Deshaciendo el mito del trueque “concesiones a los palestinos por Irán”

Barack Obama, Benjamin NetanyahuObama: “Israel es una historia sin paralelo de redención

Hay una falsa creencia (una de las tantas en este conflicto) – promovida por los liberales en Washington y pro-árabes de Israel (incluyendo los criminales de Oslo, cuyas políticas llevaron a un baño de sangre hebrea) – de que, si Israel realiza concesiones políticas fenomenales a los palestinos y se retira de la Ribera Occidental (para que nos sigan tirando misiles agregaría yo), entonces Obama y el mundo entero se pondrán del lado de Israel y harán lo que sea necesario para impedir al régimen iraní dotarse de armas nucleares. Dejando de lado el hecho de que algo parecido sucedió en el pasado reciente (desconexión de Gaza) y a la comunidad internacional le importó un rábano los misiles de Hamás o incluso olvidó aquel episodio, esta premisa es completamente falsa. Primero porque EE UU, como cualquier país en el mundo, actúa según sus propios intereses, no los de sus aliados. Vale decir, si la Casa Blanca llegara a la hipotética conclusión de que un Irán con armas nucleares no representa una amenaza directa a su seguridad nacional, por más que Israel se sacrifique y entregue a los palestinos en bandeja todos los territorios conquistados en 1967, los norteamericanos no moverían un dedo cuando llegue el momento de frenar un Irán nuclear, ningún avión estadounidense despegaría de su portaaviones para bombardear las centrales nucleares iraníes aunque los israelíes entreguen hasta el mismísimo Kotel (Muro Occidental). Por otro lado, si la administración Obama llegara a la conclusión de que, por los propios intereses globales de EE UU, un Irán nuclear es una amenaza directa a sus planes geopolíticos o la estabilidad regional que necesitan, ellos mismos atacarán a los iraníes sin importar que Israel no ceda un milímetro de territorio a los palestinos, porque en ese caso un Irán nuclear no será funcional a sus intereses. Lo mismo se aplica a los saudíes, europeos y cualquier otro. Justamente los 70.000 muertos sirios en estos últimos dos años, han demostrado que, retórica al margen, nadie mueve un dedo en este mundo a menos que sea conveniente para su propio país.

En realidad es una conclusión bastante obvia, pero independientemente de lo que puedan expresar públicamente, ningún jefe de Estado actuará respecto a Irán según lo que haga o deje de hacer Israel. Actuarán según sus propios intereses y conveniencia. Lo que le interesa a la administración Obama, en mi humilde opinión, es que un posible ataque a Irán tenga legitimidad internacional luego de haber agotado todas las opciones diplomáticas y económicas para impedir al régimen iraní dotarse de armamento nuclear, por esta razón no quiere que Israel ataque prematuramente sin haber demostrado que Occidente no tiene otra forma de frenar a los iraníes. Pero el éxito del proceso de paz con los palestinos, si bien es un interés primordial de casi todos los países en el mundo (a excepción de los ayatolás y sus pocos aliados), no afectará la decisión que tomen los actores implicados respecto a Irán. Los estadounidenses no se arriesgarán a una guerra ni decidirán cómo preservar mejor sus intereses en base a la situación de los palestinos. No les importan tanto ni tienen ese nivel de relevancia. Así como tampoco dejarán de atacar a Irán, si lo consideran necesario, por lo que entregue o no entregue Israel.

Ben Ami y compañía: No insistan más con la patraña de “ellos bombardean Fordow si desalojamos Ramat Shlomó”, aquí no existe “menos asentamientos por más aviones”. Ya tenemos aviones y todo lo necesario para terminar de un plumazo con el programa nuclear iraní (y probablemente también su régimen). La mayoría de los israelíes saben que más concesiones a los palestinos sin acuerdos sólidos de seguridad, implica necesariamente más terrorismo, muerte, reclamos y conflicto. No traten de engañar nuevamente a Israel afirmando que un avance con los palestinos es sinónimo de un avance contra Irán. No intenten forzar a los israelíes a cambiar un peligro suicida por otro. Como la izquierda israelí también está huérfana de ideas y no saben cómo convencer a su pueblo de adoptar políticas entreguistas con el enemigo luego del fracaso de sus políticas “pacifistas”, chantajean al público y al gobierno de esta forma ridícula y cínica. Nadie con un mínimo de conocimiento de las relaciones internacionales y la política exterior norteamericana se traga esa mentira.

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