Las víctimas inocentes importan según quién las mató

¿Qué pasaría si yo dijera?

“Conozco el caso de los 30.000 desaparecidos en Argentina. Es muy doloroso para la historia argentina, pero vea cuántos murieron durante las matanzas de Stalin en Rusia, el genocidio comunista en Camboya o la dictadura de Idi Amin en Uganda. Comparemos las cosas también y veamos dónde están los verdaderos peligros, no debemos manipular.”

Seguramente me dirían que soy un imbécil o simplemente un canalla. Un banalizador de la dictadura o algo peor que un “promotor de la teoría de los dos demonios”. Y con razón. Sin embargo, yo no pienso eso, estoy parafraseando lo que dijo el presidente ecuatoriano Rafael Correa:

El presidente de Ecuador minimiza el atentado a la AMIA

rafael-correa-juicio-diario-universo

La DAIA y la AMIA manifestaron su repudio a las declaraciones de Rafael Correa respecto del atentado contra la mutual judía que en 1994 dejó 85 víctimas fatales. El presidente ecuatoriano justificaba las relaciones diplomáticas con Irán en el marco de una entrevista televisiva cuando el cronista le preguntó por su posición respecto de la negativa de Teherán de dejar que juzguen a los sospechosos del ataque con coche bomba en la Argentina. “Conozco ese caso. Es muy doloroso para la historia argentina, pero vea cuántos murieron en el bombardeo de la OTAN a Libia. Comparemos las cosas también y veamos dónde están los verdaderos peligros, no debemos manipular”, fue la respuesta de Correa que despertó la indignación de las instituciones judías. El mandatario ecuatoriano también afirmó que Irán es “una de las pocas democracias formales” en Oriente Medio y consideró que en las críticas hacia ese país hay una “terrible doble moral” y una “manipulación” por los “intereses y particulares visiones de ciertos países hegemónicos”. La DAIA manifestó su “estupor y profundo rechazo” por las declaraciones. “El mandatario formula comparaciones inaceptables, cuestiona lo actuado por la Justicia argentina que imputa a anteriores y actuales funcionarios del gobierno iraní y promueve una cerrada defensa del presidente Ahmadinejad, negador de la Shoá (holocausto judío) e instigador de la destrucción del Estado de Israel”, expresó esa institución a través de un comunicado firmado por su presidente, Julio Schlosser. Por su parte, el titular de la AMIA, Guillermo Borger, habló de “una absoluta ironía que está fuera de cualquier contexto”. Para Borger, “Correa piensa que es una competencia para ver quién tiene más muertos y se está olvidando de que es el peor atentado que sufrió la Argentina, un país democrático con todos los plenos derechos que fuera atacado por el terrorismo internacional.”

También se escuchó la condena de Shimon Samuels, director de Relaciones Internacionales del Centro Simon Wiesenthal, quien consideró que “el desprecio de Correa hacia las víctimas del terrorismo patrocinado por Irán habla por sí solo. Al adoptar un discurso anti-imperialista demagógico, ha justificado una masacre ocurrida en Buenos Aires”.

****************

Esto es lo que defiende la izquierda. ¡¡¡Bravo!!! Solo eso faltaba. Mostraron la hilacha los bastardos. La Universidad de la Plata, como hizo con Chávez anteriormente, otorgó un premio a la libertad de prensa justamente a un mandatario que quiso meter preso por 10 años (además de obligarle a pagar 80 millones de dólares en calidad de indemnización) a un periodista opositor por el delito de “injurias” (que en Argentina fue removido del código penal por obvias razones). Sin embargo, ante la condena regional e internacional por parte de organismos de prensa y derechos humanos, su majestad Correa, cual monarca generoso, “lo perdonó” al final. Un dato no menor: este premio fue otorgado en presencia del comandante en jefe del grupo Quebracho, Fernando Esteche (que casualmente es profesor de relaciones internacionales en esa universidad), y Luis D’Elía. Nada más y nada menos. Si el rectorado de la Universidad de la Plata quiere ser consistente con su ideología, directamente podría haberle otorgado el premio a Mahmud Ahmadinejad, que acaba de prohibir las páginas de Internet que no sean iraníes (léase que no hayan sido aprobadas por el ayatolá de turno)… o al carnicero Bashar el-Assad (defendido por Esteche) quien directamente cortó por lo sano y anuló el servicio de Internet en Siria. ¿Y por qué nunca se les ocurrió otorgar un premio por la mejor educación infantil al padre Grassi? ¿O un premio a Ricardo Barreda por el combate contra la violencia doméstica?

Ahora hablando enserio, me pregunto qué dirán Timerman, Cristina Fernández, Florencia Saintout y otros kirchneristas ante semejante burla a las víctimas del atentado a la AMIA. ¿Se atreverán a criticar a un amigo o en el fondo piensan igual que él? ¿Y Burstein tiene algo para decir?

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: