¿Por qué Israel se mete?

Algunas reflexiones sobre nuestro Canciller: ”No se metan”

Tuve la responsabilidad de cubrir la conferencia de prensa del Canciller Héctor Timerman en la sede de la AMIA, en la cual intentó aclarar todas las dudas que se presentaron a raíz de la firma del acuerdo con la República Islámica de Irán, difundido como “Comisión de la verdad”. Por Ariel Krengel.

En la presente no tengo intención de referirme a dicho acuerdo, ni a las consideraciones realizadas por el Canciller, las autoridades de las entidades AMIA y DAIA y los familiares de las víctimas. Mucho se ha escrito al respecto y mucho más se escribirá, pero por lo pronto se lo dejo a los especialistas en derecho.
Sin embargo, durante dicha conferencia de prensa, un colega le preguntó al Canciller por las quejas que había manifestado el Estado de Israel, quien incluso había convocado al Embajador García para pedirle explicaciones sobre el acuerdo en cuestión. El Canciller contestó muy brevemente que no era el tema que convocaba y que al respecto iba a emitir un comunicado en horas de la tarde.

Y así lo hizo. Si bien en un principio fuentes oficiales indicaban que le brindarían a Israel, un amigo de Argentina desde hace décadas, todas las explicaciones necesarias, la respuesta fue diametralmente opuesta. El comunicado de la Cancillería comenzó diciendo: “El atentado sufrido por el pueblo de nuestra patria el 18 de julio de 1994 no involucró a ningún ciudadano israelí…” y continúa, “Cabe resaltar que la Argentina jamás ha citado a un embajador israelí para pedirle explicaciones sobre acciones de su gobierno”.

Al respecto me permito recordarle al Canciller algunas cuestiones importantes. En primer término, nuestro país nunca citó a ningún embajador israelí para pedir explicaciones, porque no tendrían sobre qué hacerlo. Quizás le hicieron consultas durante la Guerra de Malvinas para conocer la magnitud de la ayuda que Israel brindó a la Argentina, o tal vez para agradecer el trabajo realizado por la Unidad de Rescate luego del Atentado a la AMIA.

Pero lo más trascendente es el comienzo del comunicado. Estimado Canciller Timerman, por si no lo sabe le recuerdo que Israel tiene como particularidad preocuparse por cada judío en el mundo, tal como lo demostró rescatando a los secuestrados del Avión de Air France en Uganda, o siendo una casa segura para tantos compatriotas argentinos que escapaban de las garras de la última dictadura militar. Quizás usted no lo sepa, lo olvidó o bien no se dio cuenta de este hecho al redactar el Comunicado.

Si no hubiese sido por Israel que se preocupa por cada judío sea o no ciudadano israelí, la vida de su padre Jacobo hubiese tenido un futuro incierto. Cuando el gobierno militar perseguía a su padre, Israel no le preguntó si tenía pasaporte israelí. Simplemente lo salvó, como lo hizo con tantos otros argentinos. A pesar de este, su padre no se privó de hablar mal de Israel apenas aterrizó en suelo israelí. Pero usted lo ha superado ampliamente, su padre estaría orgulloso de su accionar. Según su lógica, la preocupación de Israel es absolutamente injustificada. Si Israel hubiese existido en la Europa de pre guerra nada debería haber dicho sobre la Kristallnacht o las Leyes de Nüremberg o la Shoá, porque ninguno de ellos era ciudadano israelí.

Por suerte hay países que entienden de manera distinta lo que significa el valor por la vida y los DD.HH. sin importar dónde o quien los profane. Israel es uno de ellos y gracias a eso usted pudo disfrutar de tener con vida y a su lado a su padre hasta que la vejez terminó son su vida y no un régimen asesino, como lo fue la dictadura militar ayer y lo es Irán hoy.

Usted hoy, le dijo a Israel, “No se metan”. Menos mal que en Israel no hablan castellano, hay una esperanza de que no le hagan caso.

Fuente: RADIO JAI

Sobre la persecusión contra cristianos

Atraso

Angustia cristiana en Medio Oriente

Por Marcos Aguinis | LA NACION

 

Benjamín Weinthal es un periodista preocupado por la suerte de las comunidades cristianas en Medio Oriente y acaba de difundir noticias alarmantes que, curiosamente, son marginadas por la prensa occidental. En la ciudad egipcia de Beni Suef, su corte criminal ha sentenciado a toda una familia a quince años de prisión por haberse convertido al cristianismo. Beni Suef se encuentra en la ribera oriental del Nilo, unos 115 kilómetros al sur de El Cairo. Esto es muy grave: demuestra cuán en serio se están tomando las prescripciones del nuevo gobierno islamista. La información fue publicada en el diario árabe Al-Masry al-Youm.

Se trata de una historia simple. La bella Nadia nació y pasó su infancia en el seno de una familia copta. Los coptos integran el 10% de la población total del país. Debió convertirse al Islam cuando, hace 23 años, se casó con Mohamed Abdel-Wahhab Mustafá. Luego de enviudar, ella y sus siete hijos decidieron retornar abiertamente a la fe cristiana. Entre 2004 y 2006 se afanaron por conseguir la ayuda de funcionarios laicos para obtener nuevas tarjetas de identidad. Pero cuando asumió el nuevo gobierno presidido por Mohamed Morsi tanto Nadia como sus hijos y algunos burócratas bajo sospecha fueron sentenciados a prisión.

Quizás el mundo ya se resignó a que bajo regímenes oprimidos por la teocracia pasen estas cosas. Nadie se queja, por ejemplo, de que en Arabia Saudita sea imposible construir una sola iglesia y esté prohibido exhibir la cruz, mientras se levantan febriles mezquitas por todo el planeta. Abandonar el Islam, por ejemplo, se considera una apostasía imperdonable allí y en casi todos los países con mayoría musulmana. Sin embargo, en Egipto la situación no era tan grave. Hubo incluso un período con tolerancia religiosa durante la monarquía, los gobiernos de Nasser, Anwar el-Sadat y hasta el recientemente defenestrado Mubarak. Incluso quedaron algunos judíos después de la independencia de Israel. Pero la minoría religiosa más importante es la copta, compuesta por casi ocho millones de fieles. Es una de las primeras comunidades cristianas de la historia, convertida -según versiones- por el evangelista Marcos en el siglo I, durante el gobierno de Nerón. El maravilloso Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell la describe con envidiable inspiración y advierte sobre los nubarrones que oscurecieron su futuro luego de la Segunda Guerra Mundial.

Samuel Tadros, investigador del Hudson Institute for Religious Freedom, asegura que conversiones como las de Nadia eran más o menos frecuentes en el pasado, pero que la nueva sharia “es un verdadero desastre en materia de libertad religiosa”. La sharia se ha convertido en una parte integral de la nueva Constitución. Jordan Sekulow, director ejecutivo en el American Center for Law and Justice, afirma que los casos como el de Nadia y sus hijos se volverán cada vez más frecuentes y ominosos. Aumentará la discriminación contra otras religiones, encogidas bajo los implacables dictados de la ley coránica.

El presidente Morsi fue criticado en los ámbitos seculares de su país por su silencio y ausencia durante los brutales asaltos que hace pocos meses sufrieron los cristianos de Egipto. En agosto, unas cien familias de Dahshour fueron obligadas a fugar, con abandono de sus bienes y hogares. Predicadores extremistas, aliados o integrantes de la Hermandad Musulmana convocaron a apartarse de los cristianos durante la Navidad, como si estuviesen infectos. No es novedad: a lo largo de décadas viven bajo la angustia de ser ciudadanos de segunda clase y tener que defenderse de ataques a iglesias, aldeas y comercios; ocurrieron asaltos de turbas envenenadas por imanes extremistas y se fuerza la conversión de toda mujer cristiana si pretende casarse con un musulmán, como le ocurrió a la desdichada Nadia.

Sobre esto poco se publica en el culposo Occidente. Sekulow exige una vigorosa acción diplomática para empujar a Egipto hacia la libertad religiosa. El presidente Morsi tiene previsto encontrarse con Obama en marzo y sería imperdonable si este problema no se incluyera en las conversaciones. Occidente no debería ser un espectador indiferente. Sólo Estados Unidos provee un billón de dólares a Egipto, ¡por año! ¿Es una ayuda bien aprovechada? ¿O algunas porciones se desvían hacia los fanáticos? Semejante obsequio exige buena conducta en materia de derechos humanos o debería ser reconsiderado.

Se estima que la población cristiana de Medio Oriente (comprendidas sus diversas denominaciones), hasta fines del siglo XX, se acercaba a un 20%. Los últimos censos la han reducido a un 5%. Y su número sigue bajando. En el Líbano, el más adelantado de los países árabes, cayó del 50 al 40%. El creciente poderío de Hezbollah, grupo armado y sostenido por Irán, aumentó en ese país la inseguridad y la emigración de cristianos. En Siria, que se desangra con una guerra atroz que el mundo contempla paralizado, los cristianos son más o menos el 12%. La brutal dictadura de Asad padre e hijo puede caer, pero no significará un alivio para los cristianos. Entre los rebeldes predominan los islamistas fanatizados, que ya han cometido crímenes por motivos religiosos. Algo similar pasó en Irak, donde la mitad de sus 800.000 cristianos han debido huir tras la caída de Saddam Hussein y el incendio de la principal iglesia de Bagdad durante una misa dominical, reivindicado por los salafistas, que quieren reimponer el estilo de vida existente en los tiempos de Mahoma (siglo VII).

Para expresarlo sin rodeos, la fugaz “primavera árabe” ha sido capturada en la mayor parte de Medio Oriente por la regresión fanática, decidida a imponer un intolerante dogmatismo.

El vicario de la Iglesia Saint George de Bagdad tuvo el coraje de lanzar una frase políticamente incorrecta, que podría costarle la vida. Dijo: “El único lugar de Medio Oriente donde los cristianos están verdaderamente seguros es Israel”. Tiene razón: es el único y muy pequeño país de la región donde su comunidad cristiana aumenta sin restricción alguna.

A esta afirmación se debería agregar lo sucedido en la última Navidad. Seiscientos cristianos de la Franja de Gaza obtuvieron el permiso de las autoridades israelíes para trasladarse a Cisjordania. La sorpresa fue mayúscula cuando, al regreso, varias decenas pidieron asilo para quedarse en Israel: no toleran seguir bajo el gobierno de Hamas ni de la Autoridad Palestina. Más sorprendente aún fue que muchas familias cristianas de Jerusalén Oriental se hayan trasladado para la celebración a los sectores judíos de la ciudad, porque se sentían más seguros que entre sus vecinos musulmanes. Según el diario Israel Hayom, varios políticos, periodistas y bloggers fueron detenidos por la Autoridad Palestina cuando se animaron a difundir estos hechos. Oficialmente, el gobierno palestino debe castigar a quienes tengan relaciones comerciales con los israelíes, porque desde hace tiempo ha impuesto un boicot económico bastante absurdo e ineficaz. Según estadísticas que no fueron cuestionadas ni por los más acérrimos críticos, unos 40.000 árabes de Cisjordania tienen permiso de trabajo en Israel y unos 15.000 consiguen trabajo en los cuestionados asentamientos.

La diferencia no presenta dificultades. Israel es un país moderno y democrático, lleno de conflictos, pero cimentado sobre los pilares de la Ilustración. En el resto de Medio Oriente aún falta el cambio que empuje hacia las nuevas conquistas del espíritu. Occidente, al abstenerse de formular las críticas que debería blandir con fuerza, es corresponsable del atraso que sufren cientos de millones de personas.

Se vendió la AMIA y sus 85 muertos para vender un poco más de soja

arreglo

Es lo mismo que “esclarecer el Holocausto” en una charla en la Alemania Nazi o esclarecer el “malentendido” (Ahmadinejad dixit) de los 30.000 desaparecidos con el Tigre Acosta. Está todo “esclarecido” señora Presidenta. Lea el dictamen de 800 páginas del fiscal Alberto Nismann y encontrará pruebas más que suficientes para inculpar a Irán por el atentado. Mi propuesta:

Se pide la extradición de los siete funcionarios y ex-funcionarios iraníes acusados por el atentado (prófugos cuya captura ratificó Interpol), para ser juzgados imparcialmente por la justicia del país donde se cometió la masacre, o se rompe relaciones diplomáticas, políticas y económicas con Irán. Así de simple. Tengan un poco de dignidad nacional, aunque les importe un rábano los judíos.

Timerman: Sos un Judenrat, una desgracia para la Argentina y tu pueblo. Me das asco.

Nuevo accidente: No duerme ni descansa el Gran Bonete

Los chicos se sentarán formando un círculo, y en el centro estará el que haga de Gran Bonete. Cada participante tendrá asignado un color.

El juego se inicia con las palabras del Gran Bonete:

– Al Gran Bonete se le ha reventado una central nuclear, 240 científicos iraníes y ucranianos están desaparecidos o atrapados en la tierra, unos altos oficiales del Hezbollah y la Guardia Revolucionaria iraní murieron misteriosamente en el Golán sirio y dice que el Negro lo hizo (señalando a cualquiera de los participantes, tenga éste último el color nombrado o no, para tratar de confundirlos)

Si el negro está atento dirá:

– ¿Yo, señor?
– Si, señor.
– No, señor.
– Pues, entonces ¿quién lo hizo?
– ¡Tu hermana!

La falta se produce cuando contesta alguien que no tiene el color al que se alude. En ese caso se anota prenda y a las 3 prendas, se paga penitencia.

Tamir+Pardo+Israel+Names+News+Mossad+Chief+JGF3EJvMl0Al¿De qué nos reímos?

¿Por qué no podemos confiar nuestra seguridad ni siquiera a verdaderos amigos como Obama, Merkel o Stephen Harper?

El mundo libre permaneció indiferente ante el horrendo exterminio

Por Guideón Hausner, fiscal en el proceso contra Adolf Eichmann*

new holocaust

Tal como hacemos todos los años, nos hemos reunido para honrar la memoria de nuestros mártires sagrados, extraer las enseñanzas del Holocausto y recordarle al mundo su culpa.

El peligro que acechaba a los judíos de Europa era evidente desde los primeros días de la llegada del nazismo al poder. Hitler rechazó incluso el pedido del presidente de Alemania, mariscal Hindenburg, quien había rogado que se apiadara de los judíos lisiados, veteranos de la Primera Guerra Mundial.

El mundo vio el peligro y guardó silencio, tal como lo guarda hoy cuando mortíferas armas sofisticadas de Alemania están a punto de pasar a las manos de los enemigos de Israel. Si el mundo libre hubiera tomado en serio la obvia amenaza de Hitler, habría preparado a tiempo refugios para la corriente de refugiados y habría asumido públicamente la defensa de los judíos. Disponía de medios de transporte, millares de refugiados polacos fueron transportados por el largo camino de la Unión Soviética al Golfo Pérsico.

Pero el mundo libre no quiso transportar a los refugiados judíos: ni antes del Holocausto, ni en las horas de peligro y tampoco después del desastre. Aunque ya se tenía la plena convicción de que sólo la adopción de medidas de represalia podría atemorizar a los nazis, aunque ya no se dudaba de la necesidad de recurrir a los bombardeos áereos de represalia– tal como habían hecho las potencias aliadas después del bombardeo de las ciudades de Inglaterra–, los países de Occidente todavía se rehusaban a prestar su cooperación. El bombardeo de Auschwitz era factible desde las bases aéreas en Italia, pero los aliados se negaron a hacerlo, a pesar que no les faltaron aviones para atacar las instalaciones de Szebnie, situadas a sólo 20 kilómetros de distancia de Auschwitz, mientras los confinados en el campo de exterminio lo veían con sus propios ojos.

La Conferencia de Evián, en 1938, fue convocada para encontrar lugares que sirvieran de asilo para los refugiados. Pero fue una conferencia ilusoria, una cruel burla que, desde un principio, trató de engañar al mundo y que fracasó aún antes de haber comenzado. Las cuotas de inmigración a los Estados Unidos se hallaban en ese entonces en manos de un fascista antisemita–el subsecretario de Estado, Breckinridge Long– quien adoptó todas las medidas posibles para impedir la entrada de refugiados judíos en los Estados Unidos, aunque fueren niños. Atemorizó a Norteamérica con cuentos fingidos sobre presuntos espías que se podrían introducir subrepticiamente entre los refugiados y declaró también que ni siquiera se dejaría llegar paquetes con comestibles a los campos de concentración, pues ello significaría liberar a Alemania del “deber” de alimentar a los cautivos. Long rechazó una propuesta de permitir la entrada de 20.000 niños judíos en los Estados Unidos. Hitler afirmaba entonces, muy ufano, que los países de Occidente simulaban conducirse con rectitud, pero en realidad no movían un dedo para ayudar a los judíos. Lamentablemente tenía razón al respecto. Roosevelt no planteó en ninguna conferencia internacional la cuestión de los refugiados como problema de urgencia: no lo hizo en Casablanca (enero de 1943), en Quebec (agosto de ese mismo año), Moscú (octubre de 1943), Teherán (noviembre de 1943), y tampoco en las conferencias de Yalta y Potsdam.

No fue una necesidad de la guerra lo que impidió la salvación de los judíos de Europa, sino la falta de interés. Roosevelt levantó una pared de papel frente a la obsesión que se había posesionado de Hitler, la de exterminar a los judíos. La actitud de los Estados Unidos hacia el rescate de judíos no pasaba de ser un palabrerío vano. James MacDonald, comisionado a cargo de los refugiados, declaró aún antes de la guerra, que no creía que los judíos norteamericanos no pudieran salvar a sus hermanos de Alemania.

También otros países amigos se rehusaron a prestar ayuda. Después de la guerra se le preguntó a un alto funcionario de Canadá cuántos refugiados recibiría su país. Su respuesta fue inequívoca: “Si dijera ninguno, sería también demasiado”.

La suerte que corrieron dos familias de Bratislava–Cohen y Landau– fue elocuente y típica de esos tiempos. Tenían derecho a visas de entrada en Canadá, pues eran agricultores de buena posición, adinerados, pero sus solicitudes de ingreso fueron rechazadas; sin embargo se les aconsejó volver a presentar su solicitud, aunque a título de “cristianos”. Hicieron caso y a los dos meses ya se hallaban en viaje hacia la libertad.

Jan Karski, delegado de la “Organización de resistencia clandestina polaca”, fue recibido en audiencia por el Presidente Roosevelt y éste le dijo que no entreveía ninguna posibilidad de salvar a los judíos hasta después de la victoria. Sobre ese trasfondo se puede comprender el paso dado por Szmul Zygielbojm, miembro del Consejo Nacional Polaco, que se quitó la vida. Antes de suicidarse, en una carta postrera, escribió: “No puedo guardar silencio mientras los remanentes del judaísmo polaco, a quienes represento, son asesinados. Con este acto quiero expresar mi más enérgica protesta contra la indiferencia del mundo, que permite el exterminio del pueblo judío”.

Nosotros, la generación posterior al Holocausto, hemos aprendido la lección. No podemos confiar en nadie, sólo en nosotros mismos.

Desbarataremos a tiempo todo intento de liquidar al Estado de los sobrevivientes.

* Artículo publicado en 1984 (cualquier semejanza con la actualidad es pura coincidencia)

Del Jerusalem Post:

‘Irán definitivamente usaría un arma nuclear contra Israel’

En una entrevista exclusiva con el Canal 2, Mohammed Razza Hidari, ex-diplomático iraní dice que si se le permite a Teherán ganar más tiempo, podría tener el conocimiento necesario para armar una bomba nuclear en un año; agrega que Venezuela provee a la República Islámica de uranio.

Si Irán fabrica una bomba nuclear “definitivamente la usaría contra Israel o cualquier otro Estado enemigo”, dijo un ex-representante del Ministerio de Exteriores iraní en una entrevista exclusiva transmitida el viernes en el Canal 2 de la televisión israelí.

“El régimen [iraní] piensa que si tiene varias bombas atómicas, tendrá garantizada una póliza de seguro”, dijo Mohammed Razza Hidari. “Ellos creen que si tienen un arma nuclear, el mundo los trataría de la forma que lo hace con Corea del Norte”.

También advirtió que si a Irán se le permite andarse con rodeos por más tiempo, “tendrán el conocimiento para armar una bomba nuclear en menos de un año”.

Hidari, que también fue designado para trabajar en el Aeropuerto Internacional de Teherán y supervisó muchos vuelos entrantes, le dijo a Enrique Zimmerman del Canal 2 que Venezuela provee uranio para el programa nuclear de Irán.

“Venezuela compra armas de criminales y las envía a Irán”, dijo Hidari al Canal 2. “Entre otras cosas que transporta Venezuela, se incluye por ejemplo uranio comprado a organizaciones mafiosas y enviadas a la República Islámica”.

Durante su estadía en el aeropuerto, Hidari vio “muchos grupos y hombres del Hezbollah que fueron a Irán para adquirir conocimiento, entre otras cosas”.

También reveló que los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria de Irán están en contacto con organizaciones terroristas en Irak y Afganistán, ligadas al Talibán y Al-Qaeda.

Hidari también sirvió como enviado iraní en diferentes países, entre ellos Georgia y Noruega. Allí trabajó para reclutar científicos nucleares occidentales prometiéndoles un salario enorme.

Hace dos años, Hidari desertó luego de ver cómo el régimen de Teherán suprime las protestas de oposición masacrando a sus ciudadanos, por lo que escapó y pasó a la clandestinidad en Oslo, donde vive escondido y trabaja para derrocar al régimen islámico en Irán.

“Occidente debería imponer sanciones políticas a Irán, tales como cerrar todas las embajadas iraníes y no permitir que ministros iraníes visiten otros países, como se hizo con el régimen del Apartheid”, concluyó Hidari.

Comentario de Jabotito:

Ahmadinejad niega la Shoá, mientras amenaza e intenta llevar a cabo una nueva. Al hablar un inglés fluido, tengo la ventaja de poder comunicarme bastante seguido con muchos iraníes en Internet y les puedo asegurar que una proporción enorme de ese pueblo recuerda con nostalgia los días en que el rey persa Ciro el Grande permitió a los judíos retornar a su capital, ellos están más ansiosos que yo por derrocar al régimen ayatolá y reestablecer en su país una República laica y democrática que libere a sus ciudadanos. Y si bien Irán tiene la peor reputación en el mundo, todavía le queda unos pocos aliados. Son los mismos que quieren minimizar la tragedia del Holocausto, restarle importancia, decir que fue hace muchos años y es un invento de los judíos para controlar el mundo. Lo se porque leo permanentemente lo que escriben sus partidarios en la web. Regímenes como el de Irán y Venezuela pronto descubrirán que la voluntad judía por sobrevivir es más fuerte que todas sus artimañas, propaganda e intentos encubiertos por destruir a Israel. Espero que paguen el precio con intereses y, como les gusta decir a ellos, desproporcionadamente.

También del JP:

“Vivimos en un mundo lleno de prejuicio y violencia. Un mundo en el cual el antisemitismo es patrocinado, extendido y difundido por gobiernos, clérigos, y profesores,” dijo el embajador israelí en la ONU.

Allan J. Jacobs, presidente de B’nai B’rith Internacional, advirtió que los negacionistas seguirán existiendo mientras el tiempo pasa y más testigos del horror van falleciendo. “Sabemos que esto va a pasar,” dijo Jacobs. “Ciertamente existe una dicotomía. Y seguiremos luchando contra ella en cada escenario que podamos, incluyendo la ONU“.

El momento más ruidoso vino en forma de aplauso gigante al final del discurso de Prosor:

“De las colinas de Jerusalén, a los campos de Treblinka, a los pasillos de las Naciones Unidas,” declaró Prosor, “nosotros decimos — como hemos hecho por cientos de años antes, y nuestros hijos dirán después de nosotros — Am Israel Jai. El pueblo de Israel vivirá”.

La mejor contribución de George Orwell a desenmarañar la judeofobia la formuló en el contexto de su crítica al pacifismo. En su ensayo Reflexiones acerca de Ghandhi sostiene Orwell que Gandhi nunca percibió la naturaleza brutal del totalitarismo y por ende suponía toda lucha como una extrapolación de su propia disputa con el Imperio Británico. En dicho ensayo, Orwell incluye una específica mención de los judíos, en forma de una de las preguntas incómodas que hoy saltean quienes se oponen a un posible ataque contra el régimen de los ayatolás iraníes. Decía Orwell en 1949:

Con respecto a la última guerra, una pregunta que todo pacifista tenía una clara obligación de responder era: “¿Y qué de los judíos? ¿Está usted dispuesto a que se los extermine? Si no lo está, ¿cómo propone usted que se los salve sin recurrir a la guerra?”

Debo decir que nunca escuché una respuesta honesta a esta pregunta por parte de un pacifista occidental, aunque escuché muchas evasivas. A Gandhi se le preguntó algo similar en 1938 y su respuesta está incluida en “Gandhi y Stalin” de Louis Fischer: “Los judíos alemanes debían cometer suicidio colectivo, lo que habría levantado al mundo y al pueblo alemán contra la violencia de Hitler”.

Después de la guerra, Gandhi se justificó: “los judíos habían sido de todos modos asesinados, así que podrían haber muerto de modo significativo”.

Para los judíos, la pregunta que formulaba Orwell acerca de la Segunda Guerra contra el nazismo no es diferente de la de ahora en la Tercera Guerra Mundial contra el islamismo. La autocracia iraní amenaza con una “tormenta islámica que derribará al pútrido árbol del país sionista” y, pese a las advertencias de la comunidad internacional y las sanciones económicas de las grandes potencias, continúa impertérrita hacia la obtención de armas nucleares. Por ello los pacifistas deberían responder a la pregunta: “¿Está usted dispuesto a que se borre a Israel del mapa con armas atómicas? ¿Otra vez seis millones de judíos exterminados? Si no lo está, ¿cómo propone usted que se los salve sin recurrir a la guerra?”

Escuchen las palabras de tres “palomas”

Ehud Barak:

La credibilidad internacional de los Estados Unidos, así como sus intereses vitales alrededor del mundo, requieren que honre su compromiso de evitar la carrera nuclear de Irán. Los propios intereses de Estados Unidos implican que debe ser capaz de decir “Nos mantuvimos detrás de nuestra política y bloqueamos a Irán”.

No veo que Irán pueda ser detenido por vía diplomática. Las sanciones necesitan ser mucho más drásticas.

Al final, si lo peor llega, debe haber una preparación militar, liderada por EE UU, para lanzar una operación quirúrgica que retrasará el programa nuclear iraní. No necesita ser una “opción binaria” entre un Irán nuclear o una guerra total. Más bien, debería haber una operación quirúrgica, me refiero a un bisturí, no un martillo de diez toneladas.[1]

Estados moderados en Oriente Próximo han visto al Egipto de Hosni Mubarak, un aliado de EE UU por décadas, expulsado en días. Ellos tomaron nota de eso. Otros actores internacionales, especialmente China, estaban mirando la reacción de EE UU. Una lección en Medio Oriente de que Estados Unidos se mantiene firme, sería muy significativo.

Elogio el voto por el cambio en las últimas elecciones del martes y el nuevo éxito político de Yair Lapid y su partido, que colocó una lista en la Knesset con caras nuevas y frescas.

Espero que sea posible progresar en las negociaciones con los palestinos. Al igual que yo, el Primer Ministro Netanyahu ha dicho que cree fervientemente en una solución de dos Estados.

Aún así, no debemos engañarnos diciendo que si nosotros fuéramos más devotos en buscar progreso en las negociaciones, una grieta se abriría en el cielo que permitiera un acuerdo. La mayor parte de la responsabilidad por el fracaso en llegar a un acuerdo hasta le fecha, recae sobre los palestinos. Los palestinos bajo el liderazgo de Mahmoud Abbas puede que todavía no estén listos para adoptar los compromisos necesarios.

Por lo tanto, algún tipo de manejo del conflicto, tal vez alguna clase de pasos unilaterales, pueden ser necesarios. Si Israel no se puede separar de los palestinos, sería inevitable, por la demografía, que Israel se convierta en un Estado no-judío o no-democrático. Ese no es el sueño sionista.[2]

Yo ordené la retirada de la zona de seguridad en el sur del Líbano en 2000, mientras que Ariel Sharón salió de Gaza en 2005, y en ambos casos Israel soportó ataques con miles de misiles como consecuencia. ¿Quién puede garantizar que si permitimos a los palestinos establecer un Estado no nos encontraremos también allí con una lluvia de cohetes, a media milla del aeropuerto Ben Gurión o diez millas de Tel Aviv? Y sin embargo, Israel debe encontrar la manera de impedir la marcha deslizadiza a una solución de un solo Estado.

Las atrocidades en Siria han subrayado a Israel que cuando mide los riesgos de un compromiso territorial y otros desafíos, no puede confiar en las garantías internacionales de que el mundo se levantará en tiempos de crisis. La fuerza aérea de un Estado ataca a los civiles de su propia población en Siria, los tanques están disparando… y el mundo no se mueve. Incluso frente a atrocidades indecibles, no hay garantía alguna de que habrá suficiente unidad y propósito internacional para traducirlo en acciones concretas. Para nosotros, eso es una lección. Muchos de nuestros mejores amigos en el mundo nos dicen ‘No se preocupen, hagan concesiones, tomen riesgos, porque si pasara lo peor, el mundo inevitablemente los ayudará.’ No se puede dar por sentado algo semejante.

Muchos de nuestros mejores amigos, también le dicen a Israel que la causa primordial de la inestabilidad en Medio Oriente empieza con nuestra inhabilidad para resolver nuestro conflicto con los palestinos… no es verdad… ¿Los iraníes no intentarían hacerse con el poder nuclear si el conflicto palestino-israelí fuera resuelto? ¿Los Hermanos Musulmanes no hubieran tomado Egipto? Ayudaría enormemente a Israel si pudiera avanzar en una solución con los palestinos, pero no sería ninguna panacea.

Israel siempre estuvo abierto a la paz, pero con un dedo cerca del gatillo. De otra forma, no estaríamos allí en primer lugar, y estamos determinados a estar allí.

Debemos ser modestos en nuestras predicciones, especialmente acerca del futuro. El régimen de Mubarak tenía medio millón de personas encargándose de la seguridad interior y aún así fueron tomados por sorpresa durante la revolución.

 

Shimón Peres:

Las empresas globales están reemplazando el rol de los gobiernos. Cuarenta multinacionales tienen mayor fortuna que todos los gobiernos del mundo. Las empresas globales están respondiendo a las expectativas de individualidad que definen a las generaciones más jóvenes. La gente joven no está satisfecha con el intento de ser iguales, sino que buscan ser diferentes.[3]

También reconozco que las empresas globales reducen el racismo. Es imposible ser global y racista al mismo tiempo.

Los tres tópicos que definirán a la próxima generación: Primero, los gobiernos nacionales, al no poder dirigir empresas y economías, serán meramente los administradores, con las empresas como poder ejecutivo, dada su capacidad de innovar e investir desde la iniciativa individual. Segundo, seguir aprovechando el poder de las empresas globales que manejarán las inversiones y la innovación. Tercero, un mayor entendimiento de la mente humana que ayudará a la gente a tomar decisiones mejores.

Tengo esperanza en el futuro. Nunca perdí nada creyendo o teniendo esperanza. Mejor crear esperanza que sugerir desesperación. Vive como un optimista. Yo intenté serlo por 90 años y no está nada mal.[4]

 

Henry Kissinger:

Pese a la gravedad del conflicto sirio, la gran preocupación en la región es Irán y su programa nuclear, un asunto sobre el que espera que se pase de las palabras a los hechos en un futuro muy no lejano.

Hay que decidir dos cosas: la auténtica capacidad nuclear iraní y hasta qué punto Teherán puede usarla con fines militares para que tengamos que hacerle frente militarmente.

La segunda cuestión es quién tiene que encargarse de la respuesta militar. Creo que una acción unilateral por parte de Israel sería un último recurso desesperado.

Ante estos escenarios, defiendo la necesidad de apostar por las negociaciones diplomáticas como una posibilidad real, siempre que se haga entender a Irán que si sigue utilizando las conversaciones solo como un medio para ganar tiempo y completar su programa nuclear, la situación será extremadamente peligrosa para ellos.

No tener éxito en las negociaciones y saltear la opción militar, sería el peor escenario posible, el de una proliferación nuclear en una región donde las pasiones políticas son tan fuertes, que nos podríamos acercar a una situación en la que las armas nucleares se utilizarán como en una guerra convencional.

Esto supondría un antes y un después en la Historia de la Humanidad.

Sobre el conflicto entre israelíes y palestinos, estamos en una situación extraña en la que hay un consenso mundial sobre la vía de salida, pero nadie puede determinar cómo llegar a ella.

El elemento de incertidumbre es cómo comenzamos unas negociaciones con parámetros claros. Cualquier acuerdo supondrá una cesión territorial por parte de Israel.

Tiene que haber alguna reciprocidad en el lado árabe, que pronuncia la palabra paz, pero no la define (…). Israel, que está rodeada de Estados islámicos absolutistas, tiene que certificar ante su gente que la paz que emerge tiene un contenido.

Fuentes:

http://www.timesofisrael.com/barak-israel-learned-a-lesson-from-global-failure-to-stop-assad/

http://www.foxnews.com/world/2013/01/24/israel-barak-syria-serves-as-warning-that-countries-cant-always-count-on/

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Oriente_Medio/49381/

Apreciaciones personales de Jabotito:

[1] En estos casos no se qué creer. Israel es como el mejor jugador de póker. Nunca muestra sus cartas y a veces puede estar diciendo blanco, cuando en realidad es negro. Yo espero que el ataque contra Irán sea tan demoledor que nunca más sea necesaria una guerra semejante, que se destruya por completo el programa nuclear de ese país y que su régimen fanático desaparezca de la faz de la tierra, o al menos sea reemplazado por ayatolás un poco más racionales, moderados y conciliadores con Occidente. Pero lo más importante, que dejen de financiar y conspirar con los enemigos de Israel para matar judíos, que entiendan que Israel está allí para quedarse. Para eso (y evitar que mueran judíos en la dispersión) se necesita un ataque demoledor, un martillo de cien toneladas.

[2] El “cuco demográfico” es uno de los cuentos más antiguos en la izquierda israelí, bajo el cual el crecimiento de la población árabe supuestamente estaría destinado a superar a la población judía, de manera que habría un Israel con minoría judía y mayoría árabe. De esto deriva la necesidad por apurarse en firmar acuerdos de paz. No es más que una patraña. De hecho, los estudios demográficos de los últimos años indican que la tasa de natalidad árabe, entre otras razones por el aumento del nivel de vida, está disminuyendo dramáticamente. Además la Ribera Occidental nunca fue anexada por Israel, por eso se habla de “ocupación”, de manera que hablar del crecimiento palestino como si fuera lo mismo que el árabe-israelí, es un error de concepto. La “bomba de tiempo demográfica” ya probó ser un mito, igual que la “paz de Oslo”.

[3] Nótese que lo dice un socialista y colectivista de toda la vida, de la vieja guardia del Mapai y el Partido Laborista. Eso no quiere decir que no haya que prepararse para los cambios que vienen, adaptándose al futuro de la mejor manera posible, trayendo progreso a la mayor parte de la ciudadanía. Porque, a diferencia del comunismo y el socialismo en general, el sionismo socialista trata de adaptar la ideología a la realidad, no a la inversa.

[4] No quiero que esto suene a “chicana”, pero no siempre el señor Peres fue optimista. En los ’90, cuando empezaron los mortíferos atentados suicidas en Israel, cuando él era Primer Ministro generó mucha polémica al decir públicamente que detener esos ataques era como “intentar vaciar el océano con una cuchara”. Afortunadamente el establishment político y de seguridad que le siguió fue más optimista y astuto que él, comprobando a la larga que sí se puede derrotar eficazmente el terrorismo suicida y de todo tipo.

Elecciones en una democracia vibrante

Una democracia en Medio Oriente (mientras en Siria se viola sistemáticamente a las mujeres y nadie organiza marchas o flotillas de “solidaridad”)

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Hace no mucho tiempo, los izquierdistas y occidentales ingenuos decían que Israel no era la única democracia de la región, ponían otro ejemplo diciendo que también el Egipto de Mubarak lo era (porque “tenía elecciones” cada tanto). Claro que cuando vino la revolución (u otra involución?) en 2011 tuvieron que meterse la lengua por donde les quepe. ¿Ahora también dirán que Egipto es una “democracia” porque el Faraón islamista antisemita (que acaba de recortar los poderes básicos de la Corte Suprema) fue elegido una vez en oposición a un general viejo de la guardia de Mubarak?

Repasemos qué queda en el Gran Medio Oriente…

Jordania: NO
Sudán: NO
Libia: NO (islamista luego de derrocar la tiranía Gadaffi, igual que Egipto)
Túnez: NO
Algeria: NO
Marruecos: NO
Mauritania: NO
Arabia Saudita: NO
Irak: NO
Irán: NO
Siria: NO
Líbano: NO
Yemen: NO
Omán: NO
Emiratos Árabes Unidos: NO
Qatar: NO
Bahrein: NO
Kuwait: NO

Seguimos? Tuvo que haber una ola de levantamientos para que se dieran cuenta que el único país donde se puede cambiar un gobierno pacíficamente, sin necesidad de tiros o muertes, es el Estado de Israel. ¿Y quién hubiera pensado que a estas alturas Israel no sería una dictadura militar teniendo tanta presión y tantas amenazas externas a su seguridad? Pero no lo es, es una democracia ejemplar cuya innovación, tecnología, economía y sistema político rivaliza (e incluso le gana) a muchas democracias europeas. Si no viviéramos en un mundo tan contaminado por la judeofobia, Israel sería amado y el mundo entero se levantaría para aplaudir con admiración ese milagro que redimió el desierto, devolviéndole una patria y dignidad a un pueblo tan perseguido. Me remito al Doctor Martin Luther King Jr.

Una democracia se compone por muchos más elementos que elecciones libres, transparentes e igualitarias. Se trata de algo mucho más profundo… división de poderes, libertad de expresión, libertad de culto, libertad de orientación sexual, prensa libre, debate permanente, amplia variedad de partidos, derechos para las minorías, alternancia de gobierno (no como en Venezuela), derechos civiles, políticos y sociales, cuyos cuidadanos tengan derecho a un juicio justo con garantías… pero por sobre todas las cosas, el derecho de pensar, participar y expresar lo que se te de la reverenda gana sin tener miedo a que el gobernante de turno te censure, te arreste, te meta preso, te torture, te mate, te amenace, te expropie el hogar o te toque a la familia. Espero que a ese Medio Oriente, no nos integremos nunca. Porque únicamente entre democracias no hay guerras.

Israel, única democracia, único país desarrollado, abierto, multicultural y en muchos aspectos EJEMPLAR en medio de una región de muerte, miseria, dictadura, islamofascismo, terrorismo, fanatismo y medioevo. Am Israel Jai! Kol Hakavod por las elecciones en Israel (con una participación voluntaria tan masiva), sin importar el resultado.

UPDATE:

Los resultados preliminares de las elecciones muestran claramente que la sociedad israelí quiere un cambio. Pero no en cuestiones de política exterior (de lo contrario hubieran votado a Livni o Kadima), sino un cambio interno, relacionado con temas económicos y sociales (tal vez también una mayor secularización). En mi humilde opinión, Yesh Atid y/o Shas son excelentes opciones para conformar gobierno junto a Bibi y Bennett, porque son dos partidos que le dan mucha importancia a la justicia social que falta, pero compartiendo en líneas generales las posturas del gobierno en temas referidos a la seguridad y estando dispuestos a formar coalición con Bibi como Premier; a diferencia del Laborismo intransigente. En resumen, veremos una continuidad de las políticas de gobierno pero con mucha mayor atención a la agenda socioeconómica. Vale decir, un mejor gobierno, pero con el mismo capitán al frente del barco. El tiempo dirá…

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