El New York Times, el Holocausto e Israel

Esta foto la saqué con mi propia cámara en Newseum, un museo interactivo de noticias y periodismo, ubicado en Washington DC (si en algún momento van a visitar la ciudad, recomiendo que pasen por el museo, es espectacular). Desde acá no se ve, pero, si se acerca la imagen, uno puede leer la fecha en el centro superior de la página: Domingo 2 de Julio, 1944.  Y en el margen superior izquierdo uno puede leer el número de la página: 12.  (Sí, la letra es igual de chiquita y la página igual de grande como parece)

Esto no sería un post si no fuera porque, por ahí escondido, uno puede encontrar el siguiente párrafo:

Más de cerca:

Traducción:

“…Fuentes de Hungría en Turquía informaron que los 350.000 judíos bajo el control de los nazis estaban siendo agrupados para ser deportados a los campos de concentración en Polonia. Hasta el 17 de Junio, 400.000 habían sido enviados a Polonia; se espera que los  350.000  restantes van a ser asesinados el 24 de Junio. Estos datos fueron entregados hoy por Isaac Gruenbaum, chairman del comité Palestina Unida para el Rescate de los Judíos Europeos . Él dijo que había 800.000 judíos en Hungría en 1940″.

¿Qué tal?

Así es como el New York times informaba sobre el Holocausto. Así es como este medio comunicaba el asesinato de 750.000 judíos húngaros por parte de los Nazis: con un párrafo en el margen superior derecho de la página 12, escondido entre una publicidad de una compañía financiera, un informe sobre divisiones de veteranos luchando en Saipán y la muerte de un marino estadounidense que cayó en combate. 

A nadie debería sorprenderle que, 68 años después, el “prestigioso” diario que hacía lo imposible por ocultar o relativizar el Holocausto haga lo imposible por deslegitimar al Estado judío.  Si uno no leyera otro diario, terminaría repitiendo que:

– “El gobierno de Netanyahu es el más diplomáticamente inepto e incompetente de la historia israelí” (Thomas Friedman, ver artículo)

– “Netanyahu está encaminado a convertirse en el Hosni Mubarak del proceso de paz” (Thomas Friedman, ver artículo)

– La ovación que Netanyahu recibió en el congreso de Estados Unidos fue “comprada y pagada por el lobby israelí” (Thomas Friedman, ver artículo)

–  “…El movimiento gay en contra de la ocupación israelí nombró estas tácticas “pinkwasing”: una estrategia deliberada para continuar las violaciones contra los derechos humanos de los palestinos detrás de una imagen de modernidad, acentuada en la vida de la comunidad gay israelí”. Traducción: Israel respeta a los gays para continuar las violaciones contra los palestinos ( Sarah Schulman, columnista invitada, profesora de humanidades en Staten Island, acérrima  militante anti-israelí, ver artículo)

– “No hay evidencias serias de que Irán esté haciendo algo para producir una bomba nuclear” (Seymour Hersh, citado favorablemente por Roger Cohen,  ver artículo)

– “En cualquier acuerdo de paz factible, Jerusalem debe ser la capital de Israel y del futuro Estado Palestino”  (Nicholas Kristof, ver artículo)

– “En noviembre de 1947, la Asamblea General hizo sus recomendaciones y respondió afirmativamente [partir el territorio británico en dos Estados para dos pueblos]. Al poco tiempo después, las fuerzas sionistas expulsaron a los árabes palestinos para asegurarse que el futuro Estado de Israel tenga una mayoría judía, y los ejército árabes intervinieron. Siguieron la guerra y más expulsiones” (Mahmoud Abbas/Abu Mazen, ver artículo)

– Etc.

Si los columnistas de este diario criticaran a algún gobierno dictatorial (y eso que tienen para elegir, sobre todo en el medio oriente ) con la mitad de la energía que desgastan en demonizar al gobierno democrático israelí, tal vez tendría más sentido resaltar sus errores y refutarlos. Aunque insuficiente, sería una señal esperanzadora. Pero mientras no cambien nada,  hacerlo equivaldría a empezar a debatir con alguien que no está dispuesto a escuchar. Y esto equivaldría a otorgarles credibilidad y entrar en su juego.

Bibi Netanyahu tenía esto muy en claro cuando se negó a escribir una columna para ellos. ¿Para qué? ¿Para que puedan pretender que son un diario serio mientras demonizan al gobierno democrático israelí, ignoran la simpatía que tiene el público americano por la democracia hebrea, castigan a Israel por ser el único país del medio oriente que respeta a los homosexuales, relativizan la amenaza nuclear iraní, rechazan que Jerusalem sea la capital histórica e indivisible del pueblo judío y tergiversan la historia con la ayuda del “presidente” de la Autoridad Palestina?

No, no hay nada que debatir con esta gente. Por más debate y diálogo que uno promueva, lo único que piensan cuando ven a Israel es en el “conflicto”. Y lo único que rescatan del “conflicto” es que  Israel es una nación victimaria y los palestinos son meras víctimas. En consecuencia, cada acción positiva de Israel (como otorgarles derechos plenos a los homosexuales) es vista como un intento por ocultar su naturaleza diabólica, cada acción negativa de los palestinos (como celebrar que dos de los suyos hayan apuñalado a una familia judía) está justificada y cada vez que alguien denuncia esta postura maniquea es etiquetado como un racista.

Tal vez pudieron ocultar el holocausto con éxito. Pero en la era de Internet, la realidad es más fuerte que las páginas del New York Times.

 

 

  

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4 comentarios

  1. […] continuar la lectura en el excelente Blog “ElREjunte.il”. En: General, Hasbará — enero 12, […]

  2. Impecable. Lo estoy difundiendo.

    El New York Times siempre será la misma mierda judeofóbica, antiamericana, ultraizquierdista “liberal”, relativista e indirectamente pro-tiranía, pro-nazi, pro-comunista y pro-islam.

  3. “Si los judios no terminan con la Diaspora, la Diaspora terminará con los judios” Vladimir Zeev Jabotinsky
    Este post es una joya. Realmente, Mazal Tov!

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