Esto es Israel

Emocionante, Impresionante, Conmovedor! El sentimiento al cantar el Hatikva es inigualable (y esto no tiene que ver con el futbol)…

Am Israel Jai!

“Hermoso, como un Leon al Mediodia…” Jorge Luis Borges

¿El Terrorismo Contra Israel, Realmente, Está Más Justificado Que el Terrorismo Contra Noruega?

Alan M. Dershowitz

28 de julio de 2011

http://www.hudson-ny.org/2310/terrorism-norway-israel

terrorismo-israelEn una reciente entrevista, el embajador de Noruega en Israel ha sugerido que el terrorismo de Hamas contra Israel está más justificado que el reciente ataque terrorista contra Noruega. Su razonamiento es que, “Nosotros los noruegos consideramos que la ocupación es la causa del terrorismo contra Israel”. En otras palabras, el terrorismo contra ciudadanos israelíes es culpa de Israel. El terrorismo contra Noruega, en cambio, se basó en “una ideología que dice que Noruega, particularmente el Partido Laborista, es anterior a la cultura noruega”. Es difícil imaginar que hubiera hecho una declaración tan provocadora sin la expresa aprobación por parte del gobierno noruego.

 

No puedo recordar muchos otros ejemplos de tantos absurdos comprimidos en una entrevista tan corta. En primer lugar, el terrorismo contra Israel comenzó mucho antes de que existiera alguna “ocupación”. El primer ataque terrorista importante en contra de judíos, que habían vivido por mucho tiempo en Jerusalem y Hebron, comenzó en 1929, cuando el líder del pueblo palestino, el Gran Mufti de Jerusalem, ordenó un ataque terrorista por motivos religiosos que mató a cientos de religiosos judíos, muchos de ellos ancianos y algunos bastante jóvenes. El terrorismo contra los judíos continuó a través de la década de 1930. Una vez que Israel se estableció como estado, pero mucho antes de que capturara la Margen Occidental, el terrorismo se convirtió en el principal medio para atacar a Israel a través de las fronteras jordana, egipcia y libanesa. Si la ocupación es la causa del terrorismo contra Israel, ¿Cuál fue la causa de todo el terrorismo que precedió a cualquier ocupación?

 

No me sorprendió escuchar tanta intolerancia ahistórica por parte de un embajador noruego. Noruega, hoy en día, es el país más antisemita y más anti-Israel de Europa. Lo sé, porque he experimentado ambos, a nivel personal, durante una reciente visita y un recorrido por las universidades. Ninguna universidad me invitaría a dar una conferencia, a menos que prometiera no hablar de Israel. Noruega prohíbe la matanza ritual judía, pero no la matanza ritual islámica. Sus líderes políticos y académicos, abiertamente, hacen declaraciones que cruzan la línea, desde el anti-sionismo hasta el antisemitismo, como cuando el Ministro de Relaciones Exteriores de Noruega condenó a Barak Obama por nombrar a un judío como su Jefe de Gabinete. Ningún otro líder europeo haría una tal declaración y se saldría con la suya. En Noruega, esta intolerante declaración fue elogiada, como lo fueron declaraciones similares hechas por un destacado académico.

 

El día anterior al tiroteo, el mismo campamento que fue atacado por el terrorista solitario, estaba involucrado en una orgía de odio anti Israel. Sin embargo, nunca diría que fue el antisemitismo de Noruega el que “causó” el horrible acto de terrorismo contra jóvenes noruegos.

 

Las causas del terrorismo son múltiples pero, en el fondo, tienen una causa común: concretamente, una creencia de que la violencia es la respuesta adecuada a las políticas con las que los terroristas no están de acuerdo. La otra causa común es que el terrorismo ha sido, a menudo, recompensado. Noruega, por ejemplo, repetidamente recompensó al terrorismo palestino contra Israel, mientras castigó a Israel por sus esfuerzos para proteger a sus civiles. Mientras que pretende condenar todos los actos terroristas, el gobierno noruego ha buscado justificar el terrorismo palestino diciendo que tiene una causa legítima. Esto, claramente, es una invitación a continuar con el terrorismo.

 

Es importante que el mundo no premie nunca al terrorismo, apoyando las políticas de aquellos que lo usan como una alternativa al discurso de la razón, de la solución diplomática o del compromiso político.

 

No conozco ninguna persona razonable que haya tratado de justificar los ataques terroristas contra Noruega. Sin embargo, hay muchos noruegos que, no sólo justifican los ataques terroristas contra Israel, sino que los elogian, los apoyan, ayudan a financiarlos y los legitiman.

 

El mundo debe unirse para condenar y castigar a todos los ataques terroristas contra civiles inocentes, sin importar el motivo o la supuesta causa del terrorismo. Noruega, como nación, ha fracasado en hacer esto. Quiere que todos condenen el atentado terrorista contra sus civiles, y todos deberíamos hacerlo, pero se niega a vivir según una única norma.

brillante!!!!!!

Nada bueno proviene del terrorismo, así que no se espere que los noruegos aprendan ninguna lección de su propia victimización. Como el embajador lo dejó en claro en su ignorante entrevista, “aquellos de nosotros que creemos que [la ocupación es la causa del terrorismo contra Israel] no vamos a cambiar de opinión a causa del ataque en Oslo”.

 

En otras palabras, persistirán en su punto de vista intolerante, que Israel es la causa del terrorismo dirigido contra él, y que si Israel pusiera fin a la ocupación (como ofreció hacerlo en el período 2000-2001 y nuevamente en 2007), el terrorismo terminará. Incluso Hamas, al que Noruega apoya de muchas maneras, ha dejado en claro que no pondrá fin a su terrorismo mientras Israel siga existiendo. Hamas cree que la existencia misma de Israel es la causa del terrorismo en su contra. Eso suena muy parecido a los desvaríos del hombre que se involucró en el acto de terrorismo contra Noruega

 

Ha pasado suficiente tiempo como para que los noruegos hagan un profundo examen de conciencia acerca de su sórdida historia de complicidad con todas las formas de intolerancia, que van desde los nazis antisemitas hasta Hamas antisemita. Parece haber un hilo común.

 

Traducido para porisrael.com por José Blumenfeld

Difusion: www.porisrael.org

Al respecto de la reflexion de Ezequiel Eiben

Ezequiel Eiben nos transimtio una reflexion en uno de los posts anteriores,  acerca de la postura de muchos liberales y libertarians acerca de Israel. Crei conveniente traer las posturas de quienes si apoyan a Israel, y porque los que no lo son deberian seguirlos: incluso para ser consistentes con sus propios principios.

Carta del Senador Rand Paul (hijo de Ron Paul, actual candidato a las internas para la presidencia del Partido Republicano)

Defensa liberal clara de Israel

El problema de los libertarians en contra de Israel

Gary Johnson (otro candidato presidenciable por el PR) y su opinion al respecto

Y obviamente no podia dejar de mencionar las cartas de Walter Block (economista de la Escuela Austriaca) acerca de porque Ron Paul no seria un presidente negativo para Israel , aca y aca .

Las razones de la izquierda

Posteo un comment mio en el ultimo post de Ezequiel Eiben (lo crei necesario para aclarar que razones tiene (o mejor dicho, no tiene) la izquierda:

La izquierda nunca tuvo argumentaciones teoricas consistentes para sustentar sus postulados. De hecho por lo general se sostiene que el marxismo fue destruido cuando Carl Menger presenta la teoria subjetiva del valor en Principios de Economia Politica en 1871, unos años despues de la publicacion del primer tomo de El Capital en 1867. Pero esto, como afirma Israel Kirzner (profesor de la Escuela Austriaca de Economia que tambien (dato de color) es rabino ortodoxo), es falso ya que Menger sugirio la idea ya en un ensayo de 1862. En concreto, el sustento del marxismo que es la teoria objetiva del valor fue refutada antes de enunciarse (dentro del sistema marxista, originalmente fue desarrollada por Adam Smith). Luego otro economista asutriaco, Eugene Von Bohm Bawerk, termino de liquidar las teorias marxistas. Y si bien es correcto que antes de la caida de la URSS sostenian que los movia la industrializacion, el progreso de la ciencia y la tecnologia, etc la imposibilidad del “calculo economico en una comunidad socialista” (como demsotro Ludwig Von Mises en 1920 en el ensayo de igual nombre) torno su planificacion central en un desastre fuente de hambrunas planificadas, miseria y asesinatos en campos de concentracion. Despues de eso no quedo nada, y por tanto recurrieron a la ultima arma que les quedaba: si antes el sustento del marxismo era la ciencia (debido a su alusion como “marxismo cientifico”, que identifica los movimientos de la historia “determinados”; definiendo conceptos como materialismo historico, dialectico, base material, superestructura, etc.) ahora debia ser que no la teoria, sino la ciencia estaba errada, y por tanto la razon debia rechazarse. Ergo, parafraseando al filosofo objetivista Stephen Hicks: “el fracaso de la epistemologia hizo posible al posmodernismo, y el fracaso del socialismo lo hizo necesario”. La libertad funciona, y la razon es el motor del progreso de nuestras sociedades. Cualquier variante que se aleje de la libertad promueve el desastre, y lo demuestran tanto el socialismo como la socialdemocracia (actualmente vemos los resultados de los “Estados de Malestar” y los “Antisistemas de Inseguridad Antisocial” en Europa y EEUU). La negacion de la izquierda de reconocer su fracaso es el producto de su rebelion contra la realidad. Y la realidad siempre gana. Por tanto, esta guerra representada entre la razon y la libertad contra la irracionalidad y la esclavitud es la que debe mover a occidente de una buena vez a defender los principios que hizo de esta la civilizacion mas productiva, desarrollada y prospera de la historia humana e identificar y luchar contra los factores que quieren destruirla: la tirania y la irracionalidad representada por los 3 totalitarismos del mundo moderno (comunismo, fascismo e islamismo), de los cuales queda uno, el Islamismo (aunque tambien no dudo en comparar a las socialdemocracias modernas como economicamente fascistas).

Es hora de sacar a Assad del poder

A continuación un artículo de Daniel Pipes donde se exponen las ventajas de sacar del poder a Assad. El artículo es del 29 de mayo pero podría haber sido escrito ayer, porque el dictador y todo su clan siguen asesinando a los sirios y las reacciones de occidente siguen siendo tímidas. Mientras Irán provee las armas y el soporte estratégico que el régimen Sirio necesita para seguir aplastando a su gente, la administración Obama le entrega teléfonos satelitales a los líderes de la oposición para que ésta pueda seguir comunicada, ya que – siguiendo el consejo de Irán – el régimen redujo la velocidad de Internet con el fin de evitar que se transmitieran las imágenes y los videos de la represión (ver) .  Esta medida es acertada pero no parece ser suficiente para sacarlo del poder. ¿Alguna otra idea?  

Ah me olvidaba. Gracias Rusia por bloquear (junto con Brasil, China, India, El Líbano y Sudáfrica) cualquier discusión en Naciones Unidas sobre el régimen de los Assad. Y ya que estamos, gracias también por tu inquebrantable alianza con la República Islámica de Irán y por contribuir con su programa nucleár genocida. Cuando Israel empiece a vender los ochenta y ocho millones de metros cúbicos de gas natural que encontró en las costas de Haifa, les vamos a mandar un cálido saludo desde El Rejunte.il.    

La multitudinaria revuelta de Siria abre oportunidades, humanitarias y geopolíticas. Los estados occidentales deberían aprovechar la oportunidad de despachar rápida y contundentemente al dictador Bashar al-Assad y sus cómplices. Muchos efectos benéficos surtirá el que ocupen su lugar en el vertedero de la historia.

Sirios destruyendo imágenes de los al-Assad, Bashar (izquierda) y su padre Hafez.

Exteriores: El perverso pero tácticamente brillante Hafez al-Assadcastigó Oriente Próximo durante décadas con la desproporcionada influencia siria. Su vástago, el imprudente Bashar, ha prolongado este patrón desde el año 2000 enviando terroristas a Irak, asesinando al primer ministro del Líbano Rafiq al-Hariri, deponiendo a su hijo Saad, ayudando a los grupos terroristas Hezbolá y Hamás y desarrollando armas químicas ynucleares. Su desaparición será una bendición universal.

Pero el principal papel de Bashar a nivel internacional consiste en servir de aliado de referencia de Teherán. A pesar de que los occidentales consideran normalmente la alianza sirio iraní un endeble matrimonio de conveniencia, se prolonga durante más de 30 años aguantando cambios drásticos de los intérpretes y las circunstancias, gracias a lo que el analistaJubin Goodarzi bautizó en 2006 “las inquietudes estratégicas de las dos partes a largo plazo más generales que se desprenden de sus prioridades en política nacional de seguridad”.

La intifada siria ya ha debilitado al “bloque de resistencia de dirección iraní” al propiciar el distanciamiento político de Teherán con respecto a Assad y fomentando las divisiones en el seno de la cúpula iraní. Los manifestantes sirios andan quemando la bandera iraní; si los islamistas (sunitas) llegan al poder en Damasco, cortarán la conexión iraní obstaculizando gravemente las grandiosas ambiciones de los mulás.

Los kurdos protestan para reclamar la ciudadanía en Qamishli, Siria, abril de 2011.

El final del ejecutivo Assad apunta otras importantes repercusiones. Bashar y el partido islamista AK en el poder en Turquía han desarrollado relaciones estrechas que ciertosanalistas consideran indicación de que la desaparición del régimen de Assad conduciría directamente al desplome de la política de Ankara para Oriente Medio entero. Asimismo, el malestar entre los kurdos de Siria podría conducir a una mayor autonomía por su parte que a su vez podría invitar a sus correligionarios étnicos de Anatolia a reclamar un estado independiente, perspectiva que aterroriza de tal manera a Ankara que envió un aluvión de representantes de alto nivel a Damasco y sacaba adelante con urgencia un acuerdo de contrainsurgencia en la iniciativa.

El malestar social en Siria supone alivio para el Líbano, que lleva bajo el control indirecto sirio desde 1976. De igual manera, un distraído Damasco permite a los estrategas israelíes, temporalmente al menos, centrar la atención en los muchos problemas exteriores que tiene el país además.

Nacional: Durante una engreída entrevista que concedió para discutir los acontecimientos de Túnez y Egipto a unas semanas de que su propio país estallara el día 15 de marzoBashar al-Assad explicaba la miseria a la que se enfrentan también sus propios súbditos: “Siempre que tenga lugar un acontecimiento, es evidente señalar que se produce indignación que se alimenta de la desesperación”.

El término desesperación resume de manera idónea el sentir de la población siria; desde el año 1970, la dinastía Assad ha dominado Siria con puño estalinista sólo marginalmente menos opresor que el de Saddam Hussein en Irak. La pobreza, las expropiaciones, la corrupción, la parálisis, la opresión, el miedo, el aislamientoel islamismo, las torturas y las masacres son el sello de la administración Assad.

Almibarado artículo acerca de la esposa de Bashar al-Assad publicado en el número de marzo de 2011 de la revista Vogue.

Gracias a la avaricia y la ingenuidad occidentales, sin embargo, pocas veces los extranjeros se dan cuenta de la magnitud total de esta realidad. Por una parte, el ejecutivo sirio apoya económicamente el Centro de Estudios Sirios de la University of St Andrews. Por otra, existe un grupo de presión informal de Siria. Por eso, la Secretario de Estado estadounidense Hillary Clinton se refiere a Bashar al-Assad como “un reformista” y la revista Voguepublica un almibarado artículo acerca de la mujer del tirano, “Asma al-Assad: una rosa del desierto” (llamándola “glamorosa, joven y muy chic — la más magnética y efervescente de las primeras damas”).

Hay que destacar un riesgo potencial derivado del cambio de régimen. No espere un golpe de estadorelativamente suave como el de Túnez o Egipto sino una revolución integral dirigida no sólo contra el clan Assad sino también contra la minoría Alawi de la que procede. Los Alawi, una secta secreta post-islámica que representa alrededor de la octava parte de la población siria, han dominado la administración desde 1966, despertando la hostilidad agresiva de la mayoría sunita. Los sunitas emprendieron la intifada y los Alawi llevan a cabo el trabajo sucio de reprimirlos y asesinarlos. Estas tensiones podrían alimentar un baño de sangre y hasta una guerra civil, posibilidades que las potencias exteriores tienen que reconocer y para las que tienen que prepararse.

Mientras la parálisis se instala en Siria con manifestantes llenando las calles y con el régimen matándolos, la política occidental puede marcar la diferencia definitiva. Steven Coll del New Yorker, acierta al decir que “el momento de negociación fructífera con Assad ha pasado”. Ha llegado la hora de dejar de lado los miedos a la estabilidad y, como apunta el analista Lee Smith con razón, “Mucho peor que el régimen de los Assad no será”. Ha llegado la hora de sacar del poder a Bashar, proteger a los miembros de la minoría Alawi que sean inocentes y afrontar “lo bueno por conocer en lugar de lo malo conocido.”

Tres falsas acusaciones contra Israel

Tres falsas acusaciones contra Israel

 

Ezequiel Eiben
26/7/2011
24 Tammuz 5771

 

Son harto conocidas las falsas acusaciones en contra de Israel. Es penoso que además de ser repetidas en los ambientes socialistas (donde la regla es la mentira), también algunos liberales defensores de la libertad que mejor que nadie deberían comprender al Estado israelí (si bien son los menos los antiisraelíes), se copen con las mentiras y las calumnias que ya han sido refutadas fácilmente una y otra vez por los defensores sionistas. Los acusadores repiten y repiten que Israel es tan terrorista como los palestinos o quizá más o quizá que solamente los judíos son terroristas, que Israel es culpable de las guerras, que Israel es teocrático, y una sarta de mentiras que la imaginación va moldeando y remodelando a medida que la judeofobia se va abriendo el paso. En el presente artículo nos limitaremos a desarmar las tres falsas acusaciones mencionadas específicamente y a expresar esperanza respecto del futuro liberal sobre la visión de Israel.

No se puede establecer una simetría moral inexistente entre Israel y los terroristas palestinos. Es como intentar establecerla entre los inquisidores cristianos demonizando y quemando judíos en hogueras, y judíos que ante ello propaguen liturgias anticristianas y se intenten defender de los victimarios. Hay una diferencia política y moral esencial: el soldado israelí está facultado jurídicamente para matar en acciones de autodefensa, representa al ejército regular de un Estado con derecho y deber de defenderse y preservarse. El terrorista es un asesino que considera a las demás personas fines para sus propios medios, y actúa permanente e injustificadamente fuera de la ley. El soldado ataca blancos terroristas. El terrorista ataca deliberadamente civiles e indefensos. Hamas utiliza a propios civiles palestinos como escudos humanos, de ahí que la responsabilidad por la muerte de esos civiles sea del propio Hamas. Aun así, Israel ha practicado la llamada doctrina de los “asesinatos selectivos” (que no es un asesinato a un pobre inocente combatiente o líder, sino que consiste en liquidar terroristas con sangre en sus manos que continúan planificando torrentes de muertos israelíes), y ataques quirúrgicos para evitar o reducir al máximo el daño colateral. No hay equivalencia moral entre el agresor y el agredido, entre la víctima y el victimario. Poner esto en la misma balanza es realmente atroz. Es de una perversidad moral inusitada. De los socialistas, no extraña. Pero de algunos liberales, sorprende.

No hay ninguna guerra que Israel haya provocado. Esto es muy claro incluso desde antes de que el Estado Judío declarara su independencia, en la época de la resolución 181 de la Asamblea General de la ONU: los sionistas acataron; los árabes atacaron. Siempre atacaron primero los enemigos árabes e islámicos; en la única contienda bélica que Israel comenzó el ataque es en la Guerra de los Seis Días, dirigiendo una avanzada contra Egipto, pero esto fue tras un despliegue de efectivos y violaciones a la ley por parte del gobierno egipcio, sumado a la retórica auspiciosa y prometedora de genocidio judío por parte de su presidente, que demostraban la inminencia de una agresión total árabe. No hay que olvidar tampoco el pacto de Egipto firmado con Jordania y Siria para que atacaran en otros frentes contra Israel. De hecho lo hicieron. La consigna de los Estados árabes para guerrear contra el Estado Judío consistió en el mero nacimiento de este último. Si se siguen las excusas puestas por los árabes y se considera que Israel es el que provocó las guerras, estaríamos frente al inaudito argumento de que la existencia de un Estado legítimo es causa de justificación suficiente para agredirlo. Es decir, Israel debería disculparse por haber nacido y permitir su obliteración a mano de sus enemigos. ¿Alguien puede imaginar, en el caso de seres humanos, que una persona que inocentemente vino al mundo a vivir tenga que pedir perdón por su existencia y resignarse a ser asesinada? En referencia a esta contienda entre Estados, aplicar esa cadena de razonamientos equivaldría a condenar al legítimo establecimiento del Estado de Israel y justificar las ilegítimas agresiones de las cuales fue víctima.

El Estado de Israel no es una teocracia y nunca lo fue. El sionismo como movimiento político nació secular y así se desarrolló mayoritariamente. Israel no se constituyó anunciando una verdad programada en la Torá, sino que su origen fue un evento político con lectura de un documento político jurídico como la Declaración de la Independencia, más allá de las interpretaciones místicas que muchos quieran hacer de ello. Israel nunca fue gobernado por la religión, si bien religiosos tienen bancas en su parlamento. Israel es una democracia con una ley secular de cumplimiento obligatorio, mientras que la ley religiosa judía es de cumplimiento voluntario para quien desee regirse por ella. Israel no necesita recurrir a argumentos religiosos para justificarse. Es una realidad política, perfectamente concebible sin la religión. Cualquiera que haya estudiado su historia y analizado su presente, por más que haya influencias religiosas más o menos notorias e incidentes, es imposible confundirse y pensar que es una cuestión de fe opuesta a la razón. Israel no se basa en la teología para justificarse, sino en el derecho.

Una amplia mayoría de socialistas es antiisraelí, y una amplia mayoría de liberales es pro israelí. Por más que duela encontrarse con cierta gente en ambientes liberales que expresa soberbia inteligencia en muchos tópicos pero que rinde su razonamiento a estúpidos clichés internacionalmente difundidos por judeófobos cuando el foco se centra en Israel, es sabido que Israel puede asociarse a una isla de libertad en medio de un mar de esclavitud en el Medio Oriente, y que el grueso de los liberales así lo entiende. Por eso, doy el consejo y manifiesto el deseo de que la imagen positiva de Israel (sin olvidar las correcciones que es necesario efectuar ya que no es perfecto sino perfectible) sea desarrollada dentro del liberalismo como un legítimo proyecto de libertad.

Una vez más, Irán amenaza con borrar a Israel del mapa

“Para proteger la seguridad de nuestro país, la única opción que nos queda es borrar al régimen sionista de la tierra”, dijo Mohammad-Reza Naghdi, el comandante en jefe del ejército iraní, en respuesta al reciente asesinato del físico que estaba involucrado en la construcción de detonadores para bombas nucleares. Claro que los medios no se hicieron eco de esta nueva declaración de guerra, pero no por eso debemos subestimarla. Este era el lenguaje de la Alemania Nazi. Los nazis convirtieron a los judíos en una amenaza para la “raza aria”, y después procedieron a exterminarlos. Ahora, los ayatollahs convierten al Estado judío en una amenaza para Irán, y después seguirán por la misma senda. La única diferencia entre los nazis y los ayatollahs es que los primeros lanzaron un genocidio contra el pueblo judío y después buscaron desarrollar bombas atómicas, mientras que los segundos están recorriendo el camino inverso. Y repito lo que dije en un comentario de otro post: las sanciones económicas, las presiones diplomáticas, el revolucionario Stuxnet y los asesinatos selectivos no fueron ni son suficientes para detenerlos. Si a alguien le quedaba alguna duda, la única forma de que abandonen sus aspiraciones genocidas va a ser bombardeando sus instalaciones militares y nucleares.

La pregunta del millón es: ¿Cuándo debemos actuar antes de que sea demasiado tarde?

La respuesta no la sé, pero confío en que Binyamin Netanyahu no va a dejar que nos metan una bomba nuclear.  Lo único que nos queda es rezar para que no nos falle.

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