No es el momento de hacer concesiones

FIRMADO EN EL HIELO, NO ESCULPIDO EN LA PIEDRA

Melting-ice-polar-bear

ENTREVISTA A YORAM ETTINGER Y ALAN BAKER EN “ISRAEL TODAY”.

Medio Oriente está en llamas. La fachada de la Primavera Árabe hace tiempo que cayó y se ha hecho evidente que esta es simplemente otra ronda del tipo de agitación que hace largo tiempo ha definido a la región.

“No hemos tenido una Primavera Árabe, una Marcha hacia la Democracia o una Revolución de Facebook”, dijo a “Israel Today” el ex embajador israelí Yoram Ettinger. “Lo que hemos vivido es la típica, endémica violencia entre los países árabes de nuestra región”.

Alan Baker, un ex diplomático israelí que trabajó en los tratados de paz con Egipto, Jordania y los palestinos, coincidió: “Me río cuando oigo ‘primavera árabe’, porque creo que es un deseo por parte de los europeos. No hay tal cosa como una primavera árabe. Es un trágico invierno árabe”.

Ettinger dice que los líderes occidentales deben aprender las lecciones de los acontecimientos actuales: “Las revueltas en Túnez y en Egipto, la actual guerra tribal en Libia y la guerra civil en Siria, todas arrojan luz sobre la realidad de Medio Oriente, que en los pasados 1.400 años ha consistido en imprevisibilidad, intolerancia violenta, inestabilidad, falta de fiabilidad y fragmentación”.

Así que los cambios de régimen en toda la región no indican una transformación hacia la democracia. “Cualquier nuevo acuerdo en los países árabes se someterá a los principios superiores de Medio Oriente”, continuó Ettinger. “En otras palabras, cualquier arreglo, por definición, sería provisorio. Los acuerdos en Medio Oriente se firmaron sobre hielo no fueron tallados sobre piedra”.

Incluso el moderado y relativamente estable Reino Hachemita de Jordania no será inmune. “Jordania ya ha sido impactada por el aumento de la Hermandad Musulmana en Egipto, se verá afectada por la guerra civil en Siria y ha sentido los efectos de la fragmentación de Irak, que se está convirtiendo en un puesto de avanzada iraní”, dijo Ettinger. “El Reino Hachemita será barrido. La única pregunta es cuándo, no si”.

En medio de todo esto, Israel se ha convertido en una isla de estabilidad. Sin embargo, Israel sigue siendo señalado como la fuente de los problemas de la región y el que tiene que hacer concesiones para restaurar la calma.

“¿Cómo puede el Presidente Obama y los europeos venir y decir a los israelíes, ‘Oh, ignore todo lo que está sucediendo a su alrededor? ¡Ustedes tienen que demostrar más voluntad de compromiso con los palestinos!'”, preguntó un desconcertado Baker. “¿Por qué? Si el área entera se derrumba, ¿por qué tenemos que ponernos en una situación de mayor riesgo?”

Ettinger argumentó que es hora que la comunidad internacional termine y reduzca a cero la cuestión israelí-palestina. “Esos observadores ingenuos o los políticos que se refieren al conflicto árabe-israelí como el conflicto de Medio Oriente deben reevaluar porque nunca ha sido el principal conflicto”, señaló. “En los últimos dos años, ninguno de los eventos sísmicos desde el Atlántico hasta el Golfo Pérsico han tenido alguna relación con la cuestión palestina”.

Baker dice que Israel no puede firmar un acuerdo de paz seguro en este ambiente sin garantías sustanciales occidentales, pero aún así es un riesgo enorme. “Si después de 34 años del tratado de paz, que ha sido el elemento más estable de la paz árabe-israelí en el Medio Oriente, está siendo desestabilizado por los dirigentes egipcios, ¿qué esperanza tendría alguien de lograr acuerdos genuinos y duraderos con los sirios, libaneses o palestinos?” se preguntó.

Ettinger está de acuerdo: “Si los árabes han violado tan fácil y violentamente los acuerdos nacionales y regionales entre ellos, ¿alguien puede razonablemente esperar que manejen los acuerdos con el estado judío de una manera más pacífica?”.

Por lo tanto, la apuesta más segura para Israel es aferrarse a las conquistas vitales territoriales. “Por lógica, cuanto más impredecible, más alto debe ser el umbral de seguridad”, declaró Ettinger.

“En un umbral de seguridad más alto es que se sustenta la importancia de que Israel mantenga el control de las montañas de valor estratégico en Judea y Samaria (West Bank o Cisjordania).”

FUENTE: ETTINGER-SIGNED-11/03/13

Opinión de Jabotito:

Yo siempre dije que una retirada militar de la Ribera Occidental, sin acuerdos sólidos de seguridad, solo traerá una lluvia de misiles sobre la Universidad Hebrea de Jerusalén y el Aeropuerto Ben Gurión. Si Israel se va de allí; Hamás, Irán y los misiles vendrán en su lugar. Los resultados de una concesión territorial en un área tan grande como Judea y Samaria serán mucho peores que la desconexión de Gaza, porque 70% de la población israelí vive en la llanura costera a menos de 20 kilómetros de distancia de las áreas palestinas, al tiro perfecto de los cohetes menos sofisticados. La descripción de los expertos mencionados anteriormente confirma que ni siquiera con sólidos acuerdos de seguridad, una solución justa y el final del conflicto con los palestinos, se puede afirmar con certeza que habrá algún grado de paz o tranquilidad duradera.

Hasta un pacifista de ultraizquierda como Shlomó Ben Amí reconoce que los asentamientos no son el problema, además de que “el máximo de lo que los israelíes ofrecen, nunca se encuentra con lo mínimo que los palestinos pretenden”. Se requiere coraje para aceptar la realidad, pero la única seguridad que tendrán los israelíes viene de la mano del Tzahal, sus fuerzas de seguridad e inteligencia, así como la resistencia, ingenio y dureza de su estamento político, no de las concesiones ni una política entreguista hacia los palestinos, que ya demostró su fracaso en demasiadas ocasiones.

Con el debido respeto al Presidente de los Estados Unidos, yo no le creo a Obama cuando dice que su país brindará todo el “apoyo inquebrantable y real” en caso de que Israel esté dispuesto a asumir riesgos para tratar de buscar la paz. Durante la desconexión de Gaza decían lo mismo y el mundo no mostró mayor comprensión hacia Israel cada vez que tuvo que lanzar operaciones militares para detener la lluvia de cohetes desde ese territorio evacuado. La seguridad de los ciudadanos israelíes no debe ser hipotecada ni puesta en riesgo por deseo de los europeos, izquierdistas, la corrección política o la buena imagen de un mandatario de turno. Es muy fácil instar a otros a tomar decisiones riesgosas para quedar bien. Después de todo, el que sufrirá las consecuencias será únicamente Israel y su gente.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: