Mi experiencia en Israel y algo más

Soy judío y viví durante ocho meses en Israel hace tres años (mediante un plan de la Agencia Judía llamado “Shnat Hajshará”). Tengo muchísimas casas de amigos y familiares en distintos lugares del país que me hospedaron gustosamente. Numerosas veces me “separé” del plan oficial de Masá. Me hice amigo de un árabe-israelí de Nazareth y estuve en la casa de un palestino en Hebrón durante un día entero, además de visitar Ariel, Gush Etzión (principalmente Efrat), el Valle del Jordán, Pisgat Zeev (Jerusalem Oriental), Maale Adumim, un poblado de Samaria (no recuerdo su nombre, quedaba cerca de Nablus) y la tumba de Rajel en Betlehem, entre otros sitios. Los sitios más o menos famosos del país los visité TODOS. Conocí montones de árabes y conversé con ellos. La primera vez que visité Jerusalem, no podía creer que los árabes caminaran con turbantes al lado nuestro sin problemas (algo muy distinto a lo que sucedería en cualquier otro país no-musulmán), hasta que me acostumbré y me di cuenta que es algo perfectamente normal por esas latitudes, a pesar de ser un país en constante estado de guerra. Sí, también conocí decenas de soldados y atestigüé injusticias producto del conflicto, pero nada que pueda ser ni remotamente comparado a una segregación étnica con la que se acusa con tanta facilidad al Estado judío sin molestarse en examinar la evidencia. De hecho, casi todos los árabes con los que conversé no sufrieron ataques ni hostilidad de sus vecinos judíos cuando estaban en zonas de mayoría israelí. Después pensé en recorrer la realidad “más adentro”, pero desistí de visitar Ramallah por temor a que mis órganos terminaran en los dientes de algún “primo”.

 

En el año prácticamente entero que pasé en ese país, independientemente de mi lazo afectivo y personal como judío, me percaté de lo hermoso, maravilloso y digno que es ese lugar, lleno de gente tan compasiva y cálida. Israel es uno de los países más multiculturales, abiertos y tolerantes del mundo. En Argentina nos solemos enorgullecer de nuestra “libertad de culto”, que por supuesto la hay y es ejemplar en varios aspectos (aunque el Estado únicamente financia a la Iglesia católica apostólica romana). Además es muy fácil hablar de multiculturalismo cuando las sociedades latinoamericanas son relativamente homogéneas y no existen grandes conflictos étnicos (en Israel no existió un genocida General Roca que “terminara con el problema de raíz”), pero el Estado hebreo en ese ámbito le gana con creces. Es el país con más libertad de culto de Oriente Próximo por lejos y el país donde la población árabe tiene más derechos, calidad de vida, acceso a la salud, educación gratuita, poder adquisitivo, libertad y empleo de toda la región (eso no quiere decir que no exista discriminación en ningún ámbito, pero no estoy seguro que en Europa los musulmanes la pasen mucho mejor). El mérito es mayor sabiendo que es un país mas chiquito que Tierra del Fuego que afronta una amenaza existencial desde el día en que se creó y sus vecinos no le han proporcionado un solo día de paz. ¿Saben lo que es apartheid? que te condenen a la pena capital por venderle tierras a un judío como en la Autoridad Palestina… ESO ES APARTHEID. Que enseñen en las mezquitas que los judíos somos hijos de monos y cerdos, que no hay mayor gloria que matarse para matar judíos… ESO ES RACISMO. Que el liderazgo árabe pretenda un futuro Estado palestino Judenfrei… ESO ES DISCRIMINACIÓN

 

Así que me lleno de rabia cada vez que oigo a algún moralista de ultraizquierda denostar a un país que se comporta con mucha mayor decencia que cualquier otra nación en una situación similar. Si esa izquierda se aplicara los estándares que aplican a otros, se darían cuenta que son una banda de racistas inescrupulosos con sangre en sus manos. No soporto esas “críticas” especialmente cuando provienen de países como España, pues ya sabemos que el país ibérico tiene un origen completamente “impoluto” en su formación, con la expulsión de moros y judíos, aunque también puede dar cátedra cuando se trata de colonización, expulsión, genocidio, dictadura, fanatismo religioso y discriminación (no hablo solo de antisemitismo, conozco muchos compatriotas que se sintieron como negros en Sudáfrica cuando los revisaron en el aeropuerto de Barajas). Por no hablar de Ceuta y Melilla. Sin embargo, nadie es tan imbécil o perverso como para cuestionar el derecho del Reino de España o cualquier otro país a existir por sus injustificables crímenes históricos del pasado.

 

Además, si uno desconociera quién fue Stalin o en lo que se ha convertido el neomarxismo luego de la caída del muro, creería que la izquierda defensora de la libertad y el progreso es la principal defensora de Israel frente al feudalismo árabe con sus dictaduras militares y teocracias islamofascistas. Pero claro… el judío de los países es el único al que se le exige un comportamiento suicida.

 

¿Su único problema es “la ocupación”, y nunca el impulso destructor presente en el mundo árabe-musulmán, una mezcla de fascismo, misoginia, medioevo y esclavitud que ha declarado la guerra al único Estado judío y democrático de la zona? Es, al menos, un poco ridículo y sospechoso. ¿No les parece?

 

¿Y qué hay de la autoculpa moishe-diaspórica que impide a muchos judíos sentirse contentos con el país libre, próspero y avanzado que tenemos? La extrema autocomplacencia es enemiga del progreso, pero en vez de sentirnos orgullosos y aceptar que tenemos razón en la inmensa mayoría de los casos, algunos viven preguntando qué hicimos mal. Seguramente la nueva generación que nazca en su patria redimida, tendrá una mentalidad sabra como corresponde.

 

En otro orden de cosas, recién me enteró que una banda de hackers ultraizquierdistas que se creen Guy Fawkes, denominada Anonymous, atacó las páginas Web del Tzahal, Shabak y Mossad en respuesta al último abordaje, sin incidentes, de la flotilla pro-Hamás que se dirigía a Gaza. Algo que por supuesto no daña la seguridad nacional israelí, ya que dichos sitios no contienen información sensible, sino que están abiertos al público precisamente para informar a gente común como yo. Aparentemente el ataque cibernético no afectó las redes internas y en las próximas horas se reestablecerán los servidores. No es el primer ataque que Anonymous lanza contra Israel. El 28 de junio el grupo ciberterrorista intentó lanzar un ataque virtual (bautizado “Operación Intifada”) para cerrar la página oficial de la Knesset en respuesta al Stuxnet que perjudicó el programa nuclear de sus amos ideológicos ayatolás, aunque el ataque fue exitosamente bloqueado por Tehila, el cuerpo de seguridad israelí para las páginas gubernamentales.

 

Lo que más me indigna es que Assad asesinó a más de 3000 sirios, los homosexuales libios están siendo ejecutados, los cristianos son perseguidos en todo el mundo islámico, las mujeres siguen viviendo como esclavas en Arabia Saudita e Irán encarcela y tortura a disidentes, entre otras cosas. Pero este grupo de matones cibernéticos quieren presionar a la única democracia genuina que hay en todo el Medio Oriente, donde los árabes pueden ser jueces, parlamentarios, estudiar en las mejores universidades y gozan de mayores derechos que todos sus vecinos juntos. Además… ¿Chantajear a Israel para qué?  ¿Para terminar con un bloqueo legal de armas (no lo digo yo, sino la ley internacional y la nada pro-israelí ONU) para que Hamás traiga más muerte y destrucción a los ciudadanos israelíes? ¿Quiénes se creen? ¿Creerán que esta patética amenaza mafiosa logrará amedrentar a una nación semejante acostumbrada a defenderse de cualquier tipo de ataques? “Oh no! Mejor dejemos ingresar en Gaza a cualquier terrorista con cargamento porque Anonymous nos joderá la página de la Knesset o el Portavoz de las FDI por cinco horas”… Vamos, sean realistas muchachos! ¿Creen que lograrán algo más que ser arrestados o peor si siguen metiéndose con medio mundo y pasándose por donde se les canta la legislación internacional?

 

Si esta manga de gamberros cibernéticos creen que vencerán a una nación que pudo crear nada menos que el Stuxnet en las propias narices de los iraníes, están locos de remate. No están tratando con cavernícolas ignorantes de algún emirato árabe, están metiéndose con un país que lleva la delantera en lo que a software y tecnología del siglo XXI se refiere. Pagarán las consecuencias.

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3 comentarios

  1. Otra manera concisa de explicarlo.

  2. Muy bueno!!! Coincido con la mayorìa de lo aquì expuesto. Saludos.

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