Muy simple: Lo que Pravda 12 y otros medios no comunican

La pura verdad: Desde Gaza han tirado centenares de cohetes sobre Israel, sobre 1,5 millones de israelíes del sur (casi un quinto de la población). Han hecho la vida imposible a millones de personas, puesto en peligro la vida de civiles inocentes y ningún gobierno en el mundo podría tolerar eso. Democracias como Estados Unidos, Canadá y los principales países europeos (incluyendo Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Bulgaria y la Unión Europea) manifestaron su apoyo a Israel y su derecho a la autodefensa; mientras que Irán y los Hermanos Musulmanes que están en Egipto apoyan a Hamás (lógico) y el gobierno sirio manifestó que la operación israelí es una barbaridad (JA! aunque usted no lo crea, del mismo régimen que asesinó 30.000 civiles para mantenerse en el poder). Estos ataques con misiles y el misil antitanque disparado contra un vehículo militar en el lado israelí de la frontera ha sido lo que detonó la actual operación israelí. Ahmed Jabari estuvo detrás de muchos ataques contra israelíes y tenía las manos manchadas de sangre, incluyendo el secuestro de Guilad Shalit y el atentado criminal contra un autobús escolar lleno de chicos en abril de 2011 (esto sí lo aclara Clarín). Los terroristas palestinos disparan contra civiles y luego se esconden entre civiles. Desde Israel se apunta a objetivos militares concretos; desde Gaza, a objetivos indiscriminados. Ver las imágenes de un bebé siendo sacado de los escombros en Kiryat Malachi es impactante. A juzgar cómo quedó el edificio bombardeado en esa ciudad, es un milagro que no hayan muerto más civiles. No solamente Netanyahu, Barak y Peres, sino toda la oposición política en Israel aplaude la actual operación, incluyendo Tzipi Livni, Shelly Yachimovich, Shaul Mofaz y Naftali Bennett. El único que defiende a los terroristas es el Meretz y espero que no logren obtener un solo diputado en las elecciones de enero. La población del sur, incluso los más pacifistas, están pidiendo a gritos que Netanyahu destruya al Hamás o dimita, critica la falta de ampliación e intensidad en la actual operación militar.

A pesar de todo, confío en el buen juicio de Bibi. Ya llegará el momento de lanzar la ofensiva final para derrocar al Hamás. Probablemente cuando estalle la guerra con Irán. No falta mucho. Por ahora lo mejor es alcanzar un alto al fuego. Israel tiene que decidir la forma y el momento adecuado para lanzar la guerra. Solo recuerden todo esto cuando los enemigos y detractores de Israel se indignen cuando el Estado hebreo haga parecer la Operación Plomo Fundido un juego de muñecas.

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