímenes contra la humanidad.

En pocas palabras, las leyes de conflicto armado no son menos aplicables a actores no estatales, tales como Hamas, que a los ejércitos nacionales. Asegurar que los actores no estatales respeten estos principios y que sean investigados, cuando ellos no lo hacen, es uno de los desafíos más importantes que enfrenta el derecho de los conflictos armados. Sólo si todas las partes, en los conflictos armados, son mantenidas en estas normas, seremos capaces de proteger a los civiles que, sin que sea su propia elección, están atrapados en la guerra.

El escritor, un juez jubilado del Tribunal Constitucional de Sudáfrica y ex fiscal jefe de los Tribunales Penales Internacionales de las Naciones Unidas para la ex Yugoslavia y Rwanda, presidió la misión de la ONU encargada de investigar el conflicto de Gaza.

UPDATE:

Jorge lo resume

Audio de Schvlinderman

Sobre libelos contra el pueblo judío

Reinvindicación de la democracia

¿Se acuerdan cuando, hace tan solo unos meses, discutíamos con los portavoces del relativismo postmodernista?

Ellos no compartían nuestro “etnocentrismo”. Nos decían que “no existe una cultura más válida que otra”, que no tenemos ninguna autoridad moral para intrometernos en asuntos de soberanías ajenas, etc. Así, cuando a una nena afgana se le practicaba la mutilación genital o cuando se decapitaba a los homosexuales iraníes o cuando una mujer de Arabia Saudita estaba condenada a ser la esclava de su marido designado, los de “mente abierta” pero corazón amurallado exhibían su postura relativista como si fuera un vestido de gala, bailando entre la cobardía y la estupidez.

Después de haber visto a millones de personas rebelándose contra los dictadores que durante décadas se burlaron y abusaron de todo lo que llamamos derechos humanos; después de haber visto la valentía de las personas que, desde Túnez hasta Siria, dijeron basta de sangre y corrupción; ¿Alguien duda de que, sin importar entre qué fronteras hayamos nacido, todos los seres humanos merezcamos tener derechos inalienables?  ¿Alguien duda de que la democracia sea el único sistema de gobierno que pueda garantizar esos derechos? Inclusive aquellos que, tras la fachada relativista, ocultaban puro resentimiento contra el mundo occidental, el mundo que en 1989 terminó de derrumbar el muro de mentiras que construyó el comunismo; dirán que “ellos siempre habían anunciado la caída de las dictaduras árabes, como en su momento anunciaron las del bloque soviético”, señala con ironía Gustavo Perednik.

Dicho esto, aclaro que los virajes de la izquierda postmodernista no constituyen un argumento para justificar ni reivindicar más que su propio vacío moral e ideológico; así que resulta necesario tocar otros puntos si queremos dejar bien en claro porque la democracia es la forma más rápida, confiable y segura de viajar por el camino hacia la libertad.

La rapidez se desprende del significado epistemológico del término. Aunque suene muy obvio, la democracia, el “gobierno del pueblo”, permite que sea el pueblo quien gobierne a través de sus representantes; y no una raza superior (como en el régimen nazi) o una clase social superior (como en el régimen comunista) o una religión superior (como en el régimen Islamista). Cuando las personas no son superiores ni inferiores, sino que viven en un ecosistema donde son iguales frente a la ley y donde pueden elegir su propio camino mientras no interfieran con el derecho de otras personas a elegir el suyo, la sociedad progresa desde todo punto de vista.

Además, aunque la definición “gobierno del pueblo” suene a Polis griega, la era de la globalización resucitó esta vieja noción de la democracia. Con la información fluyendo en cuestión de nanosegundos; con los medios de comunicación, los movimientos sociales, los grupos de presión, los sindicatos y las ONGs formando parte activa de la arena política; con los organismos internacionales y los tribunales de justicia monitoreando – todavía con muchos defectos y con intereses políticos de por medio, pero de una u otra forma monitoreando – el cumplimiento de los derechos humanos; el gobierno volvió a ser, parafraseando a Abraham Lincoln, “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. La diferencia es que las polis del siglo XXI se llaman Facebook y Twitter.

Viajar en democracia es confiable por su sólida estructura política. Ya sea si hablamos de un régimen parlamentario, presidencialista o mixto, la democracia está compuesta de 3 poderes que se controlan mutuamente mediante un complejo sistema de frenos y contrapesos. “Para que no se pueda abusar del poder, es necesario que, por la disposición de las cosas, el poder detenga al poder”, argumentaba Montesquieu. Y que nadie pueda abusar del poder implica que existe alternancia política, que se protege a las minorías y que se garantizan los derechos humanos para todos los individuos. Cuando una democracia es sólida no solo encarna su significado epistemológico, sino que está dotada de un mecanismo que asegura su continuidad en el tiempo.

Por último, la seguridad se comprime en una sola frase que debemos repetir hasta cansarnos: entre democracias no hay guerras.  ¿Por qué? Porque la guerra es el arma perfecta del tirano o líder terrorista de turno para que la sociedad pueda defecar todas las frustraciones que él mismo genera con su irremediable sed de poder y destrucción. Cuando un pueblo se apropia de su destino, termina valorándose y valorando todas las oportunidades que nacen de la paz. De ahí que las democracias tienen un fuerte incentivo para dirimir sus conflictos de forma diplomática, mientras que los dictadores necesitan de la guerra para justificar su lugar en el trono.

En tiempos donde, por un lado, la democracia está más cerca del mundo árabe y donde, por otro lado, el fundamentalismo islámico está más cerca de las democracias occidentales, reivindicar la democracia como sistema de gobierno no es solo una obligación moral, es una cuestión de supervivencia.

¿Y hay mejor forma de reivindicar la democracia que defendiendo a Israel?

Esa democracia hebrea rodeada de dictaduras y de grupos terroristas islámicos que quieren borrarla del mapa; esa democracia pujante donde con una población de 7.5 millones de personas y una geografía predominantemente desértica hay 500 compañías start-ups (¡un poco menos de las que hay en todo Europa!); esa democracia diversa donde conviven religiones, etnias e ideologías que gozan de los mismos derechos; etc., etc, etc.….

El camino hacia la libertad es infinito, pero hay formas y formas de transitarlo. Israel viaja en un tren bala.

Lo que me temia

Y si, no seria todo color de rosa:

” Senior Libyan rebel “officers” sold Hizballah and Hamas thousands of chemical shells from the stocks of mustard and nerve gas that fell into rebel hands when they overran Muammar Qaddafi’s military facilities in and around Benghazi, DEBKAfile’s exclusive military and intelligence sources report.

Word of the capture touched off a scramble in Tehran and among the terrorist groups it sponsors to get hold of their first unconventional weapons.

According to our sources, the rebels offloaded at least 2,000 artillery shells carrying mustard gas and 1,200 nerve gas shells for cash payment amounting to several million dollars.

US and Israeli intelligence agencies have tracked the WMD consignments from eastern Libya as far as Sudan in convoys secured by Iranian agents and Hizballah and Hamas guards. They are not believed to have reached their destinations in Lebanon and the Gaza Strip, apparently waiting for an opportunity to get their deadly freights through without the US or Israel attacking and destroying them.

It is also not clear whether the shells and gases were assembled upon delivery or were travelling in separate containers. Our sources report that some of the poison gas may be intended not only for artillery use but also for drones which Hizballah recently acquired from Iran.

Tehran threw its support behind the anti-Qaddafi rebels because of this unique opportunity to get hold of the Libyan ruler’s stock of poison gas after it fell into opposition hands and arm Hizballah and Hamas with unconventional weapons without Iran being implicated in the transaction.

Shortly after the uprising began in the third week of February, a secret Iranian delegation arrived in Benghazi. Its members met rebel chiefs, some of them deserters from the Libyan army, and clinched the deal for purchasing the entire stock of poison gas stock and the price.

The rebels threw in a quantity of various types of anti-air missiles.

Hizballah and Hamas purchasing missions arrived in the first week of March to finalize the deal and arrange the means of delivery.

The first authoritative American source to refer to a Hizballah presence in Benghazi was the commander of US NATO forces Adm. James Stavridis. When he addressed a US Senate committee on Tuesday, March 29, he spoke of “telltale signs of the presence of Islamic insurgents led by Al-Qaeda and Hizballah” on the rebel side of the Libyan war. He did not disclose what they were doing ther”

Se me va de a poco el optimismo. La libertad no se acerca demasiado.

A %d blogueros les gusta esto: