Newt Gingrich tiene razón: los palestinos son un pueblo inventado

Fue muy reconfortante escuchar al candidato republicano Newt Gingrich decir que los palestinos son un pueblo inventado. Primero, porque es verdad. Segundo, porque Newt es un político, y los políticos tienden a ser políticamente correctos – valga la redundancia – con respecto al conflicto árabe-israelí (léase omitir u atenuar la verdad para no afectar las sensibilidades de los enemigos de Israel). Tercero, porque su frase puede actuar como un disparador para que otros comunicadores sociales se animen a decir las cosas como son. Y cuarto, porque hizo que los palestinos y sus apologistas tengan que justificar y reafirmar su propia “identidad nacional”, cosa que tampoco ocurre con bastante frecuencia (Israel, el único Estado judío, suele ser el único país en ocupar ese rol).

El campo pro-palestino adoptó dos posturas frente a la frase de Newt. Algunos la relativizaron: “sí, es cierto que los palestinos son un pueblo inventado, como también lo son los israelíes”, declaró Hussein Ibish en CNN. Y otros la desmintieron frontalmente: “los palestinos habitan esta tierra desde el comienzo de la historia”, declaró Salam Fayyad en el mismo canal. La falta de consenso para responder algo tan básico como la “identidad nacional” es llamativa, pero no tanto como el hecho de que las dos respuestas sean mutuamente excluyentes. Claramente, los palestinos no pueden ser inventados desde el comienzo de la historia. ¿Qué está fallando acá? Veamos.

Sí, es cierto que las identidades nacionales pueden ser definidas como una construcción de historias, imágenes, memorias colectivas y tradiciones que se nutren con el paso del tiempo. Pero existe una diferencia sustancial en la “identidad nacional palestina” que el señor Ibish pasa por alto: la “identidad nacional palestina” es la única que fue construida con el único y deliberado propósito de exterminar a otro pueblo. Si creemos que la identidad nacional se expresa a través de la cultura, con solo observar la cultura “Palestina” alcanza para justificar esta afirmación.

Los héroes nacionales palestinos son o fueron asesinos de judíos, como el egipcio Yasser Arafat. Las escuelas y plazas palestinas llevan el nombre de estos “mártires”. ¿Existe alguna danza, música o tradición que los caracterice como pueblo? El día más famoso del año para los palestinos es el 15 de mayo (día de la “Nakba”, catástrofe en árabe), donde condenan la creación del Estado de Israel, y la “historia milenaria” de la que habla Fayyad no puede sustentarse con ningún texto antiguo, ni con el nombre de algún rey ni con algún descubrimiento arqueológico. De hecho, como señala Gustavo Perednik en su articulo Cleptohistoria en Cataluña, “Hasta 1920, sólo a los hebreos se aplicaba el gentilicio: Fondo Nacional Palestino, Orquesta Filarmónica Palestina, diario Palestine Post –todos judíos”. Luego de la creación del Estado de Israel, los judíos empezaron a denominarse israelíes, y el término “Palestinos” quedó flotando en el aire. A tal punto que ni la Resolución 181 de 1947 — que habla de partir el territorio británico en un Estado judío y un Estado árabe — ni la Resolución 242 de 1967 — que pide que Israel se retire de territorios — mencionan a este pueblo “legendario”. Recién unos años después, los refugiados árabes que nunca habían aspirado a la independencia de esta tierra, se empezaron a denominar “palestinos”.

A esto se refería Newt Gingrich cuando dijo que los palestinos son un pueblo inventado. Le faltó decir que son el único pueblo inventado para borrar a otro pueblo del mapa, y que para lograr este objetivo se apropiaron de su historia milenaria y trataron de adoptarla como propia.

Es por este motivo que el conflicto palestino-israelí es uno de los más difíciles de resolver. Las únicas soluciones posibles son que Israel desaparezca del mapa o que los “palestinos” reconstruyan su “identidad nacional” hasta el punto donde valoren los beneficios de hacer la paz con el Estado judío por sobre sus fantasías. Los judeófobos deberían entender que la primera solución es virtualmente imposible. Y las personas bien intencionadas, aquellas que realmente quieren ver una paz genuina entre israelíes y “palestinos”, deberían entender que mientras las palabras de Newt constituyan una excepción, la segunda solución va a seguir siendo bastante improbable.

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3 comentarios

  1. Gingrich afirmó una verdad irrefutable: nunca existió un Estado árabe palestino independiente. El mismo nombre “Palestina” es un nombre romano latino para designar a Judea que no tiene relación con el actual “pueblo palestino” (sino con los filisteos antiguos, aunque algunas fuentes sostienen que ese nombre es la traducción griega de “el que pelea”, osea “Isra-el”).

    La principal organización que fundó esa “identidad nacional”, la Organización para la Liberación de Palestina (que de “organización”, “liberación” o “palestina” no tiene NADA), explica claramente todo esto. En el artículo 24 de la Carta Orgánica de 1964 se afirma explícitamente:

    “This Organization does not exercise any territorial sovereignty over the West Bank in the Hashemite Kingdom of Jordan, on the Gaza Strip or in the Himmah Area.”

    Tal alusión desaparece en los documentos posteriores. ¿Ven la jugada? “Palestina” es Israel, y se define según se defina Israel. Los palestinos construyen su identidad en oposición a otro pueblo.

    Es decir, que el cuento de los territorios “Palestinos”, sólo se les ocurrió a los Farsastinos después de 1967, una vez que Israel los conquistó en una guerra defensiva. Qué casualidad!

    ¿Y tendría la amabilidad algún progre de explicar la teoría esa segun la cual los Farsastinos asesinan a niños de escuela o degollan bebés durmiendo en su cuna por la “ocupación” de territorios “Palestinos”?

    Incluso si alguna vez hubieran existido los tales territorios “Palestinos” (cosa que es una completa invención), pero incluso si alguna hubieran existido, ¿cómo explica la progresía descerebrada que los Farsastinos asesinaran a niños de escuela ANTES de una supuesta “ocupación” que desmienten los propios documentos de la OLP?

    Al zurdaje descerebrado no le interesa tales sutilezas como la verdad histórica.

  2. […] Tendría que inventarlos para, con la ayuda de la DAIA, seguir haciendo una equivalencia moral entre una democracia vibrante que se muere (y casi se muere literalmente) por buscar paz y un pueblo inventado para destruirla. […]

  3. […] entre una democracia vibrante que se muere (y casi se murió literalmente) por buscar paz y un pueblo inventado para destruirla. Me gusta:LikeSé el primero en decir que te gusta esta […]

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