Sobre las elecciones en Irán y la “pista siria”

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Magistral discurso del Rabino Jonathan Sacks

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=G0T-J1_HjBE&feature]

Sobre el “moderado” Rohani

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Jerusalem Post:

El nuevo Presidente iraní formó parte del comité especial que planificó el atentado a la AMIA. Según el dictamen de 2006 del fiscal Alberto Nisman, la decisión de perpetrar el atentado en Argentina fue tomada por un comité de operaciones especiales relacionado con el poderoso Consejo Supremo de Seguridad Nacional el 14 de agosto de 1993 en la ciudad de Mashad. De acuerdo con el reporte, el antiguo oficial de inteligencia Abolghasem Mesbahi testificó en 2006 que Rohani era miembro del comité especial, ya que servía en ese entonces como secretario del consejo.

El gobierno iraní me recuerda a una pandilla criminal de Los Ángeles cuyos miembros tienen que matar a alguien (cualquiera) antes de poder ingresar a sus filas.

Cómo hacer una receta para convocar a elecciones y seguir siendo la misma tiranía oligárquico-clerical de siempre

Muy fácil. Con tres pasos es suficiente para impedir completamente la existencia de una democracia siquiera mediocre:

  • Se determina que el Presidente de un país (pongamos como ejemplo aleatorio el caso de Irán) es un funcionario de mediano rango al servicio de un Líder Supremo (en Alemania lo llamaban Führer) – elegido solo por “la voluntad de la Providencia”. También se determina que dicho Líder Supremo tenga la verdadera suma ilimitada del poder público, la última palabra en cualquier tema, pueda destituir al Presidente con su firma y tenga el único poder de decisión en temas tan vitales como el programa nuclear, la política exterior, declarar la guerra y la paz, determinar el rumbo de la nación, etc.
  • Se determina la existencia de un Consejo de los Guardianes de la Revolución (formado por seis clérigos y seis juristas ultraconservadores) que tendrán el control absoluto e indiscutible, sin posibilidad de revisión ni apelación, para prohibir o permitir candidatos en todas las elecciones y determinar el resultado de las mismas. Por ejemplo, en las últimas elecciones en Irán el Consejo vetó al 99% de los candidatos que se presentaron a las elecciones presidenciales. Vale decir, de los 680 candidatos originales, dos se retiraron a último momento y 672 fueron descalificados (el Consejo puede decir simplemente que dichos candidatos “no adherían a los principios de la revolución islámica” o directamente no dan explicaciones). En otras palabras, se imaginarán quiénes son los seis candidatos que quedaron y podían ser efectivamente votados por el pueblo… mínimamente tienen que ser misóginos, antisemitas, terroristas, sádicos, homofóbicos, fanáticos, fundamentalistas, islamofascistas y retrógrados con grandes influencias, dinero y poder, por supuesto. En las elecciones del 2009 pasó algo similar, con la diferencia de que en esa ocasión participaron Mousavi, representante de la Edad Media, y Ahmadinejad, representante de la Edad de Piedra. Y encima ganó la Edad de Piedra. Si hubo fraude o no, es lo de menos. Después de todo, si encima necesitan armar un fraude para que gane el candidato que quiere el establishment de los mulás, aún con todas las trabas y mecanismos de control mencionados anteriormente, es que son demasiado incompetentes. Por cierto y antes de que me olvide, les comento que el Consejo de Guardianes también es el encargado de ejercer el control de constitucionalidad ante cada acto o legislación que se emita, porque lo que importa es el sometimiento del Estado a la religión (y qué religión… la interpretación más extremista del Chiísmo expansionista). ¿Se imaginan que en Argentina el encargado de velar por la constitucionalidad de las leyes sea la Conferencia Episcopal? Con todo el respeto que ella merece… Sería asombrosamente tragicómico, no?
  • Por último, como las elecciones libres y justas (con sufragio universal) son un elemento fundamental para la consolidación de una democracia, pero de ninguna manera es el único, se puede también prohibir la crítica, detener, arrestar, torturar o ejecutar al que piensa distinto al gobernante de turno, censurar la prensa que no esté bajo el control del régimen, establecer una policía religiosa, aniquilar el estado de derecho, suprimir las garantías del debido proceso, controlar desde el primero hasta el último eslabón de la vida de las personas desde su educación primaria, que exista un ejército paralelo al servicio del régimen cuya tarea principal sea, entre otras, eliminar la disidencia interna por medios violentos, y consagrar la existencia de una teocracia desde la ley misma empezando por la constitución iraní. Les traduzco solo algunos de los principales incisos que componen el artículo segundo de ese engendro que es la constitución iraní:

La república islámica funcionará bajo un sistema único basado en la fe:

– Hay un solo Dios

– El entendimiento de la naturaleza divina de Dios es fundamental para instaurar leyes

– Los seres humanos retornan a Dios luego de su muerte

– Dios es justo

– El liderazgo deberá continuar la revolución del Islam

– El liderazgo debe estar calificado respecto al Corán y la Sunnah.

Y con esos condimentos, señoras y señores, sin necesidad de seguir profundizando la sagrada opresión, tenemos una teocracia islámica de pies a cabeza, definida como tal por su propia legislación y aplicada sistemáticamente en la vida cotidiana mediante el terror y la violencia. En la práctica no es más que un absolutismo feudal que Occidente superó hace más de dos siglos, a pesar de que algunos “posmodernos” no lo sepan valorar.

Independientemente de que los ayatolás intenten esconder sus intenciones bajo la excusa de tener un lobo vestido de “reformista” en la Presidencia (cuyo nombre no pienso memorizar), el principal país cuya existencia está amenazada por Irán sabe perfectamente que no hay ninguna diferencia entre el tirano anterior y el tirano presente. Distinto collar, mismo régimen. El enemigo es exactamente el mismo y se deberá actuar en consecuencia.

delia sheikChicos, ya saben, para D’Elía y la profesora estalinista de la facu la democracia es un valor burgués… ¡Viva la dictadura!

Adivina adivinador… sobre la izquierda y su amor por la tiranía

Soy un repugnante filósofo posmoderno que apoya la revolución islámica en Irán, pero me encanta vivir en San Francisco, dar conferencias en Francia y EE UU, desarrollar mi carrera libremente en la universidad de California, comer papafritas en McDonalds y acostarme con otros hombres en los bares gays de París… ¿Quién soy?

Foucault Iran

Estamos hablando de nada menos que el “genio” Michel Foucault, ese que nos advertía contra la “razón universal que genera monstruos”, a diferencia del Islam militante y el ayatolá Khomeini que eran santos de su devoción, a pesar de que un tipo como él no hubiera durado ni dos minutos en Teherán y mucho menos hubiera podido escribir sobre la sexualidad, el panoptismo, el saber y el poder, etc. Allí lo hubieran colgado de una grúa por pensar demasiado y ser homosexual. Confieso que, a pesar de ser moralmente reprochable, las obras de Foucault son muy interesantes, aunque no tiene bien en clara la diferencia entre liberalismo y mercantilismo, y lo que él entiende por modernidad parece un espantapájaros inventado en un cuento de ciencia ficción.

No escribo este post para criticar a Foucault en particular, sino porque su pensamiento y actitud me parece típica de esos intelectualoides de izquierda contemporáneos. Es un ejemplo muy ilustrativo, precisamente porque también Foucault prefería el fundamentalismo religioso o la dictadura más brutal a los valores del capitalismo y la modernidad, que detestaba profundamente y estaba dispuesto a destruir sin importar la alternativa que le seguiría (en ese sentido, para buscar “quilombo”, no tenía muchos argumentos). Les suena familiar? Les quería comentar esto porque me parece interesante como ejemplo de aquello que la izquierda (incluyendo sus más brillantes intelectuales y pensadores) está dispuesta a tirar por la borda (200 años de progreso, avances científicos y tecnológicos, libertades individuales, estado de derecho, bienestar humano, democracia, capacidad crítica, innovación, etc) simplemente por aliarse con los enemigos de Occidente. Y justamente de lo que no se puede acusar a Foucault, es apoyar a la “revolución” (involución) feudal islamofascista en Irán por ser bruto o ignorante. Él era muy conciente de lo que significaba el islamismo y, con tal de destruir a la civilización moderna, estaba dispuesto a apoyar a una brutal dictadura oligárquico-clerical que ahorca homosexuales, asalta embajadas, está plagada de fanáticos antisemitas y misóginos, que lapida mujeres, tortura, amputa y ejecuta menores de edad y activistas de los derechos humanos, tiene aspiraciones genocidas contra otra nación, oprime a las minorías, promueve terrorismo en cinco continentes, tiene ambiciones religiosas de poder regional y global… vaya “liberación”! Tantas obras, críticas interesantes y enigmas filosóficos para terminar apoyando a los ayatolás. Qué decepción Michele! Qué pérdida de tiempo.

No me extraña que, en vez de apoyar a un pequeño país – que según los valores progresistas que la izquierda dice supuestamente defender debería ser un ejemplo a seguir – los neomarxistas decidan aliarse con Irán y lo más retrógrado del planeta. Lamentable, pero cierto.

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No me malinterpreten. Yo personalmente considero que el capitalismo y la modernidad tienen muchos aspectos que pueden y merecen ser criticados (aunque no se puede habler de un único tipo de capitalismo). Sin duda hay muchísimas cosas para mejorar y modificar. Pero es lo mejor que existe actualmente en el mundo y lo mejor que existe si observamos lo que había antes. Si la alternativa a los valores de la modernidad y el capitalismo es un sistema como el comunista que solo dejó hambre, dictadura, terror, miseria, crisis, fracaso y millones de muertos… o peor aún el totalitarismo islámico de corte religioso-fundamentalista que pretende instaurar un califato mundial… me quedo toda la vida con la democracia occidental, Facebook, la libertad, la tecnología, los yankis y me declaro un hombre moderno de pies a cabeza.

Wafa Sultan, una mujer que padeció el Islam, habla en defensa de la modernidad y los valores occidentales:

Sobre las Nuevas Revelaciones de Nisman

Sobre el post de Jabotito, este video aclarará el asunto sobre a quién se refiere Nisman.

Muy buen artículo de Alan Dershowitz

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