Te equivocas Barry: Israel va a atacar Irán

Barry Rubin es un amigo indisputable de Israel. Combinados con esta amistad, sus amplios conocimientos sobre la región donde esté anclada la democracia hebrea y su claridad y sentido del humor para expresarlos lo convierten en un referente en el universo de la hasbará (“esclarecimiento” en hebreo). No obstante, si en sus columnas anteriores encontraba informe útil y satisfacción intelectual, en su última columna me encontré con un análisis sobre el Irán de los ayatollahs que me dejó con la boca abierta. Antes de refutarlo paso a paso, los dejo con el texto traducido por si lo quieren leer todo junto:

Mucho de los que se escribe en el medio oriente es fantasía, pero hoy en día la proporción de fantasía por sobre la realidad es más alta que nunca. Lo primero en esa lista es la guerra de histeria con Irán. Irán no tiene armas nucleares. No va a tener armas nucleares. Israel no va a atacar Irán. Estados Unidos definitivamente no va a atacar Irán. La idea de que los líderes iraníes están locos y son personas mentalmente suicidas que esperan que el doceavo Imán llegue el próximo jueves es sencillamente falsa.

Sí, el régimen iraní es radical y sí, lanza amenazas en todas direcciones y sí, es el sponsor de terrorismo más grande del mundo. Aún así, después de 32 años en el poder el régimen islamista de Teherán todavía tiene que hacer algo realmente aventurero afuera. El régimen quiere quedarse en el poder, y mostró prudencia. Cuando cometió ataques terroristas contra estadounidenses en Líbano, Irak y Arabia Saudí lo hizo calculando que podía salírselas con la suya sin pagar un alto precio.

El presidente Mahmoud Ahmadinejad no maneja Irán, y muchos de sus enunciados están orientados al consumo interno para mostrar que tiene liderazgo. Con esto no quiero decir que los líderes iraníes son pragmáticos, pero son personas hambrientas de poder que quieren que ellos y su régimen sobreviva. El gobierno de Irán es lo suficientemente malo, pero las caricaturas que estamos viendo van más allá de la realidad. El objetivo principal del país, así como el de Pakistán, es hacerse inmune a las represiones y subversiones teniendo armas nucleares. En parte, el racional para tener armas nucleares pasó de moda, pero esa certeza no va a frenar a Teherán. El proyecto fue lanzado para que Irán se convierta en el líder del medio oriente, inclusive de todo el mundo musulmán.

Sin embargo, la asunción de los árabes sunitas islamistas, notablemente de la Hermandad Musulmana, redujo altamente el potencial de influencia de Irán. Las ambiciones de Teherán se redujeron hasta incluir solo El Líbano, Siria (donde su aliado está enfrentando problemas mayores), el sudeste de Afganistán e Irak (donde sus clientes son proporcionalmente chicos en tamaño). Agrega algunas ambiciones en Bahrain y la habilidad para asustar los países árabes del Golfo Pérsico y eso es todo. Turquía tiene sus propias ambiciones; los fortalecidos árabes islamistas no creen que necesiten ayuda de Teherán.

Eso no significa que algún día Irán no va a atacar Israel si y cuando tenga armas nucleares. Obviamente, una mezcla de contención, medidas defensivas y la habilidad y voluntad para realizar un ataque preventivo son de una necesidad vital para Israel, que no va a asumir que Irán nunca va a atacar.

Ahora bien, al mismo tiempo, las chances de evitar una guerra nuclear son claramente positivas. ¿Qué va a hacer Irán, disparar de dos a seis misiles con cabezas nucleares hacia Israel sin ser detectado y sin tener una segunda carga que pueda ser usada? ¿Irán va a atacar Israel como fruto de puro fanatismo, sabiendo que no solo Irán va a ser devastado pero que hay una alta probabilidad de que Israel ataque preventivamente y los destruya?
Empezar una guerra con Irán ahora no tiene ningún tipo de sentido. No va a frenar a ese país de obtener armas nucleares y va a aumentar la probabilidad de que haya una guerra nuclear en los próximos años. Israel no tiene apoyo internacional. Rusia está prácticamente amenazando empezar una guerra contra Israel en caso de que el país decida lanzar esa operación.

Las logísticas de un ataque son difíciles, aunque no imposibles. Mucho puede salir mal. Uno no quiere efectuar esa operación en caso de que realmente tengas que hacerlo. La línea central es que atacar a Irán en el presente no es necesario. Mucha de la retórica israelí está orientada a presionar a occidente para que sea más proactivo y duro con las sanciones.

De hecho, todos los motivos por los cuales Israel no va a atacar Irán son simplemente ignorados por los medios. El ministro de defensa Ehud Barak explica que todavía no se tomó ninguna decisión y que la política israelí es atacar Irán cuando el país tenga armas nucleares. El sugiere que esto no va a pasar en el próximo año. El crítico más grande de lanzar un ataque enunció que Israel decidió no hacerlo y su principal queja contra Benjamín Netanyahu es que él quiere seguir discutiendo la posibilidad, no que él decidió en realizar el ataque.

El presidente Barack Obama – un hombre que nunca atacaría Irán o apoyaría una acción israelí – dijo públicamente que Israel no va a hacerlo. El presidente de los Estados Unidos, sean cuales fueran sus faltas, no va a decir semejante cosa a menos que Netanyahu le haya prometido que esto no va a suceder.  Si Israel fuera a romper esa promesa la relación bilateral se desmembraría de tal forma que los desacuerdos recientes parecería un picnic.

En resumen, la idea no tiene sentido. Pueden esgrimirse numerosas razones para explicar porqué no está en la agenda de este año. Pero los medios y algunos analistas – muchos de ellos auto-proclamados expertos – ignoran toda la evidencia. Algunos quieren que Israel entre en una guerra con Irán para promover su propia agenda ideológica; otros quieren reclamar que Israel va a atacar para demostrar que Israel es el origen de todos los problemas regionales o inclusive mundiales.

Esta histeria debería parar. Israel no va a entrar en una guerra prolongada, sangrienta y evitable porque algunos bloguers y columnistas estén gritando por ella…

Empecemos:

Irán no tiene armas nucleares. No va a tener armas nucleares.

Es cierto, Israel lo va a impedir.

Israel no va a atacar Irán.

Falso, ya voy a llegar a ese punto.

Estados Unidos definitivamente no va a atacar Irán

Estoy completamente de acuerdo.

La idea de que los líderes iraníes están locos y son personas mentalmente suicidas que esperan que el doceavo Imán llegue el próximo jueves es sencillamente falsa.

Ahmadinejad habló en reiteradas ocasiones sobre el doceavo imán y hasta preparó una fuerza de seguridad especial para salvaguardar su llegada. Pero aun suponiendo que en lugar de creerle a él te creo a vos, no hace falta que los ayatollahs cumplan con todos esos requisitos para que un Irán nuclear represente una amenaza existencial para Israel. También voy a llegar a ese punto.

Sí, el régimen iraní es radical y sí, lanza amenazas en todas direcciones y sí, es el sponsor de terrorismo más grande del mundo.

Lanza amenazas en todas direcciones, pero amenazó a un solo país con borrarlo del mapa.

Aún así, después de 32 años en el poder el régimen islamista de Teherán todavía tiene que hacer algo realmente aventurero afuera.

¿Qué tienes en mente cuando dices “aventurero”? En mi humilde opinión, ser el sponsor de terrorismo más grande del mundo, desarrollar armamentos nucleares en simultáneo, amenazar a un país militarmente superior con borrarlo del mapa y estar dispuesto a pagar todos los costos económicos, políticos y diplomáticos que eso implica es una flor de “aventura”.

El régimen quiere quedarse en el poder, y mostró prudencia. Cuando cometió ataques terroristas contra estadounidenses en Líbano, Irak y Arabia Saudí lo hizo calculando que podía salírselas con la suya sin pagar un alto precio.

La voluntad de poder y la locura del régimen no son mutuamente excluyentes. Lo fundamental aquí es comprender que el poder de los ayatollahs es servicial a su locura. Muestran prudencia en sus ataques terroristas de la misma forma en que los nazis mostraron prudencia antes de implementar la Solución Final. ¿Eso los convierte en racionales? Por supuesto que no. Tanto los nazis como los ayatollahs querían o quieren quedarse en el poder para seguir materializando sus impulsos irracionalmente destructivos. La diferencia es que los nazis pudieron lanzar un genocidio contra los judíos antes de conseguir bombas atómicas; los ayatollahs no pueden, y por eso están recorriendo el camino inverso.

El presidente Mahmoud Ahmadinejad no maneja Irán, y muchos de sus enunciados están orientados al consumo interno para mostrar que tiene liderazgo.

Es verdad, el país lo maneja el Ayatollah Alí Khamenei, el mismo que después de enfatizar que “de ahora en adelante, vamos a apoyar a cualquier nación o grupo que luche contra el régimen sionista, y no tenemos miedo de decirlo”, describió a Israel como “un verdadero cáncer en la región que debe ser eliminado, y va a ser eliminado” (estas declaraciones son de hace menos de un mes). Pero bueno, tal vez lo dijo para recordarle a Ahmadinejad que él es el verdadero líder del país.

Con esto no quiero decir que los líderes iraníes son pragmáticos, pero son personas hambrientas de poder que quieren que ellos y su régimen sobreviva. El gobierno de Irán es lo suficientemente malo, pero las caricaturas que estamos viendo van más allá de la realidad.

Todo esto ya fue refutado previamente.

El objetivo principal del país, así como el de Pakistán, es hacerse inmune a las represiones y subversiones teniendo armas nucleares.

¿Sí? ¿Y de qué nos agarramos para creerte? Además, aunque ese fuera el objetivo principal del país, ¿Existe alguna garantía de que cuando los ayatollahs obtengan la bomba atómica con la tecnología para insertarla en un misil no cambien sus prioridades? ¿Israel puede darse el lujo de pagar el precio de la duda?

En parte, el racional para tener armas nucleares pasó de moda, pero esa certeza no va a frenar a Teherán. El proyecto fue lanzado para que Irán se convierta en el líder del medio oriente, inclusive de todo el mundo musulmán.

A decir verdad, el proyecto fue originalmente ideado por el Sha… Pero lo que importan no son las intenciones con las que fue lanzado el programa nuclear, sino las consecuencias prácticas de que se termine. Y mientras los ayatollahs sigan amenazando a Israel con borrarla del mapa y respaldado política, financiera y militarmente a los grupos terroristas que la rodean (Hezbollah, Hamas y Jihad Islámica), esas consecuencias son imprevisibles en el mejor en el mejor de los casos y catastróficas en el peor. ¿Israel puede darse el lujo de pagar el precio de la duda?

Ahora bien, al mismo tiempo, las chances de evitar una guerra nuclear son claramente positivas. ¿Qué va a hacer Irán, disparar de dos a seis misiles con cabezas nucleares hacia Israel sin ser detectado y sin tener una segunda carga que pueda ser usada? ¿Irán va a atacar Israel como fruto de puro fanatismo, sabiendo que no solo Irán va a ser devastado pero que hay una alta probabilidad de que Israel ataque preventivamente y los destruya?  

No, le va a entregar los misiles con cabezas nucleares a alguno de sus satélites terroristas, sabiendo que las probabilidades de que Israel logre interceptar los misiles o realizar un ataque preventivo exitoso son mucho menores.

Empezar una guerra con Irán ahora no tiene ningún tipo de sentido.

La guerra empezó desde hace rato. Atacar las instalaciones nucleares iraníes tiene sentido si pensamos que un Irán después de ser atacado va a ser mucho menos peligroso que un Irán después de obtener la bomba atómica.

 No va a frenar a ese país de obtener armas nucleares y va a aumentar la probabilidad de que haya una guerra nuclear en los próximos años.

Primero, no sabes. Segundo, si Irán volviera a reactivar su programa nuclear, Israel volvería a destruirlo. Tercero, eso eliminaría completamente la probabilidad de que haya una guerra nuclear.

Israel no tiene apoyo internacional.

Más apoyo que Irán tiene seguro.

 Rusia está prácticamente amenazando empezar una guerra contra Israel en caso de que el país decida lanzar esa operación.

Pensar que Rusia empezaría una guerra con Israel es una ingenuidad. No hace falta ser un experto para darse cuenta de que A) Rusia no tendría interés alguno en empezar una guerra con Israel porque, a diferencia de sus aliados estratégicos, ellos sí son racionales (saben que a pesar de su superioridad militar y numérica, Israel también tiene lo suyo). Y B) Esa declaración se pagó con moneda iraní.

Las logísticas de un ataque son difíciles, aunque no imposibles. Mucho puede salir mal.

Como aclara Yaakov Katz en el JPost, las logísticas del ataque se sintetizan en tres preguntas: ¿Pueden los aviones F-15 y F-16 volar a su destino con las municiones apropiadas? ¿Van a poder superar la fuerza aérea iraní y sus sistemas defensivos? ¿Van a poder penetrar las instalaciones teniendo en cuenta que algunas – como Fordow y Natanz – se construyeron profundamente bajo tierra? Según el autor, la opinión general del IDF y compartida por sus  tres últimos generales – Dan Halutz, Gaby Ashkenazy y Benny Gantz – es que Israel tiene la habilidad para destruir las instalaciones claves.

Uno no quiere efectuar esa operación en caso de que realmente tengas que hacerlo. La línea central es que atacar a Irán en el presente no es necesario.

Justamente, como el ataque es riesgoso, es conveniente atacar ahora que antes de que Irán siga protegiendo sus instalaciones nucleares o de que le entregue una bomba nuclear a Hezbollah/Hamas. De esta forma, todavía nos queda un margen de error.

Mucha de la retórica israelí está orientada a presionar a occidente para que sea más proactivo y duro con las sanciones.

Este punto es legítimo. Si Israel tiene la necesidad de y la capacidad militar para atacar Irán, ¿Por qué sigue hablando del tema en vez de realizar el operativo silenciosamente, como lo hizo en 1981 con Irak y en 2007 con Siria? Puede ser que sea para que occidente aumente las sanciones económicas, pero me parece que el motivo central es porque Israel sabe que, a diferencia de esos dos operativos, un ataque a Irán tendría repercusiones sobre el mundo en general (va a aumentar el precio del crudo, Irán puede responder atacando las flotas y/o aliados de Estados Unidos, puede lanzar una campaña terrorista a gran escala, etc.) y sobre Israel en particular (Hezbollah, Hamas y/o Siria pueden lanzar muchos misiles sobre Israel). Entonces, considero que la retórica israelí está orientada a minimizar el daño diplomático en un escenario post-ataque y preparar a la sociedad israelí para la respuesta de los ayatollahs.

El ministro de defensa Ehud Barak explica que todavía no se tomó ninguna decisión y que la política israelí es atacar Irán cuando el país tenga armas nucleares. El sugiere que esto no va a pasar en el próximo año.

Me confundiste. Hasta ahora estabas argumentando que Israel puede convivir con un Irán nuclear, pero ahora decís que la “política israelí es atacar Irán cuando el país tenga armas nucleares”. Yo también lo escuché decir a Barak que el programa nuclear iraní estaba entrando en una zona de inmunidad. Y no, no creo que el ministro de defensa de Israel aclare si se tomó una decisión cuando ésta podría generar un ataque preventivo por parte de los ayatollahs.

El crítico más grande de lanzar un ataque enunció que Israel decidió no hacerlo y su principal queja contra Benjamín Netanyahu es que él quiere seguir discutiendo la posibilidad, no que él decidió en realizar el ataque.

¿Y este crítico tiene nombre y alguna prueba de que lo que dice es cierto?  

El presidente Barack Obama – un hombre que nunca atacaría Irán o apoyaría una acción israelí – dijo públicamente que Israel no va a hacerlo.

A decir verdad, dijo que “Israel todavía no tomo la decisión de hacerlo”.

 El presidente de los Estados Unidos, sean cuales fueran sus faltas, no va a decir semejante cosa a menos que Netanyahu le haya prometido que esto no va a suceder.

No es necesario refutar esto, pero asumiendo que Obama haya dicho esas palabras:

1)      Los presidentes de Estados Unidos dicen muchas cosas.

2)      No creo que Obama le crea a Netanyahu, teniendo en cuenta que junto con Sarkozy lo llamó mentiroso.

3)      No creo que Netanyahu confíe semejante secreto de Estado en Obama, teniendo en cuenta todo esto

Esta histeria debería parar. Israel no va a entrar en una guerra prolongada, sangrienta y evitable porque algunos bloguers y columnistas estén gritando por ella…        

Es cierto, va a atacar las instalaciones nucleares iraníes porque, a diferencia de algunos expertos con buenas credenciales que no aprendieron absolutamente nada de la Segunda Guerra Mundial, escucha y observa al régimen de los ayatollahs; y al igual que algunos bloguers, los toma en serio.

Sobre los crímenes del comunismo contra el pueblo judío

Aclaremos de antemano lo siguiente: si no fuera por el Ejército Rojo, aún más millones de judíos hubieran perecido bajo las garras del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial y la Shoá. Pese a que a mi abuela materna nunca le gustó el comunismo, recuerda con nostalgia cuando en septiembre de 1939, a sus nueve años, la ciudad de Rovno fue repentinamente “invadida” por miles de camiones cargados con jóvenes soldados soviéticos que, al canto de “Katiusha”, llegaban con sonrisas, flores y panfletos en Yiddish a encontrarse con la población judía. Sí, fue la invasión de un país soberano, pero muchos residentes judíos no sintieron que se encontraban en una batalla ni la conquista de su territorio. Por el contrario, la inmensa mayoría sentía alivio, ya que vivir bajo el dominio de la Unión Soviética seguramente sería mejor que la persecución, discriminación, exclusión y maltrato que experimentaban en Polonia desde antaño. De hecho, mi abuela suele decir que los rusos comunes y corrientes eran un pueblo decente y cariñoso (al menos los que ella conoció), sin odio, gracias al cual pudo escaparse con su padre y hermano, gente a la que no le interesaba quién era o no judío, que trataba a todos por igual. Y durante el período que duró la guerra, esto fue cierto en líneas generales. Además, por más millones de muertos que dejaron las matanzas estalinistas, el Holocausto fue un hecho único e irrepetible, no existió en la historia un genocidio sistemático de esa envergadura para exterminar a un pueblo entero, ninguna otra limpieza étnica o persecución antisemita se compara con lo que representó Hitler. Y la Unión Soviética era uno de sus principales enemigos, país por el que el hermano de mi abuela luchó valientemente durante los oscuros días de la Gran Guerra Patriótica.

 

Aclarado ese punto, es necesario conocer un hecho histórico irrefutable: Stalin era un acérrimo antisemita. Por las fuentes históricas sabemos muy bien que ese dictador sanguinario tenía un odio casi patológico por los judíos y el Judaísmo, amén de un desprecio absoluto por la vida humana. He leído el testimonio de sus víctimas profundamente sacudido. Con incredulidad las sigo por el universo maldito donde reina el cinismo. Todo en el Gulag está desfigurado y sucio. Los líderes y Dios se muestran allí sin grandeza. Los edificadores de la revolución, los profetas de la esperanza cuya ley debió haber sacudido la historia, son allí meros títeres. Los verdugos son andrajosos, haraganes, mezquinos. Prisioneros de sus propios temores, piensan solo en salvar sus pellejos. ¿Honor? Solo una palabra. ¿Ideales? Una broma. Los grandes revolucionarios, rastreros como perros, estaban dispuestos a traicionar – a otros y a sí mismos – no para cambiar o liberar al hombre, sino tan solo para ganarse el favor del tirano.

 

La población de los campos es una muestra representativa de toda la humanidad: intelectuales y obreros, oficiales del ejército y estudiantes, idealistas y jóvenes militantes, incluso niños. Los encontramos en todos los “campos de rehabilitación por el trabajo”. Permanecen allí, se pudren en un agujero durante años y años, durante generaciones enteras. A menudo sin razón alguna. Están muriéndose, agonizando lentamente simplemente por accidente. Para satisfacer cierto capricho de cierto funcionario de la policía secreta al que no le cayeron bien tus opiniones sobre economía o política, o decidió que tu vivienda le venía bien a él, o que deseaba a tu esposa o novia. El tiene todo el poder. Es el amo de la vida y la muerte. Una palabra descuidada o mal elegida, una amistad inconveniente es suficiente para verse arrancado de la familia, de la vida. Te arrestan, te encuentran culpable, te torturan salvajemente, quiebran, condenan, deportan, reducen al nivel de una resaca social al más prestigioso y respetado de los hombres.

 

Los testimonios de las víctimas del Gulag muestran las actividades de la pérfida policía que Stalin manipulaba para satisfacer sus caprichos temporales y contradictorios. Juicios espectaculares, interrogatorios secretos, condenas, suicidios, asesinatos… pocos individuos fueron capaces de resistir este mecanismo deshumanizante. Con esos testimonios es factible llorar de indignación.

 

Uno de ellos me impresionó de forma especial. En esos testimonios se confirman los rumores de que, poco antes de su muerte, Stalin había decidido deportar a todos los judíos a Siberia (¿tal vez como represalia porque el recientemente creado Israel se negó a arrodillarse a sus pies o simplemente como pretexto para perpetrar una nueva purga al interior del régimen?). Un poco antes de morir, en 1953, Josef Stalin acusó a nueve doctores, seis de ellos judíos, de complotarse para envenenar a toda la cúpula soviética. Los inocentes doctores fueron arrestados, torturados y forzados a firmar confesiones. Por suerte Stalin murió días antes de que el juicio comenzara. Un mes después, el diario Pravda anunció que los doctores eran inocentes y se descubrió que Stalin pensaba usar este juicio para iniciar pogroms anti-judíos por toda Rusia. Este libelo antisemita es conocido como el “complot de los doctores“.

 

Pero todo es mucho más macabro, planificado y masivo de lo que se piensa. El dictador comunista había preparado una horcadura pública para los “médicos judíos traidores” en la Plaza Roja, que debía ser continuada por pogroms en los cuales participaría el “populacho enardecido”. Después los judíos serían deportados con el fin de “asegurarles debida protección”…

 

La persecución de su régimen contra rabinos, talmudistas, estudiosos y maestros de las yeshivot era particularmente brutal. Las medidas adoptadas contra las sinagogas y los movimientos juveniles judíos (tanto sionistas como no-sionistas) regía la orden del día. Los tormentos, desapariciones forzadas y resistencia heroica del creyente judío son desgarradores. Aberrantes son sus crímenes contra la cultura judía y sus portavoces, contra los artistas judíos encarcelados. Particularmente crueles son las ejecuciones en los sótanos del NKVD. Ejemplos de mártires como Mikhoels, Bergelson, Der Nister o Markish sobran. Por supuesto que en muchos aspectos el sufrimiento palidece en comparación con el Holocausto (el asesinato de un millón y medio de niños por ser judíos es algo que difícilmente se pueda superar), pero es necesario conocer estos crímenes del comunismo contra el pueblo judío y la humanidad, para que las víctimas no mueran dos veces.

 

Algunos comunistas podrán argumentar que ahora son distintos, que el troskismo deplora las atrocidades estalinistas. Pero… ¿Es realmente así? Por supuesto no dudo de la buena fe de la verdadera izquierda progresista que defiende valores nobles de justicia social, sino me refiero precisamente a la izquierda que demoniza a Israel. Porque recordemos que, estos últimos, suelen ser los mismos troskistas/no-stalinistas que cacarearon y lanzaron el grito en el cielo por los bombardeos de la OTAN contra bases militares en Libia, pero callan criminalmente cuando Assad deliberadamente bombardea civiles en Homs. Es la misma izquierda canalla, lunática y nazibolchevique, incluyendo al embajador plenipotenciario del enano iraní en Latinoamérica (el payaso bolivariano que apoya toda causa humanamente deplorable), toda esa lacra izquierdista caradura, resentida e hipócrita, la que se atreve a hablar de “justicia” y “derechos humanos” (de la gente que les conviene) mientras defiende dictaduras, se junta con lo más retrógrado sobre la faz de la tierra, apoya a Gaddafi, llora la muerte de Bin Laden, le importa un rábano los campos de concentración comunistas en Corea del Norte (tal vez tan crueles como el Gulag soviético), se junta públicamente con Ahmadinejad y justifica a Stalin, Kim Jong-Il, Mao Zedong, Arafat, Pol Pot, Castro, Assad, el cruel terror contra gente indefensa, el asesinato de bebés y el asesinato literalmente de millones (bajo los pretextos más patéticos e infantiles). Es la misma izquierda que, a pesar de su supuesto desprecio por el nazismo, expresa abiertamente: “Israel es un estado fascista y asesino, se mire por donde se mire. Y la población que lo apoya, también lo es. Sinceramente, y mirando la historia reciente, he llegado a la conclusión de que Adolf Hitler fué un visionario, y debería haber acabado su trabajo. Hubieran muerto miles de judios inocentes…pero se hubieran salvado millones de palestinos inocentes“. Son sus amigos – los tiranos más loquitos y enfermitos, lo peor del planeta, los terroristas, misóginos, inmorales, fanáticos, islamofascistas, crueles, dictadores, déspotas y totalitarios – los que tendrán una muerte violenta y el mismo final trágico para su régimen como la Unión Soviética y la Alemania Nazi. Por el simple hecho de que van a contramano de la historia.

 

El Holocausto, las persecuciones stalinistas, la expulsión de España, la enemistad de dictaduras islamofascistas, las masacres de Khmelnytsky y su horda de cosacos, subraya un hecho curioso: donde sea que encontramos un gran mal en el mundo, invariablemente está dirigido hacia el pueblo judío, al menos empiezan por ahí. Los peores tiranos de la historia tienen un objetivo en común: destruir a los judíos. Stalin y Hitler en el siglo pasado son sólo los más recientes en la interminable exhibición de anti-judaísmo violento. De alguna manera, los enemigos de la libertad, de la paz, del amor, de la bondad, y de la moral también han sido los enemigos de los judíos. Un pueblo es juzgado no sólo por sus amigos sino también por sus enemigos. Aunque es extremadamente doloroso, los judíos cargan con la enemistad de los tiranos del mundo con orgullo y coraje. Porque esta enemistad sólo demuestra que el judío representa una escala de valores diferente en el universo, y constituye un desafío formidable para el dominio del mal. Atacar a los judíos es fácil, no tienen que gastar mucho para hacerles mala propaganda, hace dos mil años que la tienen. Pero Israel lo cambió todo y hay que defenderlo de todas las formas posibles, es la única manera que tienen para ser respetados hasta que pasen por lo menos los dos mil años en contra que tienen, cosa que nadie se atreva a menospreciarlos. Cualquier persona decente debería apoyar a Israel, por el simple hecho de que es la única nación que ha enfrentado – sola – todo el Mal junto a lo largo de la historia.

 

Las ideologías malvadas ocasionan daños catastróficos. Pero a la larga, el Bien triunfa. Cuanto antes derrotemos a los enemigos de la humanidad, menos sufrimiento inocente existirá, especialmente para el pueblo de Israel.

UPDATE:

A. nos trae un excelente artículo sobre la eterna decadencia de la izmierda antisionista/antisemita. Con razón siempre fracasan, porque no entienden nada. Los únicos pueblos que progresan son los que tienen autocrítica.

Guerreros de 4 Patas

Nada mal como regalo de cumpleaños, ¿no?

Del Blog del IDF (aquí y aquí)

Este es uno de los perros que pertenecen a “Oketz”, la unidad canina de élite del IDF. Los animales son entrenados para asistir a los soldados de muchas formas, desde detectar explosivos hasta rastrear edificios. Oketz es considerada como una de las unidades caninas más profesionales del mundo, tanto por sus métodos contra-terroristas como por el tratamiento que reciben los perros. A cada soldado — hombre o mujer — se le entrega un perro para que lo entrene en las distintas tareas mencionadas. Los soldados van con los perros al campo de batalla y hacen todo juntos.  Para entrar en esta unidad hay que hacer un entrenamiento de 17 meses. De cada 220 soldados que se presentan pueden pasar 30.

Me sorprende que todavía no exista la ONG “Salvemos a los perros de la maquinaria de guerra israelí”, o que ninguna de las ONGs de izquierda haya repudiado a Israel por entrenar a los caninos para salvar vidas.

Dale gente, pónganse las pilas que los humanos de Somalía, Chad, Sudán, República Democrática del Congo y Siria pueden esperar, pero los caninos del ejército israelí necesitan de su ayuda ahora.

PD: Este es mi post número 100 en el tiempo que llevo en el blog. Gracias por estar del otro lado. 

Dificultades Sobre el Ataque a Iran

Este articulo de David Isenberg es ilustrativo de la magnitud de la operacion que Israel deberia realizar en caso de atacar el programa nuclear irani, y las dificultades que deberia sobrepasar. Muy recomendable en cuanto a los datos tecnicos que aporta y en cuanto a la claridad con respecto a que Israel no puede actuar sin apoyo explicito o implicito de Jordania, Arabia Saudita, o USA. O al menos eso es lo que parece:

“La distancia en línea recta entre Israel y Natanz es de 1.609 kilómetros aproximadamente. Dado que los países no comparten una frontera común, la aviación y misiles israelíes deben volar por espacio aéreo extranjero —y hostil— para alcanzar su objetivo.

El método menos arriesgado de alcanzar Natanz es con los misiles de mediano alcance israelíes, Jericho II o III. Se cree que los misiles israelíes pueden llegar a Natanz. Sin embargo, para viajar tan lejos los misiles deben tener una ovija nuclear de peso limitado y es dudoso que estas ovijas sean capaces de penetrar lo suficientemente profundo para lograr el nivel deseado de destrucción….

“…Para sobrevolar Arabia Saudita, los aviones de asalto deberán salir del sur de Israel, entrar al espacio aéreo saudí desde el Golfo de Aqaba o Jordania, volar 1.287 kilómetros de espacio aéreo saudí y luego 483 kilómetros hacia el interior de Irán.

Dado que la fuerza aérea israelí no opera aviones furtivos, hay una razonable expectativa de que las aeronaves sean detectadas sobre Arabia Saudita en algún punto. Es incierto si las defensas saudíes podrían detener el paso de los israelíes —o si lo harían. Tomando en cuenta los temores saudíes sobre el programa nuclear de Irán, tal vez podrían hacerse de la vista gorda y alegar ignorancia.

Si optaran por atravesar el espacio aéreo iraní, la fuerza aérea iraní debería salir del sur de Israel, atravesar de 483 a 644 kilómetros de espacio aéreo saudí o una combinación de espacio de Jordania y de Arabia Saudita, entrar al espacio aéreo iraquí tan pronto sea posible, continuar a través de 805 kilómetros de Irak hacia el Golfo Pérsico y luego hacia el objetivo…..”

La Solución Para el Problema de la ONU: Cerrarla

Igual que todo organismo o institución, la ONU no puede ser mejor que la suma de sus miembros. Si sus miembros son en su mayoria tiranias, dictaduras y monarquias socialistoides, comunistas, islamistas y demas totalitarismos, entonces no se puede pretender un cambio magico. La ONU representa una farsa, una farsa que legitima a los asesinos y tiranos que participan de ella, donde el llamado mundo libre otorga un pie de igualdad a esa clase de destructores de la humanidad como si “importase lo que tengan para decir”. Llamelo multiculturalismo, postmodernismo, lo que sea: Es un absurdo. Y como esta mantenida con el dinero que los estados (en especial el gobierno federal de USA) detrae coactivamente mediante el sistema impositivo, entonces lo justo es: a) o la sostienen los tiranos que se benfician de ella o b)se cierra (y lo mismo pienso del FMI, el Banco Mundial y demas organismos que lo unico que hacen es “trasladar el dinero de los pobres de paises ricos, a los ricos de paises pobres“). Este es el punto fundamental, una organizacion que legitima y otorga un foro a saqueadores y asesinos debe cerrarse, a menos que el mundo libre quiera suicidarse en un teatro digno de un libro de Kafka, donde la logica es un chiste, mas que un concepto real.

Si bien esta pequeña reflexión no habla por si sola, podria recomedarles algunos textos, como por ejemplo el libro sobre la ONU que escribio Eric Frattini , el amplio material de UNWatch, y si alguno quiere un pequeño resumen, claro, conciso y completo para definitivamente tomar una idea de lo que la ONU es, y no lo que pensamos que es, este articulo de Alberto Benegas Lynch (h) del año 77 es ideal. Extractos del Dr (para darse una idea de la genialidad del articulo y la claridad directa y sin anestesia):

“La. Organización de las Naciones Unidas se fundó en San Francisco, California1, en junio de 1945. Los hombres que concibieron la idea, que planearon su estructura funcional y que contribuyeron a su realización fueron: Alger Hiss, Harry Dexter White, Virginius Frank Coe, Dean Acheson, Noel Field, Lawrence Duggan, Henry Julian Wadleigh, John Carter Vincent, David Weintramb, Nathan Gregory Silvermaster, Harold Glasser, Victor Perlo, Irving Kaplan, Solomon Adler, Abraham George Silverman, William: Ullaman y WilIiam H. Taylor. Todos ellos, con la sola excepción de Dean Acheson, fueron más tarde identificados, en los correspondientes procesos judiciales, como agentessecretos de los soviéticos….

Sobran ejemplos de la sistemática actitud complaciente de la ONU respecto a las fuerzas comunistas internacionales: la vergonzosa expulsión del foro de China Nacionalista, y el otorgamiento de representación a China Comunista. Los designios inconfesables de la ONU respecto al ex Congo Belga en defensa del drogadicto y criminal convicto Patricio Lumumba y la permanente persecución a las tropas leales al líder de Katanga, Moise Tshombe. La complicidad de la ONU en la masacre de Hungría. La «inoperancia» de las Naciones Unidas para prevenir y defender a Checoslovaquia del ataque soviético. En este último caso, las sesiones del Consejo de Seguridad fueron transmitidas por televisión en Estados Unidos, en 1968, lo que brindó, al. que estas líneas escribe, la oportunidad de constatar la «ineficiencia» del referido Consejo.

Recientemente se expulsó a la delegación sudafricana del seno de la Asamblea General, en cambio se invitó al jefe de la «Organización para la Liberación de Palestina», Yasser Arafat, para que ocupara la tribuna. Dicho jefe guerrillero ha consumado varios asesinatos y secuestros, dinamitó aviones en pleno vuelo y se propone sin disimulo alguno el exterminio total de Israel. En estos dos últimos ejemplos también se advierte la influencia soviética, en este caso, para consolidar su poderío en Medio Oriente y en el continente africano. Asimismo, conviene destacar que aquel comité de la ONU que opera bajo el eufemismo «Comisión de Derechos Humanos» se ha ensañado de tal manera con el actual gobierno chileno, que demuestra la dificultad de sus miembros para dirigir el derrocamiento del régimen marxista en aquel país y también demuestra su sordera intelectual para oir denuncias como las formuladas por Solzhenitsyn…”

Por si mi postura no quedó lo suficientemente clara: La unica solucion con la farsa de la ONU es cerrarla.

La ONU y la propuesta para remediarla

La perversión intelectual y moral que se apropió de la ONU dejó de sorprendernos. Desde hace rato (¿10 de Noviembre de 1975?), el organismo creado por los 26 vencedores del nazismo para evitar otro holocausto se convirtió en una plataforma de odio contra sus principales víctimas. Con solo recordar que el país judío recibió más condenas por parte de la Asamblea General que el resto de los países justos alcanza para sentir repugnancia por esta institución. Cuando la judeofobia imperante queda puesta en evidencia (como cuando el juez Goldstone acusó a Israel de cometer crímenes de guerra o la UNESCO incorporó a “Palestina” como uno de sus Estados miembros), los amigos de Israel hacemos bien en desmantelarla, pero también tendemos a protestar contra la ONU, como si este organismo fuera algo más que la suma de sus Estados miembros.

Tal vez sea hora de, en lugar de descargarnos contra una institución, empezar a redirigir nuestras acusaciones contra aquellos Estados miembros que la corrompieron de pies a cabeza. Y tal vez sea hora de empezar a enfatizar que, entre éstos últimos, resaltan aquellos que se caracterizan por ser y son fácilmente reconocibles como regímenes dictatoriales. Nadie está poniendo en duda que en algunas naciones democráticas — como Noruega, Ucrania y España — la judeofobia circula con mayor facilidad y legitimidad que el repudio a la misma. Pero inclusive en esos países, los judíos tienen los mismos derechos que el resto de los ciudadanos. Lo mismo no puede decirse de las dictaduras árabes o del régimen totalitario de los ayatollahs, que si “protege legalmente” a 20 mil judíos iraníes es para decirlo en voz alta mientras se prepara para asesinar a los judíos israelíes de forma masiva.

También vale la pena recordar que entre democracias genuinas no hay ni nunca hubo guerras. Entre democracias genuinas, no “votocracias” como la Venezuela de Chávez, la Turquía del AKP o el Egipto de la Hermandad Musulmana, donde no se respetan los derechos individuales de todos los ciudadanos por igual. Entre dictaduras siempre hay alguna guerra. Paradójicamente, los que más se llenan la boca hablando de la paz son los que menos pueden digerir esta reveladora correlación. Porque si actuaran diplomática y políticamente en consecuencia, en vez de pedirle a Israel que haga “sacrificios por la paz” estarían denunciando las prácticas anti-democráticas — y por extensión, anti-humanitarias — de sus enemigos.

Habiendo dicho esto, ya puedo aterrizar en el último artículo de Gustavo Perednik, “La necesidad de una ONUD”. Como aclara Gustavo, “Hace falta una animosa agrupación de Estados Democráticos que bregue por limitar en la ONU los beneficios que tienen delegados de nadie que en vez de representar a sus pueblos son portavoces de castas que han secuestrado violentamente a su población…” Y agrega: “La ONU podría estimular la marcha mundial hacia la democracia si predicara con el ejemplo y diera prioridad a sus miembros democráticos. Después de todo, es imposible que la plataforma de “paz, derechos humanos, justicia, progreso social, tolerancia y unidad” sea cumplida por regímenes que no intentan siquiera aplicarla en sus propios países”.

“Vivimos la coyuntura propicia para la ONUD, ahora que las peores tiranías del mundo o bien ya no están (URSS, Sadam, Khadafi, Arafat) o bien se hallan en retirada como Assad.”

ONUD: Organización de Naciones Unidas Democráticas. No suena mal…

ALERTA: Campaña antisemita en Venezuela

Como ustedes sabrán, en octubre próximo se celebran elecciones presidenciales en Venezuela. A pesar de que todavía faltan unos meses, el candidato opositor a Hugo Chavez, Henrique Capriles Radonski, ya está siendo atacado por los órganos oficiales de propaganda chavista por su ascendencia judía, con el beneplácito del gobierno venezolano. A pesar de que este candidato es un devoto católico confeso, su madre era una judía que vino de Europa escapándose de la persecusión nazi (algo que su hijo no niega) y eso le valió todo tipo de acusaciones por “sionista” de parte del chavismo. Los comentarios ridículos y abiertamente antisemitas en la Radio Nacional de Venezuela me recuerda a los pogromos antisemitas (perdón, “antisionistas”) en la Polonia comunista durante 1968 o el “complot de los doctores” de Stalin. Si esto que sucede en Venezuela no es judeofobia, entonces no existe la judeofobia. Si esto no es racismo y discriminación, entonces no existe racismo y discriminación en este mundo.

Información del tema aqui, aqui y aqui

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