Israel frente a la reconciliación entre El Hamas y La Autoridad Palestina

               

Finalmente, La Autoridad Palestina de Mahmoud Abbas firmó un acuerdo de paz… Pero no con Israel, sino con el Hamas, el grupo terrorista que lanza misiles y cohetes para matar civiles israelíes, elogia a los asesinos de bebes (ver caso Itamar), infunde odio hacia judíos y cristianos entre la población infantil palestina, honra a los mártires, alienta a los jóvenes palestinos a seguir su camino y, en el cenit de su locura, pretende reemplazar el Estado judío por una tierra musulmana donde impere la misma doctrina islamo-fascista que vienen instalando en Gaza desde el 2006.

Si nos remitimos un poco a la historia, no debería sorprendernos que la Autoridad Palestina haya decidido reconciliarse con el Hamas en vez de apostar por una paz genuina con Israel. Como señala Caroline Glick en su última columna, la AP tomó la misma decisión en el 2000 cuando rechazó las ofertas israelíes de paz y de un Estado palestino, y juntó sus fuerzas con el Hamas para lanzar una guerra contra la democracia hebrea. Tomó la misma decisión en el 2005 cuando, luego de que Israel abandonó Gaza, incrementó 10 veces la cantidad de misiles y cohetes sobre la población civil del Negev. Tomó la misma decisión en el 2008 cuando, nuevamente, rechazó las ofertas israelíes de paz y de un Estado palestino. Y tomó la misma decisión en el 2010 cuando se rehusó a retomar las conversaciones de paz con Netanyahu, empezó a coquetear con el Hamas y emprendió una campaña diplomática para obtener el reconocimiento internacional de un Estado palestino sin sentarse a negociar con Israel.

 No obstante, uno podría preguntarse: ¿A dónde fue a parar esta estrategia? ¿No sabe Mahmoud Abbas que Estados Unidos, la Unión Europea y hasta Naciones Unidas consideran que el Hamas es una organización terrorista? ¿No sabe que Estados Unidos – aún bajo el mando del presidente más pro-palestino de toda su historia –siempre vetaría la proclamación de un Estado salvaguardado por terroristas? ¿No sabe que su jugada va a atenuar la presión internacional contra Israel? ¿No sabe que, volviendo a mostrar su verdadera cara, a sus socios intelectuales de occidente les va a resultar más difícil justificar y promover su cruzada diplomática?

Por supuesto que Abbas sabe todo esto, no es tan tonto como parece. Entonces, ¿Cómo se explica que se haya reconciliado con el Hamas (¡el mismo grupo que hace 4 años trató de asesinarlo!)? Y acá viene la respuesta desalentadora, pero indefectiblemente cierta, que la cada vez más chica izquierda israelí, los occidentales “bienintencionados” que piden paz cuando Israel se defiende y los organismos internacionales “imparciales” que los cobijan – como la ONU -; tratan de esconder debajo de las recetas pacifistas orientadas pura y exclusivamente hacia el Estado judío. Acá viene la respuesta de los que hablamos con claridad y con los pies en la tierra: el pueblo palestino no está preparado para hacer la paz con Israel;  gran parte del pueblo palestino se siente identificado con los objetivos del Hamas y con los medios que utiliza para alcanzarlos.

Si Abbas no se hubiera suicidado estratégicamente, habría sido víctima de un asesinato político (acá estoy hablando metafóricamente, no en el sentido literal); porque el poder y la popularidad del Hamas crece – no solo en Gaza, sino también en Cisjordania –, mientras que la de él cae estrepitosamente. Lógicamente, los palestinos aplaudieron la reconciliación, al igual que los Ayatollahs; éstos últimos, felices de que no haya más oposición interna al buen uso de las armas y técnicas terroristas que el Hamas adquirió de ellos.

En este nuevo panorama, Israel no debería estar pendiente del baile diplomático; con su última jugada, Abbas apagó la música. Israel debería maximizar sus medidas de seguridad, ejercer su derecho a una legítima defensa si la atacan y decirle a los que gratuitamente le muestran su dedo acusador que ningún actor internacional – llámese otro Estado, ONU u ONG – tiene la autoridad moral ni legal para entrometerse en los asuntos de una democracia rodeada de vecinos abocados a destruirla.

Para aquellos que piensan que esta postura puede aislar a Israel, vale la pena aclarar cuatro puntos. En primer lugar, con la administración Obama y una Europa que, en su mayoría, sigue siendo eminentemente anti-israelí, Israel ya está diplomáticamente aislada. Segundo, las resoluciones de la asamblea general de la ONU que puedan surgir por la “falta de cooperación Israelí” para, por ejemplo, congelar la construcción de viviendas en su capital y entregar parte de sus tierras a un grupo terrorista, no tienen ningún peso legal.  Tercero, a pesar de las presiones internacionales a las que habitualmente está expuesta — ¡y solo está expuesta! — la democracia hebrea, la vida en Israel está mejor que nunca.

Según el organismo central de estadísticas, la economía israelí creció un 7.8% en el último cuatrimestre del año 2010. Las exportaciones aumentaron un 27.3%  durante el primer cuatrimestre del 2011 (parece que el boicot a productos israelíes no es tan efectivo) y las importaciones un 34,7% en el mismo período (Israel alimenta a más de una boca).  Las empresas están sedientas de la tecnología israelí, de los servicios que brindan algunas de sus 400 Start-ups y de los egresados del Technion y Bar-Ilanm (más que de los de Cambridge y Oxford). Dejando de lado lo que nos dicen los números, cualquier persona que viaja a Israel sin odio ni prejuicios vuelve fascinada con el desarrollo económico, con la diversidad cultural, con las atracciones turísticas, con su historia milenaria y con el nivel de vida de la gente, entre miles de cosas.       

El último punto que quería aclarar es que, a pesar de estar diplomáticamente aislada, los amigos de Israel florecen. Como dijeron zionist1948 y Jabotito en sus últimos posts, el nuevo panorama en el medio oriente cambió la percepción que muchos tenían sobre Israel. Cada vez son menos los que absorben el maniqueísmo de algunos medios masivos de comunicación y de algunos organismos internacionales de “derechos humanos”,  que ven todo lo malo en el Estado judío y todo lo bueno en su enemigo de turno. Cada vez son más los que ven a Israel como un verdadero ejemplo a seguir para aquellos que se levantaron contra las dictaduras corruptas y opresoras del medio oriente.  Y cada vez son más lo que entienden que la guerra entre Israel y el Hamas no es la de dos países enmarañados en diferencias territoriales, sino una micro lucha entre el mundo occidental y el Islamismo, una civilización imperfectamente libre y una ideología totalitaria que aspira a destruirla.

Ya dijimos que el pueblo palestino no está preparado para la paz. ¿Israel está preparada para aceptar esto? ¿Está preparada para ignorar las recetas pacifistas que la llevaron a orgías de sangre? ¿Está preparada para seguir siendo una democracia modelo rodeada de grupos terroristas que quieren borrarla del mapa? ¿Está preparada para confiar en la diplomacia de sus amigos dispersos por el mundo?

El tiempo dirá… Pero, si alguien me pregunta, yo digo que si: Israel seguirá con esa gran sonrisa aunque algunas personas insignificantes hagan alianzas para destruirla.   

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4 comentarios

  1. Yo solia pensar que el acuerdo no iba a durar nada y que era solo una pantalla. Simplemente me parecia imposible que Fatah se suicidace de esa forma.

    Segun Lieberman, Abu mazen se sintio presionado por la nueva realidad de medio oriente y la falta de firmesa de USA-UE, llevandolo a buscar apoyo en otro lado.

    Es decir, se ve claramente el giro de Egipto (quien fuera el principal apoyo de Fatah en la region), que decidio abrir el paso de Rafah dias despues de que se conociera el tratado Fatah-Hamas auspiciado por ellos mismos (fortaleciendo de esa manera a Hamas).

    Es muy posible que Fatah se seinta solo y prefiera sumarse al otro bando para subsistir (atenuando la presion interna y regional).

    Igual no creo que el agno que viene vayan a haber elecciones, lo veo mas bien como dos bandos unificados en pos de un objetivo: atacar a Israel.

  2. Gran artículo, como todo lo escrito por sebinisra, que ya mismo estoy difundiendo.

    Me encanta la sonrisa!

    “Que no nos quiten lo bailado”. Nosotros vamos para adelante y seguimos progresando, no como Abbas.

    • Jabotito, gracias por tus palabras y por la difusión!!
      David, estoy de acuerdo con lo que decís.
      Lo que a mi más me sorprende es que Abbas no haya podido esperar hasta septiembre para aliarse con el Hamas. El tipo estuvo viajando todo el año para declarar su Estado y ahora hechó toda esta estrategia por la borda. El cambio de régimen en Egipto le dio más poder al Hamas, las presiones internas eran fuertes y, probablemente, Abbas se dio cuenta de que la declaración unilateral no lo iba a llevar a ningún lado. Como fuera, Israel va a tener que estar en alerta máxima, para variar…

  3. Nada que ver con esto, pero… “Osama is dead”. Alguien quiere hacer un post sobre eso?

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