Nacionalsocialistas en Córdoba

Un grupo de rock desconocido e irrelevante en el mundo artístico, llamado Andrasz y perteneciente a la ciudad de Córdoba, Argentina, ha aparecido llamativamente en las noticias de un diario local, la Voz del Interior; no por haber alcanzado la fama debido a su música (de hecho a nadie le interesa ella, ni los intérpretes son invitados a festivales de gran difusión para que la toquen), sino porque los integrantes del grupo son unos racistas defensores del nazismo.

Uno de los músicos, de nombre Lucas Velázquez, profesa admiración por Adolf Hitler y fue fotografiado haciendo el saludo nazi en el monumento conocido como “Memorial de los desaparecidos” en el cementerio de San Vicente. Entre las declaraciones hechas por el simpatizante del asesino de seis millones de judíos figuran: “Tenemos una ideología nacionalista, de centroderecha. La misma que grupos como Almafuerte. Bien peronista y de centroderecha. Es un sentir patriótico nacionalista”; “Si fuéramos realmente fachos, como dicen, ¿por qué se nos critica si estamos a favor de la familia, en contra de la ‘falopa’ y del aborto?”.

Al respecto, son necesarias varias aclaraciones. Los comentarios ya de por sí allanan la percepción del lector para considerar que este joven de 21 años es de pocas luces en su análisis político y se le mezclan los conceptos. Pero igual, no vienen de más observaciones para terminar de descartar irracionalidades, estupideces y deformaciones.

Su ideología nazi es incompatible con lo declarado, al definirla como de “centro derecha”. El nazismo no es centro derecha, y quien pretenda hacerlo pasar como tal se burla adrede de las ideas o vomita chanchadas de ignorancia. Tomando como referencia el actual vocabulario político, el nazismo no es centro, sino extremismo. Y ahondando en sus particularidades, se observa que no es solo extrema derecha, sino que también incluye componentes de extrema izquierda, en una mezcla pavorosa. En lo estrictamente político, sus rasgos de extremismo de derecha son las teorías raciales, el nacionalismo exacerbado y el militarismo. En lo económico, el izquierdismo extremista se manifiesta en el Estado planificador y el socialismo totalitario.

Vamos a analizar punto por punto:
– Las teorías raciales fueron un insulto a la ciencia, pretendiendo proclamar sin sustento alguno la superioridad de la raza aria y la inferioridad de la raza judía. Los nazis partieron del error inicial de recurrir a la mística en detrimento de la racionalidad, y de dividir artificialmente a la humanidad en razas hechas a su medida y conveniencia, para establecer mejores y peores, y con dicho basamento idear un programa político fulminante.
– El nacionalismo exacerbado consistió en la exaltación de lo alemán como si fuera símbolo de un poder más allá de los demás, en detrimento del resto, los no alemanes. Los nazis identificaron a su tierra, su nación y su Estado con los delirios de su carismático líder y los malvados designios de su partido político. Se creyeron mejores que los demás clamando derecho a dominarlos solo por haber nacido dentro de una división administrativa distinta a las otras, se arrogaron el derecho a exterminar porque sus madres los parieron en un determinado punto geográfico preferencial.
– El militarismo nazi se vio plasmado en la creencia en el uso de la fuerza para lograr cualquier objetivo planteado. Así diseñaron un Estado con competencia legal para promover la violencia a discreción; institucionalizaron la agresión oficial a minorías como los judíos, gitanos y homosexuales; sometieron a inocentes al yugo del ejército, unidades paramilitares y la policía; llevaron a cabo la Shoá, un genocidio singular sin parangones; y a través de conquistas militares se expandieron violando las soberanías y tierras de otros Estados.
– La economía nazi era socialista, lo cual ya de por sí traía aparejadas restricciones a la libertad individual. Y si a eso le sumamos el nacionalismo, el resultado es la combinación mortal. La intervención estatal literalmente destruyendo negocios judíos sin respetar propiedad privada, y manipulando la economía del país de manera total, dio forma a un socialismo generador de hambre, miseria y muerte. El fracaso económico alemán fue tan rotundo e indisimulable, que el propio Hermann Goering (encargado de la planificación económica) lo admitió, reconociendo que intentó controlar la vida de las personas sin lograr lo esperado.

La identificación de Velázquez con la ideología de Almafuerte, otra banda de rock argentina, nos brinda más información sobre sus pareceres y posturas. El cantante de Almafuerte Ricardo Iorio, se autodefine como un ultranacionalista (y ese “ultra” nos da la pauta de que resulta por lo menos rebuscado intentar encajarlo en el “centro”). Se lo conoce por frases como “si vos sos judío, no me vengas a cantar el himno (argentino); y por canciones como “Cumpliendo mi destino”, en la cual escribe: “Puede haber caballo verde mas no uno de ellos honesto”. A simple vista uno podría preguntarse qué vinculación hay entre esta canción y el tema que tratamos, sin advertir conexión; pues bien, esa estrofa no es más que una paráfrasis de una frase que se le atribuye a Mohamed Alí Seineldín (Coronel de las Fuerzas Armadas argentinas, admirador de los dictadores Juan Manuel de Rosas y Juan Domingo Perón, y judeófobo): “Es más fácil encontrar un caballo verde que un judío honesto”. Figuras como estas son las que el pretendido “nacionalista de centro derecha” reivindica. Citamos a continuación lo que un intelectual liberal de pura cepa, Jorge Luis Borges, pensaba sobre los mencionados tiranos referentes de los personajes reverenciados por Andrasz: “Pienso en Perón con horror, como pienso en Rosas con horror”.

Velázquez también menciona a su grupo como peronista. Recién en este punto exhibe un poco de coherencia y verdad entre lo que piensa y dice. Que sean peronistas no debe sorprendernos; después de todo, Perón fue un tirano con todas las letras. Entre su nefasto currículum encontramos que fue agregado militar de Argentina en la Italia de Mussolini (manifestando pública admiración por él), promovió la infiltración de corrientes fascistas en territorio argentino, y recorrió la Alemania nazi y sus tierras ocupadas con devoción hacia el Führer. Por si fuera poco, Perón fue el responsable de la llegada encubierta a la Argentina de criminales de guerra nazis (de la talla de Adolf Eichmann, Josef Menguele y Erich Priebke) que escapaban de quienes buscaban su juzgamiento. Siempre digo que así como en el museo de la Shoá en Israel, Yad Vashem, se les dedica un espacio especial a las personas que cumpliendo ciertos requisitos salvaron la vida de judíos perseguidos por el nazismo, otorgándoles el título de “Justos entre las Naciones”; en un eventual museo a favor del nazismo, Perón merecería el título de “Nazi Justo entre las Naciones” por haber salvado la vida de criminales nazis perseguidos para llevarlos a los tribunales.
Una breve reseña del peronismo puede leerse en este resumen de Ezequiel Martínez Estrada, citado por Alberto Benegas Lynch: “Perón organizó, reclutó y reglamentó los elementos retrógrados permanentes en nuestra historia […] Perón infiltraba legiones de fascistas, nacionalsocialistas y falangistas […] El peronismo es una forma soez del alma de arrabal, […] el GOU acaudillado por Perón, esta secta que era diametralmente opuesta a la Logia Lautaro, impuso una dictadura de tipo totalitaria […] Eran las mismas huestes de Rosas, ahora enroladas en la bandera de Perón, que a su vez era el sucesor de aquel tirano […] Una característica sobresaliente de la política de Perón, tanto en su campaña proselitista como en su programa doctrinario, es que recogió con prolija minuciosidad de hurgador en los tachos de basura, los residuos de todas las actividades nacionales, en los órdenes espiritual y material […] Atacó la libertad de imprenta y los principios democráticos que hacían posible la crítica a su dictadura […] No hubo campos de concentración pero si salas de tortura”. Quien hace un saludo nazi clamando por superioridad innata, puede fácilmente identificarse con lo expuesto. Y por si a alguien le quedara alguna duda sobre la ideología de Perón, mejor conocer lo que salió de su propia horripilante mente: “Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores”.

El “sentir patriótico” de los resentidos músicos no debe engañarnos con palabras que intentan ser bellas y dulces. Es evidente que nada tiene que ver su patriotismo detestable con el esfuerzo por la patria que hicieron los próceres como José de San Martín o Manuel Belgrano. Estos dedicaron su vida al nacimiento y defensa de Argentina, mientras que pusilánimes como los resentidos en cuestión solo difunden ideas que no pueden conducir a otro destino más que a la destrucción.

A continuación, el músico desmiente que sean fascistas y a la vez se declara a favor de la familia, y en contra de la droga y el aborto. El tema del aborto merecería toda una discusión aparte por lo que no será tratado en este artículo. Me concentraré en los otros dos. El estar a favor de la familia es un eufemismo que emplea para manifestarse en contra del matrimonio entre homosexuales. Estar en contra de la droga es expresar postura a favor de la penalización y en contra de la legalización. Este modo de pensar es censurador de la libertad individual de cada persona: firmar un contrato que en nada perjudica derechos de terceros (como lo es casarse con una persona del mismo sexo), y consumir un producto por elección propia asumiendo voluntariamente las consecuencias perjudiciales para la salud (como es el drogarse). Estos impedimentos a la libertad más el nazismo que componen la ideología de la banda, hacen que sus integrantes merezcan una respuesta inequívoca a su pregunta de si son “fachos”: sí, son fascistas.

Para ir concluyendo, no hay que dejarse engañar por los eufemismos de aquellos que se catalogan como “nacionalistas”, devotos del “sentir patriótico”. Hay nazis rondando por ahí que intentan suavizar su imagen proclamándose de “centro” mientras saludan a Hitler con afecto. El nazismo no es “centro derecha”, es una reunión de lo peor de la derecha y de la izquierda: el nacionalismo afianzado en superioridad racial y el socialismo respaldado por el Estado totalitario. A la operación que conduce esto es: nacionalismo + socialismo = nacionalsocialismo. Hay cuentas que pagar tanto por parte de los extremistas de derecha como de los extremistas de izquierda; ni unos ni otros deben hacerse los desentendidos en las ideologías que fomentan y los magros resultados que consiguen. Después de todo, los derechistas no quieren admitir que los nazis también son nacionalistas, y como dijo Ludwig Von Mises, “Los marxistas no están dispuestos a reconocer que también los nazis son socialistas”.
Mi consejo es alejarse de las ideologías colectivistas, sean nacionalistas o socialistas, que claman actuar en beneficio de entes abstractos como “la nación”, “el pueblo” o “la sociedad”, mientras en verdad actúan perjudicando a las personas individuales reales de carne y hueso. Una cosa es verse como nacionalista porque se respetan las gestas patrióticas que dieron origen al país, el obrar de los próceres en el proyecto de nación, y se identifica con simbología típica; y otra cosa es hacer de ese “sentir patriótico” un culto a la irracionalidad y al exterminio de los que no pertenecen al grupo selecto. Los actos deben estar determinados por la racionalidad como fundamento, y no por la mística nacionalista o socialista legitimadora de la violencia.
Ni siquiera hay que debatir con los racistas que de entrada nos rebajan a la categoría de infrahumanos, que desde el principio nos descalifican y no nos reconocen derecho a la existencia; si nosotros nos movemos en el plano de la racionalidad y ellos en el de la irracionalidad, no hay que otorgarles el status para que puedan “debatir” sus ideas con las nuestras. Nuestros principios no necesitan pasar por la revisión de los nazis para ser legítimos.

 Ezequiel Eiben

Fuentes:
– Saludo nazi frente a memorial a los desaparecidos
http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/saludo-nazi-frente-memorial-desaparecidos

– El Inadi actúa tras una foto con un saludo nazi ante el memorial de desaparecidos
http://www.lavoz.com.ar/ciudadanos/inadi-actua-tras-foto-con-saludo-nazi-ante-memorial-desaparecidos

– Rolling Stone n.º 24, marzo de 2000
– Ácido argentino
http://www.rollingstone.com.ar/585001
– El problema es el Peronismo – Alberto Benegas Lynch
http://www.elcato.org/el-problema-es-el-peronismo
– ¿Qué significa el peronismo? – Alberto Benegas Lynch
http://independent.typepad.com/elindependent/2009/10/qu%C3%A9-significa-el-peronismo.html
– Citas
http://www.liberalismo.org/citas/M/

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6 comentarios

  1. Brillante articulo. “Nuestros principios no necesitan pasar por la revisión de los nazis para ser legítimos.”. Hay cosas que no son debatibles.

  2. A ese tal Ricardo Iorio, que canta como perro ladrando a la luna en los recitales de Almafuerte, lo escuché en una entrevista de “Mundo Casella”… el tipo está loco de remate, totalmente chapita, enfermo de la cabeza (como todos los “artistas” en este país, sean “progres” o “nacionalistas”). No creo que sea un judeófobo profesional, mas bien parece un simple imbécil con serios problemas psíquicos. Y los boludos recentidos que lo siguen están tan enfermos como él. No puede articular dos oraciones seguidas sin decir pelotudeces. En fin, no sorprende que sea el ídolo de un nazi. Lamentablemente, Argentina está plagada de grupitos de música que defienden ideas totalitarias, bajo la excusa del “patriotismo”.

    Por otra parte, me sorprendió ver al taradito de Lucas Velazquez haciendo el saludo nazi en el monumento a los desaparecidos: si ese morochito petiso hubiera vivido en la época del Tercer Reich, ya lo hubieran metido en un Lager o en la cámara de gas. Y no lo digo despectivamente, pues como hombre sano y democrático condeno cualquier forma de racismo, sino justamente para acentuar la irracionalidad e ignorancia de los extremistas. Lo único que buscan es una supuesta “ideología” para justificar sus impulsos sádicos, pues como se dice habitualmente: “no son malvados por ser nazis, sino porque son malvados es que son nazis”.

    Gracias por la información Eze

    • Así es, Iorio es el típico que dice que “conoce al judaísmo”, como si eso le sirviera de plataforma legítima para sus diatribas judeofóbicas.

      Y si, hay muchos que veneran a Hitler creyendo que ellos se hubiesen salvado en el tercer reich, cuando en realidad tampoco encajan en los parámetros de la “raza aria”. Se sorprenderían quizá cuando los nazis, después de asesinar judíos, fueran a asesinarlos a ellos, a pesar de que intentaran gritar “¡¡pero si yo los apoyé a ustedes, yo hacía su saludo!!”

      de nada, un abrazo

  3. jabotito…Me parece fundamental que a la hora de escribir tu opinion no generalices…primero que nada porque no todos los artistas son enfermos de la cabeza, no todos los artistas estan chapita…segundo no todos los artistas son progres o nacionalistas…

    • “artistas” entre comillas, sean progres o nacionalistas, creo que refiere especificamente a ese tipo de artistas que se critica por sus ideas, en este caso nazis. No creo que sea una generalización a completamente todos los artistas de este país, y más sabiendo que hay otras ideologías o pensamientos políticos para elegir.
      Creo que a eso se refirió Jabotito poniendo “artistas” remarcado. no es asi jabotito?

      • Gracias por ahorrarme el trabajo Eze. Tenía “paja” de responder. Obviamente hay artistas de la talla de Enrique Pinti o Ignacio Copani que admiro muchísimo. No fue mi intención meter a todos en la misma bolsa.

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