La vigorosa y eterna judeofobia española

Una vez escuché que el grado de judeofobia que hay en una sociedad es un buen termómetro para medir su grado de desarrollo.

Si confiamos en esta premisa, no hay mucha esperanza de que España se recupere rápido de la crisis: según una encuesta del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, el 58,4% de la población española opina que “los judíos tienen mucho poder porque controlan la economía y los medios de comunicación”, y más de un tercio (34,6%) tiene una opinión desfavorable o totalmente desfavorable de esa comunidad religiosa, que en España apenas suma 40.000 personas”. (ver)

Es la vieja historia de siempre. Esos malditos judíos que no llegan al 1% de la población controlan la prensa, la banca, la economía. Son los responsables de la crisis, de que los talibanes maten a soldados españoles en suelo Afghano y del fracaso del multiculturalismo, no?

El mundo gira, avanza, cambia… pero la judeofobia española sigue siendo una fuerza tan poderosa como inmutable. Los judeófobos españoles ni siquiera se molestan en cambiar el término “judíos” por “sionistas”. ¿Para que? ¿Hace falta ocultar algo? ¿Acaso la justicia y el gobierno castigan por incitar al odio contra los judíos? Ya sabemos la respuesta.

Si un español del siglo XV aterrizara en la España del siglo XXI no podría reconocer una sola cosa de la que ve. Caminaría con los ojos abiertos, aunque incapaz de asimilar los edificios, los autos, el ruido, las tele-comunicaciones, etc. Pero eso sí, cuando escuche que los judíos son los responsables de todas las miserias, va a respirar con la tranquilidad de saber que se encuentra en el mismo país.

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5 comentarios

  1. España es el país más antisemita del mundo occidental. Los medios de comunicación tienen una parte importante de la culpa por todo este odio, además de los siglos de tradiciones judeofóbicas envalentonadas por la Iglesia, el Franquismo y la izquierda neomarxista antisionista. La judeofobia contemporánea que se manifiesta en la demonización del judío de los países es algo coyuntural, porque el antisemitismo no es un problema nuestro (no se trata de que los judíos o Israel hagan o dejen de hacer tal cosa), sino un problema de ellos. Ellos son los que tienen la culpa por su odio antisemita y los que deben resolverlo, no nosotros.

    En otro orden de cosas, escuchando esta mañana las sabias palabras de un Justo entre las Naciones, el Doctor Daniel Rafecas, con motivo de un nuevo aniversario del peor atentado terrorista acontecido en la Argentina, me percaté de la siguiente conclusión:

    Si no nos mataron en la Inquisición, nos mataron en los pogromos de la Rusia Zarista. Si no nos mataron en los pogromos, nos mataron los nazis en la Shoá. Si no nos mataron los nazis, nos mataron los milicos en el Vesubio. Si no nos mataron los milicos, nos mató una bomba iraní hija de puta en la AMIA. ¿Qué sigue? ¿Quién carajo puede garantizar que mis futuros hijos no sufrirán alguna tragedia por su condición hebrea?

    Judíos: Acabad con la Diáspora, o la Diáspora acabará con ustedes.

    • Es correcto. Aunque siga existiendo la posibilidad de que Israel entera sea atacada, por lo menos ahora podemos defendernos .

  2. “Judíos: Acabad con la Diáspora, o la Diáspora acabará con ustedes.”
    No por nada es “Jabotito” 😉
    Saludos!

  3. dos perlitas a lo dicho:
    en los diccionarios españoles, la palabra judío sigue significando usurero.
    y en un diccionario virtual español se define a Israel más o menos como: régimen sionista invasor que ocupa las tierras del Estado de Palestina

    pd: ¡grande Vladimir!

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