El miedo a hacer Hasbará

Como comenté en mi otro post, durante los últimos días estuve leyendo bastante los comentarios u opiniones que compartió la gente en las Redes Sociales con respecto a la guerra entre Israel y Hamas, y confieso que me llevé una grata sorpresa por la cantidad de personas que salieron a poner la cara por Israel, aunque más no sea de forma virtual.

Pero deberíamos ser más, muchos más. Israel está viviendo un momento crítico en su historia, y cada uno debería aportar su granito de arena para apoyarla desde donde pueda. A grande rasgos, hay dos obstáculos que impiden actuar: miedo e indiferencia. Con la indiferencia no hay nada que hacer. Cada uno es libre de dedicarle su tiempo libre a lo que quiera. Eso sí, cuando la realidad te toque la puerta (ej: tu hijo te dice que quiere hacer Aliyah para enlistarse en el ejército israelí), no te enojes con Israel por habértelo “robado”, como hacen algunos.  Enojate con sus enemigos, que gracias a la indiferencia de muchos pueden seguir asesinando con impunidad.

Con el miedo sí hay cosas para hacer, porque en la mayoría de los casos está fundamentado en prejuicios que terminan siendo completamente erróneos. A continuación voy a enumerar una lista de prejuicios que se pueden cruzar por la cabeza a la hora de hacer hasbará, y explicarte porqué no se corresponden con la realidad. Aclaro: no escribo desde una posición de “experto” ni muchos menos, sino basándome en mi experiencia personal. Acá va una lista:

No quiero quedar mal con compañeros de la facu, amigos, etc.

Realidad: al menos que alguno de ellos sea judeófobo, no vas a quedar mal con nadie por mostrar la realidad. A la mayoría de tus “amigos virtuales” no les interesa lo que escribís, pero va a haber una minoría que va a estar de acuerdo con vos, y por dentro te van a agradecer que hayas subido eso a tu muro.

No quiero ser visto como  “El/La sionista”.

Realidad: esto es ridículo. Al menos que las 24 horas del día estés subiendo material sobe Israel, nadie te va a ver de esa forma. Es más, muchos van a conocer una faceta “política” tuya que anteriormente desconocían. Por otra parte, ¿Qué tendría de malo eso? Sí, soy sionista,  ¿Cuál es el problema?

–  No quiero quedar mal con mi jefe.

Realidad: aunque tengas a tu jefe en Facebook, lo más probable es que no esté todo el tiempo viendo lo que escribís. Como fuera, a tu jefe no le voy importar lo que escribas o compartas en tu muro de Facebook. Le va a importar como trabajes.

No quiero pelearme con nadie.

Realidad: no tenes que pelearte con nadie. Si algún judeófobo te responde un texto enorme, podes decirle: “El Hamas dice que quiere asesinar a todos los judíos, y por eso dispara sus misiles apuntando hacia civiles israelíes mientras se esconde detrás de civiles palestinos. Israel tiene la obligación moral de defenderse.” O simplemente podes responderle: “No tengo tiempo para contestarte, estoy escribiendo una carta donde explico porqué Israel tiene derecho a defenderse”. O podes eliminarlo del Facebook y listo.

Por último, es muy gratificante encontrase físicamente con una persona y que te diga: “el otro día leí lo que escribiste, y estoy completamente de acuerdo con vos”. Esos son la mayoría, aunque algunos medios nos quieran hacer creer lo contrario.

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3 comentarios

  1. Nunca tuve problemas en la facultad, el trabajo o donde fuera por identificarme como sionista y explicar mi posición. Por el contrario, mucha gente honesta y decente empieza a respetarte por eso… y si hay intolerantes y antidemocráticos que no lo hacen, son ellos los que tienen un serio problema. No estamos en Berlín en 1933. Nuestra causa es justa, no hay por qué sentir miedo. Incluso en sitios del enemigo como esta basura me sorprendí al ver que no era el único que defendía a Israel.

    Los espero el jueves

  2. Lo mismo digo. Si alguien se pregunta porqué no doy la cara por el blog, es simplemente por una cuestión de seguridad (Es un espacio públcio vs Facebook), y no quiero que si mi jefe o futuro jefe me busque en google encuentre 200 artículos relacionados con Israel, sencillamente porque va a preguntarse: ¿Este pibe cuando va a trabajar?

    • Eso se llama ser prudente. Está muy bien.

      Durante Plomo Fundido, varios antisemitas se comieron el garrón de que no los contrataban en ningún lado porque dejaron un montón de comentarios insultantes con su nombre y apellido. Las empresas suelen buscar el nombre del aspirante en google. Cuando ven esos resultados en la web prefieren evitar futuros conflictos en su empresa (con clientes, otros compañeros, etc) y no contratan racistas, fanáticos, etc.

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