Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo

Les dejo un  fragmento de mi ensayo “Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo”. Contiene conceptualizaciones y distinciones del terrorismo; referencias al atentando a la AMIA y a la ideología política islamista; citas de Biniamin Netanyahu, Gustavo Perednik y Julián Schvindlerman, entre otras. Para leerlo completo, click aquí.

Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo
Ezequiel Eiben
2011
Introducción
El terrorismo es una problemática a nivel mundial que ha tenido particular relevancia en Argentina, principalmente desde la década de 1970 en adelante. Este accionar terrible que demuestra desprecio por la vida humana y es flagrante violación a cualquier instrumento de Derechos Humanos (sin descontar otros cuerpos legales), presenta ciertos inconvenientes en su tratamiento que generan disquisiciones aún entre expertos y estudiosos del tema. Esto parte muchas veces de que su manipulación conceptual y el relativismo ético con el que se lo maneja han impedido abordar seriamente intentos para conseguir una definición objetiva de terrorismo a los fines de poder brindar consecuentemente una inequívoca tipificación legal. En la ONU se impulsaron intentos de establecer la necesaria y por mucho tiempo demorada definición objetiva, pero varios de sus Estados Miembro no solo dejan mucho que desear en la prevención y lucha contra este fenómeno, sino que contribuyen a su consecución, fomento y auspicio, por lo que no debería sorprender demasiado que no resultara fácil llegar a una postura unánime. Los desacuerdos y boicots diplomáticos de países terroristas lo han tornado harto difícil en aras de conservar las perversas estructuras que detentan.
El punto de partida para una eficiente lucha contra el método del terror es comprender acabadamente lo que implica y representa. Es así que debe ser primordial en la agenda de Naciones Unidas y sus Estados integrantes lograr consagrar la definición objetiva (que ya existe conceptualmente en base a estudios políticos, legales, epistemológicos y filosóficos, pero falta su aprobación mundial).
En esta monografía veremos el delineamiento conceptual del terrorismo y los distintos tipos existentes, y lo abordaremos desde la criminología analizando distintos aportes de corrientes criminológicas para: comprobar si es posible un efectivo tratamiento del tema en base a esas perspectivas, elaborar una explicación criminológica tomando diversidad de elementos, constatar cómo es la legislación nacional argentina acerca de la materia y proponer un esbozo de solución en la prevención y lucha contra sus exponentes que considero es un deber de cumplimiento impostergable para la criminología.
Conceptualización
Como una suerte de afrenta contra concepciones epistemológicas y filosóficas desde clásicas hasta modernas, en la actualidad se encuentra en auge un movimiento difundido principalmente por intelectuales de izquierda llamado posmodernismo. Sus ideas consisten básicamente en afirmar: no hay absolutos, el relativismo es lo que impera; no hay verdades universales, ergo no existe la objetividad. Es el subjetivismo llevado a su máxima expresión. Este tipo de posiciones tienden a justificar, con asiento en el relativismo ético y cultural, las peores atrocidades que se puedan imaginar con principios de no intervención moral en tradiciones ajenas violentas y visiones de humanización a sus comitentes. Por lo tanto, esta concepción es la que nos vemos obligados a descartar desde el inicio si pretendemos utilizar parámetros objetivos (y no distorsionados por preconceptos ideológicos) para lograr una definición certera de la cuestión en estudio. La despreciable visión relativista que indica la frase “donde algunos ven un terrorista otros ven un luchador por la libertad” es muestra de los intentos por confundir y distorsionar la realidad para que nadie pueda ser catalogado como terrorista (por más que sea un asesino despiadado de miles de civiles) sin que se acuse al catalogador como un tendencioso que “opina” desde una marcada postura ideológica. Me voy a situar en la filosofía objetivista enunciada por la filósofa ruso-estadounidense Ayn Rand (1962), para afirmar que la realidad es absoluta y objetiva; y desde ahí se deriva que el terrorismo, como es una manifestación de violencia dentro de la realidad, es susceptible de ser identificado. Por lo tanto, sostengo la tesis de que el terrorismo puede ser definido, y perfectamente puede diferenciarse de otros tipos de agresiones y manifestaciones referidas a violencia. La definición es la siguiente: Terrorismo es el ataque deliberado a población civil con fines políticos. La violencia va dirigida contra un sector desarmado, inocente, no involucrado en combate, y salvaguardado por las leyes de guerra. Por lo tanto, en repudio al posmodernismo y demás ideas que pretendan relativizar o justificar al terror, afirmo que el terrorismo puede ser explicado (desde enfoques científicos, políticos y sociales) pero nunca justificado.
Elementos, diferenciación y tipos de terrorismo    
En primer lugar abordaremos elementos característicos del terrorismo; diferenciaremos en segundo lugar terrorismo de guerra y guerrilla, y en tercer lugar lo clasificaremos. Siguiendo el acertado criterio del analista internacional Julián Schvindlerman (2011), los elementos del terrorismo son:
1) Objetivo de ataque: civiles, sobre los cuales se lanza el ataque deliberado. Ejemplo: atacar intencionalmente zonas residenciales para asesinar a población civil.
2) Factor elevado de atrocidad: alto nivel de violencia, que a veces asume grados de perversa espectacularidad. Ejemplo: explosión de bombas en autos y aviones.
3) Finalidad última: siempre el fin último del terrorismo es político (se trate de derechos, territorios, reclamos religiosos o diversas clases de reivindicaciones). Ejemplo: concesión de status político a un determinado grupo nacional o religioso.
4) Mensaje psicológico mayor: el mensaje trasciende al atentado específico, es más amplio y no se circunscribe al daño causado. Ejemplo: un terrorista que se inmola en un boliche bailable, más que el daño provocado a las instalaciones y a las personas concretas, busca sembrar pánico en toda la población y preocupación en el gobierno.
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Una respuesta

  1. Muy buen análisis. Faltó agregar que el terrorismo, no solamente tiene como objetivo DELIBERADO de sus ataques violentos a una población civil, sino que casi siempre se jacta de ello y asume públicamente su responsabilidad ante cada ataque contra inocentes desarmados.

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