La ONU y la propuesta para remediarla

La perversión intelectual y moral que se apropió de la ONU dejó de sorprendernos. Desde hace rato (¿10 de Noviembre de 1975?), el organismo creado por los 26 vencedores del nazismo para evitar otro holocausto se convirtió en una plataforma de odio contra sus principales víctimas. Con solo recordar que el país judío recibió más condenas por parte de la Asamblea General que el resto de los países justos alcanza para sentir repugnancia por esta institución. Cuando la judeofobia imperante queda puesta en evidencia (como cuando el juez Goldstone acusó a Israel de cometer crímenes de guerra o la UNESCO incorporó a “Palestina” como uno de sus Estados miembros), los amigos de Israel hacemos bien en desmantelarla, pero también tendemos a protestar contra la ONU, como si este organismo fuera algo más que la suma de sus Estados miembros.

Tal vez sea hora de, en lugar de descargarnos contra una institución, empezar a redirigir nuestras acusaciones contra aquellos Estados miembros que la corrompieron de pies a cabeza. Y tal vez sea hora de empezar a enfatizar que, entre éstos últimos, resaltan aquellos que se caracterizan por ser y son fácilmente reconocibles como regímenes dictatoriales. Nadie está poniendo en duda que en algunas naciones democráticas — como Noruega, Ucrania y España — la judeofobia circula con mayor facilidad y legitimidad que el repudio a la misma. Pero inclusive en esos países, los judíos tienen los mismos derechos que el resto de los ciudadanos. Lo mismo no puede decirse de las dictaduras árabes o del régimen totalitario de los ayatollahs, que si “protege legalmente” a 20 mil judíos iraníes es para decirlo en voz alta mientras se prepara para asesinar a los judíos israelíes de forma masiva.

También vale la pena recordar que entre democracias genuinas no hay ni nunca hubo guerras. Entre democracias genuinas, no “votocracias” como la Venezuela de Chávez, la Turquía del AKP o el Egipto de la Hermandad Musulmana, donde no se respetan los derechos individuales de todos los ciudadanos por igual. Entre dictaduras siempre hay alguna guerra. Paradójicamente, los que más se llenan la boca hablando de la paz son los que menos pueden digerir esta reveladora correlación. Porque si actuaran diplomática y políticamente en consecuencia, en vez de pedirle a Israel que haga “sacrificios por la paz” estarían denunciando las prácticas anti-democráticas — y por extensión, anti-humanitarias — de sus enemigos.

Habiendo dicho esto, ya puedo aterrizar en el último artículo de Gustavo Perednik, “La necesidad de una ONUD”. Como aclara Gustavo, “Hace falta una animosa agrupación de Estados Democráticos que bregue por limitar en la ONU los beneficios que tienen delegados de nadie que en vez de representar a sus pueblos son portavoces de castas que han secuestrado violentamente a su población…” Y agrega: “La ONU podría estimular la marcha mundial hacia la democracia si predicara con el ejemplo y diera prioridad a sus miembros democráticos. Después de todo, es imposible que la plataforma de “paz, derechos humanos, justicia, progreso social, tolerancia y unidad” sea cumplida por regímenes que no intentan siquiera aplicarla en sus propios países”.

“Vivimos la coyuntura propicia para la ONUD, ahora que las peores tiranías del mundo o bien ya no están (URSS, Sadam, Khadafi, Arafat) o bien se hallan en retirada como Assad.”

ONUD: Organización de Naciones Unidas Democráticas. No suena mal…

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6 comentarios

  1. La mayor injusticia de Naciones Unidas no es que existan asientos permanentes en el Consejo de Seguridad con derecho a veto, sino que la mayor parte de los 193 miembros de la Asamblea General sean todas dictaduras. En otras palabras, la injusticia consiste en que, por ejemplo, Francia, una nación perfectible con muchos problemas pero democrática al fin, esté en pie de igualdad y tenga el mismo peso a la hora de votar que un régimen como el saudí que abiertamente esclaviza a las mujeres, lapida adúlteras, ahorca homosexuales, azota a los que beben alcohol y prohibe la libertad religiosa. ESO es injusticia. La misma mayoría automática formada por dictaduras islámicas, comunistas y tercermundistas hostiles a Israel que declararon que el sionismo es racismo y tranquilamente podría declarar que la tierra es plana. Afortunadamente la Asamblea General no tiene la potestad de emitir resoluciones vinculantes u obligatorias como el Consejo de Seguridad, sino meramente declarativas o recomendativas. No obstante, que existan miembros permanentes con poder de veto en el Consejo también puede llevar a defender la tiranía y los valores opuestos a la Carta de Naciones Unidas, dado que el reciente obstruccionismo de Rusia protegió al régimen dictatorial de Assad para que siga masacrando a su pueblo al vetar la última resolución contra Siria.

  2. Mi opinion es la del post que acabo de publicar. Y como la ONUD y la ONU son mutuamente excluyentes, a grandes rasgos estamos de acuerdo.

  3. Magnífico artículo de G.A. Perednik el que nos trae Sebinisra91.
    Me quedo antes con la frase de Gustavo A. Perednik, que la ONU fue creada por los 26 vencedores del nazismo, antes que con el artículo de Benegas de 1977. No sé si Benegas escribiría hoy ese artículo. No digo que Benegas no sea profundamente crítico con la ONU (¿quién en su sano juicio no lo es?), pero creo que se apoyaba en unas farsas de juicios cazabrujas anticomunistas, con presunciones de culpabilidad y premio a las delaciones, plagiados -sin la menor vergüenza- del Tribunal del Santo Oficio español… Creo que en Guatemala, en 1977, sólo se permitía publicar cosas de este tipo.
    No digo que el contexto internacional de esos juicios no explique un poco toda esa farsa, pero es vergonzoso que no hayan pagado royalties por copiar al Tribunal del Santo Oficio. Menos mal que a Trumbo le pilló tarde el tema y pudo escribir el guión de Éxodo. Con el sistema que tenían, yo podría demostrar no que Obama sea comunista, que todos sabemos que es comunista de la rama Sendero Luminoso, sino que es chino.
    Creo que cuando G.A. Perednik habla de 26 antinazis, se refiere a un antecedente directo: la Declaración las Nacions Unidas, de 1.1.42 (en presencia del comunista chino W. Churchill). No sé por qué, pero en mi libro sale la Conferencia de San Francisco como génesis de la ONU, conferencia celebrada entre 25 abril y 16 junio de 1945, en la que participaron 50 naciones y su fruto final fue la Carta de las NNUU de 26.6.45 y el Estatuto del TIJ.

    Lo de la ONUD se analizó más o menos en su día. Y lo que comenta Jabotito con los países dictatoriales, teocracias misóginas etc. Había un problema relacionado con los acuerdos de la ONU entre estado miembro y no miembro. Es un Tratado; si no entras, no tienes por qué cumplir. Así que se abrió poco después la veda a la entrada: mejor dentro y que cumplan aunque sea parcialmente, que no fuera y no puedan ser obligados (lo de “obligar”, en la ONU no sé qué significa). También hay/hubo problemas con la modificación de los gobiernos; por ej. Cuba entró como país demócrata, pero en el 1952 se levantó Batista, con una tiranía como pocas; USA tenías leyes discriminatorias de negros en algún Estado federado (en 1954, se declaró ilegal la segregación de alumnos negros/blancos en las escuelas, por ej.); Sudáfrica eliminó, no sé si anteayer o la semana pasada, el apartheid.

    Es complicado; si lo organizo yo, haría tres grupos: demócratas sin pena de muerte, demócratas con pena de muerte y no demócratas (que ya se entiende son todos con pena de muerte). No es que no haya gente que merezca esa pena, sino porque siempre hay un porcentaje de errores (que en USA, por ej. se lleva a los negros por delante).

    Pero la reflexión de Gustavo A. P. es buena. Vale la pena volver a intentar esto de la ONUD, refundarla. Ante la necedad de la ONU, la necesidad de una ONUD.

  4. A. Si a vos te suena a Inquisicion es cuestion tuya, de ahi a que lo que ABL (h) diga sea incorrecto me parece que hay un camino largo. Y lo que he leido confirma todo lo que alli se dice. Por otro lado si alguien desea repetir la farsa de la ONU pero “civilizadamente” entonces que se haga con aportes voluntarios de los ciudadanos de los paises que consideren que es “necesario” dicha organizacion, pero no a traves del monopolio de la fuerza y sus impuestos. Ya demasiada es la carga impositiva de los occidentales, que encima de tener que sustentar a los tiranos a traves de “ayudas externas” (sea a los reyezuelos de Africa o Asia) tienen que sostener la farsa en donde una y otra vez los deslegitima como seres humanos. Es hora de sincerarse y de una vez por todas decir que robar no esta bien ni es civilizado, y todas estas organizaciones con aires de confraternidad universal y paz mundial no son mas que instituciones de dramaturgos y politicos enfermos de poder sustentados con el fruto del saqueo impositivo y las emisiones monetarias descontroladas. Un pais civilizado no es el que tiene sillas en la ONU, es el que respeta los derechos individuales de sus ciudadanos y se limita a protegerlos, interna y externamente. Para la paz mundial no se necesitan mas que esos ejemplos, ni discursos ni sillas en organismos absurdos, solo derechos individuales, mercados libres y paz.

    • Los artículos d Benegas no son Inquisición.
      Me refería a los juicios de la caza de brujas del maccarthismo, los que veían comunistas hasta en el Vaticano. Quizás no m expresé bien.

      A.

  5. Yo haria una liga de paises con constituciones que respeten la libertad individual en todos sus espectos (sin clausulas sociales).

    Prefiero monarquias respetuosas que dictaduras fascistas de mayorias.

    El “pequegno” problema es que no hay ningun pais que cumpla con los requisitos, jeh.

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