Marcha por la vida en Auschwitz: Palabras de Benny Gantz, Ramatkal e hijo de una sobreviviente del Holocausto

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Jerusalem Post:

Como una fuerza militar al tope de la tecnología moderna y las capacidades operativas, nosotros sabemos muy bien que los enemigos que intenten lastimar a nuestros civiles – están pidiendo su propia desaparición […] Nuestra fuerza y determinación ha aumentado a lo largo de esta marcha, pues no hay ningún arma o intención malvada que pueda prevalecer contra el ejército del pueblo judío […]

El heroísmo judío empezó con la huída de un niño que robó un pedazo de pan para alimentar a su familia mientras se moría de hambre en el gueto, con la madre que protegió a su pequeño hijo con su cuerpo a pesar de las balas de los asesinos. Continuó con los valientes ataques de los partisanos, los combatientes en los guetos, en los campos y la Brigada Judía que se enfrentó a los nazis y sus cómplices, con simples armas pero inmensa fuerza de espíritu […] Continuó con aquellos sobrevivientes que se unieron al esfuerzo judío por asentarse en la tierra y construir un Estado, luchando por su existencia y seguridad; en los campos de batalla y a través de la herencia de siete guerras e incontables operaciones – tanto públicas como secretas – que hemos conocido en nuestros 65 años de independencia.

Nunca más una calamidad como aquella sucederá en nuestro mundo. Nunca habrá un segundo Holocausto. No olvidaremos ni permitiremos que sea olvidado. Y les puedo asegurar que nunca más, nunca estaremos de nuevo desprevenidos o desprotegidos.

Israel permite asegurar que un horror como ese no ocurrirá de nuevo. Las Fuerzas de Defensa de Israel son el escudo defensivo del hogar nacional, un paraíso seguro para el pueblo judío. Estoy orgulloso, en el nombre de los sobrevivientes del Holocausto, de poder aprender las lecciones del pasado para resguardar la seguridad del futuro.

El portavoz de las FDI, Brigadier General Yoav Mordejai, formaba parte de la delegación militar israelí que visitó Polonia. Relató la siguiente reunión en una columna publicada en la edición digital del Canal 2:

El anciano sobreviviente estrechó la mano del Jefe del Estado Mayor israelí, y preguntó: “¿Dónde estaban hace 70 años?”. Entonces bajamos nuestras cabezas. Un escalofrío pasó entre nosotros, pero esta vez, no era debido al frío congelante.

También nos preguntamos eso a nosotros mismos. El corazón se ensancha con el entendimiento de que estaremos aquí por mucho más tiempo que los próximos 70 años. No permitiremos que se tengan que hacer esas preguntas nunca más.

Aquí, sobre el suelo de Birkenau, luego de 30 años de servicio, la mayor parte en el campo de batalla, me siento realizado y mi propósito cumplido. La presencia aquí de las Fuerzas de Defensa de Israel, es testimonio de que – desde el fuego, la ceniza y la guerra – nosotros emergimos y nos convertimos en una nación poderosa.

Opinión de Jabotito:

Yo siempre dije que Israel no puede entenderse sin el Holocausto. No estoy sugiriendo ni remotamente que el vínculo del pueblo judío con la Tierra de Israel se gestara a partir del sufrimiento y las numerosas persecuciones en el exilio, o que el movimiento sionista no existiera mucho antes del nazismo. Pero que los israelíes recuerden el Holocausto como propio, una tragedia personal, le otorga mucha más fuerza moral a esa nación, le permite construir un futuro sin olvidar su pasado, le recuerda lo que sufrirá el pueblo judío si no tiene un pequeño refugio donde vivir, donde ser una mayoría libre dueña de su propio destino, un país fuerte que lo proteja a toda costa. Israel con su enorme progreso y victorias militares, no tiene ningún sentido sin el recuerdo de sus seis millones de hermanos que quedaron enterrados en suelo europeo, precisamente por no tener una patria independiente. Como decía Weizmann en 1938: “El mundo está dividido en dos lugares: países en donde los judíos no pueden entrar, y países donde los judíos no pueden vivir”. Ya no más.

De esta forma Israel tiene otras seis millones de razones para existir, prosperar, defenderse y destruir a los enemigos que amenazan con borrarlo del mapa. Personalmente he comenzado a ver a Israel como un parque nacional protegido para el pueblo judío. Es el lugar en donde se supone que el mundo debe dejarnos vivir, vagar en libertad, juguetear, redescubrir lo que significa ser una nación en su propia tierra.

Es como si fuésemos una especie en peligro de extinción. Los palestinos lo saben, al igual que Ahmadinejad. El tema es que somos un pueblo increíblemente capaz; somos pocos en número, como dice la Torá, pero inmensurablemente poderosos. Hemos sido heridos, pero nunca derrotados; existe un pacto prometiendo que eso nunca ocurrirá. Moisés vio al árbol ardiendo en el desierto, pero jamás perecer. Esta vez no necesitamos apoyarnos en otros para bombardear el tren que se dirige a Auschwitz; podemos hacerlo nosotros mismos – y con la ayuda de D’s, lo haremos. El Sr. Ahmadinejad debe entenderlo, el Presidente Obama también. Los judíos no serán el sacrificio del mundo a los dictadores, malvados y fascistas por segunda vez en un siglo. Israel fue establecido para ser un refugio seguro para el pueblo judío y, con la ayuda del Santo Bendito Sea, lo será. No nos hemos reunido convenientemente en un país para que haya un segundo Holocausto. Nos hemos reunido en nuestra tierra patria para servirle a nuestro D’s y defender nuestro derecho a existir. Nadie nos quitará eso; no sin que demos pelea. El mundo se tendrá que acostumbrar a que los judíos ya no estarán indefensos, sufrientes, crucificados y sin un Estado. Solo contigo, mi amado Sión, yo siento que merece la pena vivir como judío.

En otras noticias, la promocionada campaña #OpIsrael de Anonymous y sus aliados musulmanes – los perdedores con máscara de Guy Fawkes (ni siquiera son originales, lo sacaron de una película de los hermanos Wachowski) que juegan a ser superhéroes en su tiempo libre, creyendo que pueden chantajear y cambiar al mundo detrás de un teclado – ha fracasado rotundamente. No es la primera vez que lo intentan, pero en esta ocasión se juntaron todos y se esforzaron al máximo… sin mejores resultados. Esta es la tercera vez que Anonymous declara la guerra a Israel, es la tercera vez que fallan estrepitosamente en mostrar resultados concretos (a menos que su objetivo sea difundir una campaña de relaciones públicas y hacerse famosa como organización). Israel no fue borrado de Internet como prometían, ni mucho menos. Los daños fueron mínimos, contra sitios insignificantes y aún así les costó caro (esta vez tuvieron muchas bajas). Los únicos sitios afectados por estos vándalos fueron los que no dependían del gobierno ni contaban con protección adecuada, como peluquerías, florerías y pequeños negocios (esos sitios web fueron restaurados o lo serán en breve). Exponer los datos de israelíes comunes y corrientes por el simple hecho de su nacionalidad es un accionar claramente antisemita o racista, y constituye un crimen ciberterrorista contra civiles inocentes. Aunque en realidad muchas de las personas cuyos datos fueron expuestos vivían en Delaware, ni siquiera eran ciudadanos israelíes. En represalia también se publicaron los datos de hackers musulmanes y se hackearon incontables páginas de Irán, Siria, la Autoridad Palestina, Turquía, Paquistán, sitios afiliados al Hezbollah y páginas de varios países del norte de África (jaja! incluso engañaron a los hackers musulmanes para que atacaran B’Tselem, una página que consideran “aliada”). Todo esto fue obra de una docena de experimentados hackers israelíes que decidieron obrar a título personal, sin relación con el gobierno. Pero lo más indignante es que los criminales de Anonymous atacaron la página de Yad Vashem el día en que se recuerda el Holocausto en Israel (no es ninguna coincidencia, el enemigo no tiene una pizca de humanismo). Por supuesto fallaron. Atacar el sitio de Yad Vashem en “solidaridad con los palestinos” demuestra nuevamente que no hay tal cosa como “solidaridad con los palestinos” (ahora mismo los está matando Assad en los campos de refugiados sin que sus amigos en Occidente se escandalicen demasiado), sino que hay puro, simple y básico odio judeofóbico, actualmente bajo la variante antisionista.

De todas formas, los expertos israelíes en informática se están riendo a carcajadas desde el Departamento Nacional de Seguridad Cibernética creado por Netanyahu en enero del 2012. Como reconocieron abiertamente los propios encargados de proteger a Israel en el ciberespacio, esta iniciativa de Anonymous les viene muy bien para practicar, experimentar sus habilidades y mejorar las defensas para cuando haya ataques más serios… y de paso divertirse un rato.

Viva la nación del Stuxnet! La que creó el primer antivirus y firewall del mundo, entre muchas otras cosas.

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