¿Por qué Israel se mete?

Algunas reflexiones sobre nuestro Canciller: ”No se metan”

Tuve la responsabilidad de cubrir la conferencia de prensa del Canciller Héctor Timerman en la sede de la AMIA, en la cual intentó aclarar todas las dudas que se presentaron a raíz de la firma del acuerdo con la República Islámica de Irán, difundido como “Comisión de la verdad”. Por Ariel Krengel.

En la presente no tengo intención de referirme a dicho acuerdo, ni a las consideraciones realizadas por el Canciller, las autoridades de las entidades AMIA y DAIA y los familiares de las víctimas. Mucho se ha escrito al respecto y mucho más se escribirá, pero por lo pronto se lo dejo a los especialistas en derecho.
Sin embargo, durante dicha conferencia de prensa, un colega le preguntó al Canciller por las quejas que había manifestado el Estado de Israel, quien incluso había convocado al Embajador García para pedirle explicaciones sobre el acuerdo en cuestión. El Canciller contestó muy brevemente que no era el tema que convocaba y que al respecto iba a emitir un comunicado en horas de la tarde.

Y así lo hizo. Si bien en un principio fuentes oficiales indicaban que le brindarían a Israel, un amigo de Argentina desde hace décadas, todas las explicaciones necesarias, la respuesta fue diametralmente opuesta. El comunicado de la Cancillería comenzó diciendo: “El atentado sufrido por el pueblo de nuestra patria el 18 de julio de 1994 no involucró a ningún ciudadano israelí…” y continúa, “Cabe resaltar que la Argentina jamás ha citado a un embajador israelí para pedirle explicaciones sobre acciones de su gobierno”.

Al respecto me permito recordarle al Canciller algunas cuestiones importantes. En primer término, nuestro país nunca citó a ningún embajador israelí para pedir explicaciones, porque no tendrían sobre qué hacerlo. Quizás le hicieron consultas durante la Guerra de Malvinas para conocer la magnitud de la ayuda que Israel brindó a la Argentina, o tal vez para agradecer el trabajo realizado por la Unidad de Rescate luego del Atentado a la AMIA.

Pero lo más trascendente es el comienzo del comunicado. Estimado Canciller Timerman, por si no lo sabe le recuerdo que Israel tiene como particularidad preocuparse por cada judío en el mundo, tal como lo demostró rescatando a los secuestrados del Avión de Air France en Uganda, o siendo una casa segura para tantos compatriotas argentinos que escapaban de las garras de la última dictadura militar. Quizás usted no lo sepa, lo olvidó o bien no se dio cuenta de este hecho al redactar el Comunicado.

Si no hubiese sido por Israel que se preocupa por cada judío sea o no ciudadano israelí, la vida de su padre Jacobo hubiese tenido un futuro incierto. Cuando el gobierno militar perseguía a su padre, Israel no le preguntó si tenía pasaporte israelí. Simplemente lo salvó, como lo hizo con tantos otros argentinos. A pesar de este, su padre no se privó de hablar mal de Israel apenas aterrizó en suelo israelí. Pero usted lo ha superado ampliamente, su padre estaría orgulloso de su accionar. Según su lógica, la preocupación de Israel es absolutamente injustificada. Si Israel hubiese existido en la Europa de pre guerra nada debería haber dicho sobre la Kristallnacht o las Leyes de Nüremberg o la Shoá, porque ninguno de ellos era ciudadano israelí.

Por suerte hay países que entienden de manera distinta lo que significa el valor por la vida y los DD.HH. sin importar dónde o quien los profane. Israel es uno de ellos y gracias a eso usted pudo disfrutar de tener con vida y a su lado a su padre hasta que la vejez terminó son su vida y no un régimen asesino, como lo fue la dictadura militar ayer y lo es Irán hoy.

Usted hoy, le dijo a Israel, “No se metan”. Menos mal que en Israel no hablan castellano, hay una esperanza de que no le hagan caso.

Fuente: RADIO JAI

Sobre la persecusión contra cristianos

Atraso

Angustia cristiana en Medio Oriente

Por Marcos Aguinis | LA NACION

 

Benjamín Weinthal es un periodista preocupado por la suerte de las comunidades cristianas en Medio Oriente y acaba de difundir noticias alarmantes que, curiosamente, son marginadas por la prensa occidental. En la ciudad egipcia de Beni Suef, su corte criminal ha sentenciado a toda una familia a quince años de prisión por haberse convertido al cristianismo. Beni Suef se encuentra en la ribera oriental del Nilo, unos 115 kilómetros al sur de El Cairo. Esto es muy grave: demuestra cuán en serio se están tomando las prescripciones del nuevo gobierno islamista. La información fue publicada en el diario árabe Al-Masry al-Youm.

Se trata de una historia simple. La bella Nadia nació y pasó su infancia en el seno de una familia copta. Los coptos integran el 10% de la población total del país. Debió convertirse al Islam cuando, hace 23 años, se casó con Mohamed Abdel-Wahhab Mustafá. Luego de enviudar, ella y sus siete hijos decidieron retornar abiertamente a la fe cristiana. Entre 2004 y 2006 se afanaron por conseguir la ayuda de funcionarios laicos para obtener nuevas tarjetas de identidad. Pero cuando asumió el nuevo gobierno presidido por Mohamed Morsi tanto Nadia como sus hijos y algunos burócratas bajo sospecha fueron sentenciados a prisión.

Quizás el mundo ya se resignó a que bajo regímenes oprimidos por la teocracia pasen estas cosas. Nadie se queja, por ejemplo, de que en Arabia Saudita sea imposible construir una sola iglesia y esté prohibido exhibir la cruz, mientras se levantan febriles mezquitas por todo el planeta. Abandonar el Islam, por ejemplo, se considera una apostasía imperdonable allí y en casi todos los países con mayoría musulmana. Sin embargo, en Egipto la situación no era tan grave. Hubo incluso un período con tolerancia religiosa durante la monarquía, los gobiernos de Nasser, Anwar el-Sadat y hasta el recientemente defenestrado Mubarak. Incluso quedaron algunos judíos después de la independencia de Israel. Pero la minoría religiosa más importante es la copta, compuesta por casi ocho millones de fieles. Es una de las primeras comunidades cristianas de la historia, convertida -según versiones- por el evangelista Marcos en el siglo I, durante el gobierno de Nerón. El maravilloso Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell la describe con envidiable inspiración y advierte sobre los nubarrones que oscurecieron su futuro luego de la Segunda Guerra Mundial.

Samuel Tadros, investigador del Hudson Institute for Religious Freedom, asegura que conversiones como las de Nadia eran más o menos frecuentes en el pasado, pero que la nueva sharia “es un verdadero desastre en materia de libertad religiosa”. La sharia se ha convertido en una parte integral de la nueva Constitución. Jordan Sekulow, director ejecutivo en el American Center for Law and Justice, afirma que los casos como el de Nadia y sus hijos se volverán cada vez más frecuentes y ominosos. Aumentará la discriminación contra otras religiones, encogidas bajo los implacables dictados de la ley coránica.

El presidente Morsi fue criticado en los ámbitos seculares de su país por su silencio y ausencia durante los brutales asaltos que hace pocos meses sufrieron los cristianos de Egipto. En agosto, unas cien familias de Dahshour fueron obligadas a fugar, con abandono de sus bienes y hogares. Predicadores extremistas, aliados o integrantes de la Hermandad Musulmana convocaron a apartarse de los cristianos durante la Navidad, como si estuviesen infectos. No es novedad: a lo largo de décadas viven bajo la angustia de ser ciudadanos de segunda clase y tener que defenderse de ataques a iglesias, aldeas y comercios; ocurrieron asaltos de turbas envenenadas por imanes extremistas y se fuerza la conversión de toda mujer cristiana si pretende casarse con un musulmán, como le ocurrió a la desdichada Nadia.

Sobre esto poco se publica en el culposo Occidente. Sekulow exige una vigorosa acción diplomática para empujar a Egipto hacia la libertad religiosa. El presidente Morsi tiene previsto encontrarse con Obama en marzo y sería imperdonable si este problema no se incluyera en las conversaciones. Occidente no debería ser un espectador indiferente. Sólo Estados Unidos provee un billón de dólares a Egipto, ¡por año! ¿Es una ayuda bien aprovechada? ¿O algunas porciones se desvían hacia los fanáticos? Semejante obsequio exige buena conducta en materia de derechos humanos o debería ser reconsiderado.

Se estima que la población cristiana de Medio Oriente (comprendidas sus diversas denominaciones), hasta fines del siglo XX, se acercaba a un 20%. Los últimos censos la han reducido a un 5%. Y su número sigue bajando. En el Líbano, el más adelantado de los países árabes, cayó del 50 al 40%. El creciente poderío de Hezbollah, grupo armado y sostenido por Irán, aumentó en ese país la inseguridad y la emigración de cristianos. En Siria, que se desangra con una guerra atroz que el mundo contempla paralizado, los cristianos son más o menos el 12%. La brutal dictadura de Asad padre e hijo puede caer, pero no significará un alivio para los cristianos. Entre los rebeldes predominan los islamistas fanatizados, que ya han cometido crímenes por motivos religiosos. Algo similar pasó en Irak, donde la mitad de sus 800.000 cristianos han debido huir tras la caída de Saddam Hussein y el incendio de la principal iglesia de Bagdad durante una misa dominical, reivindicado por los salafistas, que quieren reimponer el estilo de vida existente en los tiempos de Mahoma (siglo VII).

Para expresarlo sin rodeos, la fugaz “primavera árabe” ha sido capturada en la mayor parte de Medio Oriente por la regresión fanática, decidida a imponer un intolerante dogmatismo.

El vicario de la Iglesia Saint George de Bagdad tuvo el coraje de lanzar una frase políticamente incorrecta, que podría costarle la vida. Dijo: “El único lugar de Medio Oriente donde los cristianos están verdaderamente seguros es Israel”. Tiene razón: es el único y muy pequeño país de la región donde su comunidad cristiana aumenta sin restricción alguna.

A esta afirmación se debería agregar lo sucedido en la última Navidad. Seiscientos cristianos de la Franja de Gaza obtuvieron el permiso de las autoridades israelíes para trasladarse a Cisjordania. La sorpresa fue mayúscula cuando, al regreso, varias decenas pidieron asilo para quedarse en Israel: no toleran seguir bajo el gobierno de Hamas ni de la Autoridad Palestina. Más sorprendente aún fue que muchas familias cristianas de Jerusalén Oriental se hayan trasladado para la celebración a los sectores judíos de la ciudad, porque se sentían más seguros que entre sus vecinos musulmanes. Según el diario Israel Hayom, varios políticos, periodistas y bloggers fueron detenidos por la Autoridad Palestina cuando se animaron a difundir estos hechos. Oficialmente, el gobierno palestino debe castigar a quienes tengan relaciones comerciales con los israelíes, porque desde hace tiempo ha impuesto un boicot económico bastante absurdo e ineficaz. Según estadísticas que no fueron cuestionadas ni por los más acérrimos críticos, unos 40.000 árabes de Cisjordania tienen permiso de trabajo en Israel y unos 15.000 consiguen trabajo en los cuestionados asentamientos.

La diferencia no presenta dificultades. Israel es un país moderno y democrático, lleno de conflictos, pero cimentado sobre los pilares de la Ilustración. En el resto de Medio Oriente aún falta el cambio que empuje hacia las nuevas conquistas del espíritu. Occidente, al abstenerse de formular las críticas que debería blandir con fuerza, es corresponsable del atraso que sufren cientos de millones de personas.

Se vendió la AMIA y sus 85 muertos para vender un poco más de soja

arreglo

Es lo mismo que “esclarecer el Holocausto” en una charla en la Alemania Nazi o esclarecer el “malentendido” (Ahmadinejad dixit) de los 30.000 desaparecidos con el Tigre Acosta. Está todo “esclarecido” señora Presidenta. Lea el dictamen de 800 páginas del fiscal Alberto Nismann y encontrará pruebas más que suficientes para inculpar a Irán por el atentado. Mi propuesta:

Se pide la extradición de los siete funcionarios y ex-funcionarios iraníes acusados por el atentado (prófugos cuya captura ratificó Interpol), para ser juzgados imparcialmente por la justicia del país donde se cometió la masacre, o se rompe relaciones diplomáticas, políticas y económicas con Irán. Así de simple. Tengan un poco de dignidad nacional, aunque les importe un rábano los judíos.

Timerman: Sos un Judenrat, una desgracia para la Argentina y tu pueblo. Me das asco.

Nuevo accidente: No duerme ni descansa el Gran Bonete

Los chicos se sentarán formando un círculo, y en el centro estará el que haga de Gran Bonete. Cada participante tendrá asignado un color.

El juego se inicia con las palabras del Gran Bonete:

– Al Gran Bonete se le ha reventado una central nuclear, 240 científicos iraníes y ucranianos están desaparecidos o atrapados en la tierra, unos altos oficiales del Hezbollah y la Guardia Revolucionaria iraní murieron misteriosamente en el Golán sirio y dice que el Negro lo hizo (señalando a cualquiera de los participantes, tenga éste último el color nombrado o no, para tratar de confundirlos)

Si el negro está atento dirá:

– ¿Yo, señor?
– Si, señor.
– No, señor.
– Pues, entonces ¿quién lo hizo?
– ¡Tu hermana!

La falta se produce cuando contesta alguien que no tiene el color al que se alude. En ese caso se anota prenda y a las 3 prendas, se paga penitencia.

Tamir+Pardo+Israel+Names+News+Mossad+Chief+JGF3EJvMl0Al¿De qué nos reímos?

¿Por qué no podemos confiar nuestra seguridad ni siquiera a verdaderos amigos como Obama, Merkel o Stephen Harper?

El mundo libre permaneció indiferente ante el horrendo exterminio

Por Guideón Hausner, fiscal en el proceso contra Adolf Eichmann*

new holocaust

Tal como hacemos todos los años, nos hemos reunido para honrar la memoria de nuestros mártires sagrados, extraer las enseñanzas del Holocausto y recordarle al mundo su culpa.

El peligro que acechaba a los judíos de Europa era evidente desde los primeros días de la llegada del nazismo al poder. Hitler rechazó incluso el pedido del presidente de Alemania, mariscal Hindenburg, quien había rogado que se apiadara de los judíos lisiados, veteranos de la Primera Guerra Mundial.

El mundo vio el peligro y guardó silencio, tal como lo guarda hoy cuando mortíferas armas sofisticadas de Alemania están a punto de pasar a las manos de los enemigos de Israel. Si el mundo libre hubiera tomado en serio la obvia amenaza de Hitler, habría preparado a tiempo refugios para la corriente de refugiados y habría asumido públicamente la defensa de los judíos. Disponía de medios de transporte, millares de refugiados polacos fueron transportados por el largo camino de la Unión Soviética al Golfo Pérsico.

Pero el mundo libre no quiso transportar a los refugiados judíos: ni antes del Holocausto, ni en las horas de peligro y tampoco después del desastre. Aunque ya se tenía la plena convicción de que sólo la adopción de medidas de represalia podría atemorizar a los nazis, aunque ya no se dudaba de la necesidad de recurrir a los bombardeos áereos de represalia– tal como habían hecho las potencias aliadas después del bombardeo de las ciudades de Inglaterra–, los países de Occidente todavía se rehusaban a prestar su cooperación. El bombardeo de Auschwitz era factible desde las bases aéreas en Italia, pero los aliados se negaron a hacerlo, a pesar que no les faltaron aviones para atacar las instalaciones de Szebnie, situadas a sólo 20 kilómetros de distancia de Auschwitz, mientras los confinados en el campo de exterminio lo veían con sus propios ojos.

La Conferencia de Evián, en 1938, fue convocada para encontrar lugares que sirvieran de asilo para los refugiados. Pero fue una conferencia ilusoria, una cruel burla que, desde un principio, trató de engañar al mundo y que fracasó aún antes de haber comenzado. Las cuotas de inmigración a los Estados Unidos se hallaban en ese entonces en manos de un fascista antisemita–el subsecretario de Estado, Breckinridge Long– quien adoptó todas las medidas posibles para impedir la entrada de refugiados judíos en los Estados Unidos, aunque fueren niños. Atemorizó a Norteamérica con cuentos fingidos sobre presuntos espías que se podrían introducir subrepticiamente entre los refugiados y declaró también que ni siquiera se dejaría llegar paquetes con comestibles a los campos de concentración, pues ello significaría liberar a Alemania del “deber” de alimentar a los cautivos. Long rechazó una propuesta de permitir la entrada de 20.000 niños judíos en los Estados Unidos. Hitler afirmaba entonces, muy ufano, que los países de Occidente simulaban conducirse con rectitud, pero en realidad no movían un dedo para ayudar a los judíos. Lamentablemente tenía razón al respecto. Roosevelt no planteó en ninguna conferencia internacional la cuestión de los refugiados como problema de urgencia: no lo hizo en Casablanca (enero de 1943), en Quebec (agosto de ese mismo año), Moscú (octubre de 1943), Teherán (noviembre de 1943), y tampoco en las conferencias de Yalta y Potsdam.

No fue una necesidad de la guerra lo que impidió la salvación de los judíos de Europa, sino la falta de interés. Roosevelt levantó una pared de papel frente a la obsesión que se había posesionado de Hitler, la de exterminar a los judíos. La actitud de los Estados Unidos hacia el rescate de judíos no pasaba de ser un palabrerío vano. James MacDonald, comisionado a cargo de los refugiados, declaró aún antes de la guerra, que no creía que los judíos norteamericanos no pudieran salvar a sus hermanos de Alemania.

También otros países amigos se rehusaron a prestar ayuda. Después de la guerra se le preguntó a un alto funcionario de Canadá cuántos refugiados recibiría su país. Su respuesta fue inequívoca: “Si dijera ninguno, sería también demasiado”.

La suerte que corrieron dos familias de Bratislava–Cohen y Landau– fue elocuente y típica de esos tiempos. Tenían derecho a visas de entrada en Canadá, pues eran agricultores de buena posición, adinerados, pero sus solicitudes de ingreso fueron rechazadas; sin embargo se les aconsejó volver a presentar su solicitud, aunque a título de “cristianos”. Hicieron caso y a los dos meses ya se hallaban en viaje hacia la libertad.

Jan Karski, delegado de la “Organización de resistencia clandestina polaca”, fue recibido en audiencia por el Presidente Roosevelt y éste le dijo que no entreveía ninguna posibilidad de salvar a los judíos hasta después de la victoria. Sobre ese trasfondo se puede comprender el paso dado por Szmul Zygielbojm, miembro del Consejo Nacional Polaco, que se quitó la vida. Antes de suicidarse, en una carta postrera, escribió: “No puedo guardar silencio mientras los remanentes del judaísmo polaco, a quienes represento, son asesinados. Con este acto quiero expresar mi más enérgica protesta contra la indiferencia del mundo, que permite el exterminio del pueblo judío”.

Nosotros, la generación posterior al Holocausto, hemos aprendido la lección. No podemos confiar en nadie, sólo en nosotros mismos.

Desbarataremos a tiempo todo intento de liquidar al Estado de los sobrevivientes.

* Artículo publicado en 1984 (cualquier semejanza con la actualidad es pura coincidencia)

Del Jerusalem Post:

‘Irán definitivamente usaría un arma nuclear contra Israel’

En una entrevista exclusiva con el Canal 2, Mohammed Razza Hidari, ex-diplomático iraní dice que si se le permite a Teherán ganar más tiempo, podría tener el conocimiento necesario para armar una bomba nuclear en un año; agrega que Venezuela provee a la República Islámica de uranio.

Si Irán fabrica una bomba nuclear “definitivamente la usaría contra Israel o cualquier otro Estado enemigo”, dijo un ex-representante del Ministerio de Exteriores iraní en una entrevista exclusiva transmitida el viernes en el Canal 2 de la televisión israelí.

“El régimen [iraní] piensa que si tiene varias bombas atómicas, tendrá garantizada una póliza de seguro”, dijo Mohammed Razza Hidari. “Ellos creen que si tienen un arma nuclear, el mundo los trataría de la forma que lo hace con Corea del Norte”.

También advirtió que si a Irán se le permite andarse con rodeos por más tiempo, “tendrán el conocimiento para armar una bomba nuclear en menos de un año”.

Hidari, que también fue designado para trabajar en el Aeropuerto Internacional de Teherán y supervisó muchos vuelos entrantes, le dijo a Enrique Zimmerman del Canal 2 que Venezuela provee uranio para el programa nuclear de Irán.

“Venezuela compra armas de criminales y las envía a Irán”, dijo Hidari al Canal 2. “Entre otras cosas que transporta Venezuela, se incluye por ejemplo uranio comprado a organizaciones mafiosas y enviadas a la República Islámica”.

Durante su estadía en el aeropuerto, Hidari vio “muchos grupos y hombres del Hezbollah que fueron a Irán para adquirir conocimiento, entre otras cosas”.

También reveló que los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria de Irán están en contacto con organizaciones terroristas en Irak y Afganistán, ligadas al Talibán y Al-Qaeda.

Hidari también sirvió como enviado iraní en diferentes países, entre ellos Georgia y Noruega. Allí trabajó para reclutar científicos nucleares occidentales prometiéndoles un salario enorme.

Hace dos años, Hidari desertó luego de ver cómo el régimen de Teherán suprime las protestas de oposición masacrando a sus ciudadanos, por lo que escapó y pasó a la clandestinidad en Oslo, donde vive escondido y trabaja para derrocar al régimen islámico en Irán.

“Occidente debería imponer sanciones políticas a Irán, tales como cerrar todas las embajadas iraníes y no permitir que ministros iraníes visiten otros países, como se hizo con el régimen del Apartheid”, concluyó Hidari.

Comentario de Jabotito:

Ahmadinejad niega la Shoá, mientras amenaza e intenta llevar a cabo una nueva. Al hablar un inglés fluido, tengo la ventaja de poder comunicarme bastante seguido con muchos iraníes en Internet y les puedo asegurar que una proporción enorme de ese pueblo recuerda con nostalgia los días en que el rey persa Ciro el Grande permitió a los judíos retornar a su capital, ellos están más ansiosos que yo por derrocar al régimen ayatolá y reestablecer en su país una República laica y democrática que libere a sus ciudadanos. Y si bien Irán tiene la peor reputación en el mundo, todavía le queda unos pocos aliados. Son los mismos que quieren minimizar la tragedia del Holocausto, restarle importancia, decir que fue hace muchos años y es un invento de los judíos para controlar el mundo. Lo se porque leo permanentemente lo que escriben sus partidarios en la web. Regímenes como el de Irán y Venezuela pronto descubrirán que la voluntad judía por sobrevivir es más fuerte que todas sus artimañas, propaganda e intentos encubiertos por destruir a Israel. Espero que paguen el precio con intereses y, como les gusta decir a ellos, desproporcionadamente.

También del JP:

“Vivimos en un mundo lleno de prejuicio y violencia. Un mundo en el cual el antisemitismo es patrocinado, extendido y difundido por gobiernos, clérigos, y profesores,” dijo el embajador israelí en la ONU.

Allan J. Jacobs, presidente de B’nai B’rith Internacional, advirtió que los negacionistas seguirán existiendo mientras el tiempo pasa y más testigos del horror van falleciendo. “Sabemos que esto va a pasar,” dijo Jacobs. “Ciertamente existe una dicotomía. Y seguiremos luchando contra ella en cada escenario que podamos, incluyendo la ONU“.

El momento más ruidoso vino en forma de aplauso gigante al final del discurso de Prosor:

“De las colinas de Jerusalén, a los campos de Treblinka, a los pasillos de las Naciones Unidas,” declaró Prosor, “nosotros decimos — como hemos hecho por cientos de años antes, y nuestros hijos dirán después de nosotros — Am Israel Jai. El pueblo de Israel vivirá”.

La mejor contribución de George Orwell a desenmarañar la judeofobia la formuló en el contexto de su crítica al pacifismo. En su ensayo Reflexiones acerca de Ghandhi sostiene Orwell que Gandhi nunca percibió la naturaleza brutal del totalitarismo y por ende suponía toda lucha como una extrapolación de su propia disputa con el Imperio Británico. En dicho ensayo, Orwell incluye una específica mención de los judíos, en forma de una de las preguntas incómodas que hoy saltean quienes se oponen a un posible ataque contra el régimen de los ayatolás iraníes. Decía Orwell en 1949:

Con respecto a la última guerra, una pregunta que todo pacifista tenía una clara obligación de responder era: “¿Y qué de los judíos? ¿Está usted dispuesto a que se los extermine? Si no lo está, ¿cómo propone usted que se los salve sin recurrir a la guerra?”

Debo decir que nunca escuché una respuesta honesta a esta pregunta por parte de un pacifista occidental, aunque escuché muchas evasivas. A Gandhi se le preguntó algo similar en 1938 y su respuesta está incluida en “Gandhi y Stalin” de Louis Fischer: “Los judíos alemanes debían cometer suicidio colectivo, lo que habría levantado al mundo y al pueblo alemán contra la violencia de Hitler”.

Después de la guerra, Gandhi se justificó: “los judíos habían sido de todos modos asesinados, así que podrían haber muerto de modo significativo”.

Para los judíos, la pregunta que formulaba Orwell acerca de la Segunda Guerra contra el nazismo no es diferente de la de ahora en la Tercera Guerra Mundial contra el islamismo. La autocracia iraní amenaza con una “tormenta islámica que derribará al pútrido árbol del país sionista” y, pese a las advertencias de la comunidad internacional y las sanciones económicas de las grandes potencias, continúa impertérrita hacia la obtención de armas nucleares. Por ello los pacifistas deberían responder a la pregunta: “¿Está usted dispuesto a que se borre a Israel del mapa con armas atómicas? ¿Otra vez seis millones de judíos exterminados? Si no lo está, ¿cómo propone usted que se los salve sin recurrir a la guerra?”

Escuchen las palabras de tres “palomas”

Ehud Barak:

La credibilidad internacional de los Estados Unidos, así como sus intereses vitales alrededor del mundo, requieren que honre su compromiso de evitar la carrera nuclear de Irán. Los propios intereses de Estados Unidos implican que debe ser capaz de decir “Nos mantuvimos detrás de nuestra política y bloqueamos a Irán”.

No veo que Irán pueda ser detenido por vía diplomática. Las sanciones necesitan ser mucho más drásticas.

Al final, si lo peor llega, debe haber una preparación militar, liderada por EE UU, para lanzar una operación quirúrgica que retrasará el programa nuclear iraní. No necesita ser una “opción binaria” entre un Irán nuclear o una guerra total. Más bien, debería haber una operación quirúrgica, me refiero a un bisturí, no un martillo de diez toneladas.[1]

Estados moderados en Oriente Próximo han visto al Egipto de Hosni Mubarak, un aliado de EE UU por décadas, expulsado en días. Ellos tomaron nota de eso. Otros actores internacionales, especialmente China, estaban mirando la reacción de EE UU. Una lección en Medio Oriente de que Estados Unidos se mantiene firme, sería muy significativo.

Elogio el voto por el cambio en las últimas elecciones del martes y el nuevo éxito político de Yair Lapid y su partido, que colocó una lista en la Knesset con caras nuevas y frescas.

Espero que sea posible progresar en las negociaciones con los palestinos. Al igual que yo, el Primer Ministro Netanyahu ha dicho que cree fervientemente en una solución de dos Estados.

Aún así, no debemos engañarnos diciendo que si nosotros fuéramos más devotos en buscar progreso en las negociaciones, una grieta se abriría en el cielo que permitiera un acuerdo. La mayor parte de la responsabilidad por el fracaso en llegar a un acuerdo hasta le fecha, recae sobre los palestinos. Los palestinos bajo el liderazgo de Mahmoud Abbas puede que todavía no estén listos para adoptar los compromisos necesarios.

Por lo tanto, algún tipo de manejo del conflicto, tal vez alguna clase de pasos unilaterales, pueden ser necesarios. Si Israel no se puede separar de los palestinos, sería inevitable, por la demografía, que Israel se convierta en un Estado no-judío o no-democrático. Ese no es el sueño sionista.[2]

Yo ordené la retirada de la zona de seguridad en el sur del Líbano en 2000, mientras que Ariel Sharón salió de Gaza en 2005, y en ambos casos Israel soportó ataques con miles de misiles como consecuencia. ¿Quién puede garantizar que si permitimos a los palestinos establecer un Estado no nos encontraremos también allí con una lluvia de cohetes, a media milla del aeropuerto Ben Gurión o diez millas de Tel Aviv? Y sin embargo, Israel debe encontrar la manera de impedir la marcha deslizadiza a una solución de un solo Estado.

Las atrocidades en Siria han subrayado a Israel que cuando mide los riesgos de un compromiso territorial y otros desafíos, no puede confiar en las garantías internacionales de que el mundo se levantará en tiempos de crisis. La fuerza aérea de un Estado ataca a los civiles de su propia población en Siria, los tanques están disparando… y el mundo no se mueve. Incluso frente a atrocidades indecibles, no hay garantía alguna de que habrá suficiente unidad y propósito internacional para traducirlo en acciones concretas. Para nosotros, eso es una lección. Muchos de nuestros mejores amigos en el mundo nos dicen ‘No se preocupen, hagan concesiones, tomen riesgos, porque si pasara lo peor, el mundo inevitablemente los ayudará.’ No se puede dar por sentado algo semejante.

Muchos de nuestros mejores amigos, también le dicen a Israel que la causa primordial de la inestabilidad en Medio Oriente empieza con nuestra inhabilidad para resolver nuestro conflicto con los palestinos… no es verdad… ¿Los iraníes no intentarían hacerse con el poder nuclear si el conflicto palestino-israelí fuera resuelto? ¿Los Hermanos Musulmanes no hubieran tomado Egipto? Ayudaría enormemente a Israel si pudiera avanzar en una solución con los palestinos, pero no sería ninguna panacea.

Israel siempre estuvo abierto a la paz, pero con un dedo cerca del gatillo. De otra forma, no estaríamos allí en primer lugar, y estamos determinados a estar allí.

Debemos ser modestos en nuestras predicciones, especialmente acerca del futuro. El régimen de Mubarak tenía medio millón de personas encargándose de la seguridad interior y aún así fueron tomados por sorpresa durante la revolución.

 

Shimón Peres:

Las empresas globales están reemplazando el rol de los gobiernos. Cuarenta multinacionales tienen mayor fortuna que todos los gobiernos del mundo. Las empresas globales están respondiendo a las expectativas de individualidad que definen a las generaciones más jóvenes. La gente joven no está satisfecha con el intento de ser iguales, sino que buscan ser diferentes.[3]

También reconozco que las empresas globales reducen el racismo. Es imposible ser global y racista al mismo tiempo.

Los tres tópicos que definirán a la próxima generación: Primero, los gobiernos nacionales, al no poder dirigir empresas y economías, serán meramente los administradores, con las empresas como poder ejecutivo, dada su capacidad de innovar e investir desde la iniciativa individual. Segundo, seguir aprovechando el poder de las empresas globales que manejarán las inversiones y la innovación. Tercero, un mayor entendimiento de la mente humana que ayudará a la gente a tomar decisiones mejores.

Tengo esperanza en el futuro. Nunca perdí nada creyendo o teniendo esperanza. Mejor crear esperanza que sugerir desesperación. Vive como un optimista. Yo intenté serlo por 90 años y no está nada mal.[4]

 

Henry Kissinger:

Pese a la gravedad del conflicto sirio, la gran preocupación en la región es Irán y su programa nuclear, un asunto sobre el que espera que se pase de las palabras a los hechos en un futuro muy no lejano.

Hay que decidir dos cosas: la auténtica capacidad nuclear iraní y hasta qué punto Teherán puede usarla con fines militares para que tengamos que hacerle frente militarmente.

La segunda cuestión es quién tiene que encargarse de la respuesta militar. Creo que una acción unilateral por parte de Israel sería un último recurso desesperado.

Ante estos escenarios, defiendo la necesidad de apostar por las negociaciones diplomáticas como una posibilidad real, siempre que se haga entender a Irán que si sigue utilizando las conversaciones solo como un medio para ganar tiempo y completar su programa nuclear, la situación será extremadamente peligrosa para ellos.

No tener éxito en las negociaciones y saltear la opción militar, sería el peor escenario posible, el de una proliferación nuclear en una región donde las pasiones políticas son tan fuertes, que nos podríamos acercar a una situación en la que las armas nucleares se utilizarán como en una guerra convencional.

Esto supondría un antes y un después en la Historia de la Humanidad.

Sobre el conflicto entre israelíes y palestinos, estamos en una situación extraña en la que hay un consenso mundial sobre la vía de salida, pero nadie puede determinar cómo llegar a ella.

El elemento de incertidumbre es cómo comenzamos unas negociaciones con parámetros claros. Cualquier acuerdo supondrá una cesión territorial por parte de Israel.

Tiene que haber alguna reciprocidad en el lado árabe, que pronuncia la palabra paz, pero no la define (…). Israel, que está rodeada de Estados islámicos absolutistas, tiene que certificar ante su gente que la paz que emerge tiene un contenido.

Fuentes:

http://www.timesofisrael.com/barak-israel-learned-a-lesson-from-global-failure-to-stop-assad/

http://www.foxnews.com/world/2013/01/24/israel-barak-syria-serves-as-warning-that-countries-cant-always-count-on/

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Oriente_Medio/49381/

Apreciaciones personales de Jabotito:

[1] En estos casos no se qué creer. Israel es como el mejor jugador de póker. Nunca muestra sus cartas y a veces puede estar diciendo blanco, cuando en realidad es negro. Yo espero que el ataque contra Irán sea tan demoledor que nunca más sea necesaria una guerra semejante, que se destruya por completo el programa nuclear de ese país y que su régimen fanático desaparezca de la faz de la tierra, o al menos sea reemplazado por ayatolás un poco más racionales, moderados y conciliadores con Occidente. Pero lo más importante, que dejen de financiar y conspirar con los enemigos de Israel para matar judíos, que entiendan que Israel está allí para quedarse. Para eso (y evitar que mueran judíos en la dispersión) se necesita un ataque demoledor, un martillo de cien toneladas.

[2] El “cuco demográfico” es uno de los cuentos más antiguos en la izquierda israelí, bajo el cual el crecimiento de la población árabe supuestamente estaría destinado a superar a la población judía, de manera que habría un Israel con minoría judía y mayoría árabe. De esto deriva la necesidad por apurarse en firmar acuerdos de paz. No es más que una patraña. De hecho, los estudios demográficos de los últimos años indican que la tasa de natalidad árabe, entre otras razones por el aumento del nivel de vida, está disminuyendo dramáticamente. Además la Ribera Occidental nunca fue anexada por Israel, por eso se habla de “ocupación”, de manera que hablar del crecimiento palestino como si fuera lo mismo que el árabe-israelí, es un error de concepto. La “bomba de tiempo demográfica” ya probó ser un mito, igual que la “paz de Oslo”.

[3] Nótese que lo dice un socialista y colectivista de toda la vida, de la vieja guardia del Mapai y el Partido Laborista. Eso no quiere decir que no haya que prepararse para los cambios que vienen, adaptándose al futuro de la mejor manera posible, trayendo progreso a la mayor parte de la ciudadanía. Porque, a diferencia del comunismo y el socialismo en general, el sionismo socialista trata de adaptar la ideología a la realidad, no a la inversa.

[4] No quiero que esto suene a “chicana”, pero no siempre el señor Peres fue optimista. En los ’90, cuando empezaron los mortíferos atentados suicidas en Israel, cuando él era Primer Ministro generó mucha polémica al decir públicamente que detener esos ataques era como “intentar vaciar el océano con una cuchara”. Afortunadamente el establishment político y de seguridad que le siguió fue más optimista y astuto que él, comprobando a la larga que sí se puede derrotar eficazmente el terrorismo suicida y de todo tipo.

Elecciones en una democracia vibrante

Una democracia en Medio Oriente (mientras en Siria se viola sistemáticamente a las mujeres y nadie organiza marchas o flotillas de “solidaridad”)

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Hace no mucho tiempo, los izquierdistas y occidentales ingenuos decían que Israel no era la única democracia de la región, ponían otro ejemplo diciendo que también el Egipto de Mubarak lo era (porque “tenía elecciones” cada tanto). Claro que cuando vino la revolución (u otra involución?) en 2011 tuvieron que meterse la lengua por donde les quepe. ¿Ahora también dirán que Egipto es una “democracia” porque el Faraón islamista antisemita (que acaba de recortar los poderes básicos de la Corte Suprema) fue elegido una vez en oposición a un general viejo de la guardia de Mubarak?

Repasemos qué queda en el Gran Medio Oriente…

Jordania: NO
Sudán: NO
Libia: NO (islamista luego de derrocar la tiranía Gadaffi, igual que Egipto)
Túnez: NO
Algeria: NO
Marruecos: NO
Mauritania: NO
Arabia Saudita: NO
Irak: NO
Irán: NO
Siria: NO
Líbano: NO
Yemen: NO
Omán: NO
Emiratos Árabes Unidos: NO
Qatar: NO
Bahrein: NO
Kuwait: NO

Seguimos? Tuvo que haber una ola de levantamientos para que se dieran cuenta que el único país donde se puede cambiar un gobierno pacíficamente, sin necesidad de tiros o muertes, es el Estado de Israel. ¿Y quién hubiera pensado que a estas alturas Israel no sería una dictadura militar teniendo tanta presión y tantas amenazas externas a su seguridad? Pero no lo es, es una democracia ejemplar cuya innovación, tecnología, economía y sistema político rivaliza (e incluso le gana) a muchas democracias europeas. Si no viviéramos en un mundo tan contaminado por la judeofobia, Israel sería amado y el mundo entero se levantaría para aplaudir con admiración ese milagro que redimió el desierto, devolviéndole una patria y dignidad a un pueblo tan perseguido. Me remito al Doctor Martin Luther King Jr.

Una democracia se compone por muchos más elementos que elecciones libres, transparentes e igualitarias. Se trata de algo mucho más profundo… división de poderes, libertad de expresión, libertad de culto, libertad de orientación sexual, prensa libre, debate permanente, amplia variedad de partidos, derechos para las minorías, alternancia de gobierno (no como en Venezuela), derechos civiles, políticos y sociales, cuyos cuidadanos tengan derecho a un juicio justo con garantías… pero por sobre todas las cosas, el derecho de pensar, participar y expresar lo que se te de la reverenda gana sin tener miedo a que el gobernante de turno te censure, te arreste, te meta preso, te torture, te mate, te amenace, te expropie el hogar o te toque a la familia. Espero que a ese Medio Oriente, no nos integremos nunca. Porque únicamente entre democracias no hay guerras.

Israel, única democracia, único país desarrollado, abierto, multicultural y en muchos aspectos EJEMPLAR en medio de una región de muerte, miseria, dictadura, islamofascismo, terrorismo, fanatismo y medioevo. Am Israel Jai! Kol Hakavod por las elecciones en Israel (con una participación voluntaria tan masiva), sin importar el resultado.

UPDATE:

Los resultados preliminares de las elecciones muestran claramente que la sociedad israelí quiere un cambio. Pero no en cuestiones de política exterior (de lo contrario hubieran votado a Livni o Kadima), sino un cambio interno, relacionado con temas económicos y sociales (tal vez también una mayor secularización). En mi humilde opinión, Yesh Atid y/o Shas son excelentes opciones para conformar gobierno junto a Bibi y Bennett, porque son dos partidos que le dan mucha importancia a la justicia social que falta, pero compartiendo en líneas generales las posturas del gobierno en temas referidos a la seguridad y estando dispuestos a formar coalición con Bibi como Premier; a diferencia del Laborismo intransigente. En resumen, veremos una continuidad de las políticas de gobierno pero con mucha mayor atención a la agenda socioeconómica. Vale decir, un mejor gobierno, pero con el mismo capitán al frente del barco. El tiempo dirá…

Pequeño homenaje a Martin Luther King y tantos judíos que lucharon por los derechos civiles en EE UU

MLK and rabbis
 
Frases célebres del Dr. Martin Luther King, Jr. Patriota americano, ejemplo humano:
“Veo a Israel como uno de los grandes puestos de avanzada de la democracia en el mundo y un maravilloso ejemplo de lo que puede hacerse, cómo una tierra desértica puede ser transformada en un oasis de hermandad y democracia. Paz para Israel significa seguridad, y esa seguridad debe ser una realidad.”
 
“Usted sabe que el Sionismo no es nada menos que el sueño e ideal del pueblo judío de retornar para vivir en su propia tierra. El pueblo judío, las Escrituras nos dicen, una vez disfrutó de una Comunidad floreciente en Tierra Santa. De este lugar ellos fueron expulsados por el tirano romano, los mismos romanos que cruelmente asesinaron a Nuestro Señor. Echados de su patria, su nación en cenizas, obligados a vagar por el globo, el pueblo judío una y otra vez sufrió el látigo de cualquier tirano que gobernó sobre ellos.”
 
“Usted declara, mi amigo, que usted no odia a los judíos, usted es simplemente un ‘antisionista’. Y yo digo, deje que la verdad suene desde las cumbres de las altas montañas, deje que haga eco a través de los valles de la tierra verde de Dios: Cuando la gente critica al Sionismo, se refiere a los judíos – esta es la propia verdad de Dios.”
 
“El antisemitismo, el odio al pueblo judío, ha sido y permanece como una mancha en el alma de la humanidad.”
 
“Que fácil debería ser, para cualquiera que crea en este derecho inalienable de toda la humanidad, entender y apoyar el derecho del pueblo judío a vivir en su Tierra antigua de Israel. Todos los hombres de bien se regocijan en la realización de la promesa de Dios, de que este pueblo debe retornar en alegría para reconstruir su tierra pillada. Esto es el Sionismo, nada más, nada menos.
 
“¿Y qué es ser antisionista? Es la negación al pueblo judío de un derecho fundamental que nosotros reclamamos justamente para los pueblos de África y concedemos libremente a todas las otras naciones del globo. Es discriminación contra los judíos, mi amigo, por ser judíos. En resumen, es antisemitismo.”
 
M.L. King Jr., “This I Believe: Selections from the Writings of Dr. Martin Luther King Jr.” (New York, 1971)

Carta a Página/12

“Sres/as Página 12:

Observo que en la nota Los judíos negros, el “cancer” de Israel el señor Juan Gelman confunde a los inmigrantes judíos de Etiopía (o a los judíos negros Lemba de Zimbabwe y Sudáfrica), con los inmigrantes ilegales de Sudán y Eritrea que no son judíos.

Durante la década del ’80 (Operación Moisés) y ’90 (Operación Salomón), Israel rescató miles de judíos etíopes, trayéndolos a Israel y convirtiéndolos en ciudadanos plenos. Actualmente 130.000 judíos negros de ascendencia etíope (Beta Israel) viven perfectamente integrados en la sociedad israelí.

Por otra parte, se especula con que la tribu de los Lemba (unos 70.000 en total) son descendientes de judíos, pero casi ninguno de ellos emigró a Israel.

Por último, están los inmigrantes ilegales (NO judíos) de África que residen en Israel desde 2007, llegaron de a montones escapándose de la guerra y el hambre, son principalmente sudaneses y eritreos, instalados en los barrios del sur de Tel Aviv. Son aproximadamente unos 60.000 (la cerca fronteriza con Egipto cortó el flujo hace poco) y están por ser deportados. Algo que Gelman no menciona y es lo que dio origen a la tensión reinante, es que muchos de ellos recurren a actividades delictivas, así como violaciones de niñas y ancianas, lo que dio lugar a un profundo descontento de los habitantes del sur de Tel Aviv y algunas expresiones racistas (como un político del Shas que los llamó “cáncer”). El problema de los infiltrados africanos de Eritrea y Sudán (que no existe en otros grupos extranjeros residentes en Israel, como por ejemplo los trabajadores de Filipinas y Tailandia) no es una cuestión del color de la melanina, sino un problema de inmigración ilegal. Nada más ni nada menos.

Israel otorga la ciudadanía y los permisos de residencia a aquellas personas que tienen al menos a un abuelo judío. Las personas venidas de Sudán y Eritrea no cumplen con este requisito para la ciudadanía, y han llegado ilegalmente a Israel saltando los controles de frontera, los visados, y los permisos de paso. Si bien Israel acoge a los que piden refugio, y les provee de todos los derechos de un refugiado, al igual que cualquier país del mundo, no recibe a quienes violan la ley desde el mismo ingreso.

Por lo tanto, el error del señor Juan Gelman es patente, confunde a los judíos etíopes llegados hace décadas CON LA AYUDA DE ISRAEL QUE LOS QUIERE DENTRO DEL PAÍS, con los inmigrantes ilegales que vienen desde aproximadamente el 2007.

Cuando se habla de expulsión, jamás se habla de expulsión de judíos. A nadie se lo puede expulsar del propio país.

Sería bueno que el señor Gelman se informe mejor antes de escribir sus notas antiisraelíes, a efectos de atribuir a algunos sectores políticos israelíes alguna otra violación de Derechos Humanos que satisfaga al menos el requisito de ser verdadera. Como suele hacer en sus notas, él la podrá inflar a proporciones demoníacas. Pero un “errorcito” como el que leí, merecía ser contestado.

FIRMADO: XXX”.

Escuchen a Chuck Norris

¿Qué dice la Torá que se debe hacer con los enemigos de Israel?

Que el D’s de Yaakov, Elohim, Rey del Universo, recompense al pueblo de Israel por haber retornado a su tierra como dice la Torá para reestablecer su soberanía nacional, que el Eterno haga desaparecer a los ayatolás y sus aliados, como hizo con los Filisteos, Asirios, Babilonios, Amalekitas, Seléucidas, Romanos, Imperio Español, Tercer Reich, Saddam Hussein y todos aquellos malvados que intentaron exterminar a los judíos en el pasado. Que D’s destruya a los que maldicen a su pueblo. Amén.

¿Por qué la sociedad israelí vira a la derecha?

Israel's enemiesNo es un misterio ni una fuerza extraterrestre la que impulsa esta creciente tendencia. Tampoco se puede explicar un giro a la derecha cada vez que los árabes degollan bebés judíos. Es porque han habido incontables planes y resoluciones para dividir la tierra — desde el plan de partición de la ONU en 1947; pasando por el proceso de Oslo a mediados de los ’90, la oferta de Ehud Barak a Yasser Arafat en Camp David y en Taba, en 2000 y 2001 respectivamente; retirada del sur del Líbano; la retirada unilateral de Gaza durante el último período de Ariel Sharón en 2005; hasta la oferta de Ehud Olmert a Mahmud Abbas en 2007 — ¿Y cuáles fueron los resultados? Guerras, Intifadas, terrorismo, atentados suicidas, ataques con misiles, Hamás en Gaza, Hezbollah en Líbano, hostilidad en la ONU y Europa, amenazas de boicot y deslegitimación. Esto mientras los árabes y musulmanes alrededor del mundo dicen que educan a sus hijos para odiar a los judíos, que los israelíes son descendientes de cerdos y monos, que los sionistas no tienen derecho a un ápice de la tierra, que Israel debe desaparecer e incluso el Holocausto no existió.

Habrá más paz real sin tanta “paz” de Oslo, con un Israel fuerte que derrote y disuada a sus enemigos, en vez de un Israel que trate de apaciguarlos y haga concesiones. Los israelíes quieren paz, pero ya no se comen el verso hippie. Saben muy bien quiénes son sus vecinos y actuarán en consecuencia.

Palestina: una obra histórica de 1695. Sorpresa! No existía población árabe ni mucho menos un “pueblo palestino”; Gaza era 50% judío y 50% cristiano

Uno tiende a pensar que el rejunte de jordanos, saudíes, egipcios, libaneses, sirios e incluso caucásicos que actualmente se denominan “palestinos” (nombre griego con el que fue rebautizada Judea por los invasores romanos luego de la derrota de la revuelta de Bar Kojba en el siglo II, en honor a los antiguos filisteos) empezó a poblar la Tierra de Israel en el siglo 7 durante la conquista islámica de Siria a manos del califato Rashidún (al menos eso creía yo y gran parte de los historiadores). Pues esta premisa resultó ser falsa. Y no, no haré referencia al conocido texto de Mark Twain, iré mucho más atrás en el tiempo. Porque la falsedad de esta premisa, se remonta al menos para fines del siglo XVII, según demuestra un documento del viajero Raphael Aouate, donde se evidencia la falta de población árabe o islámica allí (a excepción de unas pocas tribus beduinas al sur, que en realidad no se identifican como árabes). Una posible hipótesis sobre cuándo “Palestina” empezó a ser poblada por árabes puede ser la que sitúa la fecha a principios del siglo XX o como mucho finales del XIX, cuando la prosperidad del nuevo Yishuv sionista trajo oportunidades laborales para las poblaciones vecinas de otros países. En cualquier caso, el mito de que “la identidad palestina es la única real, concreta, genuina, escencial e iherentemente característica” (según proclama la carta fundacional de la OLP) es una farsa. He aquí el registro de 1695:

GetInlineHe aquí un artículo de Raphael Aouate que hemos publicado el 20 de mayo de 2009, sobre un libro “Viaje a Palestina”, escrito por Hadrian Reland sobre la población que conformaba el país.
En momentos en que está de moda cuestionar constantemente la legitimidad judía de Israel, el descubrimiento de esta obra histórica sobre este tema, escrito en el siglo XVII, ofrece nuevas perspectivas de la más alta importancia.
“Viaje a Palestina” es el título de la obra escrita en 1695 por Hadrian Reland, cartógrafo, geógrafo, filólogo y profesor de filosofía holandesa.
El subtitulo de la obra, escrito en latín se titula: “Monumentis Veteribus Illustrata”. Editada en 1714 en las Ediciones Brodelet, esta hermosa historia comienza de una manera casi anecdótica, dentro de una biblioteca de Budapest, que encierra antigüedades literarias, incluyendo una sección sobre el judaísmo: reliquias antiguas, manuscritos, probablemente sustraídos de antiguas sinagogas. Esta pieza puede consultarse hoy en día en la Universidad de Haifa y en Google.
El autor de la obra, uno de los primeros orientalistas, conocía el hebreo, el árabe y el griego (antiguo).
En 1695, Relandi (o Reland) es enviado en un viaje de estudios a Israel, la Palestina de entonces, con un propósito muy específico: identificar más de 2500 localidades (ciudades y pueblos) que aparecen en el texto del Tanaj (Biblia) o en la Mishná, con su nombre original.
En cada caso Reland menciona el nombre hebreo tal como aparece en el texto y el verso exacto al que se refiere. Reland también escribe su equivalente en latín y griego antiguo. Además de este trabajo lingüístico, el autor desarrolla principalmente un censo de la época para cada localidad visitada: en primer lugar, una consideración general afirma que la tierra de Israel de entonces, está prácticamente desierta, muy poco poblada.
La mayoría de sus habitantes se concentra en las ciudades de Jerusalén, Acre (Akko), Tzfat (Safed), Yafo, Tveria (Tiberiades) y Aza (Gaza).
Sobre todo, la observación hecha por el geógrafo es que encuentra una presencia dominante de los judíos en esa tierra, algunos cristianos y muy pocos musulmanes, la mayoría de los cuales eran beduinos.
Algunas notas tomadas de este fascinante estudio:
Ninguna localidad de entonces lleva nombre árabe o de fuente árabe.
La gran mayoría de sus ciudades y pueblos tiene un nombre hebreo, algunas en griego o latín.
Prácticamente ninguna ciudad que ahora tiene un nombre en árabe lo poseía en ese momento, ni Haifa, ni Yafo ni Nablus (Shehem), ni Gaza o Jenin.
No hay rastro en las investigaciones de Reland de fuentes históricas o filológicas establecidas con nombres árabes, más tardías, Ramallah, Al Halil (Hebrón) o Al-Quds (Jerusalén)
En 1696, Ramallah se llamaba “Beteïlé” (el nombre hebreo “Bet El”)
Hebrón se llama… Hebrón y Mearat Hamahpéla (Cueva de los Patriarcas): Al Halil, el nombre dado a Avraham Avinu en árabe.
La mayoría de las ciudades se compone de judíos, con la excepción de Nablus (Shehem), que contaba con 120 personas de una misma familia musulmana, los “Natashe”, así como 70 samaritanos.
En Nazaret, en Galilea, una ciudad enteramente cristiana: 700 cristianos.
En Jerusalén, más de 5000 habitantes, de los cuales la gran mayoría es judía, y algunos cristianos.
Reland evoca sólo unas pocas familias aisladas de beduinos musulmanes, que constan de trabajadores temporales estacionales, dedicados a la agricultura o a la construcción.
En Gaza, cerca de 550 personas, el 50% judíos y el 50% cristianos. Los judíos estaban principalmente especializados en la agricultura: uvas, aceitunas y trigo (Gush Katif). Los cristianos más comprometidos en el comercio y el transporte de diversos productos de la región
Tiberiades y Safed eran comunidades judías.
Sabemos sobre todo que la pesca en el lago Tiberiades constituía el principal trabajo de la época.
Una ciudad como Oum El Fahem por ejemplo era completamente cristianas: 10 familias.
Una de las conclusiones de esta investigación es la contradicción final e inaceptable dada por los argumentos árabes, a saber, la afirmación de la legitimidad palestina, o incluso de un “pueblo palestino”.

Esto se demuestra en el hecho de que un nombre en latín, el de “Palestina” fue adquirido por los árabes.

Sobre las elecciones en Israel

Antes que nada escuchen a Donald Trump, él nunca se equivoca y modula muy bien al hablar:

He aquí la razón principal por la que también es importante que Naftali Bennett, líder del partido nacionalista La Casa Judía, forme parte de la próxima coalición de gobierno, liderada por Bibi. En una entrevista dijo lo siguiente:

El conflicto con los palestinos no tiene solución y a la mayoría de los israelíes no le podría importar menos.


No pienso perder los próximos cuatro años balbuceando sobre Israel y los palestinos. Defiendo mi plan para anexar gran parte de Judea y Samaria a pesar de la oposición internacional, que es resultado de la ignorancia.


No habrá un Estado palestino en la pequeña tierra de Israel. Simplemente no sucederá. Un Estado palestino sería un desastre por los próximos 200 años.


Reconozco que Netanyahu casi con certeza seguirá siendo el Primer Ministro luego de la elección, pero la gran pregunta, el quid de la cuestión, es el poder. Si tenemos suficientes escaños en el próximo parlamento, seremos el socio más grande e influyente del gobierno.


Si hay una cosa que quisiera lograr en los cuatro años siguientes, es romper los monopolios aquí y romper el dominio que los grandes sindicatos tienen sobre la economía israelí. Creo que es un pecado que la mayoría de los israelíes apenas pueden permitirse soportar para vivir.


Mis prioridades son restaurar los valores en la política israelí, disminuir el costo de vida y abogar por un acercamiento más realista al conflicto con los palestinos. Si entregamos Judea y Samaria a los árabes, la vida aquí será miserable y en constante conflicto por los próximos 200 años. Quiero que el mundo entienda que un Estado palestino significa ningún Estado israelí. Esa es la ecuación.


En vez de una solución de dos Estados, propongo una anexión unilateral del área C, el 60% de Judea y Samaria, que contiene todos los asentamientos y se encuentra actualmente bajo control civil y militar israelí. Los palestinos que vivan en el área C [comparativamente son pocos] podrán optar por adquirir la ciudadanía israelí o bien relocalizarse dentro del 40% de la Ribera Occidental que está gobernada por los palestinos.


No acepto que sea ilegal bajo la ley internacional, pero entiendo que el mundo no reconocería la anexión. El mundo no ha reconocido a nuestra capital Jerusalem, o el Muro Occidental [Muro de los Lamentos en vocablo gentil] como parte de Israel, de manera que esta sería otra área que el mundo no reconoce.


Las críticas europeas a la expansión de asentamientos son una preocupación genuina, pero engañada. Es el resultado de la ignorancia y la falta de conocimiento de nuestros amigos europeos. Es también el resultado de una política confusa de nuestro propio gobierno, que envía señales confusas. Uno puede estar de acuerdo o no con mi visión, pero yo soy muy claro: un Estado palestino sería un desastre por los próximos 200 años y asegurará una lucha continua. Lo que estamos enfrentando es una decidida entidad islámica que quiere destruir a Israel.


Orit [Orit Struck, uno de los primeros individuos en la lista de su partido] vive lado a lado con los árabes en Hebrón. Cada partido tiene un espectro de candidatos y yo defiendo totalmente mi lista.


Mi propósito en la coalición de Netanyahu será impedir que vire a la izquierda.


El tema palestino-israelí es algo por lo que podemos hablar eternamente, pero no va a ningún lado. No puedo perder los próximos cuatro años balbuceando sobre Israel y los palestinos. La alternativa es decir que es un tema insoluble, así que desarrollemos un modus vivendi con nuestros vecinos de la mejor manera que podamos. Por demasiados años, Israel ha sido tomado como rehén en este conflicto.

Naftali Bennett tiene 40 años, vive en Ra’anana, una afluente ciudad al norte de Tel Aviv, con su esposa secular, un antiguo jefe de cocina y cuatro hijos menores de 7 años. Luego de servir en la unidad comando de élite Sayeret Matkal del ejército, desarrolló un software anti-fraude para compañías, que fue vendido hace siete años por 145 millones de dólares.

Cuando le preguntaron en qué gasta su dinero, dijo: “Comprando libros – son grandes gastos, mayormente biografías.” Sirvió como jefe de personal de Netanyahu entre 2006 y 2008, cuando Bibi estaba en la oposición.

Mi opinión:

Entiendo que muchos cuadros del Likud están molestos porque el carismático Bennett les quitó muchos votos, pero una coalición donde participe La Casa Judía (inevitable si Bibi quiere formar un gobierno que no esté subordinado a la izquierda, además esta última ya rechazó formar gobierno con él) obligará al futuro gobierno a no desviarse del camino correcto ni ceder a las presiones extranjeras en lo tocante a los asentamientos. Y créanme una cosa, cuando estuve en Israel me percaté de que la gente está podrida del legado nefasto de los Acuerdos de Oslo y vivir escuchando a líderes árabes que amenazan a su país y su misma existencia (cuando los árabes poseen vastos territorios miles de veces más grande), que dicen una y otra vez que “los sionistas” son un cáncer maligno destinado a desaparecer de la faz de la tierra. Lo cierto es que a la sociedad israelí ya no le interesa una paz ideal con el enemigo que los quiere destruir, simplemente quiere que no mueran los suyos. Es decir, no supuestas negociaciones de paz al precio de la sangre israelí, sino paz fáctica y real, es decir, seguridad, pocos o ningún muerto israelí (exactamente lo que viene pasando consistentemente en estos últimos siete años). La paz se hace con el enemigo cuando el mismo renuncia a seguir siendo tu enemigo. Y no se preocupen que no estallará una nueva Intifada, porque a diferencia de la Segunda, esta vez no tomarán a Israel por sopresa, porque está un paso adelante de sus enemigos, abortando conspiraciones y arrestando terroristas antes de hacer estallar la situación. No podrán golpear los centros poblados de Israel y por supuesto no podrán recurrir a los atentados suicidas. Lo dice el propio coronel encargado de esa zona central.


No me malinterpreten, yo estoy a favor de la solución de dos Estados para dos pueblos si eso pone fin al conflicto y los reclamos. Pero mientras Abbas imponga precondiciones para sentarse a negociar, se abrace con los asesinos del Hamás, no condene los ataques con misiles desde Gaza contra civiles israelíes, siga ocultando sus verdaderas intenciones (como el “derecho al retorno” de los árabes que huyeron en 1948 al no poder arrojarnos al mar, junto con sus descendientes, que destruiría demográficamente al Estado hebreo), siga negándose a aceptar que los grandes bloques como Ma’ale Adumim permanecerán bajo soberanía israelí en cualquier acuerdo de paz, prefiera las medidas unilaterales sin sentido en foros internacionales en vez de las conversaciones directas con Israel, y se niegue a hablar de un Estado nacional judío que necesita garantías de seguridad para convivir con un futuro Estado palestino, entonces me inclino por la idea de Bennett. Un intento de manejar el conflicto, en vez de solucionarlo. Prefiero la actual situación, con ningún o casi ningún muerto israelí por año, en vez de arriesgarse a una retirada de la Ribera Occidental que ocasione una lluvia de misiles palestinos desde las colinas de Judea y Samaria contra la Universidad Hebrea, el Aeropuerto Ben Gurión y el centro más poblado de Israel en la llanura costera. Además los servicios de inteligencia y seguridad israelíes ya alertaron que, en caso de una retirada de Cisjordania, Hamás tomará el poder a la fuerza como hizo en Gaza. Y sin presencia militar y de inteligencia israelí en el terreno, será muchísimo más difícil abortar los ataques palestinos. Abbas es demasiado viejo e inútil para impedir que Hamás tome el poder. Tampoco podemos saber hasta qué punto representa los deseos palestinos ya que no hay elecciones de ningún tipo desde hace ocho años. Los israelíes no pueden arriesgarse a tener otra base iraní a un kilómetro de su corazón más poblado. Para que haya una paz ideal entre israelíes y palestinos, se necesita primero una educación para la paz en las escuelas de la Autoridad Palestina, algo que sin duda no existe actualmente. Y en caso de que tal cosa existiera, tardaría muchos años para que surjan efectos. Pero hasta la fecha el deseo palestino es degollar bebés judíos, no convivir con ellos (miren las encuestas, no estoy inventando nada). Tampoco parece ser el deseo palestino tener una economía autosuficiente que pueda hacer funcionar un Estado soberano e independiente sin tantas donaciones multimillonarias para seguir viviendo del cuento bajo el amparo de la cosmovisión racista occidental.

Por otra parte, Medio Oriente está demasiado convulsionado, islamizado e inestable como para tomar medidas arriesgadas. Si algo debería enseñarnos la Guerra de Oslo y la desastroza retirada de Gaza, es que el status quo es mejor a las concesiones suicidas.


Por si fuera poco, tenemos el problema de Irán y su programa nuclear asomando cabeza. Esa debería ser nuestra única preocupación por el momento.

¿Qué es Human Rights Watch? Sobre la utilización de los “derechos humanos” para perseguir una agenda política en favor de los peores violadores de los DD HH

Human Rights Watch e Israel

Por Julián Schvindlerman

Comunidades – 9/1/13

HRW

Los nazis, comunistas e islamistas resulta que ahora son “defensores de los derechos humanos”

¿Puede una ONG de derechos humanos tener entre sus miembros a un relator antisemita, a un analista militar colector de souvenirs nazis, a un juez antisionista, organizar una cena de recaudación en Arabia Saudita, halagar al clan Gaddafi, opinar que llamados a la destrucción de Israel no constituyen una forma de incitación al genocidio, emitir más reportes sobre la conducta humanitaria del estado judío -única democracia del Medio Oriente- que de cualquier otra tiranía en la región, y aun así preservar su reputación como una organización imparcial?

Aparentemente sí, esa es la proeza de Human Rights Watch. Para el observador desprevenido, HRW es un parangón de combate objetivo contra las violaciones a los derechos humanos en el mundo. Para quienes siguen las actividades y reportes de esta ONG más de cerca, su colapso moral interior es evidente.

Dime con quien andas y te diré quien eres, ¿no? Comencemos por el perfil de algunos de sus integrantes. Primeramente está el patrón financiero de la organización, el magnate George Soros, quién respalda materialmente a HWR y a otros grupos de extrema izquierda en los Estados Unidos como J Street y MoveOn.org.  

Hasta hace unas pocas semanas atrás, Richard Falk integraba el Comité Santa Bárbara que es parte de esta ONG y la asiste en sus actividades globales. El señor Falk trabajó como experto en Palestina en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, posición que usó para difamar a Israel y defender a los tiranos múltiples veces. Al puesto fue postulado por Bashar Assad, Muhamar Gaddafi y otros dictadores. Su posturas fueron tan saturadas de antisemitismo y tan extremas (él cree que el 9/11 fue una patraña norteamericana) que fue repudiado por el Primer Ministro británico David Cameron, la embajadora estadounidense ante la ONU Susan Rice, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU Navi Pillay y el Secretario-General del organismo Ban Ki-Moon.  El radicalismo de Falk es tal que la propia Autoridad Palestina pidió que fuese removido del cargo sobre la base de que él es un “partisano de Hamas”. HRW no halló objetable sus posiciones y lo acogió con gusto. Debió desasociarse de él luego de una exitosa campaña de denuncia internacional llevada adelante por la ONG suiza United Nations Watch.

En su plantel estuvo también Marc Garlasco, quien trabajó en la organización como un analista militar senior. HRW lo presentó como parte de su División de Emergencias dedicado a la “evaluación de daños en la batalla, operaciones militares e interrogatorios ”. Fue enviado varias veces a zonas de conflicto, especialmente a Israel, país al que dedicó atención desproporcionada y muy crítica. HRW debió suspenderlo cuando trascendió su obsesión por la colección de fetiches nazis, la publicación de un libro de más de cuatrocientas páginas sobre insignias militares y sus visitas a portales firmando como “Flak 88”, nombre de una conocida pieza de artillería alemana de la Segunda Guerra Mundial. HRW lo defendió alegando que su inclinación por la parafernalia nazi era parte de su historia familiar y acusó al gobierno israelí de instigar una campaña de desprestigio: “Esta acusación es demostrablemente falsa y encaja en una campaña para distraer atención de los reportes rigurosos y detallados de Human Rights Watch sobre las violaciones de los derechos humanos  y la ley humanitaria internacional por parte del gobierno israelí”. Finalmente lo removió del cargo y prometió una investigación, de la cual públicamente nunca se supo nada.

Otro de sus oficiales estrella que terminó fuera de la organización fue Richard Goldstone. Este juez judío sudafricano era miembro de su junta de directores cuando fue designado titular de una comisión de investigación de la ONU sobre los presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos por Israel durante la guerra con Hamas del 2008/09. Cuando NGO Monitor, una organización israelí dedicada a observar la conducta de las agencias de derechos humanos, denunció el conflicto de intereses del juez al ejercer ambas posiciones, éste renunció a HRW. En su informe, Goldstone citó unas treinta afirmaciones de HRW sobre Israel y HRW promovió con entusiasmo tanto su designación como su reporte. Desde que Goldstone fue designado en abril del 2009 hasta que emitió su informe en septiembre del mismo año, HRW emitió más de quince declaraciones a favor del establecimiento de la comisión de investigación, elogiando la idoneidad del juez y exigiendo que Israel cooperase. Dentro del primer mes de publicado el informe, HRW había publicado veintisiete comunicados alabándolo. Sarah Leah Withson, directora del programa de Medio Oriente y Norte de África de HRW insistió que Washington debía respaldar las conclusiones del reporte y para ello comparó la defensa israelí contra cohetes de Hamas con las matanzas masivas, violaciones y otras aberraciones perpetradas en África: “La Administración Obama no puede exigir el rendir cuentas por serias violaciones [a los derechos humanos] en lugares como Sudán y el Congo pero permitir a aliados como Israel un pase libre”. Un año y medio después de haber redactado su polémico informe, el propio juez Goldstone tomó distancia del mismo en artículos de opinión publicados en la prensa norteamericana.

En cuanto a la propia señora Withson, cabe señalar que antes de unirse a HRW activó en la oficina en New York del Comité Árabe-Americano contra la Discriminación (ente fuertemente antiisraelí) y una de sus primeras tareas en HRW consistió en involucrar a la organización en presionar a Caterpillar a que desistiese de vender tractores al ejército israelí. Conforme Jennifer Rubin ha escrito en su blog de la revista Commentary, Withson tiene o ha tenido en su oficina un póster de una película que celebra el terrorismo-suicida.

Con estos personajes a bordo, apenas sorprende que desde que Hamas lanzó su primer cohete contra población civil en Israel (eso es un crimen de guerra) le haya tomado años a HRW emitir su primer informe al respecto, o que, como observó el comentarista David Feith en el Wall Street Journal, durante la primera década de este milenio HRW haya publicado aproximadamente la misma cantidad de reportes críticos de Israel que sobre Irán, Siria y Libia combinados.

En abril del 2009, miembros de HRW visitaron Libia y felicitaron al hijo del coronel libio Seif al-Islam por ser una “fuerza de la reforma”. En breve, el hijo dilecto de Gaddafi estaría amenazando a la población civil libia sublevada, advirtiendo que el régimen estaba dispuesto a pelear “hasta el último hombre, la última mujer, la última bala”. Al mes siguiente HRW organizó una cena de recaudación de fondos en Arabia Saudita, país donde la discriminación contra las mujeres, la persecución a homosexuales y la intolerancia religiosa son moneda corriente. HRW justificó la necesidad de fondos mostrando que, efectivamente, dedica una atención desproporcionada a Israel: “La agrupación enfrenta una merma de fondos por la crisis financiera global y por el trabajo respecto de Israel y Gaza, que agota el presupuesto de HRW para la región”. Cuando un editorial del New York Times se manifestó contrariamente a la postulación palestina como estado independiente ante la ONU, el director de HRW Kenneth Roth envió un tweet objetando esa postura. A los pocos minutos de que la Asamblea General de la ONU recibiera favorablemente a Palestina como estado no-miembro en su seno el pasado 29 de noviembre, HRW instó a los palestinos a que usaran su nuevo estatus para perseguir a Israel en la Corte Criminal Internacional.

La obsesión antisraelí de HRW la ha llevado a lugares curiosos. Para el sentido común, clamar pública y repetidamente por la destrucción de una nación constituye incitación al genocidio; no así para el director de esta institución. Cuando se le preguntó en el 2010 acerca de las expresiones infamantes del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad (“hay que borrar a Israel del mapa”), Roth puso en duda esas palabras: “Hubo una pregunta real acerca de si él verdaderamente dijo eso”. Cuando esa frase ya no pudo ser negada y el vicepresidente del organismo Shid Seinberg dijo que HRW no debía permanecer callada ante las diatribas antisraelíes de Irán, Roth escribió que “la teoría” que reina en su organización es que en el caso de la defensa de una causa, por más odiosa que sea, hay tiempo para disuadir mientras que en la incitación, no. “Muchas de las afirmaciones [de Irán] son ciertamente reprochables, pero no son incitación al genocidio. Nadie ha actuado sobre ellas”, señaló. Se podría postular que Hamas, Hezbollah y las Guardias Revolucionarias iraníes ya han actuado sobre esas palabras, pero alegar razón ante el dogma es una empresa inútil. Según el criterio del director de HRW, habrá que esperar a que Teherán lance la bomba atómica sobre Tel-Aviv para concluir que “hay que borrar a Israel del mapa” era, después de todo, una incitación al genocidio. ¿Será muy descabellado pensar que quizás ese escenario no le disguste demasiado al señor Roth?

Un crítico de la conducta escandalosa de esta agrupación de derechos humanos escribió un artículo en el New York Times en el cual lamentaba que “Human Rights Watch ha perdido perspectiva crítica sobre un conflicto en el que Israel ha sido repetidamente atacada” y que ella “con creciente frecuencia, deja de lado la distinción importante entre sociedades abiertas y cerradas” y concluyó así: “Sólo por medio del retorno a su misión fundacional y al espíritu de humildad que la animó podrá Human Rights Watch resucitarse a sí misma como una fuerza moral en el Medio Oriente y por todo el mundo. Si fracasa en hacer eso, su credibilidad será seriamente minada y su rol  importante en el mundo significativamente disminuido”. Esto fue publicado en el 2009 y su autor fue Richard L. Bernstein, el fundador eminente de Human Rights Watch.

Respuesta al egipcio que “predice” nuestra desaparición

Kennedy on Israel

“Israel no fue creado para desaparecer. Israel sobrevivirá y florecerá. Es hijo de la esperanza y hogar de valientes. No podrá ser destruido por la adversidad ni desmoralizado por el éxito. Lleva el escudo de la democracia y honra la espada de la libertad.”

JOHN F. KENNEDY

El mito del “Estado Apartheid”

Israel and the World

He aquí una carta franca y valiente escrita por un profesor escocés no judío a sus estudiantes que votaron a favor de boicotear a Israel.

Un profesor escocés responde al boicot de la escuela. La Asociación
de Estudiantes de Edimburgo, hizo un movimiento para boicotear todas
las cosas de Israel, ya que afirman que Israel está bajo un régimen de
apartheid. El Dr. Denis MacEoin es un experto en asuntos
del Medio Oriente.

Aquí está su carta a los estudiantes. UNA PERSONA EDUCADA ASUME LA
DEFENSA DE ISRAEL

El Dr. Denis MacEoin, editor en jefe de la Middle East Quarterly, se
dirige al Comité de la Asociación de Estudiantes de la Universidad de
Edimburgo(EUSA)

(Recibido por e-mail del autor, el Dr. Denis MacEoin, editor en jefe
del Middle East Quaterly)

A:. El Comité de la Universidad de Edimburgo Asociación de Estudiantes

Se me permite decir unas palabras a los miembros de la EUSA? Soy un
graduado de Edimburgo (MA 1975) quien estudió la historia persa, árabe
e islámica en el lugar Buccleuch con William Montgomery Watt y
Laurence Elwell Sutton, dos grandes expertos en Oriente Medio de Gran
Bretaña en su día.

Más tarde pasó a hacer un doctorado en Cambridge para enseñar
Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad de Newcastle.
Naturalmente, soy el autor de varios libros y cientos de artículos en
este campo. Digo todo esto para demostrar que estoy bien informado en
asuntos de Oriente Medio y que, por esa razón, estoy sorprendido y
desanimado por el movimiento de EUSA y las votaciones.

Estoy sorprendido por una sencilla razón: no hay y nunca ha habido un
sistema de apartheid en Israel. Esa no es mi opinión, eso es un hecho
que puede contrastar en la realidad cualquier estudiante de Edimburgo,
en caso de que él o ella decide visitar Israel para verlo por sí
mismos. Permítanme explicar esto, ya que tengo la impresión de que los
miembros de EUSA que votaron por este movimiento no tienen
absolutamente ni idea de las cuestiones relativas a Israel, y que son,
con toda probabilidad, víctimas de la propaganda extremadamente
parcial proveniente del lobby anti-Israel.

Ser anti-israelí no es en sí objetable. Pero yo no estoy hablando de
la crítica común de Israel. Estoy hablando de un odio que se permite
sin límites en las mentiras y se derrama en los mitos. De este modo,
Israel se menciona repetidamente como un Estado “nazi”. ¿En qué
sentido esto es cierto, incluso como metáfora? ¿Dónde están los campos
de concentración israelíes? El einzatsgruppen? Las SS? Las leyes de
Nuremberg? La solución final? Ninguna de estas cosas ni nada
remotamente parecido a ellos existe en Israel, precisamente porque los
Judíos, más que nadie en la tierra, entienden lo que el nazismo
representó.

Se afirma que ha habido un Holocausto israelí en Gaza (o en otro
lugar). ¿Dónde? ¿Cuándo? Ningún historiador honesto trata ese reclamo
con otra cosa más que con el desprecio que se merece. Pero llamar a
los Judíos nazis y decir que han cometido un holocausto es básicamente
una manera de subvertir el hecho histórico como algo que se pueda
imaginar.

Del mismo modo el apartheid. Para el apartheid, caso de existir,
tendría que ser una situación muy parecida a cómo eran las cosas en
Sudáfrica bajo el régimen del apartheid. Por desgracia para los que
creen esto, un fin de semana en cualquier parte de Israel sería
suficiente para mostrar lo RIDICULO DE LA AFIRMACION

Que un cuerpo de estudiantes universitarios en realidad cayeran en
esto y votaran por ello es un triste dato sobre el estado de la
educación moderna. El foco más obvio de apartheid sería el 20% de
población árabe en el país. Bajo la ley israelí, los árabes israelíes
tienen exactamente los MISMOS DERECHOS que los Judíos o cualquier otra
persona, los musulmanes tienen los MISMOS DERECHOS que los Judíos o
cristianos, bahais, severamente perseguidos en Irán, que florecen en
Israel, donde tienen su centro mundial, los musulmanes Ahmadi,
severamente perseguidos en Pakistán y en otros lugares, son protegidos
por parte de Israel, los lugares santos de TODAS LAS RELIGIONES están
protegidos por una ley específica de Israel. Los árabes constituyen el
20% de la población universitaria (un eco exacto de su porcentaje en
la población general).

En Irán, el Bahai (la minoría religiosa más grande) se les prohíbe
estudiar en cualquier universidad o para ejecutar sus propias
universidades: ¿por qué no están los miembros de su boicot a Irán? Los
árabes en Israel se puede ir a cualquier lugar que quieran, a
diferencia de los negros en la Sudáfrica del apartheid. Ellos usan el
transporte público, comen en los restaurantes, que van a las piscinas,
que utilizan las bibliotecas, van a los cines junto a Judios, algo que
los negros no eran capaces de hacer en el sur de África.

Los hospitales israelíes no sólo atienden a judíos y árabes, sino que
también tratan a los palestinos de Gaza o los de Cisjordania. En las
mismas salas, en las mismas salas de operaciones. En Israel, las
mujeres tienen los MISMOS DERECHOS que los hombres: no hay apartheid
de género. Los hombres gay y las mujeres no tienen restricciones, y
los gays palestinos a menudo escapan a Israel, sabiendo que pueden
morir en casa.

Parece extraño para mí que los grupos LGBT llamen a un boicot contra
Israel y no dicen nada sobre países como Irán, donde los hombres
homosexuales son ahorcados o apedreados hasta la muerte. Eso ilustra
un modo de pensar que los muestra como ignorantes de creencia.
estudiantes inteligentes que piensan que es mejor guardar silencio
sobre los regímenes que matan a la gente gay, pero que es bueno
condenar al único país del Medio Oriente, que rescata y protege a las
personas homosexuales.

Se supone que es una broma de mal gusto?

La Universidad se supone, sirve para utilizar su cerebro, para pensar
racionalmente, para examinar las pruebas, para llegar a conclusiones
basadas en pruebas sólidas, para comparar las fuentes, a evaluar hasta
un punto de vista contra uno o varios otros. Si la mejor Casa superior
de estudios de Edimburgo ahora pueden producir estudiantes que no
tienen idea de cómo se debe hacer cualquiera de estas cosas, entonces
el futuro es francamente sombrío.

No me opongo a la bien documentada crítica a Israel. Me opongo cuando
las personas supuestamente inteligentes aborrecen al estado judío por
encima de los estados que son horribles en el tratamiento de sus
poblaciones.

Estamos pasando por la mayor conmoción en el Oriente Medio desde los
siglos 7 y 8, y está claro que los árabes y los iraníes se están
rebelando contra los regímenes terribles defendiéndose, matando a
sus propios ciudadanos.

Los ciudadanos israelíes, judíos y árabes por igual, no se rebelan
(aunque están en libertad de protesta). Sin embargo, los estudiantes
de Edimburgo no levantan manifestaciones y no hacen un boicot contra
Libia, Bahrein, Arabia Saudita, Yemen e Irán. Ellos prefieren hacer
acusaciones falsas en contra de UNO DE LOS PAISES MAS LIBRES DEL
MUNDO, el UNICO país de Oriente Medio que ha acogido a refugiados de
Darfur, el UNICO país en el Medio Oriente, que da refugio a hombres y
mujeres homosexuales, el UNICO país en el Medio Oriente, que protege a
la comunidad Bahai …. Hace falta que siga?

El desequilibrio es perceptible.

Les pido que muestren algo de sentido común. Obtengan información de
la embajada de Israel. Pregunten por algunos oradores. Escuchen más de
un lado. No hagan que sus mentes tomen partido hasta que usted haya
dado una audiencia justa para ambas partes. Ustedes tienen el deber de
los alumnos, y que es para protegerse de aceptar un solo lado del
argumento.

No están en la universidad para ser propagandistas. Y ciertamente no
están allí para ser engañados en la lucha contra el antisemitismo
mediante el castigo de un país entre todos los países del mundo, que
pasa a ser el único estado judío. Si hubiera habido un único estado
judío en (que, por desgracia, no había) la década de 1930, ¿no crees
que Adolfo Hitler hubiese decidido boicotearlo?

Su generación tiene el deber de asegurar que nunca el racismo perenne
del anti-semitismo establezca raíces en medio de vos. Hoy, sin
embargo, hay signos claros de que ha hecho y está poniendo aún más.
Usted tiene la oportunidad de evitar un gran mal, simplemente mediante
el uso de la razón y un sentido de juego limpio. Por favor, decime que
esto tiene sentido. Les hedado algunas de las pruebas. Es su
obligación obtener más información,y

ESCUCHAR POR LO MENOS LAS DOS CAMPANAS

Les saluda atentamente,
DENIS MAC EOIN

La falta de paz en Medio Oriente y el racismo occidental actual

Cortito

Si necesitan explicar rápidamente que pasa con Israel, en especial en el contexto de la última operación de defensa, este artículo de Elías Cohen lo explica bien. Y rápido.

Y ya que estamos, recuerdo esta excelente recopilación de textos de autores sobre su opinión de Israel. Aca el que ya cité una vez, de Marcelo Birmajer (una joya):

Israel es, para mí, garantía de que puedo defender mi vida y mi libertad, y la vida y la libertad de los míos, y de los inocentes en general. Israel es un milagro que ninguna explicación racional, geopolítica o filosófica puede abarcar. Es un milagro que tampoco puede explicar la religión. Es tan parecido a un sueño, que incluso sus fundadores buscaron modos de subvalorarlo, para podérselo creer. Israel para mí es mi abuelo Trau, cuya primera hija y primera esposa pudieron haber sido salvadas de haber existido aquél diez años antes. Israel, para mí, es la belleza en estado puro. Israel es la única entidad a la que puedo relacionar con la palabra amor, como si se amara a una persona, una mujer o un hijo. Israel es el triunfo del bien, de la verdad y de la voluntad. Israel es una declaración de protesta y de amor, al mismo tiempo, respecto de Dios. Israel es el fruto varias veces milenario de un pueblo de dura cerviz. Israel es insolencia, desparpajo, libertad. Israel es el lugar al que queríamos llegar cuando salimos de Egipto. Israel es la mejor forma de relación entre judíos y gentiles. Israel es el lugar donde dos mujeres semidesnudas caminan de la mano antes y después de vestir un uniforme y realizar rutinas militares y nadie les pregunta de dónde vienen ni a dónde van sus corazones. Israel es Ariel Sharón, bendito sea; Golda Meir, Moshé Dayán, Itzak Rabin, Shimon Peres, Abba Eban, y otras tantas personalidades: es el país que ha dado más cantidad de Churchills por kilómetro cuadrado. Israel es falafelshawarma,bureka y todas las combinaciones de jugos de fruta que puedan caber en el Arca de Noé. Israel, para mí, es el Paraíso: el único en el que creo.

Las 10 peores decisiones de la ONU en 2012

Top 10 Worst U.N. Decisions of 2012

Compiled by U.N. Watch

 sudan1. Electing genocidal Sudan to ECOSOC, a top U.N. council overseeing human rights bodies.
cuba2. Adopting Cuba’s “Right to Peace” resolution, which endorsed terrorism, at the same time as the Castro regime was backing Assad’s murderous Syrian forces.
falk3. Keeping Richard Falk as U.N. investigator of “Israel’s violations,” even after he was removed from Human Rights Watch in wake of protests over his support for Hamas, 9/11 conspiracy theories and promotion of antisemitism.

libia
venezuela
5. Electing the Venezuelan dictatorship of Hugo Chavez to the U.N. Human Rights Council.
goldstone
6. Adopting 22 resolutions attacking Israel in the U.N. General Assembly — compared to 4 on the rest of the world combined.
dictaduras
7. Adopting 0 U.N. resolutions for victims of systematic human rights abuse in China, Pakistan, Russia, Saudi Arabia, Zimbabwe, and many other non-democracies.
negador del holocausto
8. Appointing a top official to the U.N. Human Rights Council who is a hero to Holocaust deniers and defends Iranian tyrant Mahmoud Ahmadinejad’s “right to nuclear energy.”
terrorismo
9. Celebrating a new “State of Palestine” days after Palestinians in Gaza committed armed aggression by attacking Israel with hundreds of rockets, and while the PA fails to exercise effective control over any part of Gaza or in much of the West Bank.
siria
10. Deciding to keep Syria’s Assad regime as a full member on UNESCO’s human rights committee.

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