Ahmed Jabari – Eliminado

 

 

 

 

 

 

 

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Espero que el próximo que salga en la foto sea Ismail Haniyeh.

Operación Pilar Defensivo: Noticias.

 

Tres civiles israelíes asesinados por cohetes de terroristas de Gaza

Tres soldados heridos por la explosión de un proyectil de morteron

Terroristas de Gaza disparan dos misiles contra Tel Aviv

Bibi afirma que Hamas sufrió daños considerables

Ya era Hora

Israel se está defendiendo de los ataques del Hamas. Ya era hora. Y B”H Bibi no es Olmert, ni Tzipi Livni. Esta vez si siguen con el terrorismo va a pasar lo que debería haber pasado hace rato: la eliminación del Hamas de la Franja de Gaza.

Por el momento la situación se está manejando perfectamente, sín poner en riesgo vidas de soldados en el terreno y limitando los ataques a bombardeos sobre objetivos específicos  (incluso mejor que “Plomo Fundido”). Aún así se aprobó el llamado de 30000 reservistas:

But Operation Pillar of Cloud’s first part showed a favorable balance: Palestinian missile fire was as erratic as ever, although intense; Iron Dome filtered out the rockets aimed at Israel’s major towns; Israeli casualties were relatively low though painful; and the enemy in Gaza was decapitated – for now.
But most of all, the Palestinians and their allies in Tehran and Hizballah suddenly discovered that the old IDF had come roaring back.
In the only former major Israeli operation in Gaza, Cast Lead (late 2008, early 2009), the IDF was slow, unwieldy and unfocused. Its counter-terror offensive was foreshortened by heavy diplomatic pressure before achieving anything, owing to the government’s lack of resolve. In the 2006 Lebanon War, the army was stalled before developing an effective tactical offensive.

The IDF of 2012 is in a different class, recalling its rapid-fire performance in the Six-Day War then fought on multiple fronts.
In just a few hours late Wednesday, Nov. 14, Pillar of Cloud achieved more than Cast Lead managed in weeks: It was driven by clockwork, integrated intelligence by the Shin Bet and Military Intelligence, precise, surgical air force strikes and a command-and-control with fast reflexes which recalled Israel’s military skills of 45 years ago.
The rapid destruction of scores of Fajr-3 and Fajr-5 rockets, whose respective ranges of 45 and 75 kilometers placed Israel’s heartland in line of Palestinian strikes, compared with the destruction of the Egyptian air force on the ground in the early hours of the 1967 war, rather than the bombardment of Hizballah’s long-range missiles in 2006 which failed to draw its sting…

A su vez en este momento se están transportando camiones, tanques y tropas a la frontera con Gaza.

Lo más probable es que la Operación Pilar de Defensa se convierta en una operación para terminar de una vez con el Hamas, y lo que eso significa: la presencia Iraní a escasos km de Israel.

Am Israel Jai

Z”L por los caídos..

El problema de (algunos) medios en Argentina

Dos medios, la misma noticia:

Clarín:

Escalada de violencia con las milicias armadas de Gaza

12/11/12

Más de 100 misiles de diverso tipo habían sido disparados hasta anoche desde la Franja de Gaza contra territorio israelí en una sola jornada, asolando a las poblaciones del sur israelí aledañas al territorio palestino. La fuerza aérea israelí respondió el fuego contra las fuentes de los lanzamientos. Fuentes palestinas informaron de seis víctimas fatales como resultado de los ataques.

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, advirtió anoche que el movimiento Hamas, en el poder en Gaza, pagará “un precio alto, doloroso” por la nueva explosión de violencia en la frontera.

Esta escalada, la tercera en menos de un mes, comenzó con el lanzamiento por parte de Hamas de un misil antitanques que penetró en un jeep sin explotar, pero hirió de gravedad a cuatro soldados de infantería, del lado israelí de la línea fronteriza. Se trata de un salto cualitativo en las acciones de Hamas, que hasta ahora las justificaba en la actividad militar israelí del lado palestino.

Los responsables de las decenas de misiles, uno de los cuales impactó en una vivienda en Sderot y otro en un automóvil, hiriendo a un civil israelí, no es sin embargo Hamas, sino la Jihad Islámica, organización opositora, segunda en poder de fuego luego de Hamas, y que tiene el padrinazgo iraní.

Hamas ha logrado últimamente acordar con las restantes organizaciones opositoras coordinar el fuego contra Israel, así como las treguas coordinadas por Egipto.

La Jihad Islámica no es parte del acuerdo. Según versiones publicadas en algunos medios, los Hermanos Musulmanes, en el gobierno en El Cairo, habrían logrado anoche mediar un nuevo cese del fuego entre Israel y Gaza.

Tel Aviv. Especial

Hasta el momento, nada raro que reprochar, aunque no tenga nada de Hasbará ni sea como el Jerusalem Post. Prácticamente es una mera descripción objetiva de hechos concretos y empíricos.

Ahora vean el problema de parcialidad, sesgo y falta de profesionalismo que tienen algunos medios a la hora de publicar una noticia informativa:

Página/12:

Netanyahu listo para una escalada

“Israel está preparado para intensificar su respuesta ante un nuevo estallido de la violencia”, dijo Netanyahu.

Mientras Obama advertía a la dirigencia palestina que no presente su reclamo de Estado no miembro de la ONU, el líder israelí dijo estar preparado para intensificar su respuesta contra la facción palestina Hamas.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó ayer que se encuentra “listo para la escalada” tras una nueva ola de violencia a lo largo de la frontera con Gaza, que hace temer una confrontación mayor entre Israel y los grupos armados palestinos. “Israel está preparado para intensificar su respuesta ante un nuevo estallido de la violencia en su frontera con la Franja de Gaza”, advirtió Netanyahu. Su aliado, el presidente norteamericano Barack Obama, se comunicó con el dirigente palestino Mahmud Abbas para expresarle su oposición a la petición de elevar a Palestina al estatus de Estado no miembro en las Naciones Unidas, anunció el portavoz palestino, Nabil Abu Rudeina.

“Hubo una larga charla telefónica entre Abbas y Obama”, confirmó Abu Rudeina. “El presidente Abbas explicó en esta conversación las razones y los motivos de la decisión palestina de ir a la ONU para obtener el estatuto de Estado no miembro, como son la continuación de la colonización y las agresiones israelíes contra los ciudadanos y sus bienes”, agregó el vocero. “El presidente Obama, por su parte, expresó la oposición de Estados Unidos a la decisión de ir a la Asamblea General de las Naciones Unidas”, precisó el portavoz.

Abbas confirmó ayer que la petición para elevar el estatuto de Palestina al rango de Estado no miembro de la ONU será presentada más adelante este mes. En un discurso en Ramala, pronunciado con motivo del octavo aniversario de la muerte de Yasser Arafat, Abbas se mostró favorable a una exhumación del cuerpo del histórico dirigente palestino para establecer las causas de su muerte.

Sobre el conflicto de palestinos e israelíes, el ministro de Infraestructura israelí, Uzi Landau, dijo que la situación en Gaza es insoportable. “Imagino que Israel tendrá que prepararse para una operación, independientemente de que haya elecciones o no”, dijo. El ministro de Defensa Civil y Retaguardia, Avi Dichter, declaró a la radio pública: “Israel no puede vivir con la existencia entre su territorio y (el de) Egipto de una entidad terrorista donde las armas se acumulan”. Y manifestó que tarde o temprano, teniendo en cuenta la repetición de los ciclos de violencia, “debemos lanzar una operación estratégica para restablecer nuestra fuerza de disuasión frente a los grupos armados en la franja de Gaza”, advirtió.

Las hostilidades comenzaron el sábado tras un disparo de misiles antitanque contra un jeep del ejército israelí en la frontera con la Franja, provocando la respuesta con disparos de artillería contra el territorio palestino, seguidos de salvas de cohetes contra el sur de Israel. Seis palestinos, cuatro civiles y dos combatientes murieron y 35 resultaron heridos, según fuentes médicas en Gaza. Cuatro soldados israelíes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, precisó el ejército israelí. En respuesta, Israel mató con tiros de artillería a cuatro personas e hirió a 32, según Ashraf al Qudra, portavoz del Ministerio de Sanidad. Según fuentes médicas, por la escalada bélica diez heridos se encontraban en estado muy grave. Qudra precisó que algunos de los heridos sufrieron amputaciones.

La violencia llevó a las autoridades de ambos lados de la frontera a decretar el cierre de algunos colegios. Esta escaramuza ha sido una de las más importantes desde la devastadora operación israelí en Gaza, entre fines de 2008 y principios de 2009, que duró 22 días.

Aclaro que ninguno de los dos diarios anteriores son santos de mi devoción. Pero está perfectamente claro quién menciona los 100 misiles que cayeron sobre las comunidades del sur de Israel en menos de 48 horas (al día de ayer superaron los 150) y quién no. Quién presenta el ataque palestino inicial como la agresión que desencadenó el enfrentamiento y quién culpabiliza al país que se defiende. Quién relata aunque sea en una sola oración el sufrimiento de civiles inocentes y quién victimiza a los terroristas. Quién menciona los continuos ataques palestinos que desatan breves enfrentamientos cada vez con mayor frecuencia y quién hace silencio sobre eso. Quién titula la noticia por el hecho relevante – el enfrentamiento entre Israel y las milicias palestinas, provocadas por el ataque contra soldados del lado israelí de la frontera y la lluvia de misiles sobre civiles israelíes, lanzados por los terroristas palestinos, que no “militantes” estilo Franja Morada o La Cámpora cuyas únicas armas son pancartas o cacerolas – y quién toma una frase descontextualizada de un dirigente israelí producto de una escalada terrorista para acusarlo a él precisamente de querer “intensificar una escalada en Gaza”. Quién es el medio que publica mayormente artículos de opinión referidos al país de donde proviene (lógico, no?) y quién publica constantemente textos boludos de Juan Gelman (el defensor de la “democracia” china) con puras mentiras, acusaciones desmentidas e incorrecciones varias para ensañarse con un país más chiquito que Tucumán o Tierra del Fuego a 12.000 kilómetros de distancia, cuando bien podría escribir alguna vez sobre la verdadera crisis humanitaria y carnicería diaria que lleva a cabo el amigo de Chávez en Siria (artículo que nunca escribió ni piensa escribir). Quién respeta los fallos de la justicia argentina sobre el caso AMIA y quién es el medio cómplice que vilipendia o ningunea al fiscal Nismann por tener el atrevimiento de desenmascarar la basura asesina que son los ayatolás (y esto viene muchos antes de las conversaciones de la cancillería argentina con Irán), afirmando que en realidad no hay pruebas en ese dictamen impecable de 800 páginas aprobado por Interpol y la justicia argentina, que es cuestión “opinable” donde entran las múltiples conjeturas infundadas y teorías conspirativas de cualquier índole sin ningún fundamento o prueba como cree D’Elía.

Es tal como Julián había adelantado. Los misiles palestinos no existen hasta que Israel responde. Es que no se necesita ser un profeta para entender la lógica perversa de los detractores de Israel, que se autodenominan “críticos” aún cuando no hay nada que criticar, o mejor dicho, cuando solamente se puede criticar a los enemigos de Israel por sus ataques y provocaciones.

Yo les pregunto a ustedes, queridos lectores, viendo estas dos noticias. ¿Quién es el medio de comunicación que miente, manipula, descontextualiza, cambia el orden cronológico de los hechos y omite descaradamente información relevante (como la insólita cifra de 100 misiles en dos días) en aras de perseguir una agenda política contra Israel?

Conozco la mentira y la manipulación de los medios porque en mi casa se escucha Radio Nacional y Victor Hugo Morales, se lee Página/12 y se mira 6, 7, 8… todos los benditos días de la semana. Y francamente los tengo inflados de tanto relato trucho. No pienso convertirme en un lector de Clarín, pero tengo muy claro quién es mi enemigo y quién no. Con Clarín se puede dialogar para pedirle una cobertura más precisa y justa con Israel; con Página/12 eso es imposible porque uno de sus principales objetivos es difamar a ese país a toda costa.

Menos mal que todo cambiará el 7D. Cuando Página/12 deje de mentir y Argentina se transforme en Disneylandia.

Pero no nos equivoquemos. La cobertura deliberadamente antiisraelí de Página/12 no es responsabilidad del gobierno. Es culpa de la ideología histórica de ese diario que, como buen medio perroflauta políticamente correcto de izquierda, niega sistemáticamente el sufrimiento y derechos de los israelíes. No es cuestión de lo que los israelíes hagan o dejen de hacer, no es cuestión de lo que sean o el gobierno de turno que exista – sea Likud, Kadima o Avodá – sino de que sean. Ser o no ser, esa es la cuestión. De que existan libres orgullosos en una patria propia. De que respiren. Las fronteras de 1967 son una excusa y no son la raíz del problema, porque aunque los israelíes se retiraran completamente de esa zona, cuando respondieran a la lluvia de misiles que caigan desde las colinas de Judea y Samaria sobre la Universidad Hebrea o el Aeropuerto Ben Gurión, serán acusados de lo mismo, no se tendrá en cuenta la agresión original. ¿Se acuerdan cuando algunos pacifistas ilusos creían que si nos retirábamos de Gaza los palestinos no nos iban a atacar y que si lo hacíamos “íbamos a tener legitimidad para destruirlos”? Recuerdo tener esa misma discusión en 2005 con un amigo del Hashomer. ¿Lo siguen pensando? Como dicen los comunistas: cuando la ideología no se adapta a la realidad, pues hay que adaptar la realidad a la ideología. Cuando se acabe el conflicto con Hamás, se llamará a la destrucción de Israel por matar vacas para hacer bifes. Algo habrá que encontrar.

Tampoco estoy diciendo esto para victimizar a nadie ni sentir autocompasión. Que yo no haya caído en los hornos crematorios es una simple cuestión de tiempo y lugar. Cuestión de azar. No pretendo representar a ninguna víctima. Pero no voy a dejar de remarcar que, cuando acababa de finalizar la Segunda Guerra Mundial, el mundo celebrara… menos los judíos. Como cuenta Eli Wiesel, muchos estaban velando en silencio a sus muertos. Los sobrevivientes de la peor matanza de la historia caminaban en medio de las muchedumbres delirantes, encorvados como mendigos, arrastrando a sus fantasmas. En cierto sentido, aquellos pobres seres eran más poderosos que cualquier víctima, representaban una fuerza sin paralelo, la fuerza de sus muertos, su desesperación. No le debían nada a nadie. Podían haber hecho cualquier cosa, cometer cualquier cosa con impunidad. Condenar cualquier cosa. Destruir todo. Emergían de la más oscura depresión de la historia, de los pantanos más escondidos de la imaginación del Creador y del hombre. Nadie podía dictarles qué hacer o no hacer. Eran gente aparte, excusada, podían actuar en consecuencia. Escupir sobre aquellos que los habían entregado a los asesinos. Despreciar a los espectadores “neutrales” que los habían olvidado. Ridiculizar a cualquiera que no haya compartido sus obsesiones o demandas. Y nadie se hubiera atrevido a impedírselos.

Pero decidieron que ese era un camino demasiado fácil, ya que les venía impuesto desde afuera. Por los hechos. Por el enemigo. En cambio decidieron optar a favor del hombre. Adolescentes que, de acuerdo a toda ley de probabilidad, hubieran debido, o al menos podido, optar por salir del marco de la ley hacia la violencia y el crimen. Y todos los hubieran comprendido, todos hubieran callado ante ese lógico comportamiento después de todo lo que vivieron. Ellos sintieron en cambio el deseo, la necesidad de ayudarse unos a otros. Jóvenes que hubieran podido incendiar ciudades, estaban reconstruyéndolas. Destinados a matar, a vengarse, aquellos sobrevivientes sorprendieron al mundo trascendiéndose a sí mismos, en una sociedad inhumana, permanecieron humanos, progresando. Esos sobrevivientes se pueden encontrar en cualquier sitio donde haya hombres y mujeres peleando por causas nobles y generosas. Algunos fueron a Tierra Santa, no a desplazar a nadie, sino a ver si juntos sería posible reavivar un sueño antiguo. Otros se abocaron a diversas causas: liberalismo, socialismo, ciencia, arte, función pública… En vez de construir murallas a su alrededor, salieron a abolir fronteras; en vez de revolcarse en sus experiencias, las trascendieron y las compartieron con otros. Habiendo franqueado el límite extremo del sufrimiento, pudieron haberse vuelto insensibles al sufrimiento de otros con toda razón. Sin embargo ocurrió exactamente lo contrario. Este párrafo va dedicado a los que esgrimen la ridícula acusación de que Israel actúa en venganza por los muertos de la Shoá. Suponiendo que eso fuera cierto, no existe en este mundo una matanza, victoria militar o siquiera genocidio tan grande que un país pudiera concretar para vengar el cruel asesinato de un millón y medio de niños por el solo hecho de ser judíos, tampoco dos mil años de exilio y persecuciones; opresión y éxodo en Egipto; destrucción del Primer Templo; exilio babilónico; destrucción del Segundo Templo; persecución romana; cruzadas; leyes opresivas; calumnias, libelos y expulsiones en Europa; sufrimiento, torturas y tormentos varios; limpieza étnica y expulsión en España; inquisición; las matanzas de Khmelnytsky y sus hordas de cosacos; pogromos – especialmente las carnicerías en Rusia y Europa Oriental – culminando en el Holocausto; represión en la URSS; antisemitismo de variados tintes en América y Europa; expulsión de las comunidades judías antiguas del mundo árabe; antisionismo, neonazismo y terrorismo islámico, entre otros. Simplemente no existe. Nuestra venganza, la venganza de Israel, es vivir bien. La diferencia entre nosotros y nuestros enemigos frente al sufrimiento es abismal. Para ellos, parece justificarlo todo, por eso aplican sus estándares erróneamente al pueblo de Israel cada vez que nos defendemos de los que pretenden borrarnos del mapa: “Ustedes se creen con derecho a matar porque fueron matados”. Para nosotros no funciona así. Por el contrario, tenemos la obligación de matar al que amenaza con matarnos, no por venganza ni odio, sino por amor a nuestros hijos. El sufrimiento no confiere privilegios ni derechos, todo depende de cómo sean usados. Si se usa para acrecentar el padecimiento de otros, se está degradando, e incluso traicionando ese sufrimiento. Los judíos nunca han usado su sufrimiento en contra de otros. En los años inmediatamente posteriores a la guerra en Europa – en Alemania, Hungría, Polonia y otros sitios – había innumerables colaboradores que tenían todas las razones para estar con miedo. Pero no se les hizo daño. Y esos vecinos que estuvieron presentes durante su agonía y saquearon las casas de las víctimas, continuaron viviendo y bebiendo y durmiendo como si nada hubiera sucedido. Los sobrevivientes podrían haberlos atacado, pero no lo hicieron. Consistentemente evocaban su padecimiento solamente para recordar a los hombres la necesidad de ser humanos, no para recordarles su derecho al castigo. En nombre de los muertos, buscaron consuelo, no una retribución… ¿Entienden negadores/banalizadores del Holocausto? Pero esta no es la primera vez que el enemigo nos acusa de sus crímenes. Cuando se nos quitaban nuestros bienes, éramos llamados miserables; cuando nuestros hijos eran masacrados, éramos acusados de crímenes rituales; los dictadores y tiranos que tratan como escoria a su propia gente hablan de libertad para otros pueblos. Para condicionarnos tratan de tergiversar nuestra propia imagen. Proyección preventiva algunos lo llaman.

No voy a intentar medir la desgracia con otros pueblos, ni tampoco aclararé que la nuestra es mucho más grande. Que el sufrimiento judío es el más antiguo del mundo. Esa tarea resulta odiosa y demasiado obvia por los hechos históricos. Pero diré que, si bien algunos israelíes podrían asumir cierta responsabilidad por lo que le sucedió a los palestinos (a pesar de que la enorme culpa es del mundo árabe y su guerra para exterminar a Israel), ninguno de los nuestros debería hacerse responsable por lo que ellos optaron por hacer como consecuencia de lo que les sucedió. Se puede sentir cierta responsabilidad por su desgracia, pero no por la manera en que la usan, porque en su nombre han perpetrado cobardes ataques terroristas y masacrado a gente inocente, asesinado a niños. De Hadassah a Gush Etzión, de Safed a Hebrón, de Munich a Maalot, de Lod a Entebbe, de Ramallah a Sbarro, de Netanya a Jerusalem, de Eilat a Itamar, de secuestro en secuestro, de emboscada en emboscada, de atentado en atentado, de misil en misil, han sembrado el terror entre civiles sin armas, incluyendo bebés, han impuesto el luto a familias enteras que demasiado a menudo habían sido visitadas por la muerte. ¿Cuántos restaurantes, ciudades y autobuses alemanes volaron en mil pedazos después de la Shoá? Algunas dirán que todos esos actos salvajes fueron obra de los extremistas de Hamás o Fatah, no de la gente común. Pero actuaban en nombre de toda una sociedad, contando con su enorme aprobación (miren las encuestas, no estoy inventado nada), ya que ninguno de ellos levantó la voz para entrar en razón con sus hermanos. Algunos dirán que es su tragedia la que los incitó al asesinato contra gente indefensa. Pero al asesinar degradaron esa tragedia, la traicionaron. El sufrimiento es a menudo injusto pero nunca justifica el asesinato de inocentes. Los sobrevivientes del peor genocidio de la historia humana son fieros testigos de ello.

El odio no está causado por el exterior. Las penurias de los palestinos (cuya causa son sus líderes) no justifican sus barbaridades. Piensen en las millones de personas que alguna vez sufrieron en carne propia la miseria, la opresión, la humillación. Armenios, biafreños, negros, gitanos, judíos, mapuches, haitianos, bolivianos… tantos pueblos oprimidos. Como si todos los que viven con privaciones se dejasen llevar por el odio, para degollar bebés o poner bombas en autobuses. ¡Qué insulto a los desgraciados! ¡Cuánta criminalización de la miseria! ¡Qué desprecio hacia los pobres! No, no hay ninguna mecánica inexorable, ningún lazo de causa y efecto entre un desastre económico o social y el terrorismo. El terrorista no es un muñeco manipulado por decisiones materiales o ideológicas, una mera “víctima” determinista de las circunstancias. Su decisión le pertenece y debe ser juzgado, no “comprendido”. Eso también es parte de la libertad, del individuo, del ser humano.

Además, justificar el terrorismo contra civiles inocentes por el sufrimiento ajeno, no solo es un planteo criminal e inmoral, sino hipócrita. La izquierda siempre negó o minimizó descaradamente el eterno sufrimiento pasado y presente del pueblo judío, nunca permitió que otros avalaran supuestas acciones “criminales” de Israel por el sufrimiento del pueblo judío. ¿Dónde estaban ellos cuando los judíos eran perseguidos, asesinados, marginados y humillados en Polonia, Ucrania, Rusia, Hungría, etc? Hablo mucho antes del Holocausto, cuando los judíos recibían en Europa un trato peor que los negros en Estados Unidos en la década de 1960. ¿Y dónde están ahora cuando niños pequeños de escuela primaria son asesinados en Francia por ser judíos? Quien es insensible al sufrimiento judío, no tiene derecho a hablar del sufrimiento de otros pueblos. Y no hablo solamente de cuando la Unión Soviética se negó a nombrar una sola vez la palabra “judíos” en sus filmaciones de los campos de la muerte nazis. Una anécdota interesante es la que cuenta Ilán Hartuv, uno de los rehenes israelíes durante la Operación Entebbe en julio de 1976 y sobreviviente de Auschwitz, cuya madre fue asesinada por los sicarios del dictador Idi Amin (quien mató 300.000 ugandeses, diez veces más que las feroces dictaduras de Videla y Pinochet juntas). Hartuv le mostró al secuestrador alemán Wilfried Böse su brazo tatuado en aquel infame campo de exterminio mientras le decía: “Siento un profundo dolor por haberme equivocado al enseñarle a mis hijos que el pueblo alemán cambió desde entonces. Alemania sigue siendo la misma Alemania”. A lo que respondió el criminal marxista: “Te equivocas. Llevé a cabo acciones terroristas en Alemania Occidental precisamente porque el establishment dirigente contrató a nazis y reaccionarios para su servicio. También estoy al tanto de que en septiembre de 1970 los jordanos mataron más palestinos que los israelíes en todas las guerras anteriores, como hicieron los sirios en Tel al-Zaatar [una batalla que tuvo lugar en 1976, durante la Guerra Civil Libanesa, en la que cristianos y sirios masacraron palestinos]. Mis amigos y yo estamos aquí para ayudar a los palestinos, porque ellos son los desvalidos. Ellos son los que están sufriendo”. Entonces Isaac David (otro de los rehenes) contestó: “Perfecto, entonces cuando los palestinos cumplan su promesa de arrojarnos al mar, acudiremos a ti para que nos ayudes a secuestrar aviones árabes”.

En esto no incluyo a TODA la izquierda en el mundo. Afortunadamente en Europa cada vez más líderes de izquierda como François Hollande entienden perfectamente que la minimización del fenómeno del fundamentalismo y el terrorismo islámico por parte de los sectores más progresistas con una fácil acusación de “racismo” o “xenofobia” tiene un doble peligro: por un lado se trata de un peligro real, que ya ha comenzado a cobrar muchas vidas inocentes. Por otro, deja la lucha contra el extremismo islámico en manos de las corrientes más acendradas de la ultraderecha europea, que ven en esta penetración una excelente oportunidad de levantar cabeza, y si nadie más se encarga del problema, contarán con el apoyo popular de las naciones occidentales. Cada vez más líderes valientes del progresismo entienden que el peligro para la paz mundial no es Israel, sino sus eternos enemigos. Israel es parte primordial de la solución, no del problema.

Pero le advierto a esa otra izquierda canalla, lunática y nazibolchevique, especialmente al embajador plenipotenciario del enano iraní en Latinoamérica (el payaso bolivariano), a toda esa lacra izquierdista caradura, resentida, facinerosa e hipócrita que se atreve a hablar de “justicia” y “derechos humanos” (de la gente que les conviene) mientras defiende dictaduras, se junta con lo más retrógrado sobre la faz de la tierra, apoya a Gaddafi (le preocupan los bombardeos de la OTAN contra bases militares pero calla criminalmente ante los bombardeos deliberados contra civiles en Homs y Alepo), llora la muerte de Bin Laden, le importa un rábano los campos de concentración comunistas en Corea del Norte, se junta públicamente con Ahmadinejad y justifica a Stalin, Kim Jong-Il, Mao Zedong, Arafat, Pol Pot, Castro y Assad, el cruel terror contra gente indefensa, el asesinato de bebés y el asesinato literalmente de millones (bajo los pretextos más patéticos e infantiles… como dice Martín Fierro: si la vergüenza se pierde, nunca se vuelve a encontrar), que sus amigos – los tiranos más loquitos y enfermitos, lo peor del planeta, los terroristas, misóginos, inmorales, fanáticos, islamofascistas, crueles, dictadores, déspotas y totalitarios – tendrán una muerte violenta y el mismo final trágico para su régimen como la Unión Soviética y la Alemania Nazi. No será (solamente) porque Chavez es mufa ni porque un bloqueo norteamericano sea yeta, sino porque ustedes van a contramano de la historia. Ustedes atrasan. A la larga, el Bien triunfa. Además, si luego de perder la Guerra Fría la izmierda nunca más defendió a Rusia, después de que caigan los ayatolás tampoco defenderán a Irán. Cuando esto termine, se olvidarán que alguna vez existió.

A propósito, durante un año y medio esperé en vano alguna declaración de repudio, manifestación o siquiera comentario de la CTA, el PC, el PO, PI, Convergencia Marxista, MST, el verborrágico “humanista” Luis D’Elía, Madres de Plaza de Mayo, organizaciones de izquierda u organismos de derechos humanos en Argentina sobre la carnicería que Assad (el amigo humanitario de Chavez… ¿o ese era Gadaffi?), con ayuda de Hezbollah e Irán, estaba perpetrando contra sus propios civiles (no Jews, no News??). No han dicho una sola palabra ni movido una sola columna partidaria frente a la embajada siria en nuestro país. Cuando Israel defiende a sus ciudadanos del terrorismo promovido por asesinos como Assad, es cuestión de horas para que ellos salgan a putear. El estruendoso silencio sobre Siria y la hipocresía desplegada solo me demuestra que a ellos les importan un rábano los árabes, palestinos o los “pueblos oprimidos del Tercer Mundo”. Ellos odian a los judíos y punto. Los viejos antisemitas al menos lo admitían. Los supuestos argumentos, reales o inventados, son simplemente una excusa. Nada más que un pretexto. Un disfraz, una máscara para perseguir otros objetivos mucho más siniestros y perversos que, si los dijeran en público, recibirían un repudio generalizado hasta de sus mismos partidarios.

Pero esos caraduras que mienten en Página/12 tienen menos autoridad moral o legal para criticar a Israel que el Reino de EnenKio. Y cuanto más se enojan esos fracasados con el Estado hebreo, yo más gozo. Verlos con la yugular hinchada de bronca cuando empiece el ataque a Irán, será un placer hedonista para mí. Es lindo ver tanto garca caliente con la impotencia propia de la izquierda.

Tarde o temprano, la izquierda – por supuesto me refiero a la que está huérfana de ideas propias y solo sabe repetir el discurso de barricada – entenderá que haberse sumado a la causa antiisraelí fue el peor error que cometieron desde su derrota en la Guerra Fría. Difícilmente exista un pueblo con tanta justicia, argumentos y fortaleza moral para existir y defenderse como el israelí. Comprenderán que les hubiera convenido quedarse solamente con el eslogan facilista y bobo antiyanki en vez de meterse con semejante pueblo que tiene la razón y la historia de su lado. Y los judíos israelíes que estarán dispuestos a derrotar al enemigo, olvidar sus diferencias internas, tirar para el mismo lado y luchar bajo una sola bandera cuando el Primer Ministro imparta la orden definitiva, no son el 54%. Son el 98%. Ya lo verán.

A pesar de todo, Am Israel Jai ve Kaiam

Los cohetes invisibles de Hamás

Por Julián Schvindlerman

Página Siete (Bolivia)

 

Los ingenieros iraníes, proveedores militares de Hamas, y los técnicos de este movimiento integrista parecen haber logrado construir algo tecnológicamente imposible: un cohete que es sólo visible para los israelíes e invisible para el resto del mundo.

Durante este 2012, fueron lanzados desde la Franja de Gaza alrededor de ochocientos cohetes sin que la comunidad internacional emitiera protesta alguna. Ni los editores del New York Times, ni Amnesty International, ni Mario Vargas Llosa ni las Naciones Unidas parecieron haber notado que cayeron, en promedio, más de setenta y cinco cohetes al mes en suelo israelí en lo que va del año. Sencillamente parecen no haberlos visto surcar los aires y aterrizar en Israel ante una población traumatizada que cuenta con quince segundos para hallar refugio desde que suena la alarma que anuncia la caída del misil si uno se encuentra en Sderot, o con los más generosos sesenta segundos si uno está en Ashkelon.

Desde la retirada unilateral israelí de Gaza en 2005 y hasta fines del 2008, cuando el ejército israelí respondió militarmente con la operación Plomo Fundido, 6.300 cohetes habían sido disparados desde Gaza hacia Israel. Si partimos desde 2001, al poco de iniciada la intifada Al-Aqsa, habían aterrizado en Israel más de 10.000. Pero fue sólo cuando Jerusalem respondió que el mundo notó los cohetes. Y, como es usual, protestó, gritó, condenó. Así es que ahora vamos de nuevo. ¿Será solamente cuestión de tiempo? ¿O de azar? ¿Habrá que esperar a que un misil logre sortear las defensas israelíes y caiga sobre una escuela repleta de niños para que Israel responda con fuerza y haya una reacción? Esperemos que no.

Hamas no ha sido la más de las veces el generador de estos ataques. Pero ha hecho la vista gorda ante la iniciativa de otros grupos como la Jihad Islámica Palestina, Jund Ansar Allah y el estrambóticamente denominado Consejo de la Sura de los Luchadores de la Jihad en la Más Amplia Jerusalem (¡!). Estos son más radicales que Hamas, cuya carta constitutiva dice“Israel existe y seguirá existiendo hasta que el Islam lo aniquile”. Mejor no leamos las cartas de los demás.

El Movimiento de Resistencia Islámico está en una encrucijada. Es extremista y absolutista y no quiere ser visto como un colaborador del ente sionista al frenar los ataques. Después de todo, flor de reputación se hizo al arrojar maniatados y desde las azoteas de Gaza a los“colaboradores” de Fatah durante la lucha fratricida del 2007. Pero tampoco puede ofender a Egipto, Turquía y Qatar -los nuevos auspiciadores del integrismo palestino- al permitir que la situación se salga de control.

La contención de Israel, por su lado, responde al interés estratégico de no hacer algo que empeore las cosas en sus fronteras calientes. Tanques sirios ingresaron a los Altos del Golán días atrás, lo que no ocurría desde la guerra de 1973. La zona sur del Líbano está dominada por Hezbollah y el país presenció luchas armadas entre bandas sunitas y chiítas, hostiles y leales respectivamente a Damasco. La Hermandad Musulmana, usina ideológica de Hamas, gobierna Egipto. Y sobre todo ello sobrevuela el espectro del programa nuclear de Irán.

Pero si se siguen lanzando cohetes contra Israel, en algún momento Israel responderá nuevamente con una operación militar de envergadura. Entonces sí, esos cohetes perderán su atributo de invisibilidad.  

El gobierno argentino debe elegir: Con Irán o con las víctimas

La Argentina y su Chamberlain

Los infames cancilleres que le estrecharon la mano a Hitler

Una de las características que muchos destacan del pueblo judío es su tozuda memoria. Hoy volvemos a ser testigos de cómo ciertos políticos no aprenden de la historia. Es más, muchos creen en su delirio egocentrista que la historia comienza y termina con ellos, que son seres iluminados o mesiánicos que nada tienen para escuchar ni aprender de la historia. Ellos son la historia!!

Mi padre, un sobreviviente de la Europa Nazi, siempre me ha recordado el famoso “paper” que Chamberlain exhibió como el gran logro con Hitler. Lo que significó y los costos en millones de vidas de esa política de apaciguamiento que solo fortaleció la locura genocida y expansionista del monstruo. Cuando Chamberlain firmó el pacto de Münich de no agresión con Hitler, luego que éste invadiera los Sudetes, Churchill pronunció una de sus históricas y célebres frases. Dijo de este pacto: “Pudo elegir entre la deshonra y la guerra. Eligió la deshonra y ahora tendrá la guerra.”

Seis meses después Alemania invadía Polonia y comenzaba la Segunda Guerra Mundial.

En el nombre de un ingenuo y peligroso relativismo, la presidenta argentina habilitó en abierta burla a su poder judicial, un encuentro entre el canciller de su país y el de Irán, con la esperanza que este hombre de buena voluntad, de hermosa sonrisa, nos enseñe las bondades de su régimen y los valores de su infinita justicia. El comunicado del encuentro ha sido que los dos países buscarían profundizar el diálogo para encontrar el entendimiento frente a algunos “pequeños desencuentros culturales”.

Nada se escuchó por parte de la Argentina de exigir que comparezcan ante los tribunales los acusados del atentado. Es verdad, primero tenemos que profundizar para comprender cómo funciona el sistema jurídico iraní, que castiga con la muerte a homosexuales, mujeres que pretenden igualdad de género, opositores y que de paso niega la Shoá y proclama la búsqueda de borrar de la faz de la tierra a otro país. Ya no hablo de cómo funciona esa gran nación que alienta todas esas causas nobles de hermanitas descalzas que viven en la marginalidad y pobreza más absoluta en países inmensamente ricos. Estos amorosos grupitos de Muhaidines suicidas que pronto reemplazarán a las malvadas “Barbies” de las habitaciones de las niñas.

Es verdad, señora presidenta, no comprendemos los grandes valores y el bien común que traen a la humanidad estos románticos justicieros del Levante, que ahora no vienen con la espada sino con la bomba atómica.

Finalmente, y como no creo en las casualidades, en un mundo muy perverso, con mucho dolor veo que el Chamberlain de nuestra actualidad es un señor Timerman, judío él, cuya familia fue refugiada durante la dictadura militar en el Estado que su interlocutor pretende exterminar; que tiene un hermano que vive en el Gran Satán y otro en el pequeño Satán. Que manifestó compungido alguna vez, que asesinaron a sus hermanos en la embajada y la Amia.

Es verdad, uno no puede elegir a sus hermanos y menos cuando uno de ellos se vende por un plato de lentejas y traiciona su propia condición e historia. D’s lo perdone, yo no quiero, ni puedo.

Miguel Steuerman

Correo de lectores publicado en el número 532 del periódico Comunidades

UPDATE:

La dirigencia judía (AMIA-DAIA) demanda tener conocimiento sobre las negociaciones con Irán. Lo mismo el fiscal de la causa.

4 Años Más

De recesión, estancamiento, estatismo, apaciguamiento, crisis, destrucción de capital, reducción de productividad y salarios en términos reales, distorsiones de precios relativos, gasto, deuda, ataques a Israel, más tiempo para Irán nuclear, etc. O, mejor dicho, Barack Hussein Obama reelecto.

Igual no tengo dudas de que esto será el máximo nivel de socialismo que USA tendrá en su historia. Porque conociendo la idiosincrasia norteamericana, en el momento en que esto empeore (y créanme, va a empeorar), Obama va a pasar a ser el ejemplo de que “I keep my country, you keep the change”. Porque con estos estatistas colectivistas, “forward means backward” (haciendole honor a la neolengua orwelliana). Lamentablemente tiene que empeorar antes que mejore.

Israel no está a salvo con este tipo en la Casa Blanca, pero sea como sea hemos estado peor. Otra lección para los que creían que USA era la defensa de Israel y el Pueblo Judío…La única defensa de Israel y el Pueblo Judío son Israel y el Pueblo Judío.

Y a los judíos que votaron por Obama… espero que ahorren en oro, y se preparen para votar al republicano de turno en el 2016.

Un viejo video que vale la pena volver a recordar (subtitulado)

Con Romney o con Obama, la guerra está ganada

EE.UU: Política sobre Israel no cambiará

por Ricardo Flesler

Recientes encuestras publicadas en Israel coinciden en que la mayoría de los ciudadanos hebreos se sentirían más seguros si Mitt Romney ganara las elecciones de Estados Unidos la semana próxima, al sentir que tienen a un amigo incondicional en la Casa Blanca.

Pero cualquier cambio posiblemente será una cuestión de estilo en lugar de sustancia, dicen analistas, puesto que se espera que una eventual administración republicana siga el camino ya establecido por Obama cuando se trata de Irán y la situación de los palestinos.


Israel y Estados Unidos son aliados que están demasiado unidos por desafíos fundamentales como para que se produzcan cambios importantes en su relación.


«Existe bastante continuidad en política exterior», dijo Zalman Shoval, ex embajador israelí en Estados Unidos y miembro del partido Likud, actualmente en el poder. «Las cosas no cambian de la noche a la mañana si un nuevo presidente asume el poder», declaró.


Obama nunca mantuvo buenas relaciones con el primer ministro israelí, Binyamín Netanyahu.


El mandatario estadounidense fue acusado de tratar de intimidar a Israel para que haga concesiones a los palestinos, particularmente en sus esfuerzos por detener la construcción de asentamientos judíos en Cisjordania, y de rehusarse a imponer límites definitivos a las ambiciones nucleares de Irán.


Aunque Obama también supervisó los lazos militares entre ambos aliados, los israelíes no olvidan lo que consideraron como desprecios, como el no haber hecho tiempo en su agenda para recibir a Netanyahu cuando viajó a Nueva York el mes pasado para emitir un discurso ante la ONU.


El presidente también fue criticado por no visitar Israel durante todo su mandato.


Un sondeo publicado esta semana por la Universidad de Tel Aviv mostró que los judíos israelíes prefieren a Romney sobre Obama por un margen casi tres veces mayor.


«Existe una clara distancia entre Netanyahu y la Casa Blanca, y la mayoría de los israelíes creen que Obama quería deliberadamente que esto ocurriera», dijo Ehud Yaari, experto en Oriente Medio del Canal 2 israelí.


«Pero no habría mucha diferencia entre Obama y Romney sobre el conflicto palestino o incluso en el tema iraní. El curso de la futura política estadounidense está básicamente definido», aseveró.


Romney ciertamente trató de destacar sus divergencias con Obama sobre la política de Oriente Medio, al acusar reiteradamente a su rival de lanzar a Israel «debajo de un autobús» y sugerir que adoptaría una postura más severa ante los poderosos clérigos que controlan Irán.


Pero en su debate sobre política exterior la semana pasada, ambos candidatos parecieron estar de acuerdo en general en una serie amplia de temas, y compitieron para mostrar su apoyo a Israel al dejar en claro que era, de lejos, su aliado más importante en la volátil región.


También adoptaron un enfoque similar respecto a Irán, al prometer evitar que Teherán obtenga armas nucleares sin mencionar las palabras «línea roja» ni comprometerse con usar la fuerza militar.


«Es esencial entender que nuestra misión sobre Irán es disuadir de que desarrolle un arma nuclear a través de medios pacíficos y diplomáticos», declaró Romney.


La retórica de Romney fue debidamente destacada en Israel, incluso generando dudas sobre si un Gobierno republicano – asediado por el legado de la invasión a Irak impulsada por el ex presidente George W. Bush – tendría el arrojo de iniciar un nuevo conflicto en Oriente Medio.


De acuerdo a esa teoría, si es probable que alguien envíe aviones de guerra ese es Obama, que tuvo éxito en convencer a Rusia y China para que respalden las sanciones contra Irán y es visto con menor sospecha que Romney en la comunidad internacional. Dore Gold, presidente del Centro de Jerusalén para Asuntos Públicos y cercano asesor de Netanyahu, sugirió que la clase de misión militar a menudo considerada para Irán, centrada en el poder aéreo, desvanecería los fantasmas de la prolongada invasión a Irak.


«Nadie quiere otra guerra en Oriente Medio, pero hay una enorme diferencia entre un conflicto de relevancia en terreno con envío de tropas a una capital árabe y el espectro de las opciones que existen ahora. Algunas de ellas involucran sólo fuerzas aéreas y cooperación militar», manifestó.


Ya sea que existan o no diferencias sustanciales entre ambos candidatos en términos de la política sobre Oriente Medio, no puede haber dudas de que Netanyahu se sentiría más cómodo interactuando con el ex gobernador republicano.
En sus dos periodos como primer ministro, Netanyahu sólo mantuvo lazos con presidentes demócratas, primero con Bill Clinton y luego con Obama. A veces los medios lo citaron diciendo «yo hablo republicano» y sus relaciones con Obama son sumamente frías.


Algunos demócratas acusaron a Netanyahu de interferir en las elecciones de Estados Unidos tratando de obligar a Obama para que imponga límites a Irán.


Los palestinos, en tanto, esperan que si el líder demócrata es reelecto tome las riendas para revivir el moribundo proceso de paz y presione a Israel a fin de que realice concesiones al territorio.

Fuente: Israel en línea

Mi opinión: Por supuesto que prefiero a Romney antes que Obama y le deseo al primero la mejor de las suertes en la elección del martes. Es un amigo sincero de Bibi y un aliado confiable de Israel. Sin embargo, no me preocuparía que el actual Presidente sea reelecto. No habría tanta diferencia como se cree. Mi preferencia por Romney es una cuestión de forma antes que fondo. Obama puede tener a veces relaciones distantes con Netanyahu y preferir a israelíes como Peres antes que al Primer Ministro, pero no deja de ser el Presidente de la nación aliada más confiable y cercana que tiene Israel en el mundo (sustentada en la opinión pública, el Congreso, la Casa Blanca, los funcionarios, los valores, la ideología, los intereses, los mutuos enemigos y la historia). En términos americanos un “antiisraelí” como Obama es un partidario absoluto de Israel en términos europeos. Además, si Obama ordena lanzar una operación militar conjunta con Israel para terminar con la amenaza iraní, a ojos de gran parte de la comunidad internacional tendría mucha más legitimidad que una guerra ordenada por un republicano. Quedaría demostrado que el problema de un Irán nuclear es mucho más trascendente que una mera cuestión de política doméstica entre “halcones y palomas” o “conservadores y liberales”. El pretexto de “es malo porque es como Bush” ya no sería factible. Sea cual sea el resultado de la elección en EE UU, Israel no tiene razón para preocuparse. La alianza entre ambos países trasciende los gobiernos de turno.

Así se prepara la infantería israelí para la próxima guerra

Batallón de Reconocimiento de la Brigada Golani equipado con los Micro-Tavor (en un futuro cercano se espera que reemplacen a los rifles Tavor estándar)

A medio centenar de kilómetros de la franja de Gaza, en el corazón del desierto del Negev, las fuerzas de infantería de Israel se entrenan para la próxima guerra, en unas duras y exhaustivas maniobras en las que no se deja al azar el más mínimo detalle.

Bajo un sol de justicia y en medio de un deshidratante calor, decenas de soldados de la Brigada Golani experimentan estos días los escenarios previstos para una futura batalla, en un ejercicio que habrán de repetir hasta la saciedad tanto de día como de noche.

“Lo repetirán hasta que lo hagan bien”, dijo el mayor Oren Antman, oficial al mando de los entrenamientos, al recordar, en un tono casi recriminatorio, que “aquí los soldados son preparados para la próxima guerra”.

Certero al impartir sus órdenes, severo en la crítica y, a la vez, respetuoso y generoso en el trato con sus hombres, Antman es el encargado de dirigir las incesantes maniobras que el Ejército de Defensa de Israel impuso a sus fuerzas terrestres después de la insatisfactoria guerra con el movimiento terrorista libanés Hezbollah en 2006, una contienda en la que el oficial participó.

Y es que nombres como Bint Yibeil o Marun El-Ras, los escenarios más sangrientos de aquella contienda para las fuerzas israelíes, están grabados a sangre y fuego en la memoria de la Brigada.

“Las cosas en aquella ocasión no se hicieron como se debían”, reconoce un joven teniente en la Escuela de Entrenamiento de las Fuerzas de Infantería, un complejo de lomas casi pulverizadas por el continuo paso de los transportes blindados (APC, por sus siglas en inglés).

Punta de lanza de la infantería con las Brigadas Guivati, Najal, Kfir y de Paracaidistas, los soldados de Golani que participan en esta ocasión en el ejercicio pertenecen al Batallón de Reconocimiento, el encargado de abrir paso a las demás fuerzas de la brigada en el campo de batalla.

Es el batallón que corre mayor riesgo y, durante 21 días, soldados armados con fusiles de asalto Tavor ejercitan -primero en “seco” y después con fuego real- el despliegue de fuerzas en territorio enemigo, cómo moverse en el terreno y la toma de una o más posiciones siempre en lo alto de las colinas.

Todo bajo la atenta mirada de dos oficiales que, desde un todoterreno, siguen sus pasos muy de cerca y corrigen por radio sus errores desde el desembarque de los APC hasta llegar a la posición enemiga.

“El abanico en el que se despliegan es muy importante. Si están demasiado cerca los unos de los otros, una sola ráfaga, o una sola granada o proyectil de mortero, causará varias bajas”, explica Antman en medio de uno de los ejercicios.

Al volante de un todoterreno Sufa (Tormenta) 3 de fabricación israelí del que salta rápidamente en cada repetición para situarse siempre un paso detrás de sus hombres, el oficial no perdona el más mínimo error.

“¡Dispara, dispara!. ¿Por qué no disparas?. ¡Dispara de una vez la Mag! (la ametralladora belga de 7,62 mm)”, grita por radio al comandante de uno de los APC cuando el vehículo está ya cerca de una colina de la que emergen cabezas de cartón y siluetas que él mismo levanta por control remoto, silenciosa réplica del enemigo.

Un enemigo que todos saben dónde situar en el mapa sin que ninguno de los oficiales tenga que citarlo por su nombre: los grupos terroristas palestinos en Gaza y la del movimiento libanés Hezbollah.

Las ráfagas que exige deben ofrecer cobertura a la salida ordenada, por la compuerta trasera, de los ocho combatientes que traslada el vehículo, en una acción perfectamente orquestada con otros blindados y tanques en el terreno.

“¡Deben avanzar todos en línea para llegar al mismo tiempo!”, se queja airadamente Antman al oficial que le acompaña y que se encarga de trasladar sus correcciones por radio.

El ejercicio contempla también la evacuación simulada de bajas por sus compañeros hasta llegar de vuelta a los blindados, en cumplimiento de uno de los principios más arraigados del código ético del Ejército de Defensa de Israel, el de “no abandonar heridos en el campo de batalla”.

Se trata de una máxima instaurada en 1956, algunos historiadores dicen que por el mismísimo Ariel Sharón en la tan mítica como polémica batalla de la Unidad 101 de paracaidistas en el Paso de Mitla, durante la Guerra del Canal de Suez.

Para evitar un alto número de víctimas como las de aquélla y otras batallas más recientes, los diversos regimientos y unidades de la infantería se entrenan desde 2006 casi a diario y las fuerzas hacen maniobras de distinta envergadura cada tres o cuatro meses.

“Nuestra misión es vencer al enemigo y los de infantería sabemos combatir a pie. Aquí preparamos a los soldados para llegar al enemigo lo más rápido posible, de la forma más sigilosa y con toda la potencia necesaria para destruirlo… y eso es lo que hacemos en los ejercicios”, resume el instructor.

Así, en medio de columnas de polvo que se alzan a varias decenas de metros sobre la superficie, a veces hasta ensombrecer el sol, nuevas unidades acuden a la escuela en el Négev semana tras semana, con el único fin de que el resultado de la próxima guerra sólo sea uno: imponerse al enemigo con el menor número posible de bajas.

Fuente: Aurora

Sin pelos en la lengua, ambigüedad o engaños eufemísticos

Así se dicen las cosas en Israel cuando se trata de la seguridad de sus ciudadanos. El Ministro de Defensa diciendo la pura verdad al pueblo:


Israel no delegará a nadie sus intereses vitales de seguridad, ni siquiera a nuestros aliados más cercanos y confiables.

[…] Todas las opciones están sobre la mesa para impedir que Irán cruce el punto de no retorno. Y lo decimos enserio.

[…] El Estado de Israel fue fundado precisamente para que nuestro destino permanezca en nuestras manos. Cuando se trata del mismo futuro de Israel, y sus intereses vitales de seguridad, no podemos… y no delegaremos a nadie la responsabilidad de tomar la decisión final. Ni siquiera a nuestros aliados más cercanos y confiables[…]

[…]Vivimos en un vecindario duro, donde no hay piedad para el débil ni segundas oportunidades para aquellos que no se pueden defender – ‘una villa en la jungla’, como una vez lo expliqué. En semejante lugar, es imperioso permanecer fuerte, con los ojos abiertos, con ambos pies en la tierra[…]

[…] Siempre decimos que un pesimista en Medio Oriente es simplemente un optimista con experiencia[…]

Respecto a Siria, Barak remarcó que más de 30.000 sirios han muerto en la guerra civil que azota a ese país, añadiendo que “Irán y Hezbollah son los únicos aliados que le quedan a Assad. Sufrirán el mayor golpe con su inevitable caída. Solo podemos esperar que no terminará en un caos total, con otro semillero del terror en nuestras fronteras”.

“Israel tomará acciones militares si descubre algún intento de transferir las armas químicas sirias a terroristas”.

“Teniendo en cuenta los estrechos lazos entre Hezbollah y Siria, he instruído a las FDI para monitorear de cerca cualquier posible transferencia de armamento avanzado y arsenal químico de Assad al Líbano. Tomaremos cualquier acción necesaria para impedir esto”.

Barak también se refirió a los cambios en Egipto, notando que ese país “ha entrado en una nueva era. El régimen de la Hermandad Musulmana provee un viento de cola para Hamás en Gaza y extremistas en Jordania”.

Al mismo tiempo, Barak dijo, “El tratado de paz con Egipto permanece como un bien estratégico para ambos países y esperamos que el nuevo gobierno lo respete, así como sus otras obligaciones internacionales, por el bien de la paz y la estabilidad de toda la región”.

Nada más que agregar. Como dije anteriormente, los israelíes pueden ocultar muchas cosas (no les queda otra), pero cuando dicen algo públicamente, lo dicen enserio. Y cuando se trata de defender al pueblo y los intereses más vitales de seguridad del país, todas las otras consideraciones (derecha, izquierda, halcón, paloma, conservadores, progresistas, economía estatista o liberal, religiosos, laicos, opinión pública mundial, corrección política, Obama, Romney, Europa, palestinos, etc) pasan a segundo plano. En ese sentido no se tranza con nadie ni se apuesta a la ruleta rusa bajo ningún punto de vista. Israel no solo se juega su credibilidad en ello (frente a enemigos, aliados y neutrales), sino su propia existencia.

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