Silencios que hablan

Por Natalio Steiner

Probablemente al publicar estas líneas, las mismas esten desactualizadas puesto que se habran producido otras nuevas masacres de civiles en Siria a manos de su propio gobierno. O quizas el lector argentino no haya sido informado en profundidad del ataque de los milicianos progubernamentales sirios que provocaron la muerte de 108 civiles en la aldea de Houla, cerca de Homs y otros posteriores no menos graves casi al ritmo de dos o tres por semana . Más de 12.600 muertos ha costado en un año y medio la llamada represión a la primavera árabe en un año y medio tan solo en Siria, cuyo gobierno sigue masacrando sus propios civiles ante la total impotencia del mundo y la impasibilidad del regimen asesino de Bashir Assad. Por su crueldad, Houla sobresale de los otros desastres. Milicianos de Bashir Assad han entrado casa por casa luego de feroces bombardeos violando mujeres y decapitando hijos delante de sus padres. Y todo esto ante las narices de veedores de la ONU y un plan de ” paz ” de la ONU, hundido en la sangre inocente. Es cierto que la intervención militar foránea en Siria trae aparejados peligros tales como la intervención militar iraní en apoyo de Siria ; expansión de la violencia sobre el Líbano ( país donde el Hizbollah apoya al regimen sirio); reacción militar siria contra Israel en caso de una intervención occidental ( algo asi como apagar el fuego con más fuego) pero la contrapartida a la no intervención no implica no guerra sino la expansión de una guerra civil en Siria con un final impredecible.
Schokeados por el horror, gobiernos occidentales han expulsado a los embajadores sirios de sus países y Francia plantea una operación militar. Mientras tanto, aquí en Argentina, con un gobierno que se vanagloria de ” progresista ” y defensor de los derechos humanos donde estos sean violados, las masacres en Siria, casi semanales, no causan reacción alguna habiendo emitido la cancillería argentina hace varios meses un tímido e impresentable comunicado de repudio. No solo eso. Las siempre omnipresentes Madres de Plaza de Mayo o el Partido Obrero o Convergencia Socialista o el verborragico “humanista “, Luis Delia, no han dicho una sola palabra ni movido una columna partidaria frente a la embajada siria en nuestro país. Eso si; alcanza con que Israel se defienda del terrorismo palestino o se apreste a responder a la belicosidad iraní, para que reaccionen en forma furibunda contra el estado hebreo. Es más que evidente entonces que los derechos humanos en este país son invocados en forma selectiva y usados políticamente contra países democraticos pero nunca contra dictaduras serviles y antinorteamericanas. Esto también deja en claro porque el gobierno argentino obvio los contactos con la oposición angolesa en su última gira.
Esta ambigua y mezquina politica de ” humanismo selectivo ” es contraproducente para Argentina y otros silenciosos países latinoamericanos. La imagen exterior argentina ya luce bastante deteriorada ante los países del primer mundo y la convalidación silenciosa y autista de estas masacres puede tener un costo político alto que la Argentina podría pagar con creces. Por último no puedo menos que contrastar este silencio absurdo con las interferencias que el embajador Gazit tuvo en una conferencia que no alcanzó a brindar en una universidad del sur argentino ante el silencio absurdo del gobierno provincial.
Soplan malos tiempos para la cordura y el sentido común.

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