Homenaje a Vladimir Jabotinsky

El 4 de agosto se cumplió un nuevo aniversario de la muerte del gran pensador y hombre de acción sionista Vladimir Jabotinsky. A modo de homenaje, les dejo fragmentos de un texto que escribí sobre su enorme contribución al sionismo.

Las corrientes ideológicas del Sionismo

Zeev Vladimir Jabotinsky

Introducción
Acusado de fascista por algunos, de nazi por otros, idolatrado por quienes en verdad lo conocieron, nadie dentro de los pensadores sionistas es tan polémico, a la hora de su estudio, como Vladimir Jabotinsky. Como describe Elías Ventura en “Apuntes Sionistas”: “Ningún pensador sionista produce y genera tanto amor y tanto odio. Para sus admiradores fue el líder sionista que tuvo la visión y la habilidad diplomática para obtener un Estado Judío. Para sus detractores fue en cambio la cabeza del ala fascista del movimiento sionista”.
Frente a tan dispares opiniones acerca de Jabotinsky y su labor dentro del sionismo, cuya contribución en si misma es innegable, es importante abordar el estudio de sus ideas para conocer realmente cual era su visión del Estado Judío por crearse y los modos de hacerlo.

Contexto histórico
Jabotinsky nació en 1880, en la ciudad de Odessa, en Rusia. A los seis años falleció su padre, por lo que su madre fue aconsejada para que los hijos aprendieran un oficio, sin embargo ella quiso que la educación fuera lo primordial.
Vladimir recibió una educación judía y también formación rusa, y a la edad de los 18 años se fue a estudiar Suiza e Italia, la carrera de derecho. Demostró desde temprano una gran pasión y habilidad por la escritura, y eso se veía reflejado en su trabajo poético, por el cual era alabado, y periodístico, el cual desempeñaba escribiendo para periódicos rusos. Obviamente su labor no paso desapercibida, y se comenzó a verlo como una figura destacada en ascenso dentro de su ámbito. Firmaba sus trabajos bajo el seudónimo “Altalena”.
La poesía de Jabotinsky estaba apuntando a llegar lejos, pero sin embargo los sucesos en Rusia que demostraban el antisemitismo violento que se desencadenaba en la sociedad, lo preocuparon más que cualquier otra cosa. Los pogroms en Rusia, especialmente el de Kishinev en 1903, fueron un punto de inflexión en Jabotinsky, quien a partir de allí se vinculo a la actividad sionista.
Fue delegado en el Sexto Congreso Sionista, y en ese evento tuvo la oportunidad de verlo a Herzl, por quien sintió una profunda admiración. Su participación en el Congreso lo llevo también a nuevas actividades: “Envidioso del fluente hebreo que escuchó hablar en el Congreso, Jabotinsky – que ya hablaba ruso, francés, inglés, alemán y varias lenguas eslavas – se abocó al estudio del hebreo, convirtiéndose en un exitoso orador y traductor. Sus escritos incluyen tanto obras originales – poemas, dramas y novelas, además de ensayos polémicos y filosóficos – como también traducciones de clásicos, y entre ellos una traducción al hebreo sin parangón del poema de Edgar Allen Poe “El Cuervo”, y las obras del poeta nacional hebreo Jaim Najman Bialik al ruso” (http://jai.com.uy)

La autodefensa Judía
Jabotinsky abordo con todo compromiso el tema de la autodefensa judía para enfrentar el antisemitismo europeo, idea que lo acompañaría y se vería reflejada en la posteridad de sus escritos y acciones.
Como orador, enseñaba a todos su enorme capacidad, persuasiva y cautivante, levantando pasión en los corazones de quienes tenían la oportunidad de oírlo. Imprimía en sus comentarios un tono de urgencia, que no era compartido por algunos sionistas. Esto se debía a que Jabotinsky no quería perder el tiempo, ponía todos sus esfuerzos y llamaba a hacer lo mismo para establecer cuanto antes un Estado Judío. El mencionado creciente antisemitismo era la mancha que se veía en el camino de los judíos, y había que combatirlo a toda maquina y sin descanso. Era necesario prontamente un Estado Judío, donde la persona judía lograría su realización personal, y todos los judíos su realización nacional.
En su opinión, los judíos debían ser entrenados para defenderse y defender su tierra que seria su Estado, en el cual gozarían de derechos que no encontrarían en ningún otro país. Por eso comenzó a entrenar combatientes judíos, para combatir contra los agresores antisemitas y para llevar adelante sus objetivos sionistas contra quienes pretendían impedir el establecimiento de un Estado Judío. “La autodefensa judía se encontraba en el epicentro de la filosofía socio-política de Jabotinsky, como imperativo físico y como un manantial de orgullo y seguridad personal capaz de “ennoblecer” el espíritu judío” (http://jai.com.uy).
Para leer el texto completo, click aquí

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2 comentarios

  1. Brillante. Jabo es EL pensador judío del Siglo XX. Y como todo Heroe, con todas las letras, no recibe el reconocimiento que merece. Tal vez ese sea el signo que demuestra que su obra es magistral.

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