Carta a los residentes de Gaza

A continuación un artículo de Nonie Darwish, creadora y editora de Arabs For Israel

Recientemente recibí un mail donde se me acusa de odiar a los árabes y a mi padre. Este mail es típico de los medios árabes que conocen mi postura con respecto al conflicto árabe-israelí. Como la mayoría de los árabes no tienen chances de leer mi libro, ahora me llaman infiel. Voy a responder a este mail con una carta a los residentes de Gaza.

Queridos residentes de Gaza,

Su mail me conmovió, aunque sus acusaciones sean falsas. Yo no soy una enemiga de los árabes y les puedo asegurar que amo a mi gente y a mi cultura. Lo que me hace diferente es que no solo amo a los árabes, sino que también amo al pueblo judío. Estoy hablando con mi consciencia. Respeto su derecho a vivir en paz en su tierra, la pequeña Israel. Y entiendo que esto puede sonar increíble para muchos árabes.

Durante 1400 años, nosotros, los árabes, hemos sido consistentemente adoctrinados en la supremacía islámica y en el odio a los judíos. Por este motivo, resulta incomprensible para la mente árabe que se pueda amar a los árabes y judíos por igual. El adoctrinamiento religioso y el subsecuente aislamiento nos privaron durante muchos siglos de amar a todos los seres humanos como iguales, pero esta Jihad contra los no musulmanes es cada vez más difícil de sostener. Mientras un líder musulmán les dice a sus fieles que hay que matar a todos los judíos e invadir Roma, otro les dice a los medios occidentales que el Islam es una religión de paz y que se sienten muy ofendidos por la retórica anti-islámica. Los musulmanes necesitan mostrarse como víctimas para justificar su Jihad. El mundo musulmán (principalmente el régimen iraní) los está usando a su gente, los árabes de Judea y Samaria y Gaza, para justificar la Jihad contra Israel y contra todos los países que no son musulmanes. Su gente en Gaza debería haber tomado consciencia de este juego desde hace mucho tiempo, pero ustedes se rehúsan a abrir los ojos y ver quién es el opresor. Los medios árabes y musulmanes están usando y abusando de su gente para justificar su Jihad alrededor del mundo. Por esto, quieren que ustedes sigan sufriendo y vivan en un estado de terror constante contra Israel.

Bajo la ley islámica, los países no musulmanes nunca soy iguales a los países musulmanes y, de hecho, su soberanía como una nación no islámica siempre debe ser combatida a través de la Jihad. En consecuencia, los musulmanes deben usar Taquiyya, mentiras, para legitimar su agresión contra Israel y occidente. Así, los musulmanes nunca pueden abandonar su propaganda, mentiras y desinformación sobre Israel y occidente. Si eso termina, la Jihad termina. Las Naciones Unidas deben ser constantemente bombardeadas con mentiras sobre Israel. La calle árabe debe ser constantemente bombardeada con conspiraciones sionistas. Hace poco, un intelectual sirio acusó a Israel de robar órganos humanos en Haiti, cuando los estaban ayudando después del terremoto. Esto no es algo nuevo; empezó en el siglo XII, cuando el profeta Mahoma acusó a los judíos de traición para justificar los asesinatos, las expulsiones y el robo de su riqueza. Para explicar su comportamiento, declaró que los judíos son descendientes de cerdos y enemigos de Allah. Los musulmanes usan la misma dinámica.

Es raro, sino imposible, escuchar a un clérigo musulmán promover amor para toda la humanidad y desear que los no musulmanes gocen de los mismos derechos que los musulmanes. Solo después del 9/11 vemos a algunos tratando de rescatar valores occidentales, así pueden ocultar la verdadera cara del Islam y atraer a nuevos conversos.

Siempre me llegan mails de musulmanes seculares que me dicen: puedo entender que hayas abandonado el Islam, ¿Pero cómo puedes defender a los judíos?

Recibo este tipo de mails porque en la mente musulmana, amar a los judíos y a los cristianos y verlos como iguales es un acto de traición para el Islam. Es como si toda la religión estuviera dedicada a odiar y matar a los judíos.
Después de siglos de recibir este tipo de educación, el mundo musulmán produjo sociedades disfuncionales, incapaces de relacionarse con el resto del mundo. Mientras tratan de convencer al mundo de que el Islam es una religión de paz, de que no hay que temer el Islam, también tratan de conquistar el mundo no islámico. Ese es el dilema del Islam hoy.

Lo que yo, y unos pocos otros, estamos tratando de hacer es traer la verdad tanto a los musulmanes como a los no musulmanes para enfrentar este juego enfermizo de una vez por todas. Queremos que los árabes vean a los judíos como seres humanos, no como enemigos a conquistar. ¿Qué clase de dios les ordena a sus seguidores matar a todo aquel que no se convierta al Islam?

Ahmadinejad, que no es árabe, quiere continuar la Jihad contra los judíos destruyendo Israel. Tengo noticias, especialmente para la izquierda en Europa: la Jihad no van a terminar con Israel; ustedes van a ser los próximos.

Al que me escribió el mail: tu mensaje a mí y a los musulmanes es que la vida en la tierra no nos va a traer felicidad en comparación con los placeres de Allah después de morir. ¿Pero por qué llevar a los judíos con nosotros? Ellos quieren vivir y disfrutar la vida y hacer de la tierra un lugar mejor.

Nuestro rechazo a la vida no es coincidencia: como la Jihad no valora la vida, entonces valoramos la muerte. Y la primera víctima de esta ideología es la paz. Nunca escuché una canción pacífica en árabe. Los Saudis rechazan bajo la ley el festejo del día de San Valentín; rechazan celebrar el amor entre un hombre y una mujer. Solo miren los libros islámicos y van a ver los castigos más crueles e inusuales creados por cualquier cultura sobre el planeta.
Sobre lo de odiar a mi padre, otra vez, quiero asegurarles que adoro y respeto a mi padre más que al resto de la gente en Gaza. De hecho, lo adoro y le deseo el cielo no porque mató judíos, sino porque fue un buen ser humano respetado por muchos, inclusive por los soldados israelíes que lo mataron. Fue conocido en Israel como una joya entre sus pares, un hombre con integridad y honor. Mi padre fue víctima de la cultura de muerte en la que vivía. Es uno entre las miles y millones de víctimas de la ideología jihadista, practicada durante los últimos 1400 años.

Queridos residentes de Gaza, sí, no puedo culpar al pueblo judío o al gobierno de Israel por lo que ustedes llaman “la miseria de los palestinos”. Solo puedo culpar a la cultura árabe e islámica que los usó y los usa para justificar la Jihad, y a ustedes por permitirlo. Esta crisis es auto inflingida por los árabes y no tiene nada que ver con Israel. La educación árabe nunca enseñó sobre la gente de Israel, su historia y lo que Jerusalem significa para ellos. Nos dijeron que Jerusalem era una ciudad musulmana porque Mahoma soñó que fue a la mezquita más lejos de todas, aunque ni siquiera haya mencionado que es en Jerusalem. El Koran nunca menciona la palabra Jerusalem, que aparece cientos de veces en la Biblia como el corazón y el alma del pueblo judío.

Nosotros como musulmanes nunca respetamos los sitios sagrados de otras religiones y siempre los proclamamos islámicos; hasta España e India son aclamadas como tierra musulmana. Fue la tradición de los musulmanes convertir iglesias y templos en mezquitas. Esto fue exactamente lo que ocurrió con el templo judío de Jerusalem 100 años después de la muerte de Mahoma. Los musulmanes construyeron la mezquita exactamente arriba. Solo imaginen la reacción de los musulmanes si los judíos hubieran construido un templo encima de Kaaba en La Meca. Así es como el Islam trató y sigue tratando a los judíos. Es hora de que los musulmanes abandonan la Jihad y le extiendan la mano de la paz al pueblo judío.

Traducido por sebinisra 91

The one state solution

Lo acabo de encontrar, no tiene desperdicio. Alguien se anima a subtitularlo?

 

¿Cómo andamos en economía?

Fischer: La economía de Israel es sólida

Fischer: La economía de Israel es sólida

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El gobernador del Banco de Israel, Stanley Fischer, cree que un fracaso en el rescate financiero de Grecia conducirá inevitablemente a una fragmentación de la eurozona y una incertidumbre económica de grandes riesgos a nivel mundial.

“Francamente, nadie sabe lo que va a pasar en la economía mundial, pero las alternativas actuales son que la eurozona sobreviva en su formato actual o que comience a desmoronarse”, dijo Fischer en Jerusalén.

La primera opción, sostuvo, requiere “heroicos esfuerzos y decisiones difíciles” por parte de Alemania y del Banco Central Europeo (BCE) de forma que, entre ambos y con la ayuda de otros gobiernos, rescaten a Grecia de su imparable camino hacia la bancarrota.

De lo contrario, explicó, la eurozona puede comenzar a desintegrarse en un proceso que comenzaría con la salida de Grecia y arrastraría a otros miembros de la periferia del euro, en el que los escenarios son impredecibles.

El economista israelí-estadounidense, que ha conseguido mantener a Israel al margen de la crisis financiera desde 2008, advirtió de una Europa a dos velocidades, devaluación de monedas, dificultades en la exportación para los países que queden en una nueva eurozona y situaciones de lo más inverosímiles que podrían desembocar en una nueva recesión en el continente con ramificaciones mundiales.

“Las cosas se ven peor ahora en Europa que a principios de año. Para casi ninguno de sus miembros hay perspectivas de gran crecimiento. No es una imagen agradable y, sin Alemania, las estadísticas serían negativas”, abundó.

Pero aún así, y en su habitual optimismo, el reconocido economista describió la situación actual como “no deseada” pero desde luego “no de recesión” porque -recordó- las previsiones de crecimiento “no han bajado mucho desde comienzos de año”.

Como nota de preocupación destacó “los altos tipos de interés que están pagando algunos gobiernos europeos por sus deudas” y mencionó con humor la inaudita situación de que cueste menos la deuda israelí que, por ejemplo, la francesa.

Sobre Estados Unidos se mostró más optimista y no vio “peligros inminentes” de una nueva recesión.

“Hablan para 2012 de un 2,5 por ciento de crecimiento, no es espectacular, no se acerca a su verdadero potencial, pero es un crecimiento relativamente bueno”, declaró al comparar las estadísticas del primer trimestre en ese país con las del tercero, que muestran que se va superando la parálisis.

Fischer, de 68 años y que está al frente del banco emisor israelí desde 2005, tampoco escatimó en las advertencias al Gobierno de Biniamín Netanyahu, a quien exhortó a ceñirse en todo momento al presupuesto y no dejarse arrastrar por políticas populistas.

Israel celebrará probablemente elecciones en 2012 (la legislatura concluye en marzo de 2013) y se teme que por ello, y a raíz de las protestas multitudinarias de grupos de “indignados” el pasado verano, el Gobierno incurra en un gasto público excesivo.

En este sentido, recordó que los indicadores económicos israelíes después de ocho años de crecimiento a más del 4 por ciento de promedio apuntan a lentificarse, precisamente, por la lentitud en la recuperación de sus principales clientes: la UE y EEUU.

“Hay algunos indicios de lentificación desde abril”, advirtió, y “las previsiones para el año que viene son inferiores a las previstas en un principio”.

“Quiero destacar que la lentificación es en el crecimiento, no en el PIB en sí. No hay recesión”, insistió sobre una economía, la israelí, que “sin estar en un excelente estado, no es mala” y este año acabará a un ritmo de crecimiento del 4,7 por ciento del PIB.

Como posibles consecuencias de la lentificación recordó un ligero incremento del desempleo, ahora en un 5,6 por ciento -su punto más bajo en 30 años-, y la continuación de la bajada en las exportaciones.

E instó a todas los organismos e instituciones a tener siempre presente la situación en la eurozona, porque “si algunos de los bancos europeos con los que tratamos entran en dificultad, nosotros estaremos en serios problemas también”, argumentó.

Fuente: AURORA

Comentario personal:

 

Confieso tener conocimientos sumamente limitados de economía, pero confío plenamente en Stanley Fischer, un hombre de sobrada experiencia que ha demostrado manejar la economía israelí exitosamente, manteniéndola alejada de la crisis financiera internacional. La labor del señor Fischer es tan importante y patriótica para Israel como las hazañas de Ehud Barak o Tamir Pardo.

 

Las conclusiones que extraigo de esta información son las siguientes:

 

1) La economía y el nivel de vida en Israel están en perfecto estado, al menos en niveles generales. La realidad es que sigue habiendo poco desempleo (aunque para los estándares israelíes es alto), un país desarrollado, crecimiento moderado pero constante, deuda baja y controlada, un sueldo promedio de 14.000 shekalim (4.000 dólares) por matrimonio (la familia tipo israelí es de cinco integrantes), un PBI per cápita de 32.000 dólares anuales, uno de los coeficientes de Gini más bajos (39.2), un 23,6% de población bajo el nivel de pobreza (nótese que el nivel de pobreza en Israel es 7,30 dólares diarios por persona… es decir un matrimonio pobre ganaría 1.533 shekalim por mes), una tasa de inflación del 2,60% (precios al consumidor) y otros indicadores alentadores (si quieren pueden cotejar los números en diversas fuentes, verán que no estoy errado). Hace poco salió el último índice de desarrollo humano de Naciones Unidas que mide la calidad de vida de la población de cada país, donde ubicó a Israel en el puesto 17 (calificado como “muy alto”), por delante de Francia (puesto 20… pobre Sarko), España (puesto 23) y Argentina (puesto 45).

 

2) Si bien gran parte de los reclamos sociales de los israelíes que salieron a la calle en los últimos meses son legítimos, el gobierno debe evitar caer en la trampa del cortoplacismo, para atender las demandas pensando siempre en el contexto de crisis mundial, con las principales potencias económicas en serios problemas. Por ende, el gobierno debe solucionar el tema sin incurrir en un gasto público excesivo que no sea soportado por la infraestructura presupuestaria del país. De todas formas, siempre se puede mejorar y es bueno escuchar los reclamos de una ciudadanía responsable que trabaja todos los días, paga sus impuestos religiosamente y sirve en el ejército.

 

3) A nadie le conviene una Unión Europea en crisis y un Estados Unidos débil, menos a Israel que los tiene como sus principales socios comerciales. Como dice la frase: “Antes de que se ahogue el gigante, se ahogarán los liliputienses”. Espero que los europeos salgan del atolladero en que se han metido, por el bien de la humanidad.

 

4) Cuando hablamos de números en economía, no estamos discutiendo una nimiedad. Estamos hablando de la vida de millones de personas que se ven afectadas directamente en su vida cotidiana. Por eso insisto en revisar constantemente los números correctos y fijarse cómo mejorar sin perjudicar otros indicadores relevantes. Cada caso debe ser estudiado particularmente, pues en economía no existen soluciones mágicas ni medidas siempre buenas o siempre malas.

Sobre la manipulación mediática y la financiación extranjera

De la equiparación a la calumnia

Gustavo D. Perednik

Para una cierta patología mediática, los problemas
parecen comenzar cuando el judío opta por defenderse

Benjamín Netanyahu ante la Asamblea General de la ONU

Bastó un breve párrafo del discurso de Benjamín Netanyahu ante la Asamblea General de la ONU (24-9-10), para desenmascarar una incorregible hipocresía: «el Presidente Abbás ha dicho en este podio que los palestinos están armados sólo con sus sueños y esperanzas. Sí, claro: esperanzas, sueños… y diez mil obuses Grad provistos por Irán».

Una vez más, decenas de esos morteros fueron lanzados esta semana contra ciudades israelíes, especialmente Ashkelon, y como es habitual, los medios europeos informaron de la embestida como si se hubiera tratado de un lamentable «ciclo de violencia», que permitía deducir que la parte censurable es el país judío, ya que después de todo, si de ese modo es atacada su población civil, pues por algo será.

En esta ocasión, el «ciclo de violencia» encontró a quien escribe estas líneas en el ojo mismo de la tormenta. En efecto, mi esposa y yo pasamos ese fin de semana en la antiquísima ciudad de Ashkelon, que en los últimos lustros se ha transformado en un centro turístico israelí que combina playas con atracciones arqueológicas.

La calma urbana fue sacudida por una lluvia de misiles Grad (29-10-11), que sumió a la ciudad en el miedo, y que dejó varios heridos y un asesinado: Moshe Ami, padre de cuatro hijos y cuyo nombre pasó inadvertido para los medios europeos.

En rápida respuesta, la Fuerza Aérea hebrea disparó con notable precisión contra los que lanzaban los misiles, y dio en el blanco mientras varios terroristas se disponían a disparar más. Así se detuvo la primera fase de la provocación.

Con menos precisión y más malicia, los medios españoles, que a esta altura son parte proverbial del arsenal agresor, hablaron, en el mejor de los casos, de «intercambio de fuego entre israelíes y palestinos», sin detenerse en el detalle de que «el intercambio» consiste en que nos ataquen desde Gaza «libre» y nosotros nos defendamos.

El diario El País puso por título: «Mueren nueve palestinos en dos ataques de la aviación israelí». Como bien se lee, un grupo se reserva el honor de morir mientras el otro carga con un verbo menos honorífico. Por definición, los problemas comienzan cuando Israel contraataca.

Así se expidió el diario El Mundo: «La Fuerza Aérea israelí mata a cinco milicianos». Israel mata, los agresores son milicianos, Moshe Ami no existió, el sheik Ahmed Yasin fue un líder espiritual y Arafat un adalid de la justicia.

Y la RTVE adujo: «Nuevo bombardeo de Israel sobre Gaza».

Este fenómeno de prostitución periodística abarca dos etapas: la primera equipara al agresor con el agredido; la segunda genera un cuadro global en el cual la empatía del lector debe optar por «la más débil» de las dos partes en pugna.

Catherine Ashton, a cargo de las RREE de la Unión Europea, condenó (30-10-11) «el fuego indiscriminado de ambas partes», es decir que objetaba tanto los misiles que se lanzaron desde la franja de Gaza controlada por el Hamás, como la autodefensa de la democracia israelí asediada.

La equiparación fue eco de la de unos días antes obra del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, quien expresó su satisfacción por la libertad de Guilad Shalit (18-10-11) y por la de los terroristas palestinos sueltos en pago por Guilad.

Éste había sido secuestrado por más de un lustro, aislado y golpeado, y las civilizadas manos del movimiento islamista nunca le permitieron atención médica ni visitas de la Cruz Roja para verificar que estaba con vida y en qué condiciones.

Del otro lado, se abrían las celdas de más de mil presos que habían sido juzgados con derecho a la defensa y abogado, y de quienes se demostró en juicio abierto su comisión de actos de terrorismo, y por ello estaban cumpliendo su sentencia en las cárceles israelíes. En éstas pudieron recibir visitas de familiares, gozaron de tratamiento sanitario, y hasta se les permitió cursar a distancia carreras universitarias.

Ban Ki-moon anunciaba alegrarse de que un raptado viera la luz del sol por primera vez en casi seis años, y luego empañaba ese júbilo con el otro simultáneo por la injusticia de que mil terroristas evadieran su castigo, en razón de que Israel fue una vez más abandonado a sus propias fuerzas y por ello debió pagar un precio altísimo para recuperar a su hijo en el seno del hogar.

La equiparación como género de la mentira

Una vez cimentada la primera etapa «políticamente correcta» de equiparación de Israel con sus enemigos que intentan destruirlo, se pasa a la segunda, que consiste en cuestionar precisamente a Israel, y sólo a Israel, ubicado una y otra vez en el banquillo de los acusados.

Así, el reciente intento de encajar artificialmente a la Autoridad Palestina en las diversas agencias de las Naciones Unidas, es disfrazado por los medios como una táctica genuina para acelerar la creación del un Estado árabe palestino, cuando en realidad se trata de una mera deslegitimación de Israel.

Obsequiar a los líderes palestinos el rol de Estado sin que para obtenerlo tengan que renunciar al objetivo de destruir el país judío, no conlleva a la creación de nada y es un crudo estímulo a la guerra.

Europa lo proporciona por medio de sus generosísimas donaciones que no tienen parangón con las que recibe ninguna otra nación, y también por medio del constante socavamiento de la democracia israelí, que en estos días fue revelado en uno de sus aspectos menos conocidos.

El diario hebreo Makor Rishón acaba de hacer público (28-10-11) un documento del Ministerio de Exteriores británico según el cual, del presupuesto de ayuda de ese país a organizaciones que bregan por los derechos humanos en el Oriente Medio, más del 80% es destinado a las que operan en Israel y en la Autoridad Palestina, y menos del 20% restante a los veinte países árabes combinados, en todos los cuales la defensa de los DDHH es una necesidad impostergable.

La agrupación estudiantil Im Tirtzú ha denominado a esta ayuda «subversión política desde el extranjero». En efecto, para el período analizado, seis millones de libras esterlinas se invirtieron en Israel en agrupaciones árabes y en grupos de extrema izquierda anti-establishment. Sólo el movimiento Paz Ahora recibió para el 2010 cien mil libras, y otros montos similares fueron invertidos por el Gobierno inglés en Romper el Silencio, Hay Justicia y Betzelem.

En contraste, mucho menos obsequió Londres a los organismos que se dedican a los derechos humanos en un baluarte de la democracia como Siria, y ni un solo penique colocó por el bien de Libia y Arabia Saudí.

A principios de este año, el partido de centroderecha Israel es Nuestra Casa, presidido por el Ministro de Exteriores Avigdor Liberman, propuso en la Knéset una moción para que se investigara la financiación de esos grupos en Israel, pero después de un acalorado debate la propuesta fue finalmente rechazada.

Ahora los datos afloran sin la investigación propuesta, y los británicos no han negado su intromisión, sino que se limitaron a atribuirle nobleza de objetivos. El Ministro para el Oriente Medio, Alistair Bert, admitió que el presupuesto tiene como objetivo influir y cambiar al sistema legal de nuestro país: «Creemos que la continuación de esta ayuda fortalecerá los procesos democráticos» (en Israel).

Bert parece no estar al tanto de que paradojalmente las organizaciones por los DDHH actúan con libertad en los países que menos las necesitan. Así lo establece el «principio Moynihan» (acuñado por quien activó con los Kennedy en el Partido Demócrata norteamericano y fue embajador de su país en la ONU): «La cantidad de violaciones de derechos humanos en un país es inversamente proporcional a la cantidad de quejas sobre éstos que se oyen en ese país».

Para el Oriente Medio la intervención europea se lleva a cabo en los lugares menos propicios, alineándose con los menos merecedores, y narrando los eventos de la manera menos fidedigna.

Fuente: EL CATOPLEBAS

Dos Qassam para sumar a la cuenta interminable

Dos Qassam más fueron disparados este martes por terroristas execrables desde la franja de Gaza contra territorio israelí.
Uno cayó en un kindergarden, y si bien dañó parte de la estructura, afortunadamente no se cobró ninguna vida humana. El otro fue a parar a un área vacía en el Neguev sin causar daños.
Esperemos que Benny Gantz se decida a iniciar una ofensiva contundente en Gaza antes que estos islamistas bestiales tengan oportunidad de asesinar a un solo israelí.

En otro orden de cosas, soldados de USA veteranos de guerra se encuentran haciendo un tour por Israel en el marco del programa “Wounded Warrior” (combatiente herido), que tiene el objetivo de ayudarlos a recuperarse física y espiritualmente. En este proyecto también comparten tiempo con jaialim de Israel que se encuentran en similar situación, en lo que seguramente debe ser un encuentro emocionante y por demás enriquecedor.
¡¡Esperemos que aquellos pertenecientes a las tropas de estos dos grandes países encuentren descanso y salud!!

Si Estados Unidos no va a atacar a Irán, Israel debe atacar lo antes posible

Las sanciones económicas, las presiones diplomáticas, los asesinatos selectivos, los ataques cibernéticos y los accidentes misteriosos no detuvieron el programa nuclear de los Ayatollahs. Paralelamente, para seguir con el análisis, supongamos que la administración Obama no va a ordenar un ataque militar a Irán. Partiendo de este hecho y este supuesto, los que antes preguntábamos cuánto tiempo falta para que Irán adquiera bombas atómicas deberíamos preguntar cuánto tiempo tiene Israel  para bombardear exitosamente las instalaciones nucleares iraníes. Pero la realidad es que aunque la segunda pregunta parezca más práctica, sigue siendo igual de irrelevante que la primera. ¿Por qué? Sencillamente, porque no hay forma de saber cuánto tiempo le queda a Israel.

DEBKAFile estima que el camino para atacar se va a cerrar en marzo del 2012, ya que en Abril Irán tendrá 5 bombas nucleares y cualquier acción militar podría generar un nivel peligroso de radioactividad en la zona del Golfo, la principal fuente de energía en el mundo. Pero aunque esta información sea verídica (y teniendo en cuenta el supuesto anterior), el error consiste en medir el tiempo que hay para atacar como una función del tiempo que Irán tarde en obtener una cantidad determinada de bombas atómicas, cuando hay una segunda variable en juego que se pasa por alto: el tiempo que tiene Israel para efectuar el ataque con éxito.

Escuché a muchos analistas afirmar que un ataque a Irán desencadenaría una guerra regional, pero no escuche a ninguno sugerir que Israel puede enfrentar una guerra regional antes de la fecha donde se efectuaría el ataque. Si Israel se encontrara en una guerra de estas características, ¿Tendría los recursos militares suficientes para destruir las instalaciones nucleares iraníes? Quien sabe… Y aunque los tuviera, la lógica me indica que la probabilidad de dar en el blanco es menor (es más fácil pegar una piña estando quieto que mientras te empujan de costado). ¿Por qué hablo de que en cualquier momento Israel puede enfrascarse en una guerra regional? Veamos.

1) A todas luces, Irán está perdiendo la guerra psicológica contra Israel. El último accidente misterioso y la versión actualizada del Stuxnet deben haber afectado seriamente la moral del régimen. Cada día que van a trabajar,  los científicos saben que un nuevo virus puede dañar sus computadoras, que un agente del mossad los puede matar o que un F-16 los puede mandar a volar. Por otra parte, se empieza a intuir que un ataque israelí puede llegar en cualquier momento. Los Ayatollahs tienen que hacer algo, necesitan una victoria.

2) La liga árabe decidió suspender la membresía de Siria e impuso sanciones políticas y económicas sobre el régimen de Assad. Assad pudo sobrevivir a las sanciones del Consejo de Seguridad, de NATO y de Estados Unidos, pero ahora sus propios aliados están pidiendo su renuncia. Turquía, Arabia Saudí, Qatar y Jordania están armando a la oposición, y el formato empieza a parecerse al de la intervención Libia. Assad tiene que hacer algo para sobrevivir, necesita una victoria.

3) Como aclara Abu Toameh, la Jihad Islámica se está convirtiendo en una amenaza para el Hamas, sobre todo porque decenas de miembros del Hamas se incorporaron a la Jihad Islámica. Con la ayuda de Irán y Siria y gracias a las armas que robaron desde Libia, el grupo se convirtió en el segundo jugador de Gaza, y el Hamas tiene miedo de ser visto como el guardián de Israel en la calle Palestina, rol que hasta ahora asumía la AP. El Hamas tiene que hacer algo para conservar el monopolio del poder en Gaza,
necesita una victoria.

Teniendo en cuenta estos tres hechos y la mentalidad jihadista de sus protagonistas, ¿Alguien puede descartar la posibilidad de que Irán, Hezbollah (un brazo armado de Irán), Siria y la Jihad Islámica coordinen un ataque simultáneo contra el Estado judío, y que Hamas se sume a la fiesta para no perder el control sobre Gaza? Nadie puede. Así como nadie puede estimar cuánto duraría esta guerra ni cuántos recursos tendría que destinar Israel para combatirla. Ergo, nadie puede estimar cuánto tiempo tiene Israel para atacar exitosamente a Irán. Y, más frustrante aún, la propia inestabilidad que caracteriza al medio oriente hace que cualquier estimación sea indefectiblemente errada.

Frente a la posibilidad de enfrentar una guerra regional y frente a la inestabilidad que caracteriza a la región, esperar un tiempo X para atacar las instalaciones militares iraníes es una conducta irracional, porque lo único que permanece inalterable en el vecindario de Israel es el desarrollo nuclear iraní y la naturaleza terrorista/islamista del régimen que lo promueve. Las sanciones económicas, las presiones diplomáticas, los asesinatos selectivos, el Stuxnet y los accidentes misteriosos no hicieron más que postergar lo impostergable. Pero como el tiempo que tiene Israel es impredecible, el único curso de acción racional es bombardear Irán lo antes posible.

Acá terminó el análisis. La pregunta del millón para Israel es si Obama va a ordenar un ataque militar a Irán. Acabo de leer que, según DEBKAFile, Obama le prometió a Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, Israel y Arabia Saudí que Estados Unidos va a atacar a Irán antes de Agosto del 2012, fecha en que se efectuarán las elecciones estadounidenses. Entonces, la pregunta de los 100 millones es la siguiente: ¿Israel puede darse el lujo de confiarle su existencia a un presidente que quiere atacar a Irán por sus meras aspiraciones políticas? ¿O debe ignorar la promesa de Obama y actuar por su cuenta lo antes posible? Paul Eidelberg, el presidente del instituto de investigación israelí-norteamericano, nos deja su respuesta.

De película: Duqu y Stuxnet, la pareja perfecta

Irán fue atacado por un nuevo virus de computación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Irán admitió, por primera vez, que fue atacado por un nuevo virus de computación denominado Duqu que supuestamente tenía como objetivo los ordenadores de las empresas de la República Islámica.

El jefe de la defensa civil, brigadier general Gholamreza Jalali manifestó que Teherán desarrolló un nuevo software para impedir el ataque del virus Duqu, añadiendo que el “programa para controlar al virus ha sido desarrollado y facilitado a las organizaciones y corporaciones” en Irán.

“[El proceso de] eliminación fue llevado a cabo y los organismos que fueron penetrados por el virus están bajo control… Las unidades de defensa cibernética trabajan día y noche para combatir los ataques cibernéticos y los virus espías”, afirmó Jalali.

A principios de año, funcionarios iraníes habían confirmado que el virus Stuxnet

había atacado las computadoras del personal de la planta nuclear de Bushehr; pero al mismo tiempo declararon que no había afectado a los sistemas principales.

También aparecieron otros informes sobre virus troyanos de computación que habían afectado la instalación atómica de Natanz, reduciendo a la mitad la capacidad de las centrifugadoras, el año pasado.

Expertos de seguridad apuntaron que el lanzamiento virus troyano podría haber sido resultado de un ataque conjunto originado en Estados Unidos e Israel contra el programa nuclear de Irán.

El mes pasado, la empresa de seguridad de software Symantec anunció un nuevo virus con difusión internacional y con un código maligno que “parece muy similar al Stuxnet”, detectado por uno de sus laboratorios de investigación. El nuevo virus fue denominado Duqu porque crea archivos con el prefijo “DQ”.

“Partes del Duqu son casi idénticas al Stuxnet, pero con un propósito completamente diferente”, dijo Symantec. “Duqu es esencialmente el precursor de un ataque futuro como el de Stuxnet”.

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