Confirmado: Israel debe atacar a Irán ahora

Hace poco argumenté que si la administración Obama no va a efectuar un ataque militar a las instalaciones nucleares iraníes, Israel debe atacar lo antes posible. Resumidamente, los motivos son estos:

1)      Mientras que el régimen de los ayatollahs niega el holocausto, amenaza reiteradamente con borrar a Israel del mapa. Si los ayatollahs fueran racionales no harían estos comentarios, ya que lo único que logran es alertar a sus enemigos. Si, en cambio, están enfermos de odio al punto de valorar la muerte por sobre la vida, permitir que obtengan bombas atómicas es un suicidio colectivo.

2)      Por distintos factores militares que no vienen al caso, DEBKAFile estima que el camino para destruir exitosamente las instalaciones nucleares iraníes se va a cerrar en marzo del 2012.

3)      Las sanciones económicas, las presiones diplomáticas, los asesinatos selectivos, los ataques cibernéticos y los accidentes misteriosos no detuvieron el programa nuclear. La única vez que el régimen detuvo su programa nuclear fue cuando el Estados Unidos de Bush invadió Irak.

4)      La “primavera árabe” se convirtió en un invierno islamista. En Egipto, Túnez y Libia, los dictadores árabes fueron o van a ser reemplazos por partidos islamistas totalitarios y brutalmente judeofóbicos que quieren destruir a Israel. Esta es la misma ideología que constituye la columna vertebral de Hamas y Hezbollah, los dos grupos terroristas que controlan Gaza y el Líbano, respectivamente. Por otra parte, Assad puede lanzar una guerra contra Israel en cualquier momento, el futuro de Jordania se encuentra en un pico de incertidumbre (en el mejor de los casos) y el partido islamista AKP no solo rompió las relaciones amistosas que había entre Turquía e Israel, sino que puso a estos dos países al borde una guerra marítima. Nadie puede afirmar que el invierno islamista va a resultar en una guerra regional contra la democracia hebrea, pero nadie está en condiciones de negarlo. Si Israel llegara a encontrarse en una guerra de estas características, efectuar un ataque militar exitoso a las instalaciones nucleares iraníes sería mucho más difícil, sino imposible.

La combinación de estos factores constituye una amenaza que no tiene precedentes históricos. Además de que un régimen islamo-fascista, negador del holocausto y promotor del terrorismo se encuentra a meses de obtener un arsenal de bombas atómicas; y además de que ningún obstáculo económico, diplomático y cibernético fue capaz de frenarlo, Israel se puede encontrar en una situación donde no tenga la capacidad militar para retrasar su programa nuclear. Esto significa que, frente a la ausencia de una respuesta concreta por parte de Washington, un ataque militar israelí no solo sea una decisión estratégicamente conveniente, sino el único curso de acción que puede garantizar la supervivencia de los 6 millones de judíos y el millón y medio de árabes que viven en Israel.

Finalmente, la respuesta de la administración Obama llegó, pero en la dirección opuesta. La semana pasada ocurrieron dos cosas insólitas en Washington. La primera fue que el senado aprobó unánimemente (100 votos contra 0) una propuesta elaborada por los senadores Mark Kirk (republicano) y Robert Menendez (demócrata) para sancionar al Banco Central Iraní, donde Estados Unidos penalizaría a las bancos internacionales que hagan negocios con esta institución. La segunda, más insólita que la primera,  fue que a pesar de esta descomunal muestra de apoyo, Obama hizo lobby contra esta medida con el pretexto de que “antagonizar a los aliados estadounidenses no es el curso de acción correcto”, y elaboró otro documento para tratar de contrarrestarla.

Si Eisenhower o Patton salieran de la tumba y escucharan la respuesta de Obama, volverían corriendo con toda seguridad. Estados Unidos es una de las democracias más sólidas y tiene el ejército más poderoso de todo el planeta. Irán subsiste gracias a sus exportaciones petroleras, financia a los talibanes y a los disidentes irakíes para que maten soldados estadounidenses, intentó asesinar al embajador de Arabia Saudí en Estados Unidos y esta desarrollando un programa nuclear que representa una amenaza para Estados Unidos y sus aliados. Resultado: el presidente de Estados Unidos rechaza una propuesta bipartidaria, aprobada de forma unánime por el senado, cuyo objetivo es colocar las sanciones económicas contra Irán en un segundo nivel.

Pero el cuento de Kafka no termina ahí. Durante la última semana, Obama no solo evitó que Irán sea un blanco económico de Estados Unidos, sino que apuntó sus armas diplomáticas contra Israel. Sí, escucharon bien.

Primero con Hillary Clinton. En la Brookings institution, la Secretaria de Estado acusó a Israel de reprimir los derechos de las mujeres porque un grupo de cuatro soldados ortodoxos israelíes se retiró de una ceremonia donde cantaba una mujer. El único país del medio oriente donde las mujeres gozan de derechos plenos y tienen protecciones legales es acusado de maltratarlas por ejercer el derecho a la libertad religiosa. Y es acusado por la misma secretaria de Estado que negoció con los talibanes pedófilos, no emite ninguna palabra de condena contra la esclavitud de la mujer en Arabia Saudí ni se opusó — ¡sino que alentó! — a que su jefe le abra las puertas del parlamento egipcio a la Hermandad Musulmana, un movimiento político apasionadamente misógino.

Después fue el turno del Secretario de Defensa Leon Panneta: “Entiendo la opinión de que este no es el momento para alcanzar la paz, y de que el despertar árabe desafía el sueño de un Estado de Israel seguro, democrático y judío, pero no estoy de acuerdo con esta postura”, y siguio con “El problema ahora mismo es que no los podemos sentar (a los israelíes y los palestinos) en la maldita mesa, aunque sea para discutir sus diferencias”.

Me alegra que el secretario de defensa de Estados Unidos tenga una agenda tan relajada como para dedicar su tiempo y su mente al “conflcito palestino-israelí” (las cosas en Irak y Afghanistan deben estar marchando como un relojito suizo). Como fuera, bajo esta aparente muestra de mutuo entendimiento y simpatía, el vocero de Obama distorsiona completamente la realidad. ¿Habrá escuchado Mr. Pandereta el último discurso de Netanyahu en la ONU?  ¿Cuántas veces le rogó a Abbas volver a la “maldita mesa”? ¿Se habrá enterado de que los palestinos son los únicos que ponen precondiciones para negociar? ¿Se habrá enterado de que los palestinos volvieron a iniciar conversaciones amistosas con Hamas? ¿Se habrá enterado de que Hamas se identifica con Al-qaeda?

La incapacidad de la administración Obama para reconocer que Israel no es el problema, sino la solución que necesita el medio oriente para aterrizar en el siglo XXI, es directamente proporcional a su incapacidad para enfrentar a Irán con otra cosa que no sean palabras. Si alguien piensa que, de la noche a la mañana, Obama va a convertirse en un amigo de Israel y va ordenar un ataque militar a Irán, está viviendo en un mundo de fantasía. El único motivo por el que Obama haría esto es si cree que el ataque sería su último recurso para ganar las elecciones. Pero para eso falta mucho tiempo, demasiado en estos días, y entran tantas variables en juego que especular con eso es como especular con que el régimen iraní pueda abandonar su programa nuclear y perdonar a la democracia hebrea por amenazarla con barrarla del mapa.

A Israel no le quedó mas remedio que atacar ahora.

9 comentarios

  1. Claro, Israel debe atacar Iran, no puede permitir que un pais enemigo, que declaro sus intenciones asesinas, cuente con las posibilidades de asestar un golpe mortal. No hay duda que vivir con la espada de damocles colgando no es vivir.
    En israel se respira un aire de hartazgo y desprecio hacia la “comunidad internacional” que no es nuevo ni deberia sorprender a nadie, sabemos que basicamente estamos solos, como siempre lo estubo el pueblo judio a exepcion de contadas y notables exepciones. Como bien lo senialas la hora de pasar de un papel defensivo a uno ofensivo, se esta acercando e israel esta cada vez mas solo.
    Si teniamos un atisbo de confianza en la administracion Obama se desvanecio en los ultimos meses. Si confiabamos en que las minorias librepensadoras de los paises arabes podrian hacerle frente a grupos islamistas, pues ya desconfiamos en cualquier tipo de giro que algun pais arabe, puede hacer en pos de los derechos humanos mas fundamentales siquiera..
    Son pocos los conceptos de historia que hay conocer para inferir que el cerco se cierra y que queda, como tu lo explicaste, el ultimo recurso, la mas dolorosa de las opciones, pero necesaria al fin.

    Hace mucho que no escribia por estos lugares.. les mando un abrazo muy grande a todos

    • Gracias Brian, o te puedo decir Cachito? 😛
      Como estás man?? Seguís en Australia?
      Mandame un mail y contame!!
      Abrazo grande

  2. Gracias por tu comentario Brian! Nos alegra y pedimos que la mayor cantidad de lectores den su opinion (criticas y felicitaciones por igual). Si no nos interesara la opinion de los lectores cerrariamos comments.
    Sebinisra brillante analisis. Suscribo.
    USA hace rato dejo de ser aliado de Israel. Y no atacaria nunca a Iran a menos que sea presionado por la coyuntura.
    Lo de Panneta es un ejemplo mas de que Israel necesita sacarse a USA de encima. Es evidente que ni Israel ni los arabes palestinos son hijos de Panneta o de Hilary. Cuando estos dos estaban en su 50° vida pasada ya existia un pueblo judio. Que arrogancia! “sentarlos en la mesa”. ¿A quien se comió?

    • No solo es arrogancia, es falta de reconocimiento, falta de honor y de moral. Los palestinos salieron a las calles a festejar después de 9/11, ¿Ya se olvidaron de eso? Y Panetta nos trata como si fuésemos nenes caprichosos, mientras los palestinos siguen rechazando propuesta tras propuesta. Y lo de Hillary no tiene nombre. No entiendo como le da la cara para ser tan hipócrita. A veces tendemos a depositar toda la culpa en esta administración, pero creo que el problema es más profundo que el presidente de turno. Definitivamente, Estados Unidos no es el país que era antes. No es el país que en menos de 2 años organizó al ejército que derrotó a los nazis. Sí, ya se que tienen 50 bases militares distribuidas por el globo, la tecnología de guerra más sofisticada y la capacidad militar para ganar cualquier guerra. Pero el poder no sirve de mucho cuando no está sustentado en la obligación moral de usarlo, no?
      Al respecto, recomiendo este artículo especacular de David Goldman
      http://pjmedia.com/spengler/2011/12/05/outrage-over-israeli-come-home-ads/2/
      Aca comparto una parte:

      Rather than remonstrate with the Israelis, American Jewish leaders should think long and hard about why Jewish life flourishes in Israel but — outside the Orthodox world — declines alarmingly in the United States.

      In particular, they should think not only about what it means to be Jewish, but what it means to be American. Liberal American Jews get it wrong on both counts:

      The tragedy is that Jews have stopped being Jews because America has stopped being America. The Pilgrim Fathers founded the Massachusetts Bay Colony in conscious emulation of the people of Israel, undertaking a new Mission in the Wilderness to found a new Chosen People in a New Promised Land. From this emerged what Abraham Lincoln called an “almost-chosen people”, a secular and democratic nation defined by the biblical concept of covenant.

      Mainstream American culture holds in contempt the idea of a divine grantor of rights who has established individual freedom beyond the prerogative of any government to impinge. For the minority who understand the American founding as a continuation of the covenant of Mount Sinai, the survival of the Jewish people is proof that God’s promises never attenuate; for mainstream culture, the Jews are a curious remnant of antique superstition. That is how most American Jews see the matter, and that is why most of them do not much trouble to be Jewish.

      In principle, Jewish life should flourish in the United States. As Eric Nelson of Harvard demonstrated in his 2010 book The Hebrew Republic, the political theory by which America was founded drew on post-biblical rabbinic sources. Nowhere (except in the State of Israel) should Jews feel more at home than in America, whose founding drew on their classical sources.

  3. Buen punto Seba

    Paciencia, ya se viene…

  4. Gracias muchachos,Hoy mas que nunca tenemos que sumar voces por Israel y por todo el pueblo judio.
    Brian

  5. […] — una acción militar contra Irán. Ya lo habíamos dejado implícito aquí y explicitado aquí. A raíz de los últimos hechos, creía que era necesario enfatizarlo una vez más: Israel está […]

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: