Simmons for president – Y un artículo sobre los “límites” de Israel

La estrella de Rock de KISS, Gene Simmons, despotrica contra la política de Obama de retorno a las líneas de 1967, diciendo que el presidente de los EEUU (voy a suavizar su comentario) “no tiene la más mínima idea de cómo es el mundo”. También le propone al mandatario algo interesante “¿por qué no vivís vos ahí y tratas de defender esas fronteras indefendibles?”

Respecto del tecnicismo terminológico para expresar ideas adecuadamente, recomiendo leer este artículo expuesto a continuación, ahora que estamos en días donde permanentemente escuchamos “…las fronteras de 1967”:

Las fronteras no se mueven

Autor: Isac Gliksberg*
Una muy difundida y conocida canción del cantautor popular judeo-uruguayo Jorge Drexler, actualmente residente en España, y titulada “Frontera”, tiene un estribillo que dice: “Y las fronteras se mueven como las banderas”.

Claro está que, en un sentido figurado, puedo entender el mensaje de Drexler en esa frase. La humanidad es una sola y las fronteras, dentro de ella, no existen o, mejor dicho, no debieran existir. Pero ello es válido, en la actualidad, exclusivamente como un deseo, como un ideal que, lamentablemente, no se ha podido hacer realidad hasta el presente.
Lo cierto es que, desde el punto de vista geopolítico y de la soberanía de las naciones, las fronteras y los límites, existen y, contrariamente a lo que dice el estribillo de la popular canción, cada nación defiende y protege sus límites y sus fronteras de la manera que mejor convenga a su soberanía. Lo primero que acabe aclarar es que, fronteras y límites, no son la misma cosa. Así de categórico.
Las fronteras son los espacios geográficos, más o menos extendidos, a uno y otro lado de los límites. Las fronteras comienzan, o terminan, donde están los límites nacionales que son los que, en definitiva, delimitan la soberanía nacional.
Las fronteras son el espacio geográfico, y en la actualidad también aéreo, donde existe la influencia idiomática, cultural, sanitaria, etc., de un Estado sobre el otro.
Para dar un ejemplo, en la frontera uruguaya con Brasil, hay una influencia muy notoria del idioma portugués sobre el español, generando el “portuñol”, un lenguaje mezcla de español con portugués. Pero el territorio fronterizo donde se ejerce esa influencia está bajo la soberanía, como es lógico, y como corresponde, del Estado uruguayo.
Lo mismo se da a la inversa, sobre territorio de soberanía brasileña, en el espacio de territorio de Brasil limítrofe con Uruguay.
Los límites son otra cosa. Son los que, definitivamente, marcan el espacio interior territorial, marítimo, lacustre o aéreo, donde las naciones marcan, sostienen y defienden su soberanía como Nación independiente y soberana. Los límites pueden ser naturales, o artificiales. Y pueden ser definitivos o transitorios.
Es extraño que, con excepción de Chile, las naciones latinoamericanas que han declarado últimamente su reconocimiento al inexistente aún Estado palestino, hagan referencia a que, ese reconocimiento debe implicar el retorno a las fronteras anteriores a la Guerra del año 1967, refiriéndose a la denominada “Guerra de los Seis Días”.
Vale la pena dedicar la presente nota al recuerdo y la descripción de cual era el panorama que se vivió en el año 1967 y que determinó que Israel, se viera involucrado en el referido conflicto bélico. Primero, la Guerra de los Seis Días, fue por su importancia, el primer intento de Egipto y Siria, desde la Guerra de Independencia de 1948, de destruir al Estado de Israel y a la nación israelí.
Con ese objetivo, en noviembre de 1966, se firmó un Acuerdo de Defensa entre las dos naciones árabes, limítrofes ambas con Israel, estimulando a Siria a hacer más tensa la situación en el Medio Oriente, hecho que alcanzó a lograrse en la primavera local del año 1967.
Egipto ocupaba y administraba la Franja de Gaza y Jordania lo hacía en lo que es hoy Cisjordania. Los residentes palestinos en uno y otro territorio citado, no levantaron, que sepamos al menos, ni un dedo contra uno u otro de sus dominadores “hermanos” árabes. En Jerusalén, la parte oriental de la ciudad estaba ocupada y administrada por Jordania. Todos los límites de Israel con Líbano, Siria, Jordania y Egipto,
países que participaron de la Guerra de los Seis Días, hasta el estallido de este conflicto, fueron fruto de acuerdos firmados entre la primavera y el verano de 1949, estableciéndose tras el triunfo de Israel, las líneas de Armisticio que rigieron, en forma temporaria, así se había establecido entre las partes.
Al firmarse los acuerdos de Armisticio, las líneas limítrofes fueron trazadas aceptando que las mismas serían con carácter temporal y que serían sustituidas, al cabo de un par de años por límites definitivos. Sin embargo, se mantuvieron en tal estado hasta el año 1967. Recordemos cuál era el panorama, que Israel consideró “causus beli” , existente en la región, previo al estallido del conflicto armado.
En el año 1965 se habían llevado a cabo 35 incursiones contra Israel. Al año siguiente, 1966, el número de incursiones armadas aumentó a cuarenta y uno. En 1967, tan solo en los primeros cuatro meses, se lanzaron 37 ataques contra Israel.
Al mismo tiempo, se venían sucediendo los ataques, desde Siria, a los kibutzim existentes en las Alturas del Golán.
Mientras, el Presidente egipcio Nasser, continuaba haciendo discursos amenazadores contra Israel, los ataques terroristas árabes, seguían aumentando en número y en intensidad.

El 15 de mayo de 1967, día de la Independencia de Israel, tropas egipcias comenzaron a movilizarse hacia el Sinaí, y a concentrarse ceca de los límites con Israel. Nasser ordenó que la Fuerza de Emergencia de ONU, estacionada en el Sinaí desde 1956 se retire el 16 de mayo, lo que fue aceptado por el Secretario General de la ONU, U Thant, dando cumplimiento al pedido de Nasser.
El 18 de mayo, las tropas sirias ya estaban preparadas para la batalla a lo largo de las Alturas del Golán. Luego de la retirada de las Fuerzas de la ONU, la emisora “Voz de los Arabes”, anunciaba el día 18 de mayo: “Desde hoy ya no existe una fuerza de emergencia internacional que proteja a Israel. Se agotó nuestra paciencia. No nos quejaremos más a la ONU respecto de Israel. El único método que aplicaremos contra Israel es la Guerra Total, que resultará en el exterminio de la existencia sionista.”
El 20 de mayo, por su parte, el entonces Ministro de Defensa sirio, se hizo eco a la declaratoria anterior afirmando: “Nuestras fuerzas están ahora enteramente listas, no solo para repeler cualquier agresión, sino a iniciar el acto de liberación mismo, y a hacer estallar la presencia sionista en la patria árabe. El ejército sirio, con su dedo en el gatillo, está unido…Yo, como militar, creo que ha llegado la hora de entrar en una batalla de aniquilación.”
El 22 de mayo, Egipto cerró el Estrecho de Tirán a toda navegación en uno u otro sentido, israelí, y a todos los barcos de cualquier bandera, que se dirijan a Eilat. El 27 de mayo manifestó Nasser: “Nuestro objetivo básico será la destrucción de Israel. El pueblo árabe quiere pelear.”
Y el día siguiente, 28 de mayo, afirmó: “No aceptaremos ninguna coexistencia con Israel. Hoy el problema no es el establecimiento de la paz entre los Estados Arabes e Israel…La guerra con Israel está en vigor desde 1948.”
El 30 de mayo, no obstante las reiteradas gestiones diplomáticas israelíes ante Jordania, el Rey jordano Hussein firmó un pacto con Egipto. Tal hecho, determinó a Nasser a declarar públicamente que “los ejércitos de Egipto, Jordania, Siria y Libano se ciernen sobre los límites de Israel…para enfrentar el desafío, mientras están detrás de nosotros los ejércitos de Irak, Argelia, Kuwait, Sudán y toda la nación árabe. Esta acción asombrará al mundo. Hoy sabrán que los árabes están preparados para la batalla. El momento crítico ha llegado. Hemos alcanzado la etapa de la auténtica acción y no de las declaraciones.”
Finalmente, el 4 de junio, Irak se unió a la alianza militar con Egipto, Jordania y Siria.
El entonces Presidente de Irak, Abdur Rahmán Aref, se unió entonces a la guerra de declaraciones públicas: “La existencia de Israel es un error que debe rectificarse. Esta es nuestra oportunidad de borrar a Israel del mapa.”
¿Qué otra nación hubiera soportado tales declaraciones y actitudes bélicas día tras día? Al momento de estallar el conflicto bélico, rodeaban a Israel, por los límites Sur, Este y Norte, amén de las flotas enemigas que amenazaban la costa mediterránea de Israel, 250.000 soldados, la mitad de ellos instalados en el Sinaí, más de 2000 tanques y más de 700 aviones de combate.
¿Dónde estuvo, en todo este proceso previo al estallido del enfrentamiento armado, la “Nación” palestina? ¿Dónde estaban, entonces, sus límites geográficos, naturales o artificiales?
Desde 1948, los países árabes que perdieron la guerra con Israel y que se avinieron a firmar un Acuerdo de Armisticio para establecer límites temporarios, nunca más se reunieron con Israel para establecerlos definitivamente. El tema da para mucho más y, por nuestra parte, continuaremos analizando algunos mitos que tienen que ver con estas declaratorias de parte de los gobiernos del Mercosur, de “devolver a la Nación Palestina las fronteras (Límites) anteriores a la Guerra de 1967”, más allá, reiteramos, de los derechos de cada nación a reconocer a cualquier Estado.* (Miembro Titular de la Academia Uruguaya de Geopolítica y Estrategia)

Publicado en: http://www.aurora-israel.co.il

2 comentarios

  1. No hay que olvidarse de un detalle muy importante y es que aun los que alegan que Israel ataco primero contra Egipto y Siria no pueden alegar lo mismo con Jordania.

    Israel quiso evitar que Jordania entrara en el conflicto y no la ataco preventivamente. Fueron los Jordanos quienes atacaron primero.

    Asi que cuando se habla de Ierushalaim y Iehuda y Shomron en gral., no hay NINGUNA duda de que Israel los capturo en una guerra defensiva.

  2. Precisando los conceptos sobre Judea y Samaria (también llamada “Cisjordania”):

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